Algo breve sobre Morrighan (mi «preferida»)

Morrighan:Una de las Diosas más importantes de la cultura celta.

MORRIGHAN, LA SEDUCTORA DIOSA OSCURA

Morrighan, es nada más y nada menos que la dama oscura de la muerte y la destrucción. Una mujer guerrera de gran belleza representada normalmente con armadura. Ella habita en todo conflicto bélico, en toda guerra o enfrentamiento. Adopta la forma de un cuervo y sobrevuela entre el humo de la batalla y el fragor de la lucha. Su papel, es infundir valor a los soldados, y no solo eso… les otorga fuerza, ira y rabia.

El nombre de Morrighan significa Reina espectral, y pervive en muchos paises anglosajones en la forma de «Carrie o Carrigan». Si bien se la asocia a la muerte y la guerra, también está vinculada a la renovación, al amor y al deseo sexual. Esta mujer guerrera viene a simbolizar tanto el final como el inicio, el placer y la violencia. Un sugestivo entramado del universo celta impreso en la sugerente figura de la diosa Morrigan, una diosa dual capaz de destruir y de dar la vida.

Esta diosa pertenece a los llamados Tuatha dé Danann, los principales seres mágicos que habitaron Irlanda. Es una divinidad esencial asociada a su vez con Anu, la llamada «nutridora de dioses», y se dice que se halla encarnada en Munster, en el condado de Kerry, en la forma de dos montañas que representan sus pechos.Morrigan fue amante de reyes, y amó en especial a un guerrero que no pudo tener: Cuchulainn. Alguien que jamás quiso vincularse con Morrigan, la rechazó y lucho a menudo contra ella en varios campos de batalla, venciéndola incluso en cualquiera de sus formas: lobo, águila, toro… hasta que al final, Morrigan, consigue tenerlo para sí cuando él está a punto de fallecer. Cuchulainn está agonizando atado a un árbol cuando ella desciende en forma de cuervo, para atenderlo, para aliviar su sufrimiento dándole la muerte y llevándoselo por siempre a su lado.

Otro aspecto impactante sobre esta diosa, era el pánico que los soldados celtas le tenían a Morrigan. Sabían que cuando la intuían, cuando oían sus pasos y su voz en el campo de batalla, había llegado el momento de morir. ¿Cómo reaccionaban entonces los valientes guerreros? Dando lo mejor de sí, luchando con más brío y valor. Despreciando a la propia Morrigan y la muerte que les traía.

Para los celtas la muerte no era el final, sino un nuevo ciclo. Pero a pesar de ello, los guerreros y los soldados temían esa oscuridad que les traía Morrigan, ese instante de frialdad momentánea que sufrían al ser arrancados de sus tierras, y de esos bellos parajes de brumas, pastos y llanuras, donde el mar había arrullado sus vidas de soldados.Mórrigan era la hacedora de la vida, pero también ella quien, con la sutileza de sus alas de cuervo, arrancaba el último hálito de los valientes guerreros.

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Los Pictos

Los pictos eran una confederación de tribus que habitaban el norte y centro de Escocia, al norte de los ríos Forth y Clyde, desde al menos los tiempos del Imperio romano hasta el siglo X. Eran descendientes, o una nueva designación contemporánea, de los caledonios y otras tribus que los historiadores romanos ya nombraron o que aparecían en el mapa de Ptolomeo. Pictia o Pictavia (Pictland en inglés) se convirtió en el reino de Alba (Escocia) durante el siglo X, con lo que los pictos se convirtieron a su vez en Albannach o escoceses. Su idioma era el idioma picto.

El nombre por el que los pictos se llamaban a sí mismos es desconocido. La palabra griega Πικτοί, picti en latín, aparece por primera vez en un panegírico escrito por Eumenio en 297 y que significa ‘los pintados’ o ‘los tatuados’. Sin embargo, podría deberse a una etimología popular anterior, quizá del celta Pehta, Peihta, es decir, luchador.

