“…allí nueve hermanas gobiernan según una ley que no está escrita a los que a ellas de nuestras partes llegan. La mayor de ellas es sabia en el arte de curar, y por su espléndida belleza supera a sus hermanas. Morgana es su nombre, y conoce la utilidad de todas las hierbas para la curación de los cuerpos enfermos. También conoce el arte de mudar su figura y como Dédalo sabe cortar los aires con plumas nuevas […]
Allí, después de la batalla de Camblan, llevamos herido a Arturo […] y Morgana […] dijo que ella podía devolverle la salud si con ella estaba largo tiempo y quería tomar sus medicamentos”.
Vita Merlini, Geoffrey de Monmouth. (Traducción: C. García Gual)
Finn MacCumhail y el Salmón del Conocimiento.
Cuenta la leyenda que antes de que los Tuatha De Dannan llegaran a Irlanda, los duendes del bosque (el pueblo de Sidhe) escondieron toda la sabiduría de la Tierra en siete avellanos, para protegerla del demonio Formors.
Para guardar los Árboles de la Sabiduría crearon un pozo en el que una bestia mágica vivía encargado de su protección.
Años más tarde, una niña llamada Sinnan quiso coger avellanas de allí, pero en cuanto se acercó a uno de los árboles, la bestia la agarró y la lanzó lejos de allí creando un gran surco del pozo hasta el mar.
El río que se formó fue llamado Sinnan, y es el que hoy se conoce por Shannon.
Una de las avellanas cayó al río, donde un salmón se la comió, convirtiéndose así en el ser más sabio de la Tierra.
Todos los hombres de Erin se afanaron en pescar al salmón, pues quien lo comiera adquiriría su saber, pero el pez era demasiado listo para dejar que le cogieran.
Una profecía decía que el salmón sólo sería consumido por un elegido, cuyo nombre era Finn.
Demna MacCumhail era un joven príncipe de unos diez años edad, que respondía al apodo de Finn, cuando fue en busca del ermitaño Finegas para que lo tomara como aprendiz.
Finegas estaba ocupado en la búsqueda del salmón cuando acogió a Finn, y estando con él, finalmente lo atrapó.
Finegas creyó que se trataba de él mismo, y no desconfió de un joven llamado Demna.
Le encargó que lo cocinara, pero que no se le ocurriera probarlo. Finn no sabía que se trataba del Salmón de la Sabiduría, así que obedeció y lo asó diligentemente.
Estaba el pescado chisporroteando en el fuego, cuando una gota de grasa saltó en el pulgar de Finn.
Él se lo chupó, y se convirtió entonces en el ser más sabio de la Tierra.
Cuando Finegas se dio cuenta y Finn le hubo revelado su apodo, le dejó terminar con él.
Desde entonces, cada vez que Finn tenía que tomar una decisión, se chupaba el pulgar.
Finn MacCumhail se convirtió después de algunos años en el capitán de los Fianna (fina), una orden de caballería parecida a la de la Tabla Redonda, que fue la más poderosa de su tiempo, y se ocupaba de guardar las costas de Irlanda.
Los caballeros de esta compañía no eran héroes tipo estándar, sino hombres normales sin armaduras y con cualidades específicas.
La leyenda de Charís y Taliesin
Taliesin
Elphin de Gwyddno, hijo del rey de Gwynedd, es considerado por todo el clan como el ser más desafortunado que jamás haya existido, nada en lo que él participe alcanza el éxito. Pero en Beltane, antigua fiesta celta, su padre lo escoje para que recoja la pesca del salmón, quiere probar que no existe maleficio alguno y asegura que traerá abundante captura. Pero lo que Elphin encuentra durante su captura, le cambia la vida, un bebé envuelto en una piel de foca. Al volver al Caer, Hafgan, el druida exclama al ver al niño, «¡Mirad, Taliesín el de la faz resplandeciente!». Elphin se casa con una pariente de su madre, Rhonwyn, que acababa de perder un bebé, para que críe a Taliesín. Hafgan educa a Taliesín, lo inicia en el mundo de los druidas, convirtiendolo en un gran bardo-druida. Pero durante un periodo de guerras todo Gwynedd abandona el Caer en busca de un lugar en paz donde vivir, llegan así hasta Ynis Avallach donde Taliesín conoce a la hermosa Chirís y comienza otra historia…
Charís, la Dama del lago
Joven atlante, alta y esbelta, con una gracia que sobrepasa la simple belleza, Dorada hija del rey Sol, Reina de las hadas, dama del lago, sus apelativos proliferaban con el transcurso del tiempo. Vivía en la dorada Atlántida, en un periodo de paz y prosperidad, su vida transcurría con todas las comodidades. Pero cuando nadie creyó a los magos, Chirís sí los escuchó, Throm profetizó la destrucción de la Atlántida, por lo que Chirís reunió a su padre y hermanos y huyeron en 3 barcos. Llegaron hasta las costas bretonas, un mundo muy diferente pero en el que tienen que empezar una nueva vida. El rey Avallach construye un maravilloso palacio pero Chirís no es feliz, vaga melancólica por los pasillos y cabalga por los campos de palacio. Pero todo cambia cuando los habitantes de Gwynedd llegan pidiendo cobijo y con ellos el joven bardo Taliesín.
