Mabón

Mabon es el nombre utlizado por los wiccanos y otras formas de neopaganismo que corresponde a una de las ocho festividades anuales celebradas por esas tradiciones espirituales, y hace referencia al Equinoccio Otoñal,el cual tiene lugar el 23 de septiembre en el Hemisferio Norte ( ocasionalmente se celebra el 22). Muchos lo celebran el 21 de septiembre debido a la referencia errónea que se hace en el Calendario Gregoriano , utilizado en Estados Unidos y en Gran Bretaña desde 1753. En el Hemisferio Sur, el Equinoccio Otoñal se celebra alrededor del 21 de Marzo .

También conocida como » Tiempo de Cosecha «, » El Banquete», » Día de Acción de Gracias», o simplemente Equinoccio Otoñal, esta festividad es un ritual para dar gracias por los frutos que la tierra ha concedido y el reconocimiento de la necesidad de compartirlos para asegurar las bendiciones de la Diosa y el Dios durante los meses invernales. El nombre deriva de «Mabon ap Modron»,un personaje de la Mitología Galesa,aunque la conexión no acaba de ser del todo clara.

Entre los Sabbats , es el segundo de los tres festivales de cosecha , precedido por Lammas y seguido por Samhain.

Mabon no era un auténtico festival antiguo. Hay una pequeña evidencia de que el Equinoccio Otoñal era celebrado en las culturas celtas , mientras que en las culturas anglosajonas era conocido como «haleg-monath» o » mes sagrado».

El nombre de Mabon ha sido recientemente aplicado a los festivales neopaganos del Equinoccio Otoñal; concretamente el término fue inventado por Aidan Kelly y se popularizó en los años 70 como parte de un proyecto de estudios religiosos ( el uso moderno de Litha para el solsticio de Verano también se le atribuye a él). Previamente, en la Wicca Gardneriana el festival simplemente se conocía como » Equinoccio Otoñal» y una gran mayoria de Neopaganos se refieren a él como tal, o utilizan nombres alternativos como el Neodruidiaco «Alban Elfed»,un término inventado por Iolo Morganwg.

El nombre de Mabon fue elegido para conferir un mayor sentimiento celta a la fecha, ya que los demás festivales derivan sus nombres de tan genuina tradición. El Equinoccio Primaveral se denominaba «Ostara», y sólo el Equinoccio Otoñal es nombrado técnicamente en vez de con un nombre más evocador. Hay que resaltar que el término Mabon es un nompre propio masculino en Galés, procedente del personaje mitológico «Mabon fab Modron», y que aún permanece como un nombre común en el País de Gales.

El término es mucho más utilizado en América que en Gran Bretaña, donde muchos Neopaganos lo desdeñan por no ser un nombre auténtico, sin ningún resquicio de conexión con los nombres de las otras fiestas tradicionales. No obstante, el incremento de las publicaciones paganas americanas vendidas en Gran Bretaña por editoriales como Llewellyn ha conseguido que muchos de los paganos Británicos adopten dicho término .

Ya la tierra comienza a prepararse para recibir los vientos invernales. Las hojas de los árboles se tornan de color marrón marcando así el comienzo de la estación otoñal. Los días se tornan cada vez mas cortos, cada vez mas fríos, los animales comienzan a guardar su alimento para prepararse para los meses fríos.

En el día septiembre 22 se conmemora la segunda cosecha. Astrológicamente el sol entra en el signo de libra, marcándose así el equinoccio de otoño, siendo el día y la noche de igual magnitud. A esta festividad se le conocen por los nombres de Cornucopia, la cosecha del vino, Mabon, Festival de Avalon, y el Equinoccio de otoño.

En la festividad de Mabon, (palabra Galesa que significa Buen Hijo, era un Dios Gales que simboliza el principio masculino de la fertilidad), se celebra la segunda cosecha y es de gran importancia agradecer al Dios y la Diosa por las bendiciones que nos han dado hasta ahora, y por lo que hemos cosechado en el camino de nuestras vidas. Debemos de comulgar con la divinidad y celebrar la abundancia de bendiciones que trae el solamente estar vivos.

Según la tradición griega, Demeter, la Diosa de la tierra, entra en un estado de gran tristeza y luto, ya que su hija Persefone se fue a la tierra del inframundo para vivir con Hades. Ella comió de la comida del inframundo y debe quedarse allí por algún tiempo acordado entre Hades y Demeter. Hasta que Persefone llegue a la tierra, Demeter tendrá la superficie del planeta en oscuridad y frió, como muestra de su dolor ante la falta de su hija. Se come en esta festividad la Granada como símbolo del encuentro de Persefone en el inframundo con su marido Hades.

Tradicionalmente en este día se comen vegetales, granos, y frutos de la época, en especial los productos hechos del maíz. El maíz es imperante ya que es un símbolo del Dios sol y de la abundancia. Curiosamente hay una tradición en la cual se hacen muñecas de maíz, o corn dollies, las cuales son símbolo de la sexualidad femenina, de la Diosa madre.

Esto se hace con la cubierta de la mazorca de maíz, las amarras con cordones hasta que haces una forma humana y ahí tienes tu representación de la Diosa. Puedes guardarla en un lugar que sea seguro para ti durante todo un año, y en la próxima festividad de mabon, la quemas en el fuego. Así marcas el comienzo de un nuevo ciclo en tu vida, y permites que la prosperidad te llene.

Se decoraban las mesas con maíz y cornucopias, como símbolo de prosperidad y del espíritu de la cosecha. En este día los colores propios de la festividad son los colores rojos, anaranjados, dorados, marrones, violetas. Estos colores utilizados en la decoración, velas y vestimenta nos permitirán sintonizarnos con las energías que en este día son liberadas, ayudando así a que nuestro ritual sea más efectivo.

En este día, varias deidades son conmemoradas y veneradas, entre ellas pues tenemos a Demeter, Persefone y Hades; las Musas, a Dionisio y Baco (deidades del vino), a la divinidad en su aspecto de madre, a Morgana, la dama serpiente, como también a Thor, Mabon, Hermes, Hotei.

En esta celebración, hay que estar llenos de gozo, ver lo que nos a traído la vida, lo que hemos cosechado en este camino de aprendizaje. Nuestra mentalidad debería de ser una de agradecimiento a la Divinidad, y los rituales mejores aspectados son los que tengan que ver con la acción de gracia, bendiciones de la tierra, bendiciones y protección, el dejar malos hábitos o situaciones atrás, y el buscar en nuestras almas aquello que queramos cambiar o mejorar.

En Wicca celebramos el 21 de Septiembre, o bien el día puntual en que ocurre el equinoccio de otoño, el Sabbat de Mabón en el Hemisferio Norte.

Místicamente es un tiempo de balance mágico; de Ostara a Mabón, es el mejor periodo para la magia proyectiva, o sea trabajar con fuerzas exteriores hacia fines exteriores. También el trabajo mágico sobre fuerzas internas buscando afectar a la propia persona, se trabaja de Mabón a Ostara. Para los astrólogos es la fecha en que el sol entra en el signo de libra (Hemisferio Norte).

Los campesinos europeos festejaban Mabón el 25 de septiembre; la iglesia medieval cristianizó la celebración bajo el nombre de Michaelmas, la fiesta del arcángel Miguel. La fiesta empezaba al anochecer del día anterior, pues los celtas marcaban los días del anochecer al amanecer del siguiente día.

Este sabbat también es llamado «última cosecha», pues aunque la cosecha comenzó a recogerse en Lughnassadh, es en Mabón donde se completa, y se agradece por lo recogido, pidiendo una buena cosecha para el próximo año. Es tiempo de descansar luego de la ardua tarea. Es momento de mirar hacia atrás, reflexionando sobre los esfuerzos del pasado y alegrándonos por un trabajo bien hecho. Junto con la cosecha juntamos las semillas que contienen la promesa de la nueva vida en primavera; es el misterio de la vida en la muerte. En las estaciones de la Diosa, según Graves, es la etapa de reposo luego del trabajo duro del verano, mientras su embarazo avanza.

A partir de Mabón, el Dios de la luz es vencido por su gemelo, el dios de la oscuridad; es el momento en que la noche conquista al día. Mientras se mueve la rueda del año, nos preparamos para un funeral. El Dios, quien nació de la diosa en Yule pasado, es ahora un hombre maduro, todavía fuerte en su intelecto pero atrapado en un cuerpo que se debilita. Sabe que va a morir en Samhain y mira con nostalgia su vida pasada. Se prepara para dejar su cuerpo físico y comenzar la gran aventura en el mundo de lo no visto hacia la renovación y renacimiento. La diosa se compadece del sol que se debilita aunque el fuego de su propio ser quema dentro de su vientre, esperando renacer en Yule. Por eso nosotros también recordamos y sabemos que todo debe terminar, para luego renacer.