Los escotos y los Dalriada de Irlanda los llamaron Cruithne (cru(i)then-túath en irlandés antiguo), quizá del protocelta *kwriteno-toutā. También hay Cruithne en el Ulster. Los britanos (antepasados de los galeses) en el sur los conocían por el dialecto celta P como Prydyn. Los términos «Bretaña» y «britano» provienen de la misma raíz. La forma en gaélico escocés moderno Pecht procede del inglés antiguo.

La arqueología da algunas aproximaciones sobre la sociedad de los pictos. A pesar de que ha sobrevivido muy poco de su forma de escritura, la historia de este pueblo, a partir del siglo IV en adelante, es conocida por una gran variedad de fuentes, incluyendo hagiografías como la de San Columba de Iona, así como varios Anales irlandeses. Aunque la impresión popular de los pictos puede ser la de un pueblo oscuro y misterioso, no fue así en absoluto. La historia y la sociedad pictas están en consonancia con la de los pueblos de Europa Central, Septentrional u Oriental en la Antigüedad o en la Alta Edad Media cuando se les compara con ellos. (Wikipedia)

ORÍGENES DEL PAGANISMO

El Paganismo representa una amplia variedad de tradiciones que hacen hincapié en la reverencia por la naturaleza y el resurgimiento de antiguas prácticas religiosas politeístas y animistas. Algunas formas modernas de paganismo tienen sus raíces en el nacionalismo europeo del siglo 19 EC (incluyendo la Orden Británica de Druidas), pero la mayoría de los grupos paganos contemporáneos surgen en la década de los 60’s y se enfocan en la psicología arquetípica y en el interés espiritual por la naturaleza

El Paganismo no es una religión tradicional per se, ya que no tiene ninguna doctrina oficial, pero sí tiene algunas características comunes que unen a la gran variedad de tradiciones.

Una de las creencias más comunes es la presencia divina en la Naturaleza y el respeto al orden natural de la vida. El crecimiento espiritual está relacionado con los ciclos de la Tierra y se pone gran énfasis en las cuestiones ecológicas. En el Paganismo se rechaza casi universalmente el monoteísmo y la mayoría de las tradiciones están interesadas particularmente en el resurgimiento de antiguas tradiciones religiosas politeístas, incluyendo la nórdica (Europa del norte) y la celta (Bretaña).

Muchas tradiciones paganas son intencionalmente reconstruccionistas, ya que su objetivo es revivir muchos de los rituales perdidos de las tradiciones antiguas, incluyendo los días festivos y las celebraciones estacionales. Además de la Naturaleza, muchos paganos le rinden tributo a una gran variedad de dioses y diosas, incluyendo también espíritus que pueden representar a héroes nacionales y locales, así como a miembros fallecidos de las familias. En este sentido, muchos paganos honran a sus ancestros y antepasados. Algunas tradiciones incluyen la magia ritual, pero esta práctica no es universal.

El paganismo es tanto una religión prehistórica como postmoderna y tan antigua como lo son los símbolos de la fertilidad asociados a la veneración de dioses y diosas decenas de miles de años atrás; sin embargo, sus nuevas formas surgieron apenas hacia la mitad del siglo XX.

En términos generales, el Paganismo abarca dos características fundamentales: 1) las prácticas religiosas y espirituales concerniente al culto, o a la devoción de a la Tierra, el Mundo Natural, y/o el universo físico manifiesto; 2) la creencia en seres espirituales: diosas, dioses, espíritus de la naturaleza (hadas, duendes, animales de poder), y espíritus ancestrales. No todas las expresiones del Paganismo incorporan ambas características; es posible ser un místico de la Naturaleza sin adorar a diosas o dioses, y viceversa.

Muchos de dioses y espíritus venerados por los Paganos tienen fuertes lazos con la Naturaleza. (Por ejemplo, los «animales de poder» son espíritus auxiliares en la práctica chamánica, en donde cada uno le corresponde a un animal presente en el mundo físico.)

