Leer los restos de las velas

Tanto como la forma en que la vela arde, nos está indicando mensajes ocultos, como así también los restos que quedan de las velas de nuestros trabajos, nos indican mensajes astrales.

Cuando la vela se haya consumido y los restos solidificados, tome el plato en los que los restos de vela se encuentran y concéntrese en su forma hasta tener en su mente la idea de un dibujo o un diseño determinado.

La cantidad de estos diseños es prácticamente ilimitada pero de alguna manera voy a tratar de clasificarla para que UD. tenga una guía y una orientación al respecto.

NUMEROS: cada vez que se forma un número este se debe interpretar en un sentido temporal. Rara vez podremos saber con exactitud si nos indica días, meses o años.

CORONA: apertura de nuevos encuentros afectivos, progreso laboral y reconocimientos.

CORAZON: vivirá un romance apasionado pero puede no ser definitivo en su vida.

CASA: ingresos económicos en el seno de la familia,

DOS SEMICIRCULOS: los planes se concretan poco a poco y con trabajo duro. Perseverancia es la formula del progreso.

GARRA O GARFIO: peligros, tendencia a la maldad y a cometer actos de injusticia.

MANOS O DEDOS: recibirá ayuda de un familiar o de un amigo cercano.

CORONA DE RAYOS: éxito profesional y progreso laboral inminente, para lo cual se recibe ayuda de gente conocida. Si bien el avance es estable, procura no contraer muchas deudas.

ROMBOS: es un buen momento en su vida, porque irradia magnetismo y simpatía, aproveche estos momentos para solidificar el futuro.

TRIANGULOS: cuidado, puesto que hay obstáculos en el camino.

AVES: ilusiones que sé concretan, mucha imaginación creativa, no la reprima porque puede resentir su salud.

SERPIENTE: cuídese de las traiciones y de las habladurías.

PALOMA: indica una pronta mejoría de su situación laboral.

CETRO: le aguarda un importante destino o ascenso en su carrera o un gran reconocimiento en su profesión.

HOMBRE: señala la protección de un amigo importante.

BASTON: ayuda y apoyo económico inesperado.

RELOJ: es la hora de tomar serias decisiones.

CABALLO: indica viaje corto, negocio favorable o trabajo agradable

ÁRBOLES: anuncia que los proyectos comienzan a tener buenas bases y sólidas raíces.

MANZANA: indica una ocasión favorable y ventajosa que es necesario aprovechar y no dejar escapa.

DRAGON: anuncia operaciones muy desfavorables, espere unos meses y trate nuevamente de intentar el éxito.

RATON: señala a personas que pretenden aprovecharse de las bondades suyas, o de la persona a quien se le encendió la vela.

MESA: anuncia una reunión de trabajo, poco clara, tenga cuidado.

GALLO: indica una traición inminente, si va a viajar postérguelo.

CANDADO: indica que la solución a sus problemas laborales está en otra ciudad o en otra actividad.

CUERNO: un viaje importante, o una compra importante.

HUEVOS: indica el éxito incierto, probable enfrentamiento con dos personas.

RAYOS: muchas habladurías y calumnias a su alrededor.

ESPADA: indica que todo éxito será a costa de su esfuerzo.

HACHA O BALANZA: problemas legales, asuntos de papeles.

ESCOBA: es el momento de limpiar su aura y su entorno de ondas negativas y personas nefastas.

CARACOL O ESTRELLA DE MAR: de las aguas revueltas si sabe aprovecharle tendrá un beneficio. Felicidad en familia.

LLAVE: las puertas están abiertas, no deje pasar la oportunidad.

RUEDA DE CARRO: dificultad para progresar.

MORTERO: será necesario insistir para lograr sus fines.

ARCO Y FLECHA: aunque sus armas no son las mejores, con inteligencia puede pelear por lo que desea.

MULETA: será necesario encontrar el apoyo de amigos.

MARTILLO: es el momento de asegurar sus propósitos.

MEDIA LUNA: momentos de tristeza y lágrimas.

SOL: éxito asegurado en sus proyectos, si tienen buena base.

GUADAÑA: hay un corte inminente en sus proyectos.

TRONO: en su círculo de amistades o trabajo estará considerado de mejor manera. Nuevo trabajo con éxito seguro.

CIRCULO CON PUNTOS: el éxito está asegurado.

Con la práctica y su intuición le permitirá a UD. interpretar cada vez con mayor facilidad el mensaje oculto de los restos de velas.

Recuerde que para lograr una interpretación precisa es necesario que también este en su mente con mucha claridad cual es el motivo por el cual se encendió la o las velas que intenta leer.

Por último recuerde que a mayor cantidad de resto de vela, más inconvenientes se presentarán en la concreción de los deseos.

Menor cantidad de restos o nada indica muy buen camino al éxito.

Fuente:»La magia de las velas».

