Morrigan – La antigua diosa de la trinidad irlandesa

La Morrigan, también llamada Mórrígan o Morrígu, es una de las deidades más singulares y complejas de la mitología irlandesa. Se la representa como una figura fuerte, misteriosa y vengativa con un poder inmenso.

¿Quién es Morrigan?

El significado del nombre de Morrigan sigue siendo objeto de debate. El Mor proviene de la palabra indoeuropea para «terror» o de la palabra en irlandés antiguo Mór que significa «grande». La segunda parte del nombre es rígan, que significa «reina». Por lo tanto, algunos eruditos tradujeron a Morrigan como la Gran Reina.

El nombre de Morrigan se lee como Mór-Ríoghain en irlandés moderno. Por eso suele ir precedido del artículo «la», porque no es tanto un nombre como un título: Morrigan – La Gran Reina.

Morrigan y Cu Chulainn

Hay muchas historias sobre Morrigan, pero una de las más populares describe su asociación con Cuchulainn, en la época en que defendió al Ulster del ejército dirigido por la reina Maeve de Connaught.

La historia:

La batalla había durado meses y se habían perdido muchas vidas. Morrigan intervino e intentó seducir a Cuchulainn antes de una batalla. Sin embargo, aunque era hermosa, Cuchulainn la rechazó y se concentró en la batalla.

Enfurecida por el rechazo, Morrigan comenzó a sabotear los esfuerzos de Cuchulainn en la batalla cambiando de forma en varias criaturas. Primero, se convirtió en una anguila para hacer tropezar a Cuchulainn, pero él golpeó la anguila y le rompió las costillas. A continuación, Morrigan se transformó en un lobo para asustar a una manada de ganado y que fuera hacia él, pero Cuchulainn pudo contraatacar y cegarla en un ojo en el proceso.

Finalmente, ella se convirtió en una novilla y condujo una estampida hacia Cuchulainn, pero él detuvo su ataque con una honda que le rompió la pierna. Morrigan estaba furiosa y humillada y juró vengarse.

Finalmente, después de haber ganado la batalla, Cuchulainn se encontró con una anciana ordeñando una vaca. Estaba ciega, coja y tenía las costillas rotas, pero Cuchulainn no la reconoció como Morrigan. Ella le ofreció un poco de leche para beber y él tomó tres sorbos, después de los cuales bendijo a la mujer. Estas bendiciones curaron cada una de sus heridas. Finalmente, ella se desveló y Cuchulainn se horrorizó por haberla curado. Ella le advirtió de su inminente derrota y se fue.

Antes de su batalla final, Cuchulainn tuvo una visión de una anciana lavándose la sangre de su armadura, un mal presagio que indicaba la derrota. Durante esta batalla, Cuchulainn fue herido de muerte, pero engañó a sus enemigos haciéndoles creer que estaba vivo y el ejército contrario se retiró. Cuchulainn murió de pie, y cuando un cuervo finalmente voló y aterrizó en su hombro, sus hombres supieron qué había pasado.

Aunque Morrigan odiaba a Cuchulainn y había querido matarlo, había favorecido a su lado. Los hombres de Ulster ganaron la batalla, pero Cuchulainn ya no existía.

Morrigan – Guerra y paz

Los dos atributos más frecuentemente asociados con esta deidad irlandesa son la guerra y el destino. Al estar personificada por los cuervos que vuelan sobre los campos de batalla, Morrigan era más que una diosa de la guerra ya que también se creía que conocía y revelaba el destino de los guerreros en el campo.

Dependiendo de cuántos cuervos había en cada campo de batalla en particular y cómo se comportaban, los guerreros irlandeses a menudo intentaban sacar conclusiones sobre la voluntad de la Diosa. Si los cuervos volaban en una dirección o con un patrón particular o si tenían un movimiento aparentemente siniestro, los guerreros concluían que Morrigan los favorecía para ganar, en el primer caso, o los condenaba a perder y caer en la batalla, en el segundo caso. Deberíamos preguntarnos si una señora de la guerra inteligente habría tenido la idea de soltar cuervos detrás de una colina en un momento oportuno para desmoralizar a la oposición.

En ciertos mitos, Morrigan también parece estar asociada con la tierra, la fertilidad y el ganado. Esto enfatiza un tropo común en la mitología irlandesa de que la guerra es vista como un medio para la protección de las propias tierras. Los irlandeses nunca fueron una cultura particularmente expansiva, por lo que, para ellos, la guerra era principalmente un acto noble y defensivo.

Como resultado, Morrigan se asoció como una manifestación o extensión de la diosa de la tierra y la souverenidad, una deidad a la que la gente rezaría incluso en tiempos de paz. Esto contrasta con muchas otras culturas donde la guerra se ve como un acto de agresión y, por lo tanto, se rezaba a las deidades de la guerra solo durante la guerra.

Morrigan como cambiaformas

Como muchas otras deidades, Morrigan también era un cambiaformas. Su transformación más común sería como un cuervo o una bandada de cuervos, pero también tenía otras formas. Dependiendo del mito, la diosa también podría transformarse en otras aves y animales, en una joven doncella, una anciana o un trío de doncellas.

Cambiar de forma es una habilidad común asociada con muchos dioses, pero aunque la mayoría tiene solo una o más transformaciones estándar, Morrigan tiene la capacidad de transformarse aparentemente en cualquier cosa que le guste. Este cambio de forma «extra potente» suele estar reservado para las deidades principales en sus respectivos panteones y Morrigan ciertamente califica.

Morrigan como la Diosa de la Trinidad

Cuando escuchamos acerca de las Divinas Trinidades, generalmente pensamos en el cristianismo. Sin embargo, el concepto no es exclusivo del cristianismo y también estaba presente en el antiguo folclore irlandés.

El tres era un número sagrado para el pueblo celta y eso es muy notable en algunas representaciones de Morrigan, donde se la presenta como un trío de diosas hermanas. Las tres hermanas Badb, Macha y Anand (también llamadas a veces Badb, Macha y Morrigan) eran hijas de la diosa madre irlandesa Ernmas. El trío a menudo se llamaba Morrígna, es decir, Morrigans. El nombre de Anand o Morrigan también era a veces intercambiable con Nemain o Fea, según el mito en particular.