Por su misma naturaleza, las religiones prehistóricas no han dejado registros escritos, pero las conocemos por sus restos arqueológicos. Alrededor del mundo, los cementerios y sitios ceremoniales revelan la evidencia de prácticas mágicas, rituales de sacrificio, y la veneración de dioses, diosas y/o seres míticos.

Las figuras paleolíticas de mujeres obesas o embarazadas, tales como las descubiertas en Dolní Vestonice en la República Checa, o Willendorf en Austria, pertenecen aproximadamente al 22,000 – 29,000 ACE. Dichas figuras han sido interpretadas como símbolos de fertilidad y de la Diosa; estas interpretaciones sugieren que la humanidad prehistórica dedicaba sus actividades religiosas hacia la Naturaleza, la Tierra, y lo femenino (en oposición a la adoración posterior de dioses celestiales masculinos o deidades trascendentes). Sin embargo, esta especulación no se ha podido demostrar de manera concluyente.

Otra evidencia arqueológica sugiere antiguas prácticas mágicas y religiosas, a menudo con un fuerte enfoque en los simbolismos de la Naturaleza. Por ejemplo, un caldero ornamentado en plata, que se encontró cerca de Gundestrup, Dinamarca, y que se cree es de origen celta, proveniente del siglo 1 ACE, incluye diversos simbolismos mágicos, religiosos y naturales. Resulta particularmente llamativo el símbolo de un hombre sentado con las piernas cruzadas, con una corona astada, y que sostiene un «torque» (collar ceremonial) en una mano y una serpiente en la otra. Esta imagen ha sido interpretada como una representación del Dios de la Fertilidad, Cernunnos (literalmente, ‘el astado’), pero también como un sacerdote o un druida que practica un rito mágico que implica la guía de los espíritus animales.

Frecuentemente, las mitologías de todo el mundo incluyen historias de dioses y diosas con fuertes lazos con el Mundo Natural, incluyendo deidades asociadas con la Tierra, como Gaia o Rea (mitología griega), Nerthus (mitología germana), o Nantosuelta (mitología gala). Muchas deidades estaban asociadas con determinados elementos de la Naturaleza, como los dioses griegos Zeus (cielo y trueno), Poseidón (mar), y Deméter (granos y cosechas).

Es tan fuerte el vínculo del Paganismo con la Naturaleza y la realidad física, que entre muchos practicantes también se entiende como una «Religión de la Naturaleza.» En 279 ACE, un jefe galo llamado Breno, encabezó un grupo de ataque hacia Grecia y saqueó Delphi, el asentamiento de un famoso oráculo. Según el historiador griego del siglo 1, Diodoro de Sicilia, cuando Breno entró en un templo griego y vio a los ídolos de dioses en forma humana, se burló. Al parecer, Breno y todos los galos, no percibían a los dioses y diosas como proyecciones de la personalidad humana, sino como representaciones de diversas fuerzas de la naturaleza.

Estos tipos de espiritualidad enfocados en la Naturaleza, se pueden contrastar con las religiones místicas que hacen hincapié en una realidad espiritual más «elevada» o «mejor» que la Naturaleza. Ejemplos de dichas creencias trascendentales y místicas, incluyen las principales formas del Cristianismo y del Islam. Cuando el cristianismo se convirtió en la religión dominante en Europa, y más tarde en las Américas, contribuyó a la supresión o la marginación de muchas prácticas espirituales indígenas, cuya base era la Naturaleza. No obstante, incluso en las regiones en donde las religiones místicas fueron dominantes, persistieron antiguas formas de culto a la Naturaleza, a menudo como prácticas folklóricas. Un ejemplo de ello es la veneración de las fuentes de agua en Irlanda, en donde los «pozos sagrados» originalmente ofrendados a las deidades paganas locales fueron cristianizados, convirtiéndose así en centros de devoción a la Virgen María o a otros santos. Las creencias populares en las hadas y los elfos también pueden ser restos vestigiales de los principios de la espiritualidad basada en la Naturaleza.