RITUAL ROMPETRABAJOS CON VELÓN 7 MECHAS

Realizar con Luna Menguante.

Ingredientes:
1 Velón 7 mechas negro.
1 Aceite Ruda.
1 Pergamino.
Preparación:
En el papel pergamino escribimos la petición o el nombre de la persona que está afectada por un trabajo de magia.
La petición debe ser positiva, sin ningún deseo de enviar daño a nadie, solo quitar el que uno tiene.
Una vez escrito, colocarlo debajo del Velón de 7 mechas, si se tiene foto o algo personal también se puede poner bajo el velón.
Ungir el velón con aceite de ruda de abajo hacia arriba.
Encender las 7 mechas con cerillas de madera y empezando por la mecha de abajo hacia arriba. Este velón es rompedor y tarda entre 15-30 minutos en consumirse de forma brutal.
El pergamino quedará sellado entre la cera, reforzando así tu petición. El ritual finaliza cuando la última mecha se apaga.
Esperaremos a que la cera esté fría y lo arrojaremos a una corriente de agua o lo enterraremos en una maceta que esté al aire libre.
 
Este ritual puede realizarse hasta 3 veces si es necesario.
© Morganna Barcelona.

DESMITIFICANDO LA VELA NEGRA


La vela negra al contrario de lo que algunas pseudobrujillas hacen creer es una vela tan positiva como poderosa, pero es una de las que con más cuidado debe usarse. Esta representa tanto la unión de todos los colores como la ausencia de colores, la nada, el vacio, lo desconocido, lo difícil, el infinito, el principio del principio, La Luna Nueva o Negra.

A pesar de ser un color generalmente marcado por sus connotaciones macabras, por representar el luto y por la imagen negativa de la magia negra, en el contexto de la magia es un color positivo puesto que, al contener todos los colores, es utilizado para recoger toda la energía negativa y eliminada del entorno donde se desarrolla la ceremonia ritual de invocación.
La vela negra sirve de ayuda para abrirse camino entre la oscuridad de las tinieblas, para neutralizar situaciones negativas tales como males de ojo y conjuros de magia negra. Un ritual hecho con una vela negra nos permite aplacar a personas rebeldes y controlar situaciones agitadas.

Aunque tenga muchas aplicaciones, es una vela difícil de trabajar. Principalmente sólo la recomiendo para realizar trabajos de limpieza y eliminar negatividad, en luna cuarto menguante y en Sábado. Y cuando esté a punto de terminarse, encender una vela blanca con la llama de la negra y clavarla encima para que termine de limpiar y neutralice lo que hayamos podido recoger con la negra.

La magia no es la solución sino una ayuda para potenciar los resultados. Si se apaga o llora demasiado su utilización es inútil.

Estas son sus características principales.

Amor: Principalmente separaciones, divorcios, independencia y liberación. No es redomendable su uso en este aspecto.

Salud: los efectos benéficos de la vela negra se relacionan con la capacidad purificadora de los sistemas linfático, nervioso y excretor del ser humano y también actúan sobre problemas del sistema óseo, enfermedades crónicas de difícil solución, enfermedades graves o terminales. Regenera tejidos, cura heridas, aleja tumores y previene males mayores.

Dinero: No hay que pedir a la vela negra en este campo, porque al final el pago será poco beneficioso para nosotros.

Espiritualidad: Nos ayuda a deshacernos de los lazos carnales de nuestro cuerpo. La vela negra es una excelente ayuda para reconocer los karmas que pesan sobre nosotros. Limpia negatividades en personas y lugares.

Color: el negro es el complementario del blanco y se utiliza en la ceremonia de invocación como vela de acompañamiento, para reforzar la fuerza de la vela principal ayudándola a llegar al objetivo propuesto.

Día: el día de utilización preferente es el Lunes y en fase lunar de cuarto mengüante o Luna Negra, cuando termina la jornada laboral y cuando más convenga limpiar de impurezas el entorno para poder captar sin interferencias la energía positiva. Si se usa sólo para meditar se puede usar en Sábado. MAYOR POTENCIA: Lunes de Luna Nueva.

Hora: la hora recomendada es la primera de la mañana, cuando acaba de desaparecer la noche y la fuerza del Sol y de la luz empieza a elevarse sobre el horizonte.

Número: el número guía indicado compatible con la vela negra es el ocho, que representa el infinito, la justicia y el triunfo sobre las tinieblas. En la religión budista representa los senderos del Señor.

Perfume e incienso: tanto uno como otro se recomienda que sean de orquídea. Es el más indicado para ungirse las manos antes de iniciar el ritual y para quemar, puesto que el proceso de combustión eliminará la negatividad del lugar donde se celebre la ceremonia. También la esencia de amapola.

