en su embrujo…
Degusta sus tesoros y canta melodías
bajo una Luna Azul..”

Seed O.B.O.D
Estela de Fuego que lates dentro de mi alma.
Surges y te reavivas una vez más.
He estado perdida durante siglos y fría como el carbón.
Ahora renaces en mi como los campos en primavera.
Son los fuegos de Beltane!! A bailar y a cantar!!
Gritad la bendición de la Diosa, la bendición de la fertilidad!!
Celebrad el éxtasis del espíritu portador…
Únete a nosotros, gran consorte, macho cabrío,
provocando el mayor amor expresado.
Levantad vuestros corazones, alzad las voces,
unamos nuestras manos, unamos nuestras almas en celebración.
Festejemos nuestra condición de Paganos
y demos gracias por las bendiciones a la Diosa.
Blessed be )O(
¿Qué sentido tiene pisarnos entre paganos?
¿Qué más da si somos wiccanos, druidas, ásatrú….?
A mi me da igual. Es que me es completamente indiferente incluso que mi vecino/a, compañera/o de trabajo o interlocutor/a sea cristiano, musulmán, budista o judío. O que profese la religión que sea.
Me da exactamente lo mismo porque yo no hago estandarte de la mía.
Otra cosa muy distinta es si soy bruja/o o farmacéutica/o. Aunque tampoco creo que eso tenga tanta importancia, porque no deja de ser mi oficio y no me hace ni mejor ni peor persona.
Sí me hace mejor o peor el uso que haga tanto de mi religión como de mi profesión. Pero también me hace ser mejor o peor persona tener determinados principios y no otros, cometer determinados actos y no otros.
Uno de los principios de ser pagana y concretamente wiccana que me cautivó a mis 25 años fue el de “haz lo que quieras, mientras a nadie dañes”. Y resulta que dentro de la comunidad pagana es el último que se pone en práctica. Pero es que tampoco dejan que quien quiere cumplirlo, lo cumpla.
No voy a señalar a nadie con el dedo, no soy quién… no tengo esa potestad. Allá cada cuál con su conciencia, que de “eso” tenemos (o deberíamos tener) TODOS.
El colectivo pagano critica constantemente al cristiano. Y supongo que viceversa, pero eso no me ocupa ni me interesa. No es el mío. Pero me gustaría saber por qué lo hacen los paganos, me gustaría saber cuál es el motivo de crítica. No voy a defender a los cristianos, pero si ellos quieren venerar a un solo dios castigador es cosa suya mientras que con ello no agredan mis creencias o a mi persona. Al fin y al cabo yo también venero a los dioses pero sin sentir miedo hacia ellos. Sí respeto.
Van a ceremonias religiosas. Yo también, solo que ellos lo hacen en un recinto cerrado y yo, como pagana, al aire libre.
Como veis, entiendo y respeto lo que nos hace diferentes dentro de las creencias de cada cual. Pero lo que no puedo entender, nunca lo entenderé, es que entre personas que profesamos la misma religión, el mismo culto, nos insultemos y nos hagamos la vida imposible.
Y menos aún si nos acogemos a estas tres máximas o leyes:
– Vive como quieras sin dañar a nada ni a nadie.
– Respeta la Naturaleza y a todo ser vivo.
– No desees para los demás lo que no desees para ti.
Por querer avanzar (y avanzar es hacia adelante, nunca hacia atrás) con nuestros proyectos de VIDA no vamos a fastidiar a nuestro vecino. Eso o se hace deliberadamente o no sucede por casualidad.
Si yo no te menciono para nada… a ti, sí… a ti….. por qué siempre te das por aludida/o y atacada/o?
Vecino/a, yo hago mi vida. No me interesa la tuya por el simple hecho de curiosear en ella. Y menos si estás en otro barrio, otro pueblo, otra cuidad, otro país u otro continente.