CORRESPONDENCIAS DE MABON

– Inciensos: ciprés, sándalo, pino, enebro. Ver sección de Manualidades.

– Colores: café, verde, anaranjado, rojo, dorado, marrón, amarillo

– Bebidas: Vino tinto.

– Hierbas: Avellano, Maíz, Álamo, Bellotas, Ramitas de roble, Hojas de otoño Tallos de trigo Conos de Ciprés Conos de pino Espigueros de cosecha

– Comida: recolecciones de la segunda cosecha, granos, frutas y verduras, especialmente maíz, pan de maíz, etc. Ver sección de En la cocina

– Tradiciones: recolectar plantas y vainas secas que pueden ser utilizadas en rituales o para hacer magia con hierbas. También es tradicional de esta época las muñequitas de maíz, aunque predominan más en Lughnasadh, también pueden ser usadas en Mabon, sobretodo porque por estas fechas se celebra El Día del Orgullo Pagano y suelen regalarse.

La importancia espiritual del equinocio de otoño

la festividad gira marcada por el Sol en los puntos equinoccial y solsticial del zodíaco, siempre se ha considerado estaciones santas. Incluso, una aproximación a ésta clase de estudio, no implica que aprendamos una nueva fe; sino que únicamente estamos reaprendiendo algo muy viejo

En el antiguo Egipto, tales fiestas eran famosas porque se celebraban con gran pompa y espectáculos; y en las impresionantes procesiones, los sacerdotes cargaban los libros santos de astrología. Estos sacerdotes enseñaron; que tanto Libra como Escorpión, era signos del equinoccio de otoño. Las almas, según sus creencias, descendían atravesado la serpiente, para ser regeneradas en el equinoccio vernal por el poder del Cordero. Lo cual es una íntima aproximación que notamos, de nuestras actuales enseñanzas Cristianas. En Egipto, el origen de mal también se le atribuía al equinoccio de otoño. Ya que sostenía que dicha estación introduce el frío y la oscuridad del invierno; también trae consigo, la tentación y el pecado al hombre.

El equinoccio de otoño era celebrado por los antiguos Hebreos, y se encuentra referenciado en el Viejo Testamento, como la Fiesta de los Tabernáculos, o la Fiesta de la Recolecta. En nuestras Escrituras cristianas, notamos también a Ezequiel, relatando a las doncellas de Israel, quienes lloraban y buscaban en el norte, el regreso de Tharnuz, o el Dios Sol Sirio. Además, astrológicamente el asesinato de Hiram Abiff, es una historia del equinoccio del otoño. Los tres asesinos son: Libra, Escorpio y Sagitario. Hiram, es el Sol que emerge en el equinoccio vernal, por la palabra del Maestro; o cuando el Sol se pone, en Aries.

Cómo celebrar mabón

Momento sumamente favorable para los conjuros que proporcionen buena suerte y abundancia. Puedes realizar el Ritual que te proponemos para pedir deseos y realizar peticiones a la Madre Naturaleza.

La celebración de Mabón se mueve en torno a tres temas principales: el balance luz/oscuridad que dará paso a la mitad oscura del año, el fin de la cosecha (por la que se agradece y se festeja, pidiendo sean bendecidas las semillas para la próxima), y la ancianidad del Dios, que consciente de su cercana muerte, pasa revista de su vida en la tierra. Es un momento de introspección, de reflexión, y también de elegir las mejores semillas de los frutos de la cosecha, para plantar el próximo año.

Una práctica tradicional es caminar por bosques y lugares salvajes juntando semillas y plantas secas.

También podemos usar muñecas de maíz o trigo simbolizando a la Diosa.

Los granos que hayan sobrado del ritual, podemos dárselos de comida a las aves para asegurarnos que en invierno no nos falte nada.

RITUAL DE MABON 1

Antes del ritual, da una caminata por un bosque, jardín o parque y recolecta unas cuantas hojas secas que te servirán para el ritual de este día, las depositarás en una canasta y la colocarás en el altar.

Toma la canasta y camina en deosil alrededor del círculo esparciendo las hojas mientras dices:

Las hojas caen, los días se enfrían
La Diosa tira su manto de tierra, alrededor de ella,
Mientras tú, Oh gran Dios del sol navegas hacia el Oeste,
A las tierras del descanso eterno
Envuelto en la frescura de la noche
Las frutas maduran, las semillas caen,
Las horas del día y la noche están equilibradas.
Vientos fríos soplan desde el Norte gimiente.
En esta aparente extinción del poder de la naturaleza,
Oh bendita Diosa, sé que la vida continúa.
Porque la primera es imposible sin la segunda cosecha, A
Al igual que la vida es imposible sin la muerte.
Bendiciones sobre ti, Oh Dios caído mientras viejas
A las tierras del invierno y a los amorosos brazos de la Diosa.Regresa al altar y deja la cesta, levanta los brazos y di:
Oh bendita diosa de toda fertilidad,
He sembrado y cosechado los frutos de mis acciones, buenas y malas.
Dame el valor para sembrar semillas de alegría y amor
En el año venidero, desterrando la miseria y el odio.
Enséñame los secretos de la existencia sabia sobre este planeta
¡oh luminosa de la noche!

Siéntate y medita acerca del envejecimiento y la muerte, necesarios para el renacimiento.

Después de esto, pueden seguir los trabajos mágicos, si se requieren. Yo en lo particular no hago ningún trabajo mágico durante los Sabbats, ya que estos rituales los hago única y exclusivamente para honrar a los Dioses.

Continúa con el banquete (comida y bebida). En esta ocasión al consumir los alimentos y la bebida dices:

«Le doy gracias a los Dioses por esta señal de una cosecha placentera.

Así como disfruto de los frutos de mi trabajo, la cosecha de nuestra vida,

que nunca nos olvidemos de aquellos que no son afortunados.»

Después de hacerlo, despide a la Diosa madre, al Dios padre y a los elementos como se indica en la sección de «Apertura del círculo». Tu ritual ha terminado.

RITUAL DE MABÓN 2

Este ritual es un ritual de Alta Magia Wicca, muy efectivo. Se utiliza desde la antiguedad, en el Sabbat de Mabón,  para efectuar peticiones de amor, hogar, salud y trabajo a la Madre Naturaleza. Lo puedes realizar durante los 89 días y 20 horas que dura el otoño este año.

Recuerda antes de realizar ningún ritual o hechizo abrir el Circulo de protección . También es aconsejable realizar una meditación previa. Todo esto no te tomará más de una hora. Debes estar limpio/a y con todos los elementos a la mano antes de comenzar.

Las hora más adecuada para hacerlo es tu hora de nacimiento: si ésta fue de noche, invierte la misma hora para el día.

Busca un lugar tranquilo y comienza con una respiración lenta para relajar la mente y el cuerpo. Es importante que mantengas la espalda recta… Comienza la meditación previa…

Abre tu mente y espíritu a todo lo que venga, no te preocupes…no será malo. Cuando las cosas se hacen con buenos sentimientos, se ahuyenta lo malo y se atrae lo bueno.

En tu meditación recuerda enviar todo tu amor a la Madre Tierra.

Ha llegado el momento para las peticiones…

Materiales necesarios:

  • 2 velas blanca
  • 2 inciensos de sándalo
  • 2 copas de agua
  • 2 espejitos
  • 2 llaves
  • 2 plantas de lavanda o 2 arbolitos
  • 2 hojas papel rosado
  • lápiz rosado.

Procedimiento:

Escribe estas dos peticiones, una en cada hoja rosada:

Petición 1: Para la salud, hogar, trabajo

“Yo… (tu nombre) decreto la expansión de la luz divina en mi hogar, en la salud, en el trabajo y en todo aquello que me rodea, transmutando todo lo negativo, por el mal uso de la energía divina. Que sea esto realizado en armonía para todos, de acuerdo a la voluntad divina, bajo la protección divina y en perfección”.