Sin embargo, la aparición ocasional de Morrigan o Morrigna como un trío de hermanas no tiene ningún simbolismo filosófico adjunto similar a la Santísima Trinidad del cristianismo. En cambio, el significado del trío se deja un poco ambiguo, por lo que a menudo se asocia con los poderes de cambio de forma de Morrigan: si puede transformarse en un cuervo, una doncella y una anciana, ¿por qué no en un trío de doncellas?

Simbolismo de Morrigan

El Morrigan está asociado con los siguientes conceptos:

Diosa de la guerra y la muerte

Diosa del destino y la profecía

Ella era omnisciente y conocedora

Su aparición durante la batalla indicó el bando favorecido

Ella infundió miedo en quienes la habían cruzado

Ella demostró venganza

Ella era poderosa y fuerte

Morrigan vs. Morgan le Fay

Muchos investigadores modernos han intentado conectar Morrigan con Morgan le Fay de las leyendas artúricas y el asunto de Gran Bretaña de Gales. De hecho, la mayoría de los lectores y espectadores ocasionales a menudo también llegan a la misma conclusión ya que los dos nombres parecen bastante similares: ambos son cambiaformas y profetas que predijeron el futuro con precisión y tienen nombres que suenan similares.

Sin embargo, los nombres no están realmente relacionados. En el caso de Morgan le Fay, su nombre se deriva de la palabra galesa para «mar». Aunque tanto los galeses como los irlandeses tienen orígenes celtas parciales, provienen de diferentes ramas de la cultura celta y también tienen diferentes sistemas lingüísticos.

Es técnicamente posible que el personaje de Morgan le Fay estuviera algo inspirado por el irlandés Morrigan, pero eso sería poco más que una especulación.

Morrigan sigue siendo una figura intrigante de la mitología irlandesa, que aún inspira asombro. Los múltiples mitos con los que está involucrada continúan siendo populares y han inspirado varias obras literarias, canciones y videojuegos.

Algo breve sobre Morrighan (mi «preferida»)

Morrighan:Una de las Diosas más importantes de la cultura celta.

MORRIGHAN, LA SEDUCTORA DIOSA OSCURA

Morrighan, es nada más y nada menos que la dama oscura de la muerte y la destrucción. Una mujer guerrera de gran belleza representada normalmente con armadura. Ella habita en todo conflicto bélico, en toda guerra o enfrentamiento. Adopta la forma de un cuervo y sobrevuela entre el humo de la batalla y el fragor de la lucha. Su papel, es infundir valor a los soldados, y no solo eso… les otorga fuerza, ira y rabia.

El nombre de Morrighan significa Reina espectral, y pervive en muchos paises anglosajones en la forma de «Carrie o Carrigan». Si bien se la asocia a la muerte y la guerra, también está vinculada a la renovación, al amor y al deseo sexual. Esta mujer guerrera viene a simbolizar tanto el final como el inicio, el placer y la violencia. Un sugestivo entramado del universo celta impreso en la sugerente figura de la diosa Morrigan, una diosa dual capaz de destruir y de dar la vida.

Esta diosa pertenece a los llamados Tuatha dé Danann, los principales seres mágicos que habitaron Irlanda. Es una divinidad esencial asociada a su vez con Anu, la llamada «nutridora de dioses», y se dice que se halla encarnada en Munster, en el condado de Kerry, en la forma de dos montañas que representan sus pechos.Morrigan fue amante de reyes, y amó en especial a un guerrero que no pudo tener: Cuchulainn. Alguien que jamás quiso vincularse con Morrigan, la rechazó y lucho a menudo contra ella en varios campos de batalla, venciéndola incluso en cualquiera de sus formas: lobo, águila, toro… hasta que al final, Morrigan, consigue tenerlo para sí cuando él está a punto de fallecer. Cuchulainn está agonizando atado a un árbol cuando ella desciende en forma de cuervo, para atenderlo, para aliviar su sufrimiento dándole la muerte y llevándoselo por siempre a su lado.

Otro aspecto impactante sobre esta diosa, era el pánico que los soldados celtas le tenían a Morrigan. Sabían que cuando la intuían, cuando oían sus pasos y su voz en el campo de batalla, había llegado el momento de morir. ¿Cómo reaccionaban entonces los valientes guerreros? Dando lo mejor de sí, luchando con más brío y valor. Despreciando a la propia Morrigan y la muerte que les traía.

Para los celtas la muerte no era el final, sino un nuevo ciclo. Pero a pesar de ello, los guerreros y los soldados temían esa oscuridad que les traía Morrigan, ese instante de frialdad momentánea que sufrían al ser arrancados de sus tierras, y de esos bellos parajes de brumas, pastos y llanuras, donde el mar había arrullado sus vidas de soldados.Mórrigan era la hacedora de la vida, pero también ella quien, con la sutileza de sus alas de cuervo, arrancaba el último hálito de los valientes guerreros.

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Nuestra relación con los Dioses.