Casi todas las interpretaciones de las antiguas religiones Paganas son objeto de controversia entre los círculos académicos. Aunque los miembros de las tradiciones modernas del Paganismo apelan al pasado para legitimar su práctica, algunos investigadores sostienen que estas expresiones contemporáneas de la religión basada en la Naturaleza, son esencialmente nuevas, y han sido conformadas en respuesta a cuestiones e intereses del momento, relacionándose con el pasado sólo como consecuencia de la información arqueológica y mitológica que busca inspiración.

Entre los siglos XVIII y XX, surgieron diversos movimientos religiosos, particularmente en Europa y América del Norte. Estas religiones están fundamentadas en gran medida en prácticas paganas, como la veneración de la Naturaleza o la devoción a la Diosa Madre. Ejemplos de estas tradiciones incluyen la reconstrucción del Druidismo, la Wicca, y el resurgimiento de las religiones étnicas (como Asatru). Estos resurgimientos y recreaciones del antiguo Paganismo reciben el nombre de Paganismo Contemporáneo («Nuevo Paganismo»).

Fuente: “The Beginnings of Paganism”. Autor: Carl McColman.
©Morgana Barcelona.

Alban Eilir

Feliz Alban Eilir!!!

Equinoccio de primavera – Alban Eilir
El nombre para el festival del Equinoccio de Primavera en la tradición druida es Alban Eilir, que significa ‘La Luz de la Tierra’. A medida que el sol se calienta, la vida comienza a mostrarse a través del suelo. Pequeñas señales al principio, los narcisos y azafranes, luego más verdes cuando las campanillas y las anémonas de madera se extienden por el bosque. Algunos ven las plantas como vegetación inanimada sin sentimientos reales ni fuerza vital. Pero los druidas ven la vida en todos los seres vivos, desde rocas y piedras hasta ríos y manantiales, plantas y árboles; toda la vida es sagrada. ¿Alguna vez has pensado en cómo reconoces el comienzo de la primavera? ¿Es la vida vegetal? ¿El clima? ¿Cómo sabe una planta cuándo es tiempo de crecer? No puede saber la hora o ver un calendario. Sin embargo, lo sabe. Si tiene sentidos, entonces tiene conciencia; si tiene conciencia, entonces es más que una forma de vida inanimada.

Uno de los misterios internos del druidismo es el huevo del Druida. Dador de vida, es el huevo protegido por la liebre, que es el símbolo de Alban Eilir, celebrado hoy en día con la entrega de huevos de Pascua por el conejo de Pascua. O.B.O.D.

Apuntes…

«Jóvenes selectos eran reclutados para formar la sociedad druídica. Permanecían durante veinte años (veinte años!!) aprendiendo todas las técnicas necesarias para luego ser capaces de interpretar y memorizar «textos sagrados», ya que toda la tradición era heredada de los antepasados y de viva voz. Tenían que llegar a dominar la astrología, la adivinación, la historia y la teología. Su conocimiento de los fenómenos naturales y de la naturaleza en sí, debía ser exhaustivo».
«Los romanos informan, en parte espantados y en parte con admiración, de las prácticas religiosas de los Celtas. Las cuales encontraban oscuras, poco entendibles, sobre todo porque no contaban con una deidad o panteón central, ni con una jerarquía de deidades».
Apuntes de «Antigua Religión Europea». © Morganna Barcelona

Einherjer: Guerreros vikingos en la mitología nórdica.