Petición 2: Para el amor, hogar, trabajo

“Yo… (tu nombre) decreto la expansión de la luz divina en todos los hogares, en el medio ambiente, y en la Madre Tierra, y para los que no tengan trabajo, que lo encuentren, transmutando con la luz dorada todo lo negativo por el mal uso de la energía divina. Que esto sea realizado en armonía para todo el planeta, bajo la protección y perfección divina”.

Una vez que hayas escrito las peticiones, coloca los espejos por encima de cada escrito, los levantarás (uno en cada mano) y girarás en el sentido de la aguja del reloj, comenzando hacia el norte diciendo:

“Paz, paz, paz”.

Luego al este, sur y oeste. Cuando gires totalmente dejarás los espejitos volteados hacia la tierra. Dobla en cuatro partes cada papel rosado con la petición y pásalo tres veces por las dos velas que estarán prendidas circularmente en sentido del reloj. En cada ocasión repetirás:

¡Qué la fuerza de los Devas de fuego se impregne en esta petición!

Luego repite tres veces, en forma de cruz comenzando hacia tu norte:

¡Qué la fuerza divina del norte envíe mi mensaje en todas direcciones! ¡Qué la fuerza divina del sur envíe mi mensaje en todas direcciones! ¡Qué la fuerza divina del oeste envíe mi mensaje, en todas direcciones! ¡Qué la fuerza divina del este envíe mi mensaje en todas direcciones!

Una vez hecho esto, repite la misma operación colocando cada petición sobre las llaves, moviéndolas en las direcciones descritas. Repite lo mismo que la vez anterior.

Luego haz lo mismo con las dos copas de agua. Una vez que hayas terminado, plantarás en cada planta o en cada árbol peticiones.

(Varias fuentes)

Sendas Druídicas – La Senda del Bardo.

 

¿Qué es un bardo? Una de las figuras clave dentro del mundo del druidismo es la de los bardos. Los bardos son considerados el primer escalón dentro del camino druídico. Actualmente, muchas tradiciones druídicas se establecen a raiz de tres grados, de los cuales  el primero es el bardo.

Estos tres grados de druidismo, tienen por una parte una raiz histórica y por otra una herencia más actual, proveniente de la reorganización del druidismo en épocas románticas y de influencias de masónicas de los recreadores del druidismo, tanto en figuras decimonónicas como Iolo o en figuras más actuales, como Ross Nichols.

Sin embargo, fuera de las influencias actuales, en los legados que el mundo antiguo nos ha dejado, podemos ver esta diferencia entre la casta druídica. Por ejemplo, tanto Diodoro como Estrabón, dividen a los druidas en tres categorías: bardos, ovates y druidas. Los bardos eran cantantes y poetas, los vates eran augures y filósofos de la naturaleza y los druidas quienes estudiaban la moral. En Irlanda se da la misma jerarquización: Drui, Bard y Fili. Los bardos son cantantes, poetas, los mantenedores de la tradición, los maestros de los jóvenes, jueces y demás. Pero un estudio de los mismos nos puede llevar más allá, o al menos a comprender qué significa exactamente esto. Porque las palabras de los bardos eran buscadas por los reyes, que deseaban sus alabanzas, y eran bien premiados, por el poder de sus palabras, pues una sátira salida de sus bocas podría provocar incluso la muerte.

 

En Gales hay asociaciones de Bardos desde el siglo XII hasta el siglo XVIII. La mayor influencia galesa en el druidismo se produce de mano de Edward Williams, más conocido como Iolo Morgwanwg, que toma por cierta la continuación ininterrumpida de los bardos en gales y creó la Asamblea de Bardos de Britannia, celebrando Gorsedd. Este gorsedd son los que crean la figura de los druidas vestidos de blanco, vates de verde y bardos de azul. Iolo crearía varios rituales druídicos.

Los reyes magos, por ejemplo, fueron transformados en Gales en poetas: bardos y sabios. Se identifica en Gales como jueces a los bardos y hay en el siglo XII referencias a los druidas como si aún existiesen por parte de poetas galeses, aunque no aparecen en el sistema legal galés, recodificado en el siglo X.

En Gales, hay evidencias de escuelas druídicas o de bardos, escuelas que pervivirían hasta el VI d.C. Lo habitual eran escuelas no fijas, no emplazadas en un lugar determinado, aunque hay algunas que si que fueron fijas.

Los bardos en Irlanda.

En Irlanda, los Filid (plural de Fili) son considerados poetas y reciben también el nombre de Seanchai (historiadores) o de Ollam (Doctores en poesía o poetas supremos).

El Ollam es el poeta supremo, la máxima dignidad de un fili. Ocupaba el puesto junto al rey.

El Seanchai (el título de historiador era conocido como Seanchai), debía estar versado en cronología, antigüedades y genealogías y conocer por lo menos trescientos cincuenta cuentos históricos de memoria, así como los derechos, deberes y demás detalles de los reyes celtas. Los seanchai recogían estos conocimientos en los dinnseanchas, que es como llamaban a sus relatos. Mucha de la historia celta que nos ha llegado es recogida como si hubieran sido de autores romanos, aunque los autores son de familia céltica. En la tradición celta, así como existen referencias explícitas a las bandruid, hay también referencias a  las banfilid, muchas veces como guardianas de fuegos sagrados

Ellos son quienes mantienen vivas la poesía, la historia, transmiten los mitos, el folklore, los rituales y la magia.

Se les considera también los mantenedores de las palabras mágicas u Ogham. Por ejemplo, hay  referencias a las bibliotecas realizadas en “varas de Fili”, ogham tallados en varas de avellano y álamo; las bibliotecas eran llamadas Tech Screpta.

En cuanto a las escuelas bárdicas, pervivieron más allá de siglo XVII, donde se graduaban poetas, historiadores, Brehon, doctores y otros. En el 574 d.C se aprobó la regulación de estas escuelas diseñados por el Ard-ollamh (archibardo o bardo jefe) de Irlanda. Estas escuelas bárdicas fueron la continuación de las escuelas druídicas. En estas escuelas se aprendían ciertos conjuros místicos, como el Glam Dicín o el Imbás Forosnai. La persecución de estas escuelas de formación a los irlandeses nativos se dio desde el 1310 hasta el siglo XVII y XVIII, cuando los profesores tuvieron que trasladarse a lugares ocultos para seguir dando clases a sus alumnos, hasta bien entrado el siglo XIX, en el que nuevamente pudieron dar clases abiertamente. Las escuelas bárdicas también estaban ligadas a las escuelas eclesiásticas, que impartían conocimientos similares, así como grados similares.

Los Filid: el poder de los bardos

Un fili, en Irlanda, era miembro de la casta intelectual, con funciones sacerdotales y seglares, quienes mantuvieron la llama del druidismo viva, más allá del ocaso de éstos, durante los primero siglos del cristianismo.

Aunque eran expertos en música y poesía, así como narradores de historias y conservadores de los mitos, también practicaban la adivinación. Su poder era tal, que se consideraba que a través de sus palabras, podían destruir reputaciones y causar incluso la muerte.

De hecho, había una diferenciación entre bardos y filid, pues se consideraba a los bardos una categoría inferior. La diferencia entre unos y otros era clara: los bardos estudiaban durante siete años y eran considerados una casta más baja y los filid estudiaban durante al menos doce años.

La iniciación de los filid y los bardos no era sencilla, ya que tenían que superar un periodo de aprendizaje de entre siete y doce años. Durante este tiempo, el aspirante a fili aprendía varios métodos de poesía, consevaba en su memoria genealogías completas, las narraciones de los héroes celtas y las artes mágicas de los Filid.

Los fili son considerados autoridades en la historia celta y los encargados de mantener la memoria de su pueblo, guardando memoria a través de la transmisión oral de hecho acaecidos con una anterioridad a trescientos años.

Mantenían un dialecto secreto (Beárla Feni, lengua del clan) que solamente ellos podían comprender. Algunos trabajos fueron escritos en esta lengua, que perduró hasta el siglo XVIII.

Tras el ocaso de los druidas, los filid mantienen el saber druídico y bárdico previo. Como casta, pervivieron durante mucho siglos en el sistema y ejercieron como poetas, videntes, maestros, etc.. hasta el mencionado siglo XVIII.

Las leyes y su administración estaban en sus manos, que como podemos ver, no eran sino otra forma de druidas. Posteriormente surge la figura de Brehon, el juez, para sustituir a los filid en estos menesteres legales. La acumulación de poder en manos de los filid llegó a considerarse peligroso, pues se administraba en su lengua secreta y en un lenguaje tan intrincado que solamente ellos eran capaces de reconocer. Durante el reinado de Connor Mac Nessa, debido a los abusos realizados les fue retirado el poder de aplicar las leyes, y sustituidos en ese aspecto por los Brehon.