Todos tenemos en nuestro ADN una educación católica desde hace muchos años (siglos), aunque ahora seamos ateos, paganos, budistas. Si no todos, el 99% de la población mundial.
Nos enseñaron, en algún momento de nuestra existencia, que para ir al paraíso debíamos ser buenos. Que para tener suerte en la vida debíamos ayudar al prójimo. Que si no cumplíamos con las expectativas de un Dios omnipotente y omnipresente, seríamos castigados.
Igual alguno de vosotros tuvisteis la suerte que esta cadena de transmisión se rompiera generaciones atrás o igual la habéis roto vosotros, o vuestros padres, con mucho trabajo interior, esfuerzo y dolor.
Sé que muchos de los que me seguís en las redes sociales y algunos de mis amigos sóis paganos… bueno, os denomináis paganos. Y me vais a permitir, sin enfadaros, que lo dude. Sí, que lo dude. Y lo dudo, porque cuando escribís “cosas “sobre paganismo, sobre los Dioses y, principalmente, sobre vuestra relación con los Dioses… sobre cómo interactuáis con ellos en el momento de celebraciones y de hacer rituales… actuáis como actúa cualquier creyente y seguidor de las religiones judeocristianas, abrahámicas: con sumisión y rindiendo pleitesía.
Y los Dioses paganos europeos no son así porque sus seguidores antes de la invasión católica no eran así. Dejadme que me explique: a muchos “repartidores de la verdad y enseñantes de los misterios de las “religiones” [neo]paganas” les oigo o leo “predicar” mejor que a los curas en una iglesia y así “afirmar” que los Dioses Paganos nos ven, controlan y juzgan. Creo que no han leído ni un solo libro de mitología celta, nórdica, eslava, etc y mucho menos un libro de historia. Sí, porque los paganos no tenían una actitud de religiosidad para empezar y para terminar, suficiente trabajo tenían para poder subsistir como para tener que ir preocupándose de si se arrodillaban ante Odín, Morrighan o Cerridwen. Porque ellos existen porque nosotros creemos en ellos. Porque toda la información que ahora tenemos sobre ellos son arquetipos mentales que necesitamos para no sentirnos desamparados porque nos han enseñado a que si no tenemos un Dios al que agarrarnos caeremos en el más profundo de los abismos. Nuestros Dioses (paganos) representan esa parte de nosotros que nos gusta mostrar o de la que carecemos. Y esto no es una cuestión de la New Age, es una cuestión evolutiva y, en estos tiempos, de psicología.
Hoy por hoy, cuando entramos en contacto con una deidad pagana, cuando “trabajamos”con ella, somos NOSOTROS los que nos condicionados con ofrendas o trabajos de agradecimiento a posteriori… después de pedirles que nos ayuden. No son los Dioses los que nos lo piden. Es nuestra mente, nuestra conciencia aún influenciada por una religión déspota y desconsiderada con sus seguidores.
Hace muchos años que empecé mi trabajo de desintoxicación judeocristiana y no ha sido fácil erradicar esos condicionamientos de mi mente, de mi memoria genética y no sé si lo he conseguido erradicar de mi ADN. Pero sí sé que no puedo relacionarme com Morrighan, por ejemplo, como si me relacionase con la virgen María, porque no pertenece a la misma tradición. Y mientras actuemos así, JAMÁS nos ayudará en nuestro camino porque no le va a llegar nuestra petición. No es su idioma.
Podéis seguir con una actitud de pleitesía y sometimiento con ellos, pero entonces no os quejéis porque no os atienden…

© Morganna Barcelona.

La unión de Dagda y Morrighan

Cuando él la vió por primera vez, ella se estaba bañando al pie de la orilla del río.Piernas esbeltas y largas y muy pálidas, su piel dicen que es del color del hueso pulido, suave como el marfil.

Manos inteligentes y hábiles desataron las nueve trenzas sobre su cabeza, dejando a su pelo derramarse por su espalda desnuda. Era el cabello largo y fino como un hilo de seda y del intenso negro de una noche sin estrellas, con el brillante brillo de las plumas de un cuervo.

Ella cantó suavemente mientras vertía el agua sobre su piel de porcelana. La canción era sombría y alegre a la vez, llena de todo el dolor y el éxtasis que era la vida y a la vez, llena de esa melancolía que deja tras de sí el final de una vida plena. Algo despertó en él que se quedó inmóvil, contemplándola en el sitio. Conocía a esta mujer, y sin embargo, sentía que nada sabía de ella.

Algunos la llamaban Muerte silenciosa, otros la conocían como Reina en la Batalla, pero todo lo que podía ver ahora era una belleza sobrenatural, una promesa dolorosa y peligrosa que anhelaba hacer suya. No se dió cuenta de que se había movido hacia la gran roca plana , como un lecho, hasta que ella estuvo entre sus brazos. Ella lo miró con oscuros ojos de cuervo que reflejaban su propia pasión. Se rió para sí, tal vez parecía extraño que el Dios de la vida y la Diosa de la Muerte hicieran una unión tan apasionada, algo tan místico y sobrenatural como si hielo y fuego lograsen fundirse en un solo elemento.

Pero cuando el sol se hundió y murió el viejo año, entre las sombras de la noche de Samhain , felizmente murió el éxtasis de su amor, sabiendo que al amanecer resucitaría, renacería con nueva fuerza.

El beso de Morrigan puede traer la muerte, pero Dagda sabía que su verdadero don para ella, era morir de amor en sus brazos, para hacerla renacer de nuevo.”