En la mitología nórdica los einherjer o einherjar o einheriar (singular, einheri) eran espíritus de guerreros que habían muerto en batalla.
La etimología en nórdico antiguo/islandés es ein- (un/una) y herja/härja del proto-germánico kharjaz («arrasar, hacer la guerra, saquear», también «guerrero») y del proto-indoeuropeo koro- («guerra»).​ Comparar con här y Heer que significan «ejército» en sueco y alemán moderno, respectivamente. Esta partícula es muy común en toponimias y nombres propios (p.ej., «Hereford» en Inglaterra, nombres como Harold, Harvard). Härjann/Herjann («Señor de los ejércitos») es uno de los nombres de Odín en el poema Grímnismál.
La traducción literal de «einherja» es, pues, «un guerrero» o «un ejército» o «guerrero único». Se lo interpreta habitualmente como «ejército de un solo hombre», «luchador extraordinario» y «hombre-ejército», aunque el significado probable es «aquellos que ahora están en un solo ejército», en referencia a que los mejores guerreros de diversos orígenes forman ahora un único «Ejército de los muertos».
 
Los vikingos creían que si morían en batalla, eran llevados hasta el Valhalla por las valquirias, para unirse al ejército de einherjer (guerreros muertos) y así ayudar a los dioses en su lucha contra las fuerzas y criaturas del caos (los gigantes y los hijos de Loki) en la batalla final del Ragnarök.

¿Por qué la Religión Europea?

 
La religión europea nativa, sus tradiciones, costumbres, cultura y cosmovisión, es conocida con matices ligeramente diferentes por toda la Europa antigua. Esta religión pagana es la religión de nuestra sangre y suelo, y así como la mente no puede ser separada del cuerpo, esta religión no puede ser separada de nosotros; sin ella dejaremos de existir. Sin ella moriremos tal y como lo hacemos en nuestros días porque no la practicamos. Con la reintroducción de la religión europea comenzaremos a vivir como lo hacíamos antes, en armonía con nosotros mismos y con nuestro entorno, y seremos capaces de cultivar nuestras peculiaridades raciales, conocidas por haber alumbrado la filosofía, las matemáticas, la arquitectura, música bella, las esculturas, pinturas, poesía, medicina, astronomía y toda clase de tecnología.
 
La religión europea no promueve ningún “Paraíso” extraterrenal y ficticio como objetivo final de todo hombre individual, sino, en vez de eso, la vida eterna en la tierra de los antepasados, y la inmortalidad por medio del Honor. No hay desprecio por la Tierra, ni una descripción de la Tierra como algo que tengas que “soportar” o “tolerar” hasta que puedas mudarte a algún lugar mejor. La religión europea promueve la Tierra y la vida en la Tierra como algo buenovalioso y significativo, y considera la vida Honorable como el mayor ideal. La vida se vive teniendo en mente la mejora de todo , la preservación de lo bueno y la promoción del Honor: el Pagano Honorable europeo vive su vida sabiendo – o si lo prefieres creyendo – que él mismo renacerá por medio de sus propios hijos o nietos después de haber muerto, así que procurará hacer que su vida sea tan buena como sea posible para aquellos que vendrán después que él. No agotará los recursos ni cortará bosques enteros para beneficiarse, porque sabe que él mismo los necesitará en su vida siguiente. Todo lo que haga bien en esta vida será su propio beneficio en su siguiente vida, y él sólo renacerá si vive y muere con Honor.
 
La Religión Europea no es sólo nuestra religión; ¡es la quintaesencia del hombre europeo!. ¡La mente y el espíritu de Europa!.
 
 
Fuente: “Why the European Religion?“. Traducido por Llew.

Sobre la teoría invasiva de los celtas en la Keltiké peninsular. (España y Portugal)