Piedra: el coral negro, una estructura calcárea segregada por los animales del mismo nombre, que llegan a constituir arrecifes e incluso islas, es el más indicado para la ceremonia aunque será de muy difícil localización por su rareza y carestía.

Planeta: a los efectos de la magia de las velas, la Luna recibe la consideración de planeta y es precisamente el satélite de la Tierra el que corresponde a la vela blanca, pero también a la negra, en referencia a su cara oculta. La Luna representa la fuerza que nace del interior, la que engendra y la que intercede por la humanidad. También ejerce su influencia en las mentes de las personas, en este caso liberándolas de influencias negativas.

Signo astrológico: Capricornio es el signo del zodíaco que mejor define las características y simbología que se le atribuyen a la vela negra.
Capricornio es un signo inestable, capaz de lograr lo mejor pero también de caer en desgracia, y por ello la vela negra ayuda a eliminar la parte negativa que existe en el entorno e incluso en el interior del individuo para quien se realiza la invocación.

REFUERZOS: no precisa de grandes refuerzos: carbón encendido, carbón vegetal o mineral, vara de avellano, fragancias nocturnas, una copa de vino negro, noches de tormenta.

Es más fuerte en:

– Luna Negra.

– Signo: Cáncer, Escorpio y Piscis.

– Chackra: tercer ojo (glándula pineal).

©  Morgana Barcelona.

El color de las velas y su significado

Asi como estan importante la forma de encender la vela y su ubicación para conseguir lo que deseamos, también lo es el color:
Amarillo y Naranja
Se prenden velas de estos colores para pedir éxito en algo por hacer, ya sea un viaje, negocio o proyecto, ya que esto color es el de Mercurio que simboliza poder, gloria, vida alegria, luminosidad, fuerza y esperanza.
Azul
Simboliza el honor, la tranquilidad, la inspiración, la verdad, la calma y la serenidad. Si se siente angustiado o deprimido, encienda una vela de este color. Significa el amor y la pasión; es el color de la creación, la victoria, la innovación y la salud. Si desea enceder pasiones y atraer el amor, una vela roja es la correcta.
Blanco
Evoca la pureza, es protección, paz, calma y modestia.
Verde
Representa la vida, la naturaleza, la bondad, la prosperidad, inmortalidad, juventud, crecimiento, abundancia y equilibrio.
Verde con Dorado: Para el dinero.
Verde con blanco: Para la creatividad y la intuición.
Verde con rosa: Para el crecimiento en el amor.
Morado
Simboliza el lujo, poder, éxito, prestigio, reconocimiento y elevación; si se encienda una vela de este color junto con una amarilla, se atrae la riqueza, el dinero y el poder.
Violeta o lila
Es el color de la perseverancia, el sacrificio y la piedad. Una vela de este color atrae tranquilidad, cordialidad, calma y serenidad.
Negro
Representa el pecado y la maldad, pero si se une con una vela blana, se evita el mal.
Gris plateado
Significa madurez. seriedad, sabiduría, edad. Mezclada con velas de color blanco y negro, se alejan los malos momentos, la enfermedades y la pobreza.
Rosa
Es ternura y amor, representa la belleza, moralidad, confianza e ingenuidad. Significa solidez, solidaridad y práctica. Si quiere que su cosecha sea abundante, encienda velas de este color.
Dorado
Llama al oro, la riqueza, el poder y los lujos. Si quiere que su negocio sea próspero y abundante, encienda una vela de este color junto con una verde.