Bean-nighe, la mensajera de la muerte escocesa

En Escocia, la «bean-nighe» o la lavandera es vista por viajeros cerca de lagos o fiordo lavando las mortajas de aquellos que estan destinados a morir, cantando o llorando. La bean-nighe se piensa que es el fantasma de una mujer que murió al nacer. El genero femenindo de este espiritu es algo que volvemos a encontrar en la exclusiva forma irlandesa de la «bean-si» o banshee.
La tradición de la bean-nighe acontece en Irlanda y las islas cercanas. Los terminos gaélicos usados más frecuentemente para describir a la Banshee son «bean-si» (un habitante mujer de una shide, o un montículo encantado); «bean chaointe» (una mujer que se lamente, un termino encontrado al este de Munster y Connaught) y «badhb» ( refiriendose al mas peligroso y aterrador espectro) De todas maneras «bean-si» implia el Otro mundo o una existencia mágica; la banshee es una criatura solitaria sin compañero masculino que nunca participa en la comunidad humana ni en la vida social mágica. Especulaciones también asocian a la banshee con la raza mistica de los Tuatha De’ dannan, de quienes descienden todo el folclore mágico.
El duelo por el difunto no un asunto de los familiares vivos en Irlanda. En el pasado, la medida del respeto y el nivel de una persona en su comunidad era visto en el numero de asistentes a su funeral y el grado de su lamento. Lamentadoras profesionales, normalmente ancianas, eran pagadas para beber y llorar en la tumba de figuras prominentes en la comunidad. La Iglesia desaprobaba este arreglo de estas amenudo mujeres alcoholicas y sus servicios funerarios, quizas dando auge a otra teoría de que las banshees eran los fantasmas de lamentadoras profesionales condenadas a vagar como resultado de su llorar no sincero. Es interesante que esto toca con un componente basico de la leyenda de la bean-nighe: que las bean-nighe siguen a ciertas familias. Si las bean-nighe son los fantasmas de las lamentadoras muertas, su acompañamiento es mas un sentido de lealtad que de culpa. mas o menos la bean-nighe ha de ser tomado como el «espiritu de la familia», un espiritu que atiende a la familia en tiempos de transición.
La bean-nighe es descrita como una mujer pequeña con pelo largo blanco, rubio o castaño rojizo que aparece en la vecindad del lugar del nacimiento del que pronto morirá. Cuando son vistas visten las ropas de una campesina, normalmente blancas, a veces grises, marrones o rojas. Los colores antiguos representan los colores del duelo mientras que el rojo es asociado con la magia, las hadas y lo sobrenatural. En algunas ocasiones ella es vista peinandose el cabello a medida que se lamenta.
Ella es oída con mas frecuencia que vista, llorando en la noche tardía o al comienzo de la mañana, a veces encaramada a una ventana 2 o 3 horas o algunos dias antes de la muerte. Cuando se mueve en la oscuridad, los testigos describe un sonido como el que hacen los pajaros volando en la noche. Quizás hay la creencia errónea de que las bean-nighe se manifiestan en aves como el cuervo. La asociación con cuervo son por una confusión de la bean-nighe con la diosa celta primitiva Badb, la diosa de la guerra que aparece frecuentemente en la forma de cuervo.
Las bean-nighe tambien vagan con formas naturales como los arboles, rios y piedras. Algunas rocas con formas son conocidas como «las sillas de las bean-nighe » y las podemos encontrar en Waterford, Monaghan y Carlow. Aparecen mas amenudo las bean-nighe lamentandose por un emigrante en el asentamiento ancestral de su familia en Irlanda. Las historias cuentan de las maldiciones que cayeron sobre hombres que interfirieron en la bean-nighe enfrentandose a ella o quitandoles su peine. En estas historias vemos que el punto de bravuconería venia por parte de cortejar a una mujer, o el empuje de la bebida u horas intempestivas.
El anuncio de la bean-nighe es oido por no familiares y amigos y no normalmente por miembros de la familia cercana del moribundo. Con esta advertencia, los amigos de lejos y cerca pueden viajar con el conocimiento de que es la ultima oportunidad de decir adiós. Una vez avisados del pronunciamiento de la bean-nighe, los miembros de la familia supervivientes pueden admitir el final de la situación y agradecer la ayuda de la comunidad que se ha arremolinado en torno a ellos. La visita de la bean-nighe da la oportunidad a la tribu de hablar abiertamente sobre la muerte con los miembros de la familia y hace mas facil el momento de duelo.
© Morganna Barcelona

Scatagh, la Diosa Gurerrera escocesa

Una de las diosas más arcaicas de la mitología celta.
Scatagh, se podría considerar una divinidad de ámbito pan-céltico, pues su influencia y culto fue difundido hacia las costas del continente europeo, llegando hasta los Alpes. Cuando los romanos dominaron las Galias, los galos, asimilando costumbres latinas, erigieron santuarios en honor a esta diosa, si bien su veneración está más documentada en Irlanda y concretamente en el Ulster, donde aparece en diferentes ocasiones en lo que hoy se conoce como las leyendas del ciclo ultoniano o ciclo de las sagas del Ulster.
Conocida como deidad del Mundo Inferior, es considerada una diosa guerrera. Reina de una comunidad de mujeres iniciadas que enseñaban a jóvenes seleccionados variadas Artes que luego un buen número de ellos, abastecían las filas de las Legiones Rojas. La leyenda cuenta que Finn Mac Cumhall fue uno de sus discipulos, así como el hijo del firbolg Daman, llamado Ferdía, gran amigo de Cuchulainn, que por avatares de su vida, posteriormente sería muerto por éste último.
Ella misma es la más hábil y diestra en las Artes del Combate, como en otras, siendo la que inició y enseñó a Cuchulainn durante un año y un día, técnicas de combate, así como hechizos variados para construir armas mágicas y eficaces. Fue ella misma quien le regaló al héroe del Ulster, la famosa y eficiente lanza “Gae Bolga”, que debía ser lanzada con los pies y una vez clavada en cuerpo enemigo soltaba una nueva carga de dardos que destrozaban el interior del cuerpo del enemigo. También lo educó sexualmente iniciándolo a través de sus artes Amatorias.
Aún siendo una reina del Mundo Inferior celta, su morada habitual se situaba en la Isla de Skye (Isla de las Sombras), que es la mayor de las Islas Hébridas interiores, ubicadas en Escocia. La morada de Scatagh estaba protegida por el “Puente de los Saltos”, el cual al ser pisado en uno de sus extremos se alzaba y devolvía al punto de origen al que lo intentara y si se saltaba sobre él se perdía el equilibrio y se caía a un abismo donde criaturas y monstruos le esperaban.
Scatagh, recibió por parte de sus devotos algunos epítetos que indicaban su condición de diosa guerrera, así éstos la llamaron “Scatagh Nuamaind”( La Invencible) o “Scatagh Buanand” ( La Victoriosa).
Los celtas la caracterizaron como una mujer guerrera de cuerpo formidable y gran hermosura, curiosamente sin edad, no siendo demasiado alta, pero irradiando una fuerza sobrenatural. De miembros perfectos, con músculos sólidos pero sin perder la feminidad y con cabello rojo ardiente. Usando siempre utensilios y vestimentas de guerra sobre su piel desnuda. Tuvo como rival a su hermana Aoiffe a la que venció en una batalla contando con la ayuda del héroe Cuchulainn, la cual después se convirtió en amante de éste.
Otro de los conocidos moradores en el “Reino de las Sombras” fue una de las hijas de Scatagh, la bella Uatach, nombre que significa “espectro”, cuyo deber en el reino de Scatagh era la de servir la comida de los estudiantes de la academia de su madre. También fue amante de Cuchulainn durante un breve período y antes que Aoiffé. También el reino poseía su propio sanador, un tal Osmiach, gran conocedor de pociones. Aunque el habitante más conocido del Reino de Scatagh, fue sin duda el portero y paladín llamado Cochar Croibhe, maestro en todas las armas y destacado lanzador de lanzas y jabalinas. Éste fue muerto en una disputa a causa de Uatach, por el propio Cuchulainn.
De nuevo, en nuestra rica mitología celta, observamos, una vez más, una arcaica figura Protectora y Forjadora de hechizos como es Scatagh, recordando el Principio femenino tutor. En los que se plasma el Umbral femenino como salvador, educador e iniciador de artes guerreras, conocimientos mágicos y hasta sexuales. Es la Diosa Scatagh, la Maestra que enseña, instruye, educa etc, que tanto puede ser terrible como protectora, ocupando un alto lugar en el panteón celta pagano, antes de que fuera destronada con la introducción de los cultos romanos o los posteriores cristianos.
© Morganna Barcelona