Ávalon, Taliesin y Charís
Es en Ynis Avallach, es decir, Ávalon, donde Taliesin conoce a una bella dama llamada Charís, y éste es el comienzo de otra historia. Chirís era una joven atlante (habitante de la Atlántida, misterioso continente desaparecido, mundo de misterio), una princesa alta y esbelta, con una gracia que sobrepasaba la simple belleza. Era la dorada Hija del Rey Sol, Reina de las Hadas, Dama del Lago, y sus apelativos iban en aumento con el paso del tiempo.
Ella vivía en la dorada Atlántida, durante un período de paz y prosperidad, al tiempo que su vida transcurría con todas las comodidades. Pero cuando nadie creyó en los Magos, la joven y bella Chirís sí los escuchó. Uno de ellos, llamado Throm, había profetizado que se avecinaba la destrucción de la Atlántida, por lo que Chirís se reunió con su padre y sus tres hermanos, y huyeron en tres barcos.
Fue así que llegaron hasta las costas bretonas, siendo éste un mundo muy diferente, y en el cual deberán comenzar una nueva vida. Desde la cumbre de la civilización de la Atlántida, se desencadena su caída y destrucción total, debido a un gran maremoto, del cual sólo se salvan unos pocos de barcos que huyendo desesperadamente, consiguen llegar a una tierra envuelta en nieblas y brumas, una tierra donde se instalarán y donde comprobarán que no son los únicos habitantes, y que cambiará sus vidas y con el tiempo las antiguas costumbres de su civilización perdida. Esta tierra nueva encontrada se trata de Gales, y en ésta época es un lugar azotado por la guerra y donde está llegando con gran fuerza una nueva religión en el lugar, conocida como el Cristianismo, que tendrá un papel clave. Los atlantes se instalarán en un lugar solitario y apartado de esta nueva tierra, y allí construirán un reflejo de lo que fue su reino; su nuevo hogar se llamará Ynis Avallach, El rey en Avallach construye un maravilloso palacio, pero Chirís no es feliz allí, suele vagar melancólica por los pasillos o cabalga triste por los campos de palacio.
Mas todo cambia cuando los habitantes de Gwynedd llegan pidiendo refugio, y junto a ellos, el joven bardo Taliesin.
Elphín ap Gwyddno y su gente regresan a su poblado después de una dura batalla pero Gwynedd ha sido arrasada por los bárbaros, ya no volverán a estar seguros por lo que abandonan el Caer en busca de Paz.
Viajan todo el otoño y durante la primavera, al cruzar el canal de Mor Hafren, empiezan a oír historias sobre un extraño pueblo, el de «Los Seres Fantásticos». Se dice que estas gentes están dotados de todas las gracias por lo que Elphín y los demás deciden ir al encuentro del rey de aquellas gentes pensando que podrá ayudarles.
A los pies del Palacio se encuentran con dos hombres que resultan ser sacerdotes del rey Avallach, de este modo son conducidos ante el rey, siendo bien recibidos.
Los peregrinos pasan la noche en palacio acogidos por Avallach, y cuando Chirís llega al gran salón, observa a los extranjeros con curiosidad, su extraño modo de vestir, sus joyas y como los hombres llevan largas melenas y poblados bigotes. Pero en medio de todos ellos Chirís posa sus ojos en un apuesto joven, alto y rubio. También Taliesin se fija en la hija del rey, en aquella joven de cabellos dorados, sus miradas se encuentran.
Tras la cena Chirís regresa a sus aposentos pero al oír las claras notas de un arpa y la voz melodiosa de un cantor regresa a los salones y desde la puerta observa como los «Cymry» están reunidos alrededor de uno de ellos, el joven de cabellos rubios, para oír uno de sus relatos. Jamás había oído una voz tan dulce.