 
Se debe tener en cuenta que los historiadores a juzgar por los registros arqueológicos, opinan que tribus indoeuropeas llegaron a la Península, entre el siglo XIII y IX antes de la Era Común, con la gran expansión de los pueblos de la conocida como cultura de los Campos de Urnas. Gentes que básicamente fueron pre-celtas, es decir, clanes y tribus que con el paso del tiempo llegaron a ser englobados dentro de la cultura celta.
El asentamiento de estos primeros individuos fue pacífico, y sus pequeños poblados solo tuvieron capacidad para albergar reducidas gentes.
Por otra parte, la aparición y afluencia de pueblos celtas hacia la península es una cuestión de arraigadas y polémicas discusiones entre historiadores, desde hace un par de siglos, sin que siquiera en la actualidad el tema haya quedado perfectamente aclarado.
No obstante, las teorías mayoritarias apuntan a que ya en el transcurso del siglo IX al VIII a.E.C., aconteció en la región catalana un desarrollo de los Campos de Urnas típicos hacia lo que viene denominándose como Cultura de los Campos de Urnas Recientes.
Este nuevo período se distinguió en Cataluña por una progresiva pero sistémica hegemonía de los ocupantes sobre la población indígena y terminó por extenderse por todo el orbe catalán, infiltrándose en el Bajo Aragón y alcanzando zonas tan alejadas, como las tierras valencianas actuales.
Según testimonio de Rufo Festo Avieno, que fue un poeta latino del s. IV d. E.C., y autor de la primera fuente escrita sobre la península en su «Ora Marítima», afirma que todo el territorio comprendido entre los ríos Cabriel y Turia, que trazan una línea fronteriza natural entre las actuales provincias de Cuenca y Valencia y por el Sur con la de Albacete, englobando a zonas de Castellón, fue habitado por tribus de orígenes célticos, como los beribracos, bebriaces, beribraces o brigaces, que después fueron absorbidos por otras tribus tanto íberas como celtas como los olcades.
Estos Beribraces recuerdan la palabra celta Bebros, que significa castor, siendo probablemente su animal totémico y constituyen unos de los primeros pueblos identificados ya como celtas en la península.
Posteriormente, en el siglo VII a. de E.C, durante la llamada Cultura de Hallstatt, se piensa que los celtas tales como berones, pelendones, sedetanos y otros, se asentaron en diferentes zonas peninsulares, introduciendo el hierro y su lenguaje común..
Sin embargo, los íberos volvieron a asentarse masivamente en el noreste peninsular, a partir del 650 a.E.C procedentes del Sur de la Península Ibérica, absorbiendo a los pueblos célticos que habían llegado en menor número.
Hacia el año 600 a.EC., la mayoría de historiadores coinciden en que llegaron otros pueblos célticos algunos alcanzando las actuales Galicia y Asturias, donde predominaron sobre grupos autóctonos. Entre otros, llegaron los sefes o saefes, los lugones, los cempsios o kempsios, los cynetes-conios y otros elementos celtas de las tribus vettonas. Más tarde, sobre el siglo VI a.E.C., llegaron tribus celtas mayoritariamente del grupo belga.
También posteriormente hubo nuevas oleadas de celtas galos que cruzaron los Pirineos sobre el año 500 a.E.C., los cuales se establecieron inicialmente en la ribera del Ebro, teniendo como foco principal la región aragonesa y avanzando posteriormente hacia el centro, y hacia el sur, hasta alcanzar el borde nororiental de la meseta.
Autor: Iolair Faol.