Frigg

Frigg es una de las diosas mayores en la mitología nórdica y germánica, esposa de Odín, reina de los Æsir y diosa del cielo. Es la diosa de la fertilidad, el amor, el manejo del hogar, el matrimonio, la maternidad y las artes domésticas. En las Eddas se la menciona como una de las diosas principales, junto a Freyja.
Sus funciones primordiales en los relatos de la mitología nórdica la mencionan como esposa y madre. Tiene el poder de la profecía aunque nunca relata lo que sabe y es la única que junto a Odín tiene permitido sentarse en el trono Hliðskjálf y observar sobre los nueve mundos.
Frigg también participa en la cacería salvaje, Asgardreid, junto a su esposo.


Los hijos de Frigg son Baldr, Höðr y sus hijastros son Hermóðr, Heimdall, Tyr, Vidar y Váli. Thor es mencionado en algunas ocasiones como su hermano o como su hijastro. Frigg es acompañada en ocasiones por Eir, la diosa de las curaciones. Las ayudantes de la diosa son Hlín, Gná y Fulla.

 

Tuatha Dé Danann

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Los Tuatha Dé Danann /t̪ˠuəhə dʲeː d̪ˠan̪ˠən̪ˠ/ («gente de la diosa Danu») fueron el quinto grupo de habitantes de Irlanda según la tradición del Lebor Gabála Érenn (Libro de las Invasiones). Se piensa que representan a los dioses Irlandeses Goidelicos; los redactores cristianos los redujeron a reyes y a héroes históricos.

Historia
Un poema en el Libro de Leinster enumera a muchos de los Tuatha Dé Danann, aunque finaliza «Aun cuando [el autor] los enumera, él no los adora». Goibniu, Creidhne y Luchta son referidos como Trí Dée Dána («Tres dioses de la artesanía»), y el nombre de Dagda es interpretado en textos medievales como «el buen dios». Incluso después de ser reconocidos como gobernantes de Irlanda, personajes tales como Lug, Mórrígan, Aengus y Manannán mac Lir aparecen en las historias ubicadas siglos más adelante, demostrando todos los signos de inmortalidad. Tienen muchos paralelos en el mundo céltico. Por ejemplo; Nuada es cognado con el dios británico Nodens; Lug es un reflejo de la Deidad pan-Céltica Lugus; Tuireann está emparentado con el Gaélico Taranis; Ogma con Ogmios; y Badb con Catubodua.
Los Tuatha Dé Danann según versiones de textos «cristianizados» descienden de Nemed, el líder de una raza anterior de habitantes de Irlanda. Vinieron de cuatro ciudades norteñas, Falias, Gorias, Murias y Finias, donde adquirieron sus habilidades ocultas y cualidades. Llegaron a Irlanda, cerca del 1 de mayo (la fecha del Festival de Beltaine), montados sobre nubes oscuras. Aunque las últimas versiones racionalizan este argumento diciendo que ellos mismos quemaron sus naves para prevenir la retirada, y las «nubes» eran el humo producido por los barcos incendiados.
La tradición pagana, consideraba a los Tuatha Dé Danann como dioses venidos del cielo. Llegaron a Irlanda, lucharon con los Fir Bolg, los Fir Domnann y los Galioin, así como con sus dioses los Fomoré, y se convirtieron durante un tiempo en los únicos señores de Irlanda. Cuenta la Leyenda, que arribaron a la Verde Erinn en barcos voladores envueltos en una densa nube oscura y que inicialmente no pudieron aterrizar, debido a que los gigantes Fomores, habían creado un campo de energía que no podían penetrar.
Conducidos por su rey, Nuada, lucharon en la Primera Batalla de Magh Tuiredh (Batalla de Moytura), en la costa oeste, en la cual derrotaron y desplazaron a los torpes y deficientemente armados Fir Bolg, quienes entonces habitaban Irlanda. Nuada perdió un brazo durante la batalla, que el curandero Dian Cecht reemplazó con un brazo de plata. Existía una ley que obligaba a los reyes de los Tuatha Dé Danann a no tener ninguna deficiencia física, y debido a su mano ya no podía continuar como rey. Fue sustituido por Bres, el medio Fomoriano, quien resultó ser un tirano. Entonces Miach le hizo un brazo de carne y hueso, y Nuada fue restablecido como rey.
Posteriormente, los Tuatha Dé Danann lucharón la Segunda Batalla de Magh Tuiredh en contra de los fomorianos. Nuada fue asesinado por el ojo venenoso de Balor, el rey de los Fomoré, pero Balor fue matado por Lug, que asumió el control como rey.
Una tercera batalla fue luchada contra una ola subsecuente de invasiones, los Milesianos, de Galicia, al noroeste de la Península Ibérica, descendientes de Míl Espáine (quiénes se piensan, representan a los Celtas Goidelicos). Los Milesianos encontraron a tres diosas de los Tuatha Dé: Ériu, Banba y Fodla, que pidieron que la isla fuese nombrada en honor a ellas; Ériu es el origen del nombre moderno Éire, y Banba y Fodla todavía se utilizan a veces como nombres poéticos para designar a Irlanda.
Sus tres esposos, Mac Cuill, Mac Cecht y Mac Gréine, que eran reyes de los Tuatha Dé Danann durante aquella época, pidieron una tregua de tres días, durante los cuales los Milesianos se embarcarían a nueve olas de distancia desde la orilla de la isla. Los Milesianos se conformaron con la petición, pero los Tuatha Dé Danann crearon una tormenta mágica en una tentativa de conducirlos más lejos. El poeta milesiano Amergin calmó el mar con sus versos, y frente a su pueblo desembarcó y derrotó a los Tuatha Dé Danann en Tailtiu. Los Tuatha Dé Danann fueron exiliados al subterráneo en los montes de Sidhe por El Dagda.
Los Tuatha Dé Danann también lucharon contra la bruja Carman y sus tres hijos. Se dice que ellos introdujeron el uso de los carros de caballos y el culto druida en Irlanda.
Según la mitología celta existían dos principios que se dis­putaban el mundo. El primero y más antiguo de esos dos principios es negativo representado por la muerte, la noche, la igno­rancia, el mal y los fomoireos. El segundo nacido del primero, es todo lo positivo, el día, la vida, la ciencia y el bien. Los Tuatha Dé Danann constituían la expresión del segundo de estos principios, ya que de ellos emanaba, por ejemplo, la ciencia de los druidas.
A partir del siglo XI se creó en Irlanda una corriente que intentaba explicar la genealogía de su tierra a través de las tradiciones bíblicas; así, todos los pueblos que po­blaron Irlanda, tanto míticos como históricos, descendían de un tronco común, que a través de Jafet se remonta hasta Adán. Uno de los ancestros de los Tuatha Dé Danann fue Nemed, uno de cuyos hijos, Iarbonel, disfrutó del don de la profecía y escapó a la matanza de la torre de Conann.
Iarbonel abandonó Irlanda y buscó refugio en las zo­nas septentrionales del mundo, allí aprendió encanta­mientos, adelantarse al porvenir y las bases del druismo. Entre sus descendientes se encontrarían los Tuatha Dé Danann que terminarían por regresar a su patria,
La tradición pagana más antigua creía que el origen de los Tuatha Dé Danann estaba en los cielos, ya que eran dioses que llegaron a Eire para luchar contra los Fir Bolg, los Fir Domnann y los Galioin, con los fomoireos, a quienes ven­cieron convirtiéndose en los únicos señores de Irlanda.
Sin embargo los Tuatha Dé Danann fueron a su vez derrotados por los Milé, la moderna raza irlandesa que después de atacarlos y de vencerlos tomaron posesión del país. Los Tuatha Dé Danann vencidos se refugiaron en los Sid o palacios subterráneos que Dagdé descubrió para ellos en las profundidades de las montañas.
En ocasiones recorrían sus antiguos dominios, siempre bajo la protección de algún hechizo que los hacía invisibles para los huma­nos, aunque en ocasiones usaban con ellos su poder prestándoles al­gún servicio.
Siempre aparecían representados con pájaros de hermoso y colo­rido plumaje, pájaros que estaban unidos por una cadena de plata en parejas indisolubles.