En un principio Chirís se siente reacia a acercarse al joven, por su diferencia de culturas y por la tristeza que siente aún en un lugar al que no termina de adaptarse. Pero poco a poco comienza a nacer el amor, la atracción mutua crece a medida que pasan más tiempos juntos. Mas cuando deciden hacer público su amor, el rey Avallach no aprueba su relación, no consentirá que con su unión se pierda la pureza de su raza. Debido a esto Taliesin y Chirís deciden huir, Dafyd el sacerdote bendice su matrimonio y permanecerán alejados de Ynis Avallach hasta que ella descubre que espera un hijo. Su padre al enterarse del nuevo nacimiento, arrepentido, les pide que vuelvan pero el fatídico destino hace que Taliesin muera, asesinado por una flecha enemiga. Chirís siente morir con él pero ahora tiene que luchar por la nueva vida que ha engendrado: Merlín.
El Santo Grial
La leyenda nos cuenta cómo al haber sido herido el padre del Rey Pescador (rey Lisiado), la tierra se hizo baldía; pero sólo podría curar y retornar la prosperidad si un caballero de corazón puro encontrase el Grial e hiciese la preguntas adecuadas. La búsqueda se convierte en la prueba de pureza y valor de cada uno de los caballeros y se inicia cuando el Grial se aparece en una visión a Arturo y sus Caballeros.
Si bien se trata de una leyenda cristiana, su orígen se remonta a la mitología celta, en la que son frecuentes las cornucopias y calderos (incluyendo uno con poder de resucitar) y las búsquedas en las que el héroe ha de adentrarse en el otro mundo para ganar un valioso premio. Existen pues, varias versiones de la leyenda, y todas coinciden en que Arturo nunca emprendió tal busqueda y que sólo un caballero, Sir Galahad, demuestra ser merecedor de encontrar tal objeto precioso.
Sang Graal: Esta palabra proviene del occitano gradal, actualmente grazal. Aparece por primera vez a fines de siglo XII, en el Perceval de Chrétien de Troyes, y es un nombre común. En la obra de Chrétien es un vaso; en la de los contiunadores de Chrétien, una escudilla o una copa; en la versión cisterciense, un cáliz; en la de Wlfram von Eschen bach, una piedra, y en la versión galesa arcaica, una cabeza que sostiene una cabeza cortada. El objeto fue ampliamente cristianizado, pero no hay duda sobre su origen celta.
Como arquetipos del mismo objeto podemos encontrar tanto en Irlanda como en el País de Gales, calderos de resurrección, de abundancia y de inspiración, escudillas inagotables, funtes de salud.
En el transcurso de los siglos, se han dado múltiples interpretaciones a este objeto misterioso, al que se vincula con el evangelio de Nicodemo. La versión ortodoxa hace del mismo vaso de esmeralda en el que José de Arimatea habría recogido la sangre de Jesucrito antes de que le dieran sepultura, pero las corrientes cristianas marginales, le dieron muchas otras significaciones.
Desde la óptica celta propiamente dicha, el Graal es un símbolo de poder y de totalidad vinculado a las ideas de abundancia, conocimiento e inmortalidad. Y el ritual que se describe a propósito del Graal responde a antiguas ceremonias de entronización real, porbablemente para destacar el concepto de una realeza ideal y universal que encarna en la tierra el arquetipo de lo divino. Por otra parte, una de las formas que adopta esta palabra en los textos medievales es sangreal.
El vocablo es significativo por su ambigüedad. Según de qué modo se segmente la palabra, puede verse en ella tanto «El santo graal», conforme a la leyenda de José de Arimatea, como «Sangre real», indicativo de un linaje regio o iniciático. Todos los textos relativos al Graal insisten en la importancia de un linaje predestinado para la custodia del mismo, e incluso de un linaje al estilo celta, esto es matrilineal. Más que un objeto, el Graal sería el símbolo de la trasnmisión de secretos inciáticos de generación tras generación. Sir Perceval, el primer héroe
En versiones tardías de la leyenda del Grial, es Sir Galahad el que encuentra el Grial. Pero el héroe que logra el Grial en la versiones primitivas es Sir Perceval. Criado por su madre en Gales y asilado del mundo, Perceval recibe la inspiración de un grupo de caballeros armados, a quien confunde con ángeles, para salir en busca de su fortuna. Llega al castillo del Grial y, donde fracasa en formular las preguntas esenciales sobre el Grial y la lanza. Posteriormente, llega a la corte del Rey Arturo, y una vieja le maldice por su fracaso, que ha hecho estériles los campos. La segunda vez que Perceval va hasta el castillo del Grial, hace las preguntas adecuas….