Es más, durante mucho tiempo, son considerados los más poderosos después del rey. Al igual que los druidas mantendrían un tipo de enseñanza oral.

Cada Fili debía mantener y enseñar a un grupo de estudiantes y sus escuelas se basaban en la figura central de un maestro en concreto. Al final, los filid fueron convertidos en poetas de corte.

Un estudio sobre los bardos

Robert graves, en su Diosa Blanca, nos hace un estudio verdadermante interesante sonre los bardos: “La palabra «bardo», que en la Gales medieval equivalía a maestro en poesía, tenía un significado diferente en Irlanda, donde significaba un poeta inferior que no había pasado por los «siete grados de la sabiduría» que lo convertían en un ollave tras un curso muy difícil de doce años. La posición del bardo irlandés es definida en la Sequel to the Crith Gabhlach Law del siglo VII: «Un bardo es quien no posee más intrucción legal que la de su propia inteligencia»; pero en el posterior Book of Ollave (incluido en el Book of Ballymote del siglo XIV) se dice claramente que el hecho de haber llegado al séptimo año de su educación poética daba derecho a un estudiante a la dignidad de bardo. Había aprendido de memoria sólo la mitad de los cuentos y poemas prescritos, no había estudiado la prosodia avanzada ni la composición métrica y era deficiente en el conocimiento del goidélico antiguo. Sin embargo, el curso de siete años que había seguido era mucho más severo que el que se imponía en las escuelas poéticas de Gales, donde los bardos ocupaban una, posición proporcionadamente inferior. Según las leyes galesas, el Penkerdd, o bardo principal, era sólo el décimo dignatario de la Corte, se sentaba a la izquierda del heredero forzoso y se le reconocía la misma dignidad que al Herrero Mayor.

El interés principal del ollave irlandés consistía en depurar la compleja verdad poética para poder exponerla con exactitud. Conocía la historia y el valor mítico de cada palabra que utilizaba y tal vez no le preocupaba en absoluto la opinión que tenía de su obra el hombre ordinario; sólo valoraba el juicio de sus colegas, con quienes rara vez se encontraba sin que se produjese entre ellos un vivaz intercambio de ingeniosidades poéticas en versos improvisados. Pero no se puede pretender que fuera siempre fiel al Tema. Su educación, que era muy general, incluía la historia, la música, el derecho, la ciencia y la adivinación, lo que le estimulaba a versificar en todas esas ramas del conocimiento; de modo que con frecuencia Ogma, el Dios de la Elocuencia, parecía más importante que Brigit, la Musa Triple. Y es una paradoja que en la Gales medieval el admirado poeta cortesano se había convertido en cliente del príncipe al que dedicaba ceremoniosas odas mendicantes olvidando el Tema casi por completo, en tanto que el despreciado y no dotado ministril que parecía ser un mero cantor ambulante, mostraba la mayor integridad poética, aunque su poesía no estaba tan refinada.”

La pervivencia de los bardos

Una de las primeras evidencias de cómo funcionaban los Filid o bardos la tenemos en la imagen de los Awenydion, descrita en el siglo XII por Giraldus Cambresis, que explica como funcionan la poesía como método oracular: “Hay en Cambria ciertas personas, que no encontraréis en ninguna otra parte, llamadas Awenyddion, o personas inspiradas; cuando se les consulta sobre algún acontecimiento dudoso, rugen violentamente, se ponen fuera de sí y, por decirlo así, son poseídas por un espíritu. No responden a lo que se les pregunta de una manera coherente, pero la persona que las observa diestramente encontrará, después de muchos preámbulos y muchas peroratas ineficaces e incoherentes aunque ornamentadas, la explicación deseada comunicada en algún giro o palabra; luego despiertan de su éxtasis, como de un sueño profundo, y son, por decirlo así, obligados violentamente a recobrar sus sentidos. Después de haber respondido a la pregunta no se reponen hasta que los sacuden violentamente otras personas; ni pueden recordar las respuestas que han dado. Si se les consulta por segunda o tercera vez sobre el mismo asunto, emplearán expresiones totalmente diferentes; tal vez hablan por medio de espíritus fanáticos e ignorantes. Estos dones les son conferidos habitualmente en los sueños; algunos creen que les ponen en los labios leche dulce y miel; otros se imaginan que les aplican a la boca un papel escrito, y cuando despiertan declaran públicamente que han recibido ese don… Invocan, durante sus profecías, al verdadero Dios vivo, y a la Santísima Trinidad, y ruegan para que sus pecados no les impidan descubrir la verdad. Estos profetas sólo se encuentran entre los britones descendientes de los troyanos.”

El poder de los Filid es también conservado tras la desaparición del paganismo. Lo que puede parecer paradójico es que Columcille, obispo cristiano, fuera quien saliera en su defensa, pues aunque reconoce los abusos realizados por los filid, comprende que son una casta intelectual. Pero de hecho, el propio Columcille era un Fili.

En el cristianismo de Patricio, los Filid tenían gran poder, así que Patricio, en lugar de luchar contra ellos, llegó a una alianza con ellos contra los restos de druidismo y los adivinos, consagrando a muchos de ellos y ordenándolos sacerdotes. Así pues, los Filid se convirtieron en gran parte al cristianismo y los primeros sacerdotes cristianos y obispos pertenecían a esta casta.

Bardos famosos

El primer druida gaélico en Irlanda mencionado es Amairgen; este druida es el primero en establecer un rey para Irlanda y ejerce como bardo al componer varios poemas míticos: uno, la canción de Amairgen, que posteriormente es atribuida a Taliesín, se asemeja a la canción de Krishna en el océano de la no-existencia, que encarna la unidad primordial y por otra parte, la canción dirigida a Irlanda, en realidad un conjuro para su creación, una Irlanda nueva para los hijos de Mil, estableciendo Tara como su corazón. De hecho, es considerado el primer poeta irlandés del que se tienen referncia en medios escritos.

Otro bardo famoso, perteneciente a los Tuatha, era Cairbre, hijo de Etain, que creó el primer Glam Dicín. De hecho, el trato de Bress a Cairbre es una de las razones por las que los tuatha de danaan se terminan levantando contra los fomorios, ya que Bress es tratado sin ningún tipo de hospitalidad, y el tratar a un bardo de esta manera era considerado un acto de verdadero poco honor. De hecho, tras el trato recibido dedicó una poesía a Bress:

“Sin comida prestamente en el plato,

sin leche de vaca donde medra el ternero,

sin alojamiento humano en la lobreguez de la noche,

sin pagar la compañía de cuentistas…

que sea esa la condición de Bress.

Que no haya acrecentamiento en Bress.”

Y recoge la crónica que a partir de ese momento los Tuatha emprenden el levantamiento contra el mal gobierno de los Fomorios y ésta, la de Cairbre, es considerada la primera composición satírica de Irlanda.

Ceirbre ofrece a Lugh, en la segunda batalla de Moytura, el componer un Glam Dicín, una sátira que lanzaría sobre los Fomorios y según sus palabras: “Me burlaré y les avergonzaré, para que por el conjuro de mi arte no resistan a los guerreros Finnegas, es el bardo que causa el que Finn, el héroe ossianico, alcance el Awen a través del salmón de la sabiduría. Este salmón (bradán feasa) comió las nueve avellanas que cayeron en la Fuente de la Sabiduría desde nueve avellanos que la rodeaban comer las avellanas, el salmón obtuvo todo el conocimiento del mundo. Además, la primera persona que comiese de su carne ganaría, a su vez, el conocimiento total. Finnegas (o Finn Eces) se pasó siete años intentando pescar el salmón. Cuando finalmente lo capturó ordenó a su aprendiz, Fionn, que se lo preparara. Mientras lo hacía, Fionn se quemó el dedo pulgar con la grasa caliente que saltaba del salmón, y para calmar el dolor se introdujo el dedo en la boca. Cuando le llevó la comida a Finnegas, esté descubrió en la mirada del chico un brillo que que no había visto antes. Cuando Finegas le pregunta, Fionn niega haber comido del pescado, pero, bajo presión, admite haber probado su grasa por accidente. Fue esta increible sabiduría y conocimiento obtenido del Salmón de la Sabiduría lo que permitió a Fionn convertirse en el jefe de los Fianna.