Igual que no se me ocurre ir a barrer la casa de mi vecino/a porque me molesta su suciedad, no se me ocurre ni tan solo plantearme surcar el mar para hacerlo en casa de mi compañero de fe, de mi compañero de camino, de mi compañero pagano.
Ocupémonos cada uno/a de lo nuestro, de lo que tenemos en nuestras casas, en nuestras propias vidas, que bastante trabajo nos da y dejémonos de romper la baldosas de la calle para que cuando fulanita/o pase se parta la crisma.
Igual así el MUNDO funciona algo mejor, bastante mejor ¿verdad?
© Morganna Barcelona 2009-2012. Todos los derechos reservados.
La selenita (en griego, selēnē, ‘luna’) es una variedad del mineral yeso (sulfato de calcio hidratado, CaSO4·2H2O) en forma de cristales transparentes o de masas cristalinas.
Se llama así porque, según una leyenda de Europa Central, los cristales se forman en luna creciente. Se pueden encontrar cristales de selenita enormes en geodas o rocas huecas.
Las planchas extensas y transparentes de selenita pueden dividirse en placas transparentes muy finas que, en la antigüedad, sustituían al vidrio; estas placas eran llamadas en la Antigua Roma lapis specularis. Hoy, la selenita se extrae de canteras y se usa como yeso corriente.
Dado que es una variedad del sulfato de cal, es sulfato de calcio hidratado, es un mineral muy común en rocas sedimentarias.
Es incolora, blanca, a veces con lustre perlado o satinada, con muchas tonalidades.
Está asociada al agua, el componente más presente en su estructura.
La selenita es uno de los primeros minerales en formarse por la evaporación de agua marina en los lagos y mares cerrados.
Metafóricamente podríamos decir que la selenita es una extraordinaria «sal de la tierra».
Muestra una transparencia especial, glacial, fina, estriada y muy delicada.
Se distingue de los demás minerales por su suavidad.
Puede rascarse con la uña.
La mayor parte de los cristales de selenita son estriados. Las largas líneas sobresalientes en toda su longitud animan y canalizan una energía de alta frecuencia a través del cuerpo entero del cristal.
Se la encuentra en Turquía, Austria, Francia, Nuevo México, EE.UU y Chile.
Poderes y virtudes:
Aporta claridad mental
Abre el chacra coronario
Alinea la columna vertebral
Fomenta la flexibilidad
Protege de ataques epilépticos
Neutraliza el envenenamiento por mercurio de las amalgamas dentales
Invierte los efectos de los radicales libres
Es excelente para amamantar y alimentar a un niño
Sus mejores curaciones son a nivel energético
Da acceso a la conciencia angélica, al guía superior, vincula con el cuerpo de luz y permite conectar con otras vidas
Infunde una paz profunda
Es excelente para el trabajo espiritual y para la meditación
Dentro de casa aporta protección y asegura una atmósfera pacífica
Resulta muy útil para comprobar el progreso realizado
Indica las lecciones y problemas sobre los que aún se esta trabajando
Puede usarse para la lectura psíquica
Potencia el juicio y la comprensión
Limpia la confusión
Ayuda a ver el cuadro más amplio
Aporta una comprensión consciente de lo que ha estado ocurriendo a nivel subconsciente
Es una poderosa dispersadora y estabilizadora de las emociones erráticas
La selenita es luz líquida, y las estrías las sendas para la sustancia luminosa del espíritu. Establece un puente para que las frecuencias más elevadas del espíritu y de la luz puedan manifestarse en los planos más sutiles de la materia.
También puede emplearse para aclarar estados mentales problemáticos o confusos.
En sus finas estrías se cuentan historias y registros almacenados intencionadamente por magos y alquimistas, cuando su existencia se veía amenazada.
En los oscuros tiempos en que se les juzgaba como herejes y se les quemaba como brujos, optaron por guardar los secretos alquimistas y sus fórmulas químicas, sus conocimientos y sabiduría en los cristales de selenita; con la esperanza de que un día alguien sintonizara con ello.