Los cuatro tesoros de los Tuatha Dé Danann
Los Tuatha Dé Danann llevaron cuatro tesoros mágicos a Irlanda:
– El caldero del Dagda: La caldera del Dagda del que nadie podría salir sin alcanzar la satisfacción. Este caldero es uno de los orígenes del Santo Grial. En el mito galés de los Mabinogion aparece como el caldero de la regeneración, resucitando a los guerreros muertos. El Dagda tenía una maza con el mismo poder: con un extremo mataba a los vivos y con el otro resucitaba a los muertos. Dagda es el guardián del gran caldero traído de Murias, la ciudad del Otro Mundo, por los Tuatha Dé Danann. Este caldero se dice que suministra alimento sin fin y que aquel que comparta su contenido siempre quedará saciado. Este gran caldero, a menudo llamado «El imperecedero», suministra alimento tanto para las necesidades espirituales como para el mantenimiento físico. Además del caldero, el Dagda lleva un garrote gigante, que requiere la fuerza de ocho hombres para moverlo. Lo arrastra detrás de él usando a veces un juego de ruedas y este garrote es tan inmenso que puede matar a nueve hombres con un solo golpe. Esta extraordinaria arma puede devolver la vida tanto como quitarla. El Dagda necesita solamente tocar a una persona muerta con el extremo pequeño de este garrote y lo devuelve a la vida. Es también conocido como un excelente arpista y es el dueño de los » tres nobles sones.» Estos tres sones provocaban las siguientes reacciones: forzar al sueño, forzar a la risa y forzar al llanto. Los tres nobles sones son considerados de naturaleza mágica.
El caldero es un elemento simbólico de gran importancia entre la tradición celta el gran caldero que suministra de forma inagotable hidromiel, cerveza y carne de cerdo aparece en la literatura irlandesa en las descripciones de los festines celebrados en el mas allá , en el relato “ Mala batalla de ith tuiried,» el dios Dagda posee un caldero con el que nadie se siente insatisfecho, en la tradición Galesa el caldero es un símbolo funerario , el caldero tiene el poder de resucitar a los muertos, en la época del bronce final se usaban los calderos como elementos rituales se han hallado calderos gigantes de capacidades enormes de hasta cuatrocientos litros.
– La lanza de Lugh: La lanza, como casi cualquier instrumento de guerra, es símbolo fálico y de gran poder, simboliza la fortaleza debido a que es recia y no debe vencerse, ni atemorizarse ante el enemigo. La lanza de Lug, también llamada «Lanza de Assal» es llevada a Irlanda por los Tuatha Dé Danann, según los antiguos relatos en lengua gaélica. Esta lanza tiene la particularidad de ser flamígera y solo pierde su fuego si es mojada en sangre humana. También existe la lanza infalible que esgrimía el mítico héroe irlandés Celtchar, la cual nunca erraba en el blanco.
– La piedra de Fal (Lia Fal o Piedra del Destino): La Piedra de Tara o Lia Fáil (que en irlandés significa Piedra del Destino) es un menhir situado en la Colina de Tara, en el Condado de Meath, en Irlanda, que sirvió como piedra de coronación para los Grandes Reyes de Irlanda hasta Muirchertach mac Muiredaig, hacia el año 500 d. C. Según la mitología celta, la Lia Fáil fue traída a Irlanda en la antigüedad por la raza divina de los Tuatha Dé Danann dioses de los celtas irlandeses, que viajaron a través de Escocia desde las «Islas Nórdicas» (que según Geoffrey Keating se refiere a Noruega aunque más probablemente se refiera a las Órcadas), donde aprendieron habilidades mágicas en las ciudades de Fáilias, Gorias, Murias y Finias, llevando consigo un gran tesoro de cada ciudad: los legendarios Cuatro tesoros de Irlanda. La Lia Fáil es de hecho uno de estos tesoros, el originario de Fáilias, de donde nace su nombre. Posteriormente, la piedra fue denominada «Piedra del Destino» (en latín, Saxum fatale).
También de acuerdo con la mitología, la Piedra de Tara tiene poderes paranormales: la leyenda dice que cuando el legítimo Gran Rey de Irlanda pone su pie sobre ella, la piedra ruge satisfecha. También se dice que la piedra tiene el poder de rejuvenecer al rey y otorgarle un mandato prolongado. El Ciclo de Ulster cuenta que el héroe Cúchulainn la partió en dos con su espada cuando la piedra no rugió bajo el pie de su protegido, Lugaid Riab nDerg, y desde entonces sólo rugió ante Conn Cétchathach y Brian Boru.
A partir del nombre de esta piedra los Dé Danann denominaron metonímicamente a Irlanda Inis Fáil (en gaélico irlandés inis significa «isla»), por lo que Fáil se convirtió en un segundo nombre para Irlanda. De ahí que Lia Fáil también pueda traducirse como Piedra de Irlanda, y que Inisfail aparezca como sinónimo de Erin en la poesía romántica y nacionalista irlandesa del siglo XIX y comienzos del XX.