¿A quién le sirve el Grial? y ¿Por qué gotea sangre? En uno de los más poéticos relatos del Grial, el Perslevaus o High Book of the Grail, Perceval se lleva el Grial en una barca mágica y llega hasta la isla de la Abundancia dónde ha de reinar. Debajo de la Isla de la Abundancia está la Isla de la Pobreza, cuyo pueblo será alimentado por el Grial.
Tras las reliquias del Rey Arturo.
Brumas…
«Este es, en verdad, el gran ciclo de la vida y la muerte.
– Y mientras hablaba la estrechó contra sí.-
Llegará un día en que la gente olvidará;
entonces ésto será sólo un círculo de piedras.
Pero yo recordaré y volveré a ti, amada mía.
Lo juro!»
LAS BRUMAS DE ÁVALON.
Merlín…
Hace mucho tiempo, en un reino lejano,
Merlín convocó a todos los caballeros del reino y les dijo…
«En siete noches, el Trébol Mágico de las Cuatro Hojas,
el Trébol que proporciona suerte ilimitada al que lo posee,
nacerá en algún lugar del Bosque Encantado.
¿Quién aceptará el reto de ir al Bosque Encantado
en búsqueda del Trébol Mágico?»
La leyenda cuenta que uno de los dos temerosos caballeros que partieron en búsqueda del Trébol Mágico,
lo encontró…
Y no por casualidad sino por haberlo deseado con fuerza
y haber sabido atraerlo hacia él…
© Morganna Barcelona.
La leyenda del Rey Arturo
LA REINA GINEBRA Y EL HADA MORGANA
Las mujeres del ciclo artúrico suelen proceder del bosque, son sacerdotisas de la Diosa Madre, descendientes o supervivientes de la antigua religión de la Tierra de los Celtas, y han sido iniciadas en los ritos de la Diosa en la floresta virgen y el reino de las hadas. Los caballeros se internan en este espacio sagrado del bosque en busca de aventuras y allí son iniciados o guiados por seres femeninos, hadas, doncellas, damas, hechiceras o magas, es decir, por arquetipos femeninos, y a veces por ancianas de aspecto terrorífico que simbolizan el Espectro del Umbral, y otras por hermosas doncellas que les piden ayuda, o les ofrecen signos, señales y rutas iniciáticas.
Ginebra, que ocupa un preponderante papel en la trama del ciclo artúrico y en el futuro de la Búsqueda del Santo Grial, es pelirroja y muy hermosa, habiendo sido educada por sacerdotes cristianos está muy influida por las nuevas creencias en un «cristianismo» que viene a demoler el antiguo culto «pagano» del bosque, sin bien, los cristianos, como los romanos, llamaban «pagano» a todo aquel que no creyera en su Dios o en sus dioses.
Morgana le Fay (el hada Morgana) es adoradora de la luna, morena y de sombrío aspecto; es una «hechicera» desde el punto de vista de los invasores sacerdotes y monjes cristianos, que tratan de imponer por la fuerza sus creencias. En realidad, Morgana es la gran sacerdotisa del culto a la Vida y a la Diosa Madre, prácticamente extinguida a fuego y hierro por los soldados cristianos. Morgana es la hermana de Arturo y tras yacer con su hermano, por error en una fiesta pagana en el bosque, engendra a Mordred, el aspecto sombrío del reino de Arturo, y más tarde el asesino de su padre. Mordred es un gran caballero, fuerte y valiente, pero no tiene corazón, y utiliza los amoríos entre Ginebra y Lancelot para provocar la caída de Camelot. Amante de la «justicia», Mordred pide o exige «que se cumpla la ley» y que Ginebra sea condenada a la hoguera.
De regreso a la corte del rey, Merlín revela a Arturo y a sus caballeros el misterioso designio de la Orden de Caballería y de la Tabla Redonda: reencontrar el Grial. Les muestra su significado real y su misteriosa trayectoria desde los tiempos de Cristo hasta José de Arimatea, así como el linaje de los Reyes Pescadores. Es entonces cuando Gawain eleva su voz para jurar defender a las damas, rendir justicia a los humildes y aventurarse en la Santa Gesta. Vemos así aparecer el ideal del caballero andante: la Caballería como custodia de lo sagrado, adalid de los menesterosos y benefactora de los humildes.
Fuente: Carmelo Rios.