Una historia similar a la de Finnegas es la del bardo por excelencia: Taliesin. La historia de Taliesin es narrada de la siguient manera: Ceridwen tenía tres hijos. Su tercer hijo, Afang Du era el ser mas feo que jamás hubiera pisado la tiera. Por ello su madre, la hechicera Ceridwen quiso compensar esa fealdad dandole el don de la sabiduría preparando un filtro en un caldero. Este tenia que hervir durante un año y un día, y solo al final de la cocción, se podría sacar de él las tres gotas del liquido, las cuales serían la virtud y el conocimiento de las cosas. Contrató para vigilar el caldero a un hombre ciego llamado Morda y a un joven llamado Gwyon Bach. Su misión era básicamente la de mantener la lumbre encendida y revolver su contenido. En el ultimo momento tres gotas quemaron el dedo de Gwyon. Este no pudo evitar chupar el dedo quemado, adquiriendo así toda la sabiduría que la poción mágica proporcionaba. Gwyon, comprendió la conecuencia de sus actos y huyo de allí y en la huida vuelca el caldero, que se rompe en dos. Cuando Ceridwen se entera de lo ocurrido persigue a Gwyon. El joven se transforma en liebre mientras que ella se metamorfosea en galgo; él se arroja al río convertido en un pez y ella le responde convirtiéndose en nutria.Después Gwyon es pájaro y Ceridwen un halcón en su busca. Por último el intenta esconderse en un granero transformandose en un grano, y ella se transforma en una gallina negra. Lo descubre y se lo come.

Pero este acto le deja embarazada. Una vez que da a luz, no tiene corazon para matar a la criatura, pues es tierna y hermosa. Así que lo mete en un saco y lo arroja al mar. Este saco es encontrado por el principe Elffin, quien se asombra de los poderes mágicos del bebe, y lo bautiza como Taliesin, y cuando crece se convierte en su bardo personal. Son atribuidos a Taliesin algunas de la epopeyas más famosas, como la Batalla de los Árboles.

La magia y rituales de los bardos

Si hay algo claro, es que existe un verdadero amor por la música y poesía en el mundo celta, hasta el punto de existencia de trobadores profesionales, los bardos, bien definidos como una clasificación aparte, bien como parte de los druidas.

Un hecho en el que se puede verificar el valor de los bardos, es que se cree que la esencia de la enseñanza druídica fue a través de versos, lo cuál nos marca la importancia de los bardos en el mundo antiguo.

Respecto a la música, en la mitología celta hay múltiples referencias a ello; bien como un elemento primordial del Otro Mundo, bien haciendo referencia a personas de grandes conocimientos, bien como parte de la labor profética y mágica, como en el caso de los arpistas de Caínbile, que son descritos como hombres de gran conocimiento, profecía y magia.

La música de un bardo era capaz de provocar gran risa, una melancolía insalvable o un sueño profundo.

En el arte de la magia existen dos figuras fundamentales como hechizos cantados: el Glanm Dicín y el Geis. El Glam Dicín era una encantación satírica, una maldición pronunciada por infringir leyes divinas o humanas. El Geis era un tabú impuesto a una persona en particular; quien transgredía el geis era rechazado espcialmente y convertido en paria, incluso la muerte penosa. Ambas podían ser impuestas por un bardo, un fili o un druida.

Entre los rituales realizados por los filid constan también el Dichetal Do Chennaib, la iluminación por el canto, realizado por la repetición tipo mantra de una palabra, que podía ser acompañado de danzas o percusión.

Otro ritual era el Imbas Forosnai, iluminación repentina, provando visiones. El fili se aislaban totalmente de la luz, sonido y anulaban las sensaciones sensoriales. Eto podía ser a través del encierro en un pozo o cueva oscura y allí los videntes entonaban encantamientos sobre sus manos, y colocaban estas sobre la cara y los ojos. De manera súbita el aislaiento sensoriale era interrumpido y se pasaba de la oscuridad a la luz de manera brusca, lo cuál proporcionaba las visiones.

Este imbás Forosnai es también conocido como la Celda de la Canción, donde se dice que a los bardos se les daba un tema sobre el cuál componer una canción y se les dejaba solos en una celda sin ventanas, provocando la falta sensorial que provoca el estado alterado de conciencia.

Sacado de varios libros de Cultura Celta.

Situaciones “mágicas” de nacimiento

Desde la antigüedad, los hombres observaron el nacimiento como un fenómeno milagroso y  elaboraron diferentes técnicas adivinatorias para conocer con antelación el sexo del ser que vendría al mundo e incluso fórmulas mágicas para proteger los recién nacidos contra enfermedades y entidades maléficas.
Muchas áreas rurales del mundo aún conservan estas tradiciones las cuales resultan interesantes conocer.
Creencias para adivinar el sexo de la criatura que nacerá
+ Si la madre se cae hacia delante, se considera que tendrá como descendencia un varón y si lo hace hacia atrás, será mujer.
+ Si se pide a la embarazada qué enseñe la mano y ésta muestra la palma, es que espera una niña; si es el dorso, entonces será un niño.
+ Al lazar una zapatilla de la futura madre al aire, ésta cae al suelo con la suela hacia arriba, va a tener un niño, pero si se trata de la parte interior, será una niña.
+ Si al ver el vientre de la embarazada, se observa que lo tiene abombado, se dice que tendrá una niña y si es puntiagudo será un niño.
Creencias sobre dones especiales que podría tener el bebé
Existen algunos augurios asociados con determinados signos de gracia para sanar, poderes y capacidades prodigiosas y que se desarrollan cuando el niño aún se encuentra en el vientre materno.  A continuación se presenta algunos de ellos:
+ Se dice que el niño tendrá don de sanar si la madre lo oye llorar dentro del vientre.
+ Se dice que tendrá capacidad psíquica y un destino “brujeril” si el niño nace con lo que popularmente se llama «toquilla», «velo», «manto» o «zurrón», denominación que designa a un inusual recubrimiento que lo envuelve.
+ Se considera que tendrá capacidades prodigiosas, si el niño nace de pie.
Creencias relacionadas con las embarazadas
+ Se cree que si la madre tiene un deseo que no puede alcanzar o no se le concede, la parte del cuerpo que se toque en el momento producirá para siempre una marca visible en esa misma parte de la anatomía del niño. Se trata de una señal que representa el alimento u objeto deseado por la madre o, sencillamente, una mancha en la piel o un cambio de color en el pelo.
+ Se cree que si una mujer embarazada pide algo y no se lo conceden, le saldrá un orzuelo. Para quitárselo, deberá ver a través de una llave hueca de las que se utilizaban antiguamente.
+ Se considera que la embarazada debe alejarse de ciertos árboles y plantas como las higueras y las parras. Ni siquiera se podía tender la ropa en ellas. Si la mujer lo hacía en las ramas de la higuera, el niño al crecer se volvería loco; si lo hacía en la parra, el futuro hijo estaba condenado a ser borracho.
Para que el niño o niña tenga suerte
+ Se dice que al recién nacido hay que cortarle las uñas por primera vez detrás de una puerta, para que tuviera suerte en la vida.
+ Se dice que guardar todos los dientes de leche le dará buena suerte al niño o niña.
Para proteger al niño o niña contra males en general
Se considera el cordón umbilical como un amuleto que permite proteger al niño o niña.  Por eso, siempre se ha recomendado conservarlo con todo esmero para que cuando el niño fuera mayor lo protegiera al realizar un largo viaje o al emprender algún tipo de aventura social, como podía ser el servicio militar.  Sin embargo, para que tenga efectividad, tiene que estar bien escondido, sin que la persona lo supiera, en algún bolsillo o repliegue del forro de su ropa.
Como proteger al niño contra el mal de ojo
La tradición popular habla de la existencia de mal de ojo como una fuerza que puede afectar especialmente a los recién nacidos o niños pequeños.   Este mal de ojo proviene de la mirada de algunas personas que curiosamente no quieren producir daño al niño, sino más bien han quedado prendadas ante la belleza o gracia de la criatura.
Un niño que está “ojeado” manifestará síntomas como sueño excesivo, fiebre, malestar general, dificultad para abrir los ojos y levantar la cabeza, pérdida de apetito y de peso.
Sin embargo, si se desea comprobarlo, la tradición indica que es necesario llenar un recipiente con agua.  Luego colocarle un mechón de cabellos de niño y añadir unas gotas de aceite que si se une el agua indicará que el niño tiene «mal de ojo».
Otra técnica consiste en tomar el dedo corazón de la criatura y hacer resbalar por éste unas gotas de aceite, que caerán directamente sobre el agua contenida en un recipiente. Como es natural, lo normal es que el aceite no se mezcle jamás con el agua, pero cuando se ha producido este daño concreto, sorprendentemente se dice que se unen como si fueran una misma sustancia.
Si el niño se le detecta que sufre de mal de ojo, se le debe localizar la persona que lo ocasionó para que le dé un pellizco al niño de forma tal que pueda llorar.  Igualmente resulta útil que el “ojeador” le dé al niño una pieza de un vestido que haya usado para que lo vistan con él.
Para prevenirle mal de ojo en un niño, se recomienda:
+ Colocarles lazos rojos, sin apretar, en las muñecas.
+ Vestirlos con la ropa del revés.