La expresión Fianna Fáil («guerreros de Irlanda», también traducida como «guerreros del destino») también aparece como denominación de los Voluntarios Irlandeses, en el primer verso del himno de Irlanda, y en el nombre del partido político Fianna Fáil, al que pertenece el actual Taoiseach, Brian Cowen.
– La espada de Nuada: una espada invencible, uno de los cuatro grandes tesoros de los Tuatha Dé Danann. Uno de los cuatro grandes tesoros de los Tuatha Dé Danaan fue su espada, Fragarach, que redujo sus enemigos por la mitad.
En la Segunda Batalla de Magh Tuiredh, Nuada perdió su brazo. Dado que ya no era perfecto, su reinado fue tomada por Bres. Su hermano, Dian Cecht , le hizo una mano de plata que sustituyó a la perdida en batalla. Nuada fue conocido como Airgedlámh (Nuada de la Mano de Plata).
Bres al tiempo de subir al trono se había convertido en un tirano y tuvo que ser exiliado. Nuada regresó al trono y fue asesinado por Balor, el abuelo de Bres. Más tarde, Dian Cechts hijo, Miach, reemplazó a Nuada brazo de plata; Dian Cecht lo mató por envidia.

Varias fuentes.

Dios Donn

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Donn Firineach (Donn de la Verdad), Donn «el Oscuro», Rey Donn de las Hadas:
A Donn se le conoce como Donn Firineach (“Donn de la verdad”) y como el “Rey Donn de las Hadas”, pero también como “Donn El Oscuro”, un dios de la muerte. Hay así tres personajes mitológicos en Donn. Los dos primeros parten del mito de la montaña de Donn, desde la cual él y sus ayudantes (las hadas) juntan nubes para advertir de manera infalible y siempre veraz que tal o cual episodio climático está por venir.
Caso distinto es el de Donn El Oscuro, originado a partir de un antiguo relato épico.
Se le relaciona territorialmente con el Munster occidental, la Isla de Achill, y con Cnoc Firinn en Limerick – Connacht , situada en la desembocadura del Shannon.

Donn Firineach (Donn de la Verdad)
Hijo de Mil Èspaine, nieto de Breogan, hermano de: Aireach, Febar, Scota, Amirgin, Emer, Ir, Colpta, Gampa, Eremon y Erannan. Jefe de los Milesios a su llegada a Irlanda para vengar la muerte de Mil. Al morir, Donn se instala en una Isla rocosa y advierte que nadie llegará al Otro Mundo sin pasar previamente por su casa ¿Lugar de tránsito antes de una nueva encarnación, o «sala de espera» para entrar en el Otro Mundo?
Los hijos de Mil desembarcaron en Inbher scene, al sudoeste de Irlanda en la fiesta de Beltane (el día antes de las calendas de mayo) despues de rodear tres veces la isla ya que por un sortilegio de los druidas de los Tuatha De, no podian ver ante ellos ni pais ni isla.
Tras el acuerdo con los Tuatha De Dannan para «alejarse nueve olas de la isla abntes de volver a desembarcar» y ante la imposibilidad de poder volver a las playas de Irlanda a causa de la magia de los Tuatha, Donn dijo: «Es una vergüenza para nuestros hombres de sabiduría, no poder terminar con este viento mágico». «No será ninguna vergüenza» dijo Amirgin, y recito una invocación a la tierra de Irlanda. Inmediatamente una tranquila calma se extendió sobre el mar. Donn dijo «pondré bajo el filo de espadas y lanzas a los guerreros que se encuentren en tierra ahora, solamente dejadme desembarcar». Después de decir esto, el viento aumentó y separó el barco de Donn del resto, y fue sumergido en las aguas de Dumhacha. Veinticuatro guerreros valerosos, doce mujeres y cuatro mercenarios, con sus gentes, se ahogaron con Donn en aquel barco.
Donn fue enterrado en Dumhacha, en un islote situado al sudoeste de la costa de Irlanda que desde entonces se conoce como «Tech nDuinn» o «La Casa de Donn».