La Magia de las Velas

En cualquier soporte, vela o lámpara, la llama es representativa de la vida, del alma, del espíritu, de todo lo que puede elevarse espontáneamente.
Su soporte (vela o lámpara de aceite) es representativo del conocimiento (fuente de luz), de la oración, de todo lo que pueda ayudar al alma o al espíritu para elevarse hacia la divinidad.
Es también lo que, en sentido propio, representa la puerta de la luz. Utilizada en la oración (rezos), la vela ayuda a la elevación hacia la divinidad de la petición formulada en la oración.
En la oración interviene el pensamiento (lo mental) y la voz: en otro libro hablaremos de los vocablos de poder y sus pronunciaciones.
La voz es el cuerpo de nuestro espíritu, de nuestro deseo mental. Para ello es importante que la oración sea pronunciada con firmeza, concentración y sublimidad.
La oración es la petición en toda su expansión, y la energía que desprende la llama de la vela se impregna de la emanación vocal, y se unen polarizando nuestros deseos.
Prepararse mentalmente para el buen uso de la magia
La preparación mental es imprescindible en cualquier ritual que vayamos a efectuar. Es necesario permitir la extensión de la conciencia a través de una técnica sencilla de concentración de nuestras fuerzas internas.
El hecho de que un problema o dificultad exista, significa que el deseo de solucionarlo nace al mismo tiempo que dicha dificultad surge, y es ahí precisamente donde reside la palanca de transformación de lo negativo en positivo.
Esta voluntad de cambiar la situación, de «barrer» las situaciones punibles, implican el «poder» de resolverlas.
¿Dónde está este poder?… El poder se encuentra en uno mismo.
Sean cuales sean el número de problemas, es importante que actúe con el pensamiento únicamente sobre un objetivo a la vez, y no mezclar varios problemas durante un mismo ritual.
Concentra toda la energía en la realización del ritual, la imagen de tu objetivo debe ser clara y nítida en el pensamiento, alimentar esta imagen a través de tus emociones, es decir, experimenta dentro de ti la vida de esa realización pensando y sintiendo que estás vivo y aprecias la vida en todo su ser.
Este trabajo es indispensable realizarlo unos cinco minutos antes del ritual. Después durante el ritual se pide a través de la oración que dicha preparación mental adquiera la realidad objetiva.
Cómo se prepara el material para usar en los rituales
La vela que va a situar en el altar, debe pasar por un proceso operativo en el que va a transformarse de objeto pro-fanp en un objeto sagrado.
A pesar de la sencillez de la magia de la vela, no se trata de prender la media y ya está, precisa pues de una ceremonialidad ya que de ello depende parte del éxito de las operaciones ritualizadas.
Cuando hallamos efectuado este proceso, la vela y los materiales con los que vamos a realizar el ritual dejan de ser un producto de fábrica para ser un utensilio propio dedicado a obras mágicas.
Sin que entremos en consideraciones alquímicas, veremos a continuación uno de los pasos a seguir, posiblemente el más básico, para que su trabajo con las velas sea el más correcto.
El operador tiene que realizar un exorcismo de los productos con los que va a trabajar. El término exorcismo, aunque se ha asimilado a la extinción de entidades diabólicas o infernales, realmente quiere decir «limpieza de energías negativas».
Para realizar el exorcismo prepare en un incensario un carbón, el cual encenderá con una cerilla de madera; previamente rociada con un poco de alcohol para que su combustión sea más rápida.
Cuando el carbón esté al rojo vivo, le añade incienso de sándalo, ya que este aroma le servirá para purificar.
Una vez realizada la operación anterior recitar por tres veces:
ADJUTORIUM NOSTRUMIN DOMINE DEMIURGI QUIFECIT CAEL UM ET TERRAM .
EXORCISO TE  (nombrar aquí el objeto: vela, cerillas, carbón, incienso y utensilio; por ejemplo: Exorciso te vela …) PER DEMIURGUM, PER DEUM, PER IGNEM, PER AQUAM, PERAEREM/PER TERRAM, UT PURITATEM SITINTE.
Pasa seguidamente la vela o material siete veces por el humo del incienso de Sándalo. Acto seguido consagre la vela o material diciendo lo siguiente:
CONSECRO TE (nombre del objeto), AD DEMIUR-GUM, CONSECRO TE (nombre de nuevo), AD MAGIAM, CONSECRO TE UTILITATEMMEAMSOLUM. AMEN
Realizada la consagración, vuelve a pasar siete veces el material por el humo del incienso.
La vela y su poder en la magia
Con su llama la vela, simboliza un elemento del rito: planeta, signo zodiacal, oficiante, peticionario, dominio de acción…
En el dominio de esta magia, la vela puede ser cualquiera de estas cosas citadas. Por lo tanto el uso de los colores en las velas tiene un papel importante y determinante en cualquier ritual, ya que se relaciona con otros aspectos de la magia en que los colores son determinantes para la obtención de unos resultados concretos.
Es imprescindible significar que en ciertos rituales colectivos, pertenecientes a sociedades secretas, un cirio o una vela situado en un lugar particular, simboliza la presencia de los maestros del pasado; mientras que en otro tipo de ritos, una vela negra representa las fuerzas negativas a expulsar de la Tierra.
La magia popular no ha conocido en otros tiempos las velas coloreadas actuales, pero sí candelarias a base de grasa animal y otros ingredientes simbólicos. Estas candelarias eran coloreadas con los ingredientes vegetales o animales que se mezclaban con la cera.
En la actualidad tenemos la ventaja de poder elegir la vela adecuada dentro de una gran gama de colores, cosa que facilita la labor, y nos asegura un mejor y más perfecto funcionamiento del ritual que vamos a realizar. Los rituales de la magia de las velas son fáciles de aplicar y dan buenos resultados, ya que es un buen medio de resolver problemas personales muy concretos. También el oficiante u operador puede hacer uso de dicha magia para otras personas que le soliciten sus servicios. Pero sin olvidar, como en cualquier magia simple, que la pureza de las intenciones del oficiante o peticionario es esencial para el resultado.