Libro: Magia Natural.

Tratado sobre la historia de la brujería.

 

Brujería:

Brujería es el conjunto de creencias, conocimientos prácticos y actividades atribuidos a ciertas personas llamadas brujas (existe también la forma masculina, brujos, aunque es menos frecuente) que están supuestamente dotadas de ciertas habilidades mágicas.

Terminología:

Brujas y hechiceras. Las primeras habrían desarrollado su actividad en un ámbito predominantemente rural y habrían sido las principales víctimas de las cazas de brujas en los años 1450-1750. En cambio, las hechiceras, conocidas desde la antigüedad clásica, son personajes fundamentalmente urbanos: un ejemplo característico en la literatura española es la protagonista de La Celestina de Fernando de Rojas. A diferencia de los practicantes de la magia culta, que alcanzó gran desarrollo en el Renacimiento, tanto la bruja rural como la hechicera urbana pertenecían en general a clases sociales marginadas, lo que las hacía más vulnerables a las persecuciones. Se cree que las artes de brujas y hechiceras eran transmitidas oralmente de generación en generación, por lo que todos los testimonios acerca de sus prácticas proceden de autores ajenos y muy a menudo hostiles a ellas.

La palabra española bruja es de etimología dudosa, posiblemente prerromana, del mismo origen que el portugués y gallego bruxa y el catalán bruixa. La primera aparición documentada de la palabra, en su forma bruxa, data de finales del siglo XIII. En 1396 se encuentra la palabra broxa, en aragonés, en las Ordinaciones y Paramientos de Barbastro.

En el País Vasco y en Navarra se utilizó también el término sorguiña (en euskera sorgin), y en Galicia, la voz meiga.

En latín, las brujas eran denominadas maleficae (singular maléfica), término que se utilizó para designarlas en Europa durante toda la Edad Media y gran parte de la edad moderna. Términos aproximadamente equivalentes en otras lenguas, aunque con diferentes connotaciones, son el inglés witch, el alemán Hexe y el francés sorcièreBrujas y hechiceras.

La brujería es una pervivencia de la antigua religión ritual y matriarcal de la época neolítica. Forma parte de los cultos  a la Gran Madre, diosa de la fecundidad sexual y agrícola (Danna, Demeter, Gaia, Isis), y se sustenta en símbolos como la figura cornuda de un hechicero provisto del asta del animal que cazaba y adoraba su comunidad. El documento eclesiástico del siglo XII Canon Episcopi relacionaba la brujería con el culto a la diosa Diana (la diosa de la mitología romana más próxima a la Gran Madre) y consideraba a las brujas “mujeres desamparadas, pervertidas por Satanás” que no volaban ni se transformaban en bestias más que en sus fantasías.  La brujería es tan antigua como la necesidad humana de seguridad y está tan unida a las creencias religiosas que no puede sino asombrarnos que durante siglos se haya insistido en vilipendiar a una para alabar las bondades de la otra, como si realmente fueran tan distintas.

ORÍGEN DE LA BRUJERÍA.

Por así decirlo, el primer contacto histórico con la magia lo sobrenatural y la brujería se remonta al paleolítico auque es un tema que se analiza con más fuerza durante la Edad Media en adelante. La brujería y sus ideales religioso, difieren mucho de la religión en general y sobre todo de la occidental y cristiana, ya que las brujas idolatran a una Diosa. Su Fe en el poder de la libertad espiritual, es la fuente de su credo, siendo este uno de los aspectos más incomprensibles al culto de los que son extraños a él. Desde las culturas más remotas la adoración de diosas proliferó debido a leyendas de culturas orientales, egipcias, adoraban a la mujer como dadora de vida a través del acto sexual. De ahí que en fiestas  ( la recogida de la siembra…) las mujeres bailaban desnudas, y la celebración se convirtiera en verdaderas orgías , actos que nada tenían que ver con los ritos religiosos ajenos a esta deidad, que veían en estos actos la personificación del diablo y el estado pecaminoso en su cota más supremas; en muchas civilizaciones había templos específicos en los que adoraban a la Madre Tierra o alguna deidad que personificara el amor, la reproducción, la protección de la cosecha , e incluso recurrían a los templos a practicar el acto sexual como una forma de adoración o rendir culto a la Deidad , aunque por lo general se obligaba a la mujer a rendirse en una especie de “prostitución sacra” ; ej: el culto a la diosa Milita (Istar). En este caso, todas las mujeres tenían la obligación religiosa de que, al menos, una vez en su vida tendrían que mantener relaciones con extranjeros en honor a esta diosa, esto dio paso a la creación de la prostitución sagrada. Cuando el clero comenzó a enriquecerse con esta práctica, aunque no formaba parte de la brujería, sin embargo, tuvo una conexión indirecta durante la posterior persecución de brujas, en tanto en cuanto había formado parte de las viejas religiones; y los cristianos habían heredado de los judíos la abominación por esta práctica. , aunque esta practica llego a formar parte de los Sabbats durante el medievo.

De siempre, los hombres han notado la influencia de la Naturaleza y de los diferentes elementos del universo en sus vidas y exustencia. Los orígenes de la brujería son muy antiguos y difíciles de situar. Se ha intentado explicar con diferentes teorías durante todos los tiempos y por numerosos científicos, teólogos, antropólogos y estudiosos.

Se inicia con la prehistoria, donde ya, para ayudar a su tribu, se respaldaba el papel de brujo. Intermediario entre el hombre, la naturaleza y más allá, el chamán podría promover la caza, tratar y curar heridas y detener la lluvia …

Más tarde, nos encontramos con las antiguas creencias pre-cristianas de Mesopotamia, Persia y Caldea. Los caldeos, incluyendo sacrificios practicado en un panteón habitado por los dioses temibles, para evitar su ira. En Persia, la doctrina religiosa defendida por Zaraoustre, también conocido como Zaratustra, fue el orgullo de la brujería (se creía que las uñas y el cabello, una vez separada del cuerpo pertenecía a la maldad se mantiene como la limpieza). Se pueden encontrar en varios lugares: entre los turcos o los gauchos de Chile que ocultan el pelo en las grietas de las paredes, entre los armenios que se esconden en las iglesias en Irlanda, donde ponemos corte de pelo a un lado con el fin de recuperar el Juicio Final (en palabras de la Biblia, el pelo de cada uno son contados por el Todopoderoso). En Francia, hasta el siglo XVI, se creía que los insectos eran el resultado de una corrupción del pelo o las uñas. Por lo tanto, en Gran Bretaña se pensaba que el pelo quemado se convirtió en moscas (Belcebú, uno de los príncipe de los demonios, también fue llamado el “Dios de las Moscas”).

En la Prehistoria, la religión griega se nutrió de la religión del Oriente Próximo, de la que derivan muchas deidades y es en Grecia, donde aparece la adoración a un Dios padre, en la figura de Zeus, y las diosas madres pasan a un segundo plano subordinadas a Zeus, este hecho puede ser una clara interpretación del triunfo del principio patriarcal sobre el matriarcal. El ritual de la moderna brujería contiene elementos de las leyendas de Deméter e Istar, divinidades griegas.

En el mundo griego existieron diferentes tipos de brujas, destacando dos: la alcahueta decrépita, horrorosa y perversa que se aprovechaba de seres inocentes y desamparados, como la Dipsas de Ovidio y la Strix, una bella mujer que de noche se transformaba en pájaro y volaba en busca de carne humana.  La capacidad de la bruja de metamorfosearse en animal junto a la habilidad para preparar y utilizar todo tipo de venenos y el desproporcionado apetito sexual, son otros de los atributos con los que la antigüedad clásica “adornó” a la bruja; atributos que la Edad Media hizo suyos. Y, sin embargo, la bruja es también el ser benigno, protector de las cosechas y los nacimientos, garante de la prosperidad de la comunidad. En su ambivalencia y su cercanía reside su éxito.