Donn «el Oscuro»:
Con el paso del tiempo Donn asumió el papel del Señor de los muertos entre los Irlandeses, y fue conocido como Donn el Oscuro. En la tradición popular es un Dios con muchos contrastes, puede ser benigno y terrible, creador de tormentas y provocador de naufragios, protector del ganado y de las cosechas. Donn el Oscuro ofrece su casa, situada en una isla rocosa, a aquellos que han fallecido para que descansen durante su paso de una a otra vida o para esperar su paso hacia el Otro Mundo. Es curioso notar que exista un lugar asociado con el mundo de los muertos y que tuviera una función específica, algo así como el lugar de recepción de las almas o paso obligatorio antes de llegar al Otro Mundo.

Rey Donn de las Hadas:
Donn tiene tambien una vinculación con el Rey Donn de las Hadas, en Cnoc-Firinn o Knockfierna, llamado por la gente del país «hit Dhoinn Firinne,» la montaña de Donn el Veraz». Esta montaña es muy alta, y se puede ver desde varias millas a la redonda; y cuando la gente quiere saber si lloverá, mira la cumbre de Dhoinn Firinne, y si ven un vapor o niebla, concluyen que la lluvia no tardará en caer, creyendo que Donn (el señor o jefe) de esa montaña y sus ayudantes aéreos están recogiendo las nubes, y que él las sostiene allí para advertir a la gente que lloverá en breve. Como el ver la niebla en esa montaña por la mañana se considera una muestra infalible de que ese día será lluvioso, a Donn se le llama «Dona Firinne,» Donn de la verdad. «- Sr. Edward O’Reilly

Tambien se dice que a veces Donn es visto durante las noches tempestuosas montando un caballo blanco, y se dice que «Donn galopa sobre las nubes esta noche» trayendo la tempestad. Pero Donn es también un Dios que concede su ayuda a su gente cuando se le solicita. Se le conoce como el antepasado de los Maguires, ya que les presto su ayuda en las batallas de Fermanagh – Connacht.

La leyenda cuenta que Donn era el jefe militar de los milesios durante la invasión a Irlanda efectuada para vengar la muerte del patriarca Mil. Sucedió así que los milesios estaban en cierta isla (cerca de las costas irlandesas) y que los irlandeses les habían dado tres opciones: someterse, presentar batalla, o permanecer nueve días en la isla y marcharse después. Ante eso y en base al juicio de Amirgin, la resolución fue que partirían tras nueve días pero regresarían después para desembarcar e invadir con más fuerza. Sin embargo cuando regresaban se desató un temporal y el barco de Donn se hundió a causa de unos fuertes vientos que surgieron y lo separaron del resto de la flota inmediatamente después de que Donn dijera: “pondré bajo el filo de espadas y lanzas a los guerreros que se encuentren en tierra ahora, solamente dejadme desembarcar”.

De esa forma Donn y su tripulación perecieron cerca del islote Dumhacha, islote en el que posteriormente fueron enterrados. Por eso, con el tiempo el islote fue conocido como “La Casa de Donn”. A partir de eso surgió la leyenda-mito de que Donn se había instalado en la isla rocosa, advirtiendo que nadie llegaría al otro mundo sin pasar por su casa, la cual él ofrecía como lugar de descanso temporal a todos los que fallecían. Como se ve, el mito parte de una interpretación simbólica de la historia real, ya que la isla de Donn tiene de un lado las costas irlandesas y del otro lado el mar abierto, representando una cosa al mundo-destino de las almas y la otra al mundo de los vivos. (Autoría: Marta Vey)

Situemonos pues en el contexto de una religiosidad celta de carácter solar y trinitaria. Un sólo dios solar, denominado Taranis en la Galia o Dagda en Irlanda. Este dios está ligado a una deidad femenina y también trinitaria: la Morrigan irlandesa. Un sólo dios con Tres Pasos diferentes, simbolismo que esconden los trisqueles celtas:

-En el Primer Paso, es un dios juvenil, radiante, fertilizador, conocido por sus epítetos o categorías divinas como Belenos (el brillante) luego romanizado como Apolo.

-Este dios en el Segundo Paso se convierte en decadente y solsticial, presto a su sacrificio. Sobre todo, el dios celta del Segundo Paso es un guía de las ánimas al Más Allá, al Sidh. Es el caminante Setanta irlandés, la divinidad pancéltica Lug. Será romanizado en Mercurio. Julio César afirmo en De Bello Gallico que el dios más venerado por los celtas era Mercurio.
-en el Tercer Paso, estas ánimas han de llegar a las puertas del Avalon, del Paraíso, figurado como una alta o elevada fortaleza situado más allá del Mare Tenebrossum, de nuestro oceano, y superar el juício de la divinidad, que en el Tercer Paso aparece serio, como juez severo y con atributos divinos con una cornamenta y torques liturgicos. Es el Juicio Final celta representado en el mundialmente célebre Caldero de Gundestrup, con escena presidida por el Guardián, el Hosperedro del Paraíso.
Este dios juez del Caldero de Gundestrup es el Cernunus galo o el Donn irlandés (el Oscuro). Aparece representado en la estela, con atributos de cornamenta y dando un abrazo a las ánimas recién llegadas.

Varias fuentes.

¡Glorioso Bel!

«¡Glorioso Bel, Dios del fuego y la luz,

Gobernante de los senderos del cielo,

Señor del Mundo Subterráneo

y de todas las cosas duraderas,

escucha las peticiones de tus siervos !

Primer ocupante del cielo, contémplanos desde tu elevado trono,

derrama el favor de tu presencia sobre nosotros,

danos fuerzas, danos coraje, danos valor,

a los que vamos a bailar ante Ti en este día.

Poderoso Ser que ilunimas la Tierra,

engrandécete con nuestro sacrificio,

habita en nuestro espíritu,

haz Tuya la belleza de la Danza.»

TALIESIN – Ciclo Pendragón.

Stephen R. Lawhead.