Diferentes tipos de vela para cada ritual
Con el fin de que consiga familiarizarte con el material que deberá usar para sus prácticas y trabajos mágicos, vamos a detallarle seguidamente cuál es el uso más recomendable para los diferentes tipos de velas:
• Velas de altar o velas evocatorias.
• Velas personales.
• Velas testigo.
• Velas planetarias.
Velas de altar
Son también conocidas como velas evocatorias o velas divinas, las cuales simbolizan la potencia divina. Las velas de altar, deben ser dos velones largos, uno de color negro y otro de color blanco.
Representan
• La presencia divina, independientemente de creencias o filosofías religiosas.
• La de una divinidad particular a la cual son consagradas.
• La potencia y la ley cósmica.
Velas personales o astrales
Se eligen de acuerdo con el signo zodiacal del peticionario o de la persona a quien va destinado el ritual. Si la petición es por ejemplo de orden saturnina, serán del color correspondiente al planeta Saturno.
Las velas personales se pueden también elegir en armonía con un signo zodiacal en relación a la petición. Pueden, por otra parte, ser elegidas en funciones análogas no astrológicas entre su color y el objetivo perseguido, en este caso intervienen las velas planetarias.
Las velas personales son representativas de fuerzas del mundo astral o terrestre, pueden representar un personaje: el hijo/a, padre, madre, amigo/a, la pareja.
Velas testigo
Representan a quién va dirigido el ritual, en estas velas se incorporan los testigos áuricos.
Velas planetarias
Representan las cualidades de cada planeta. Relación entre el color y el planeta o astro:
SOL:  Amarillo o naranja
LUNA:  Blanco o plateado
MARTE:  Rojo
MERCURIO:  Lila o morado
JÚPITER:  Azul fuerte
VENUS:  Verde fuerte
SATURNO:  Negro
Al poner en escena cualquier ritual mágico debemos circunscribirlo en un marco de formalidad y ortodoxia, que debemos establecer a través de una normativa que, en el caso que nos ocupa, podría atenerse a las siguientes reglas o artículos:
1. Usar sólo una vela para cada súplica. Dicho de otro modo, no es lícito emplear la misma vela en busca de obtener diferentes gracias o auxilios. Cada ceremonial requiere una vela distinta.
2. Queda al libre albedrío del oficiante escoger la forma geométrica de la vela en el momento de escenificarse el rito —cuadrada, piramidal, grabada, etc.—, si bien es de justicia advertir que una vela común y corriente, como la que utilizamos frente a la carencia de electricidad, obra de igual manera que otra más sofisticada. Ello pone de manifiesto que la apariencia externa de ese elemento primordial no es determinante por lo que al éxito de la ceremonia se refiere, ya que éste dependerá únicamente de nuestra entrega, recogimiento, y de un respeto escrupuloso, y una firme conciencia de que actuamos en nombre del bien y de la luz.
3. Es aconsejable, dado el sentido místico-mágico pretendido con el ritual que se va a llevar a cabo, prender con una cerilla un cirio prendiendo luego con él cada una de las velas del altar. Al finalizar el ritual apagar las velas no soplando, sino ahogando la llama en el interior de un apagavelas.
4. Auxiliar indispensable a efectos de una realización más intensa y profunda del ritual es la presencia del incienso, cuyo aroma no sólo purifica el ambiente sino que ayuda a establecer una vía mística de contacto entre quien se dispone a formular la súplica y los poderes superiores que van a ser invocados.
5. Al igual que para nuestras realizaciones profanas —lectura, televisión, estudio de trabajo, etc.— solemos disponer de una estancia adecuada para tales menesteres, nos es necesario —aunque no estrictamente imprescindible— que dispongamos de una habitación lo más acorde posible con el ritual mágico que realizamos a través de las velas. Como uno de los elementos indispensables para escenificar el rito es la concentración, deberemos elegir el habitáculo más alejado del mundanal ruido, el lugar idóneo que propicie nuestro recogimiento. Ello redundará en beneficio del oficiante a la hora de conectar su magnetismo en la dirección adecuada para que se dirija hacia el segmento de la luz con toda su fuerza y poder.
6. La mesa donde van a depositarse los elementos físicos —vela e incienso, y representaciones de las fuerzas de la naturaleza mágica: fuego, tierra, agua y aire— puede ser de diferente forma o tamaño pero, teniendo muy presente que si lo que ahora vamos a utilizar como altar tiene otros usos domésticos, deberá cubrirse con un manto o tela, a fin y efecto de proteger el magnetismo al que posteriormente será expuesta. Me inclinaría por recomendar para tal menester un tejido de algodón, hilo o seda, así como que la mesa se emplee tan sólo para los ritos mágicos de las velas desconectándola de cualquier otra actividad profana.
7. Si en el momento de iniciar la ceremonia echamos en falta una vela de un color determinado siempre podemos recurrir a una blanca, acto éste que nunca se podrá invertir sustituyendo una vela blanca por otra de color. De igual modo, ante la carencia de incienso de aroma específico, se le puede sustituir por el normal o el litúrgico. Si por cualquier causa ha de trabajarse sin incienso, ello no será obstáculo para la realización del ritual, ya que el único elemento imprescindible para ello es, lógicamente, la vela.
8. Vuelvo a reiterarme sobre el punto 6, en que sobre la mesa o altar debe existir una representación de los cuatro elementos básicos de la naturaleza mágica: fuego, tierra, agua y aire. Fuego y aire están escenificados en la propia vela, el agua puede estar presente en un recipiente que la contenga, derramando en su interior una cucharadita de sal. Y por lo que a la tierra se refiere, nada mejor que un puñado de ella para representarla.