En las antiguas Grecia y Roma, estaba extendida la creencia en la magia. Existía, sin embargo, una clara distinción entre distintos tipos de magia según su intención. La magia benéfica a menudo se realizaba públicamente, era considerada necesaria e incluso existían funcionarios estatales, como los augures romanos, encargados de esta actividad. En cambio, la magia realizada con fines maléficos era perseguida. Se atribuía generalmente la magia maléfica a hechiceras (en latín maleficae), de las que hay numerosas menciones en numerosos autores clásicos.  Según estos textos, de estas hechiceras se creía que tenían la capacidad de transformarse en animales, que podían volar de noche y que practicaban la magia tanto en provecho propio como por encargo de terceras personas. Se dedicaban preferentemente a la magia erótica, aunque también eran capaces de provocar daños tales como enfermedades o tempestades. Se reunían de noche, y consideraban como sus protectoras e invocaban en sus conjuros a diosas como Hécate, Selene y Diana.

Probablemente las brujas más conocidas de la literatura clásica son dos personajes mitológicos, Circe y Medea. Las habilidades mágicas de ambas residen sobre todo en su dominio de las pócimas o filtros mágicos (phármakon, en griego). Medea, que se presenta a sí misma como adoradora de Hécate, se convirtió en el arquetipo de la hechicería en las literaturas griega y romana. Hay menciones de brujas en las obras de Teócrito, Horacio, Ovidio, Apuleyo, Lucano y Petronio, entre muchos otros. Estos autores hacen especialmente referencia a brujas que realizan magia de tipo erótico.

Relacionada con la creencia grecorromana en las brujas está la figura de la striga, un animal nocturno que es mitad pájaro mitad ser humano que se alimenta de sangre (y que resulta también un precedente de la moderna figura del vampiro).  Los escritores antiguos fueron a menudo escépticos acerca de las presuntas facultades de las brujas.

La brujería en el antiguo testamento

En el Antiguo Testamento, concretamente en el Éxodo, se prohíbe la brujería, y se establece que debe ser castigada con la pena de muerte: “A la hechicera no la dejarás que viva” (Éxodo 22:18). Es de notar que, al igual que en la Grecia y Roma clásicas, la brujería aparece como una actividad mayoritariamente femenina, lo cual no es de extrañar, ya que la asociación de la mujer con “el Mal” es frecuente en la Biblia. De otras citas bíblicas (Levítico 20:27, Deuteronomio 18:11-12), se desprende que la principal actividad de estas brujas bíblicas era la necromancia o invocación a los muertos. En el Primer Libro de Samuel (1Samuel 28:1-25 se relata la historia de la bruja de Endor, a la que Saúl, contraviniendo sus propias leyes, recurrió para invocar al espíritu de Samuel antes de una guerra con los filisteos.

Si bien la actitud del cristianismo con respecto de algunas prácticas mágicas, tales como la astrología o la alquimia, fue en ciertos momentos ambigua, la condena de la brujería fue explícita e inequívoca desde los comienzos de la religión cristiana. En la Alta Edad Media varias leyes condenaron la brujería, basadas tanto en el ejemplo del derecho romano como en la voluntad de erradicar todas aquellas prácticas relacionadas con el paganismo. Sin embargo, la actitud eclesiástica no parece haber sido demasiado beligerante durante la primera mitad de la Edad Media, como lo atestiguan documentos como el Canon Episcopi. La situación cambió cuando la Iglesia comenzó a perseguir las herejías cátara y valdense. Ambas concedían una gran importancia al demonio, y para estas comunidades cristianas éste estaba personalizado en la Iglesia Romana Papal, debido a sus grandes abusos. En especial los cátaros se referían a ella como “la prostituta”. Para combatir estas herejías fue creada la Inquisición pontificia en el siglo XIII. En el siglo siguiente comienzan a aparecer en los procesos por brujería las acusaciones de pacto con el Diablo, el primer elemento determinante en el concepto moderno de brujería.

LA BRUJERÍA EN LA EDAD MEDIA

Introducción

A finales de la Edad Media empezó a configurarse una nueva imagen de la bruja, que tiene su principal origen en la asociación de la brujería con el culto al Diablo (demoniolatría) y, por lo tanto, con la idolatría (adoración de dioses falsos) y la herejía (desviación de la ortodoxia). Aunque el primer proceso por brujería en que están documentadas acusaciones de asociación con el Diablo tuvo lugar en Kilkenny, Irlanda, en 1324-1325, sólo hacia 1420-1430 puede considerarse consolidado el nuevo concepto de brujería.

Con el triunfo del cristianismo se produce la condena de todas las creencias paganas y se convierte la Magia en pura representación del mal. Teológicamente hablando, la primera vez que se define el concepto de Diablo fue el año 447 en el Concilio de Toledo. Se define como una figura oscura y monstruosa que huele a azufre, con cuernos, patas y orejas de asno, peludo con garras y un gran falo. En los aquelarres aparecía como un alto caballero negro, enmascarado.

La concepción misma que se tuvo del diablo cambio visiblemente durante la Edad Media, a lo largo de esta solía recibir el nombre de Satanás, denominación que significa el enemigo y que aparece en la Biblia. En el Antiguo Testamento, Satanás no figura como personaje importante porque al ser el judaísmo una religión monoteísta, se atribuyo el origen de toda la creación y administración del universo al único Dios verdadero, Yahvé, cualquier acontecimiento o realidad tanto del bien como el mal era responsabilidad suya. En el Nuevo Testamento adquirió una preeminencia mucho mayor; no sólo tentó al mismo Cristo en el desierto sino que se convirtió en el poderoso oponente de la cristiandad, incitando a los hombres a alejarse de Dios y rechazar sus doctrinas. Surgió por lo tanto, un conflicto, una lucha titánica entre el reino de Cristo y el de Satanás, conflicto que continuaría hasta el Segundo Advenimiento predicho en el Apocalipsis.

A medida que el cristianismo se propagaba fue natural que los Padres de la Iglesia atribuyesen a Satanás las religiones paganas y judías. Una de las tácticas más eficaces de la Iglesia Cristiana con los conversos que seguían adorando dioses paganos, fue la de demonizarlos, es decir, asegurar que tales dioses eran en realidad demonios o Satanás en persona. Tal fue esta creencia que los cristianos comenzaron a pintar al Demonio tal como los paganos representaban a sus dioses, por ejemplo la barba de chivo, las pezuñas partidas, los cuernos, la piel arrugada, la desnudez y la forma semi-animal, hace referencia directa al dios grecorromano Pan como a Cernuno, dios Celta, mientras que los senos de mujer de algunas representaciones procedían de la diosa de la fertilidad Diana. Hay que aclarar que estas imágenes de las confesiones de las brujas (en los archivos inquisitoriales), procedían con seguridad de las descripciones que el inquisidor o el juez sugerían durante el tormento, por lo tanto no son para nada objetivas y reflejan la idea cristiana del demonio adorado como dios por la bruja, en la opinión del inquisidor. Aunque corrientemente se le denominaba Satanás, había otras formas de llamarlo, por ejemplo Lucifer, palabra latina que significa estrella de la mañana y que los escritores patristicos asignaron al gran arcángel que se rebelo contra Dios y fue expulsado del cielo al infierno; este nombre no aparece en la Biblia, por tanto, paso a ser un nombre que podía utilizarse para designar a Satanás antes de la caída. Además de otros títulos como Príncipe de las Tinieblas, Príncipe de este Mundo o simplemente demonio, los cristianos de la Edad Media y el mundo moderno creían en la existencia de un gran numero de diablos, demonios o espíritus malvados que ayudaban a Satanás en su obra del mal, tentación o destrucción. Para graficar esta creencia existe un texto de 1584, escrito por él medico holandés Johannes Weyer llamado Pseudos monarchia Daemonum, donde se encuentran listas de algunas de las aptitudes o características de los principales demonios, además, de los oficios y poderes que posee:

Purson, alias Curson, un gran rey, se aparece como un hombre de cara de león, llevando una crudelísima víbora y montada en un oso. Su llegada es anunciada con trompetas. Sabe donde se ocultaban todas las cosas y puede hablar de todas las cosas presentes, pasadas y futuras, guarda grandes tesoros, puede tomar cuerpos humanos y celestiales, responde la verdad acerca de todas las cosas terrenas y secretas, de la divinidad y la creación del mundo, y es capaz de hacer aparecer a los mejores familiares. Le obedecen veintidós legiones de diablos provenientes en parte del orden de las virtudes, y en parte del orden de los troncos…