Bean-nighe, la mensajera de la muerte escocesa

En Escocia, la «bean-nighe» o la lavandera es vista por viajeros cerca de lagos o fiordo lavando las mortajas de aquellos que estan destinados a morir, cantando o llorando. La bean-nighe se piensa que es el fantasma de una mujer que murió al nacer. El genero femenindo de este espiritu es algo que volvemos a encontrar en la exclusiva forma irlandesa de la «bean-si» o banshee.
La tradición de la bean-nighe acontece en Irlanda y las islas cercanas. Los terminos gaélicos usados más frecuentemente para describir a la Banshee son «bean-si» (un habitante mujer de una shide, o un montículo encantado); «bean chaointe» (una mujer que se lamente, un termino encontrado al este de Munster y Connaught) y «badhb» ( refiriendose al mas peligroso y aterrador espectro) De todas maneras «bean-si» implia el Otro mundo o una existencia mágica; la banshee es una criatura solitaria sin compañero masculino que nunca participa en la comunidad humana ni en la vida social mágica. Especulaciones también asocian a la banshee con la raza mistica de los Tuatha De’ dannan, de quienes descienden todo el folclore mágico.
El duelo por el difunto no un asunto de los familiares vivos en Irlanda. En el pasado, la medida del respeto y el nivel de una persona en su comunidad era visto en el numero de asistentes a su funeral y el grado de su lamento. Lamentadoras profesionales, normalmente ancianas, eran pagadas para beber y llorar en la tumba de figuras prominentes en la comunidad. La Iglesia desaprobaba este arreglo de estas amenudo mujeres alcoholicas y sus servicios funerarios, quizas dando auge a otra teoría de que las banshees eran los fantasmas de lamentadoras profesionales condenadas a vagar como resultado de su llorar no sincero. Es interesante que esto toca con un componente basico de la leyenda de la bean-nighe: que las bean-nighe siguen a ciertas familias. Si las bean-nighe son los fantasmas de las lamentadoras muertas, su acompañamiento es mas un sentido de lealtad que de culpa. mas o menos la bean-nighe ha de ser tomado como el «espiritu de la familia», un espiritu que atiende a la familia en tiempos de transición.
La bean-nighe es descrita como una mujer pequeña con pelo largo blanco, rubio o castaño rojizo que aparece en la vecindad del lugar del nacimiento del que pronto morirá. Cuando son vistas visten las ropas de una campesina, normalmente blancas, a veces grises, marrones o rojas. Los colores antiguos representan los colores del duelo mientras que el rojo es asociado con la magia, las hadas y lo sobrenatural. En algunas ocasiones ella es vista peinandose el cabello a medida que se lamenta.
Ella es oída con mas frecuencia que vista, llorando en la noche tardía o al comienzo de la mañana, a veces encaramada a una ventana 2 o 3 horas o algunos dias antes de la muerte. Cuando se mueve en la oscuridad, los testigos describe un sonido como el que hacen los pajaros volando en la noche. Quizás hay la creencia errónea de que las bean-nighe se manifiestan en aves como el cuervo. La asociación con cuervo son por una confusión de la bean-nighe con la diosa celta primitiva Badb, la diosa de la guerra que aparece frecuentemente en la forma de cuervo.
Las bean-nighe tambien vagan con formas naturales como los arboles, rios y piedras. Algunas rocas con formas son conocidas como «las sillas de las bean-nighe » y las podemos encontrar en Waterford, Monaghan y Carlow. Aparecen mas amenudo las bean-nighe lamentandose por un emigrante en el asentamiento ancestral de su familia en Irlanda. Las historias cuentan de las maldiciones que cayeron sobre hombres que interfirieron en la bean-nighe enfrentandose a ella o quitandoles su peine. En estas historias vemos que el punto de bravuconería venia por parte de cortejar a una mujer, o el empuje de la bebida u horas intempestivas.
El anuncio de la bean-nighe es oido por no familiares y amigos y no normalmente por miembros de la familia cercana del moribundo. Con esta advertencia, los amigos de lejos y cerca pueden viajar con el conocimiento de que es la ultima oportunidad de decir adiós. Una vez avisados del pronunciamiento de la bean-nighe, los miembros de la familia supervivientes pueden admitir el final de la situación y agradecer la ayuda de la comunidad que se ha arremolinado en torno a ellos. La visita de la bean-nighe da la oportunidad a la tribu de hablar abiertamente sobre la muerte con los miembros de la familia y hace mas facil el momento de duelo.
© Morganna Barcelona