Usada en meditación, o colocada en la parte superior de la cabeza, la selenita efectúa un hermoso trabajo de luz y transformación.
Las personas sensitivas las pueden utilizar para comunicarse telepáticamente, teniendo la capacidad de recibir y enviar información. Por esta razón, se la llama «Piedra Teléfono».
© Muntsa Barcelona 2009-2012 . Todos los derechos reservados.
Esta variedad de turmalina es la reina de la familia de las turmalinas. Trabaja en el cuarto y sexto chakra, por lo que posee un gran poder de atracción. La relación entre el sexto chakra y la rubelita tiene su explicación en que son energías de tipo emocional, que parten del corazón del hombre reforzando la resolución del amor y del sacrificio. Actúa como un agente equilibrador de este dentro vital, además de incrementar la entidad de la perfección que deriva de este aspecto del desarrollo humano.
Nos ayuda a dirigir mejor nuestros impulsos y al mismo tiempo, los intensifica uniformemente.
Tiene una gran importancia como equlibradora del centro del corazón, al igual que el rubí, pero a un nivel más sutil… no es tan “cañera”. Su actividad tiende a producir voluntad-sabiduría y elinina los conflictos que nos llevan a la desesperación y tb los que nos producen el miedo al fracaso.
Es el tono más cálido y menos exigente, pero el que produce los efectos más rápidos ya que provoca en nosotros un mecanismo de ajuste automático.
Fuente: “Piedras que curan”.
Conocido también como Rubí de Transilvania y Cuarzo Rosado, debe su gama tonal desde rosa pálido hasta rojo fuerte, a la presencia de partículas de manganeso en sus espacios in-terreticulares. Al igual que todos los cuarzos, puede ser transparentes o traslúcidos, según el grado de impurezas o fracturas, y su alto grado de refringencia dicroica uniaxial lo convierte en un excelente canalizador de la energía.Considerada en el antiguo Egipto como la piedra del amor sagrado, la gemoterapia moderna la utiliza fundamentalmente para cerrar heridas sentimentales y mitigar el dolor por la pérdida o alejamiento de los seres amados. Como consecuencia colateral de esta propiedad, también estimula el amor incondicional por nuestros semejantes y la autoestima en sus facetas más positivas. Para ver accesorios hechos con esta piedra, todas las formas y tamaños en Cuarzo Rosa, y también más información sobre sus propiedades terapéuticas y energéticas.
“Morganita” es el término con el que se ha venido denominando a una de las variedades del Berilo, un mineral compuesto principalmente por silicatos de aluminio y de berilio. Cuando estos componentes incorporan en su composición al manganeso, y en el caso de la Morganita muy especialmente el de un componente raro en la naturaleza: el Cesio, el color del Berilo se torna del bello color rosáceo que caracteriza a esta tierna gema. Por pertenecer al igual que la Esmeralda a esta gran familia de Berilos, a la Morganita se la conoce también por el nombre de “Esmeralda Rosa”.