El color de las velas y su significado

 

Asi como estan importante la forma de encender la vela y su ubicación para conseguir lo que deseamos, también lo es el color:

Amarillo y Naranja

Se prenden velas de estos colores para pedir éxito en algo por hacer, ya sea un viaje, negocio o proyecto, ya que esto color es el de Mercurio que simboliza poder, gloria, vida alegria, luminosidad, fuerza y esperanza.

Azul

Simboliza el honor, la tranquilidad, la inspiración, la verdad, la calma y la serenidad. Si se siente angustiado o deprimido, encienda una vela de este color. Significa el amor y la pasión; es el color de la creación, la victoria, la innovación y la salud. Si desea enceder pasiones y atraer el amor, una vela roja es la correcta.

Blanco

Evoca la pureza, es protección, paz, calma y modestia.

Verde

Representa la vida, la naturaleza, la bondad, la prosperidad, inmortalidad, juventud, crecimiento, abundancia y equilibrio.

Verde con Dorado: Para el dinero.

Verde con blanco: Para la creatividad y la intuición.

Verde con rosa: Para el crecimiento en el amor.

Morado

Simboliza el lujo, poder, éxito, prestigio, reconocimiento y elevación; si se encienda una vela de este color junto con una amarilla, se atrae la riqueza, el dinero y el poder.

Violeta o lila

Es el color de la perseverancia, el sacrificio y la piedad. Una vela de este color atrae tranquilidad, cordialidad, calma y serenidad.

Negro

Representa el pecado y la maldad, pero si se une con una vela blana, se evita el mal.

Gris plateado

Significa madurez. seriedad, sabiduría, edad. Mezclada con velas de color blanco y negro, se alejan los malos momentos, la enfermedades y la pobreza.

Rosa

Es ternura y amor, representa la belleza, moralidad, confianza e ingenuidad. Significa solidez, solidaridad y práctica. Si quiere que su cosecha sea abundante, encienda velas de este color.

Dorado

Llama al oro, la riqueza, el poder y los lujos. Si quiere que su negocio sea próspero y abundante, encienda una vela de este color junto con una verde.

La Magia de las Velas

 

En cualquier soporte, vela o lámpara, la llama es representativa de la vida, del alma, del espíritu, de todo lo que puede elevarse espontáneamente.
Su soporte (vela o lámpara de aceite) es representativo del conocimiento (fuente de luz), de la oración, de todo lo que pueda ayudar al alma o al espíritu para elevarse hacia la divinidad.
Es también lo que, en sentido propio, representa la puerta de la luz. Utilizada en la oración (rezos), la vela ayuda a la elevación hacia la divinidad de la petición formulada en la oración.
En la oración interviene el pensamiento (lo mental) y la voz: en otro libro hablaremos de los vocablos de poder y sus pronunciaciones.
La voz es el cuerpo de nuestro espíritu, de nuestro deseo mental. Para ello es importante que la oración sea pronunciada con firmeza, concentración y sublimidad.
La oración es la petición en toda su expansión, y la energía que desprende la llama de la vela se impregna de la emanación vocal, y se unen polarizando nuestros deseos.

Prepararse mentalmente para el buen uso de la magia
La preparación mental es imprescindible en cualquier ritual que vayamos a efectuar. Es necesario permitir la extensión de la conciencia a través de una técnica sencilla de concentración de nuestras fuerzas internas.
El hecho de que un problema o dificultad exista, significa que el deseo de solucionarlo nace al mismo tiempo que dicha dificultad surge, y es ahí precisamente donde reside la palanca de transformación de lo negativo en positivo.
Esta voluntad de cambiar la situación, de «barrer» las situaciones punibles, implican el «poder» de resolverlas.
¿Dónde está este poder?… El poder se encuentra en uno mismo.
Sean cuales sean el número de problemas, es importante que actúe con el pensamiento únicamente sobre un objetivo a la vez, y no mezclar varios problemas durante un mismo ritual.
Concentra toda la energía en la realización del ritual, la imagen de tu objetivo debe ser clara y nítida en el pensamiento, alimentar esta imagen a través de tus emociones, es decir, experimenta dentro de ti la vida de esa realización pensando y sintiendo que estás vivo y aprecias la vida en todo su ser.
Este trabajo es indispensable realizarlo unos cinco minutos antes del ritual. Después durante el ritual se pide a través de la oración que dicha preparación mental adquiera la realidad objetiva.