Scatagh, la Diosa Gurerrera escocesa

Una de las diosas más arcaicas de la mitología celta.
Scatagh, se podría considerar una divinidad de ámbito pan-céltico, pues su influencia y culto fue difundido hacia las costas del continente europeo, llegando hasta los Alpes. Cuando los romanos dominaron las Galias, los galos, asimilando costumbres latinas, erigieron santuarios en honor a esta diosa, si bien su veneración está más documentada en Irlanda y concretamente en el Ulster, donde aparece en diferentes ocasiones en lo que hoy se conoce como las leyendas del ciclo ultoniano o ciclo de las sagas del Ulster.
Conocida como deidad del Mundo Inferior, es considerada una diosa guerrera. Reina de una comunidad de mujeres iniciadas que enseñaban a jóvenes seleccionados variadas Artes que luego un buen número de ellos, abastecían las filas de las Legiones Rojas. La leyenda cuenta que Finn Mac Cumhall fue uno de sus discipulos, así como el hijo del firbolg Daman, llamado Ferdía, gran amigo de Cuchulainn, que por avatares de su vida, posteriormente sería muerto por éste último.
Ella misma es la más hábil y diestra en las Artes del Combate, como en otras, siendo la que inició y enseñó a Cuchulainn durante un año y un día, técnicas de combate, así como hechizos variados para construir armas mágicas y eficaces. Fue ella misma quien le regaló al héroe del Ulster, la famosa y eficiente lanza “Gae Bolga”, que debía ser lanzada con los pies y una vez clavada en cuerpo enemigo soltaba una nueva carga de dardos que destrozaban el interior del cuerpo del enemigo. También lo educó sexualmente iniciándolo a través de sus artes Amatorias.
Aún siendo una reina del Mundo Inferior celta, su morada habitual se situaba en la Isla de Skye (Isla de las Sombras), que es la mayor de las Islas Hébridas interiores, ubicadas en Escocia. La morada de Scatagh estaba protegida por el “Puente de los Saltos”, el cual al ser pisado en uno de sus extremos se alzaba y devolvía al punto de origen al que lo intentara y si se saltaba sobre él se perdía el equilibrio y se caía a un abismo donde criaturas y monstruos le esperaban.
Scatagh, recibió por parte de sus devotos algunos epítetos que indicaban su condición de diosa guerrera, así éstos la llamaron “Scatagh Nuamaind”( La Invencible) o “Scatagh Buanand” ( La Victoriosa).
Los celtas la caracterizaron como una mujer guerrera de cuerpo formidable y gran hermosura, curiosamente sin edad, no siendo demasiado alta, pero irradiando una fuerza sobrenatural. De miembros perfectos, con músculos sólidos pero sin perder la feminidad y con cabello rojo ardiente. Usando siempre utensilios y vestimentas de guerra sobre su piel desnuda. Tuvo como rival a su hermana Aoiffe a la que venció en una batalla contando con la ayuda del héroe Cuchulainn, la cual después se convirtió en amante de éste.
Otro de los conocidos moradores en el “Reino de las Sombras” fue una de las hijas de Scatagh, la bella Uatach, nombre que significa “espectro”, cuyo deber en el reino de Scatagh era la de servir la comida de los estudiantes de la academia de su madre. También fue amante de Cuchulainn durante un breve período y antes que Aoiffé. También el reino poseía su propio sanador, un tal Osmiach, gran conocedor de pociones. Aunque el habitante más conocido del Reino de Scatagh, fue sin duda el portero y paladín llamado Cochar Croibhe, maestro en todas las armas y destacado lanzador de lanzas y jabalinas. Éste fue muerto en una disputa a causa de Uatach, por el propio Cuchulainn.
De nuevo, en nuestra rica mitología celta, observamos, una vez más, una arcaica figura Protectora y Forjadora de hechizos como es Scatagh, recordando el Principio femenino tutor. En los que se plasma el Umbral femenino como salvador, educador e iniciador de artes guerreras, conocimientos mágicos y hasta sexuales. Es la Diosa Scatagh, la Maestra que enseña, instruye, educa etc, que tanto puede ser terrible como protectora, ocupando un alto lugar en el panteón celta pagano, antes de que fuera destronada con la introducción de los cultos romanos o los posteriores cristianos.
© Morganna Barcelona