La Morganita es una de las tantas piedras a las que – aún a pesar de ser conocida y empleada desde antaño – se las inlcuye en el grupo de lo que se ha dado en llamar “Piedras de la Nueva Era”. La clasificación dentro de este gran grupo naciente viene demarcada principalmente por la mayor o menor influencia que las cualidades de una gema pueda ejercer en el desarrollo de habilidades o atributos que la raza humana está llamada a desarrollar y desplegar en estos tiempos de cambio por los que transitamos. En el caso de la Morganita, la propiedad que la empuja a formar parte de esta gran familia espiritual de piedras nace en un pasado druídico remoto, pues se dice que las primeras Bolas de Cristal que se fabricaron fueron hechas de Berilo y que los Druidas conocían y empleaban ampliamente esta composición mineral en sus quehaceres. Del mismo modo pero en un sentido diferente, era también conocida por el pueblo Egipcio, donde la Morganita era conocida como ”la piedra del Amor Sagrado” siendo de estas dos líneas de acción de donde se deriva el estudio de sus principales cualidades o propiedades. De la primera se deduce su relación con lo invisible, pues la Morganita parece haber acompañado al hombre a lo largo de siglos y siglos a través de la línea de los “especularis” (los primeros videntes que empleaban Bolas de Cristal para desarrollar su videncia) y es todavía hoy día empleada para el fin de potenciar la videncia. Debido a ello nos ayuda a desarrollar nuestras facultades psíquicas o de la conciencia superior. Esta función la realiza principalmente a través de la activación de uno de los centros energéticos más importantes del cuerpo humano: el chakra del Corazón, relacionado con la segunda línea a la que hacíamos referencia. Una y otra no están no obstante relacionadas, pues la apertura de este centro es fundamental para que el Tercer Ojo pueda vibrar y girar a la velocidad necesaria para expandir los límites perceptuales del hombre a umbrales mágicos, misteriosos y desconocidos. Ya lo decía el Maestro Jesús cuando afirmaba “Los puros de corazón verán a Dios”, queriendo significar con esto que la purificación del centro energético que hace de puente entre la personalidad humana -conformada por los vehículos o cuerpos inferiores- y nuestra esencia divina ha de ser tratada de forma que no exista obstáculo entre uno y otro, para que así la divinidad que da aliento y orígen a nuestra existencia en los planos inferiores de la materia pueda expresarse libremente a través de ella.
Dejando atrás el ámbito espiritual de actuación de esta gema y descendiendo estratos, a nivel físico la Morganita se dice que actúa sobre el sistema nervioso apaciguándolo. Debido a ésto se encuentra indicado su uso en casos en los que exista una apariencia de: asma, tos nerviosa, bronquitis espasmódica, espasmos musculares, estrés, tics nerviosos, insomnio de orígen nervioso, etc. Junto con lo indicado, y al ejercer una influencia positiva sobre el Chakra del Corazón, la Morganita regula el ritmo respiratorio favoreciendo una mejor oxigenación de nuestras células. Además de lo anterior, esta piedra ha probado actuar eficientemente en casos de: tuberculosis, enfisema, vértigo, impotencia, presión arterial, trastornos sanguíneos y todo tipo de desarreglos generalizados de los órganos relacionados con el vórtice energético sobre el que actúa – sistemas pulmonar y coronario.
Pero, ¿se ha parado a pensar cómo produce esta inteligencia mineral estos mágicos efectos?
La amalgama de las cualidades del Berilo junto con las de la cromática rosa reunidas en esta gema le permiten ayudarnos a hacer balance de qué es necesario a nivel emocional y sentimental en nuestra vida y qué representa un lastre que ya no necesitamos llevar. Por ejemplo, nos lleva de la mano al oculto lugar donde en tiempos pasados o presentes ocultamos y maniatamos algunos de nuestros sentimientos y emociones más profundas ahogando su libre expresión para hacernos ver que el temor que nos obliga a mantenerlos recluídos tras una invencible armadura no es más que una ilusión. En otras ocasiones nos muestra de forma amorosa qué es lo que realmente necesita nuestra alma para encontrarse a gusto en el presente y nos imprime la fuerza, el coraje y la decisión necesarios para dar un paso adelante y decir sí a la vida, sí a una nueva experiencia que nos permita ser más nosotros mismos y expresarnos libremente desde el corazón, desde el núcleo y el centro de nuestro ser. Esta acción de reestructuración lleva aparejada una reducción de los índices de estrés y de ansiedad que caracterizan al hombre y a la mujer actuales anulando o minorizando los efectos secundarios que esta continuada tensión producen en nosotros.