Cómo se prepara el material para usar en los rituales
La vela que va a situar en el altar, debe pasar por un proceso operativo en el que va a transformarse de objeto pro-fanp en un objeto sagrado.
A pesar de la sencillez de la magia de la vela, no se trata de prender la media y ya está, precisa pues de una ceremonialidad ya que de ello depende parte del éxito de las operaciones ritualizadas.
Cuando hallamos efectuado este proceso, la vela y los materiales con los que vamos a realizar el ritual dejan de ser un producto de fábrica para ser un utensilio propio dedicado a obras mágicas.
Sin que entremos en consideraciones alquímicas, veremos a continuación uno de los pasos a seguir, posiblemente el más básico, para que su trabajo con las velas sea el más correcto.
El operador tiene que realizar un exorcismo de los productos con los que va a trabajar. El término exorcismo, aunque se ha asimilado a la extinción de entidades diabólicas o infernales, realmente quiere decir «limpieza de energías negativas».
Para realizar el exorcismo prepare en un incensario un carbón, el cual encenderá con una cerilla de madera; previamente rociada con un poco de alcohol para que su combustión sea más rápida.
Cuando el carbón esté al rojo vivo, le añade incienso de sándalo, ya que este aroma le servirá para purificar.
Una vez realizada la operación anterior recitar por tres veces:
ADJUTORIUM NOSTRUMIN DOMINE DEMIURGI QUIFECIT CAEL UM ET TERRAM .
EXORCISO TE  (nombrar aquí el objeto: vela, cerillas, carbón, incienso y utensilio; por ejemplo: Exorciso te vela …) PER DEMIURGUM, PER DEUM, PER IGNEM, PER AQUAM, PERAEREM/PER TERRAM, UT PURITATEM SITINTE.

Pasa seguidamente la vela o material siete veces por el humo del incienso de Sándalo. Acto seguido consagre la vela o material diciendo lo siguiente:
CONSECRO TE (nombre del objeto), AD DEMIUR-GUM, CONSECRO TE (nombre de nuevo), AD MAGIAM, CONSECRO TE UTILITATEMMEAMSOLUM. AMEN
Realizada la consagración, vuelve a pasar siete veces el material por el humo del incienso.
La vela y su poder en la magia
Con su llama la vela, simboliza un elemento del rito: planeta, signo zodiacal, oficiante, peticionario, dominio de acción…
En el dominio de esta magia, la vela puede ser cualquiera de estas cosas citadas. Por lo tanto el uso de los colores en las velas tiene un papel importante y determinante en cualquier ritual, ya que se relaciona con otros aspectos de la magia en que los colores son determinantes para la obtención de unos resultados concretos.
Es imprescindible significar que en ciertos rituales colectivos, pertenecientes a sociedades secretas, un cirio o una vela situado en un lugar particular, simboliza la presencia de los maestros del pasado; mientras que en otro tipo de ritos, una vela negra representa las fuerzas negativas a expulsar de la Tierra.
La magia popular no ha conocido en otros tiempos las velas coloreadas actuales, pero sí candelarias a base de grasa animal y otros ingredientes simbólicos. Estas candelarias eran coloreadas con los ingredientes vegetales o animales que se mezclaban con la cera.
En la actualidad tenemos la ventaja de poder elegir la vela adecuada dentro de una gran gama de colores, cosa que facilita la labor, y nos asegura un mejor y más perfecto funcionamiento del ritual que vamos a realizar. Los rituales de la magia de las velas son fáciles de aplicar y dan buenos resultados, ya que es un buen medio de resolver problemas personales muy concretos. También el oficiante u operador puede hacer uso de dicha magia para otras personas que le soliciten sus servicios. Pero sin olvidar, como en cualquier magia simple, que la pureza de las intenciones del oficiante o peticionario es esencial para el resultado.
Diferentes tipos de vela para cada ritual
Con el fin de que consiga familiarizarte con el material que deberá usar para sus prácticas y trabajos mágicos, vamos a detallarle seguidamente cuál es el uso más recomendable para los diferentes tipos de velas:
• Velas de altar o velas evocatorias.
• Velas personales.
• Velas testigo.
• Velas planetarias.

Velas de altar
Son también conocidas como velas evocatorias o velas divinas, las cuales simbolizan la potencia divina. Las velas de altar, deben ser dos velones largos, uno de color negro y otro de color blanco.
Representan
• La presencia divina, independientemente de creencias o filosofías religiosas.
• La de una divinidad particular a la cual son consagradas.
• La potencia y la ley cósmica.