Sintetizando y ampliando levemente lo anterior podríamos decir que la Morganita es una aliada excelente para la:
CLARIVIDENCIA: potenciar los sueños proféticos o relevadores. Pide a tu Morganita por la noche al irte a dormir que te revele la respuesta a una pregunta para la que no tengas respuesta o un consejo relacionado con alguna situación particular y podrás comprobar por ti mismo la facilidad con la que esta piedra entra en contacto contigo a través del sueño. Si eres de los que aún no practican la ensoñación consciente no temas, la Morganita imprimirá en ti la sensación necesaria para que al despertar “sepas” de algún modo la respuesta, o te la hará llegar a lo largo del día a través de un medio externo que se preste a modo de conductor.
AMOR: en el amor actuará en primera instancia sobre nosotros mismos. Llevar tu Morganita cerca de ti o situarla en lugares donde pases mucho tiempo te enseñará a respetarte y a amarte más a ti mismo, a quererte más y mejor y a reforzar tu autoestima. En las relaciones con otras personas eliminará el termor y la inseguridad que pudiésemos mostrar a veces. Y en situaciones de conflicto o disensión abogará por la expresión y la exhaltación del amor, por lo que está recomendada en aquellos casos en los que una relación de pareja parece enfriarse o deteriorarse. Del mismo modo favorecerá el establecimiento de nuevas amistades o mejorará la relación entre los componenetes de una ya existente.
GEMOTERAPIA Y TERAPIAS NATURALES: en el campo de la aplicación práctica de las Artes Naturales tendentes a reestablecer el equilibrio perdido en un paciente, la Morganita es una de las gemas que se suelen emplear para romper o eliminar bloqueos impuestos de forma insconsciente por el paciente a la terapia, como por ejemplo un acusado patrón de victimismo o una negación a ver que quizás esté en nosotros la causa de nuestros males, y no en aquellos que nos rodean. Es por ello que la Morganita es usada también en casos en los que el egoísmo o la ceguera espiritual nos estén privando de la obtención de un estado basado en la salud y en la paz y el sosiego de la propia conciencia.
EL MUNDO MÁGICO: la Morganita es símbolicamente una expresión de algunos de los rasgos que caracterizan a las Hadas. Posee un espíritu ligero, liviano, jovial, inocente…El espíritu de la Morganita es curioso, amigable, siempre deseoso de ayudar y de relacionarse con otras formas y vidas de existencia. En algún sentido podría también afirmarse que existe un punto de conexión entre la conformación y expresión energética de la Morganita y la del Delfín.
En sentido más estricto, la ficha técnica de la Morganita es la que sigue:
Nomenclatura: toma su nombre de un banquero llamado John Pierpont Morgan, quien solía frecuentar la joyería Tiffany´s de New York. La atracción que profesaba este hombre a las Morganitas llevó al al minerólogo y regente de esta famosa joyería a referirse a ella a partir de 1911 bajo el apelativo por el que la conocemos hoy día.
Cromatismo:desde rosa suave a violeta, melocotón o salmón.
Composición química: Silicato de Aluminio y Berilo con Cesio y Manganeso.
Dureza: de 7,5 a 8
Sistema Cristalino: (hexagonal), prismas hexagonales.
Exfoliación: imperfecta.
Gravedad o Peso Específico: 2,66 a 2,83
Yacimientos: Madagascar, Mozambique, Afganistán, China, Noruega, Brasil, España, Estados Unidos, India, Pakistán, Colombia, Australia, República Checa, Rusia y Francia.
Sabemos que todo conocimiento espiritual en la historia de la humanidad ha tenido dos vías para darse a conocer: una de ellas es la exotérica, que es aquella que se conoce, que se entrega abiertamente a la comunidad, y otra, la esotérica, que es reservada a algunos pocos y que se trasmite de maestro a discípulo. De esta última, se conservan hoy algunos elementos que, de alguna manera, están en nuestro inconsciente colectivo y que pueden ayudarnos en nuestro trabajo personal. A continuación entregamos algunos significados esotéricos que las tradiciones ocultistas dieron a los números.