Velas personales o astrales
Se eligen de acuerdo con el signo zodiacal del peticionario o de la persona a quien va destinado el ritual. Si la petición es por ejemplo de orden saturnina, serán del color correspondiente al planeta Saturno.
Las velas personales se pueden también elegir en armonía con un signo zodiacal en relación a la petición. Pueden, por otra parte, ser elegidas en funciones análogas no astrológicas entre su color y el objetivo perseguido, en este caso intervienen las velas planetarias.
Las velas personales son representativas de fuerzas del mundo astral o terrestre, pueden representar un personaje: el hijo/a, padre, madre, amigo/a, la pareja.

Velas testigo
Representan a quién va dirigido el ritual, en estas velas se incorporan los testigos áuricos.

Velas planetarias
Representan las cualidades de cada planeta. Relación entre el color y el planeta o astro:
SOL:  Amarillo o naranja
LUNA:  Blanco o plateado
MARTE:  Rojo
MERCURIO:  Lila o morado
JÚPITER:  Azul fuerte
VENUS:  Verde fuerte
SATURNO:  Negro

 

Al poner en escena cualquier ritual mágico debemos circunscribirlo en un marco de formalidad y ortodoxia, que debemos establecer a través de una normativa que, en el caso que nos ocupa, podría atenerse a las siguientes reglas o artículos:

1. Usar sólo una vela para cada súplica. Dicho de otro modo, no es lícito emplear la misma vela en busca de obtener diferentes gracias o auxilios. Cada ceremonial requiere una vela distinta.

2. Queda al libre albedrío del oficiante escoger la forma geométrica de la vela en el momento de escenificarse el rito —cuadrada, piramidal, grabada, etc.—, si bien es de justicia advertir que una vela común y corriente, como la que utilizamos frente a la carencia de electricidad, obra de igual manera que otra más sofisticada. Ello pone de manifiesto que la apariencia externa de ese elemento primordial no es determinante por lo que al éxito de la ceremonia se refiere, ya que éste dependerá únicamente de nuestra entrega, recogimiento, y de un respeto escrupuloso, y una firme conciencia de que actuamos en nombre del bien y de la luz.

3. Es aconsejable, dado el sentido místico-mágico pretendido con el ritual que se va a llevar a cabo, prender con una cerilla un cirio prendiendo luego con él cada una de las velas del altar. Al finalizar el ritual apagar las velas no soplando, sino ahogando la llama en el interior de un apagavelas.

4. Auxiliar indispensable a efectos de una realización más intensa y profunda del ritual es la presencia del incienso, cuyo aroma no sólo purifica el ambiente sino que ayuda a establecer una vía mística de contacto entre quien se dispone a formular la súplica y los poderes superiores que van a ser invocados.

5. Al igual que para nuestras realizaciones profanas —lectura, televisión, estudio de trabajo, etc.— solemos disponer de una estancia adecuada para tales menesteres, nos es necesario —aunque no estrictamente imprescindible— que dispongamos de una habitación lo más acorde posible con el ritual mágico que realizamos a través de las velas. Como uno de los elementos indispensables para escenificar el rito es la concentración, deberemos elegir el habitáculo más alejado del mundanal ruido, el lugar idóneo que propicie nuestro recogimiento. Ello redundará en beneficio del oficiante a la hora de conectar su magnetismo en la dirección adecuada para que se dirija hacia el segmento de la luz con toda su fuerza y poder.

6. La mesa donde van a depositarse los elementos físicos —vela e incienso, y representaciones de las fuerzas de la naturaleza mágica: fuego, tierra, agua y aire— puede ser de diferente forma o tamaño pero, teniendo muy presente que si lo que ahora vamos a utilizar como altar tiene otros usos domésticos, deberá cubrirse con un manto o tela, a fin y efecto de proteger el magnetismo al que posteriormente será expuesta. Me inclinaría por recomendar para tal menester un tejido de algodón, hilo o seda, así como que la mesa se emplee tan sólo para los ritos mágicos de las velas desconectándola de cualquier otra actividad profana.

7. Si en el momento de iniciar la ceremonia echamos en falta una vela de un color determinado siempre podemos recurrir a una blanca, acto éste que nunca se podrá invertir sustituyendo una vela blanca por otra de color. De igual modo, ante la carencia de incienso de aroma específico, se le puede sustituir por el normal o el litúrgico. Si por cualquier causa ha de trabajarse sin incienso, ello no será obstáculo para la realización del ritual, ya que el único elemento imprescindible para ello es, lógicamente, la vela.

8. Vuelvo a reiterarme sobre el punto 6, en que sobre la mesa o altar debe existir una representación de los cuatro elementos básicos de la naturaleza mágica: fuego, tierra, agua y aire. Fuego y aire están escenificados en la propia vela, el agua puede estar presente en un recipiente que la contenga, derramando en su interior una cucharadita de sal. Y por lo que a la tierra se refiere, nada mejor que un puñado de ella para representarla.