Glasya Labolas, alias, Caacrinolas, o Caassimolar, es un gran presidente que se aparece con nombre de perro y tienes alas de grifo. Es quien da el conocimiento de las artes y es el capitán de todos los asesinos. Comprende todas las cosas presentes y futuras, se gana las mentes y el amor de amigos y enemigos, es capaz de hacer invisible a un hombre y gobierna a treinta y seis legiones…

Shax, alias Scox, es un marqués grande y oscuro con aspecto de cigüeña, con una voz ronca y sutil. Hace cosas maravillosas tales como quitar la vista, el oído, y el entendimiento de cualquier hombre, si se lo pide quien lo conjura: extrae dineros de las arcas de cualquier rey…

Malphas es un gran presidente, a quien se ve con forma de cuervo, pero vestido al modo humano. Habla con una voz ronca, construye casas y altas torres de aspecto maravilloso rápidamente se gana a los artífices. También hace que se derrumben las fortificaciones enemigas, ayuda a los buenos familiares, gusta de recibir sacrificios pero rechaza a quienes lo hacen, le obedecen cuarenta legiones….

Estas fuentes pertenecen a escritos que se hicieron frecuentes a partir del siglo XVI, son escritas por hombres instruidos que no eran magos ni perseguían magos, eran manuales de magia ritual, son llamado spseudo−salomonicos porque su origen se remonta a ese rey judío, considerado un gran monarca, modelo de sabiduría y gran fortuna. Estas obras contenían, en lenguaje grandilocuente, formulas para conjurar demonios y especificaciones sobre los sacrificios que debían ofrendársele. A pesar de la gran cantidad de poderes que se le atribuían al diablo (provocar ilusiones, posesión de cuerpos humanos y animales, volar, etc.), según el punto de vista escolástico, no poseía ni remotamente un poder ilimitado sobre el mundo físico. No tenia la facultad de cambiar la sustancia de las cosas o realizar milagros, tampoco podía crear ninguna forma de vida nueva; solo podía operar con el universo creado por Dios: Hiciera lo que hiciese, el demonio obraba por permiso explícito de Dios. Declarar que el Diablo se asemejaba en alguna manera a Dios, era una herejía dualista. Durante el siglo XV cuando el poder del demonio aprecia ir en aumento y comenzaban los primeros juicios por brujería, la figura del diablo comenzó a experimentar una significativa transformación. A lo largo de la Edad Media, el diablo había sido descrito como el enemigo de Cristo, maestro del odio y del no−amor; ahora se presentaba cada vez mas como la contrafigura de Dios Padre, principio y objeto de idolatría y falsa religión. Una de las fuentes de esta transformación fue la insistencia de los teólogos escolásticos en proponer como fundamento de la ética cristiana los Diez Mandamientos en vez de los Siete Pecados Capitales, es decir, el primero de los Diez Mandamientos prohíbe adorar dioses falsos, transgresión no comprendida fácilmente bajo los Siete Pecados Capitales, esto es fundamental ya que la mayor consideración dada a este nuevo tipo de sistema moral, que católicos y protestantes adoptaron en el momento de la Reforma, transformo el delito de brujería, que cambiaría su consideración de maleficium por la de adoración del diablo. Ejemplo de esto es cuando el teólogo tardo medieval Jean Gerson, fue el principal responsable de la decisión tomada en 1398 por la facultad de teología de la Universidad de París según la cual todos los magos, tanto benéficos como maléficos, eran culpables de idolatría.

Veamos un proceso de actualización (revivir autores o leyendas antiguas) en autores como San Agustín que vuelven a narrar la historia de Lucio y su conversión en hombre-asno, la cual proviene de La Metamorfosis o El Asno de Oro de Apuleyo. Así el santo dice en “De civitate Dei” que ciertas mujeres, mesoneras de profesión… dando de comer queso a los viajeros… los convertían en jumentos, que servían para el transporte. En el siglo IV y V se cree en la posibilidad física de tales metamorfosis, sin embargo, San Agustín se muestra escéptico y cree que es el demonio quien les hace creer a esos hombres que es real lo que sólo les ha ocurrido en sueños. Esta fue la tesis que sostuvo la Iglesia en la primera parte de la Edad Media: la del ensueño producido por intervención diabólica. Avanzada la Edad Media surgieron hombres que sostuvieron a machamartillo que todo lo que se decía sobre las hechiceras era real, que volaban y se metamorfoseaban. En el siglo IX hubo una gran discusión entre el papa León IX y Pedro Damián acerca del caso de un joven que había sido transformado en asno por unas mujeres, después que el juglar lo hubo contado en público convenció al papa para que castigara a las hechiceras.

Lo normal es que en la historia de los hombres los conceptos evolucionen o se adapten a los intereses de cada época. Pero el concepto de demonio es un cambio brusco, una mutación cultural que se produce cuando el cristianismo ya se cree la única religión poderosa y ataca a las creencias paganas y a los cultos idolátricos, recurriendo a una autoridad antigua, una autoridad maniquea, que simboliza el Mal absoluto, el demonio. Durante siglos han coexistido en el mismo plano el paganismo y el cristianismo, pero en la baja Edad Media triunfa el cristianismo y se sitúa en un plano superior, junto con el cielo y el sol. Mientras el paganismo queda relegado en la parte inferior, y en lo más profundo, sitúan los teólogos cristianos al diablo, junto con las antiguas arpías, sirenas, centauros y demás seres del paganismo. La Iglesia crea la idea del demonio, el señor de la noche que se aparece en las encrucijadas de los caminos, congregando a los hechiceros y a los muertos condenados eternamente. La Iglesia sustituye a Hécate por el demonio. Los dioses de la antigüedad son convertidos en demonios. Los inquisidores optan por obviar el contenido del Canon episcopi (incluidos en el Decreto de Graciano 1140), aduciendo que había surgido una nueva secta de verdaderos adoradores de Satán a la que había que combatir. Describían los encuentros nocturnos en los que se aparecía el Diablo en forma de cabra y se llevaban a cabo rituales demoníacos. Llamaban a perseguir a las brujas por herejes y para darles el oportuno castigo.

Europa fue asolada por frecuentes sequías y se produjo una merma en la producción de cereales, ocasionando hambrunas entre los habitantes europeos que, disminuidas sus facultades inmunológicas, sufrieron los efectos de las epidemias de peste que ocasionaron grandes mortandades de la población, cosa que sembró el pánico. La gente asustada buscaba desesperadamente un culpable y se convirtió en cultivo apto para la proliferación de Mesías y charlatanes salvadores de la humanidad, que manipularon a las masas, asustadas y presas de la histeria, encaminaron sus iras hacia los seres diferentes, entre los que se encontraban las brujas

La caracterización del Demonio y de las brujas surge de los sátiros, silvanos y faunos de la Antigüedad. La influencia de los artistas pudo ser grandísima para fijar el concepto plástico del Demonio. El “Dios cornudo de origen prehistórico” no intervino en la imagen del demonio. El dualismo entre Dios y el Demonio al que parecen hacer referencia las brujas del sur de Francia está en relación estrecha con el sistema de bandos y linajes del medioevo: la sociedad entera se dividía en dos fracciones que estaban en pugna en todas y cada una de las actividades cotidianas. La imagen clásica de la bruja volando sobre el palo de una escoba deriva de las brujas de Normandía, llamadas “scobaces” o “escobáceas” por la costumbre que se les atribuía de volar sobre escobas.

LA CAZA DE BRUJAS

Hubo un tiempo, al inicio de la Edad Moderna, en que muchas personas cultas creían que las brujas y brujos, en el desarrollo de su actividad, mantenían contactos directos y estrechos con el diablo. Antes de que la Edad Media finalizara, sobre todo en Europa, ya muchos pensaban que los maleficios y los pactos con Satanás, además de ser moneda corriente, eran una afrenta a dios, al normal desarrollo de la sociedad y a los códigos éticos y morales por los que ésta se regía. Pensaban además que esas brujas se reunían alrededor de ritos blasfemos y obscenos en tumultuosas concentraciones donde el mismo demonio se transfiguraba en real, adoptando diversas formas y manteniendo relaciones sexuales con sus invocadoras. Por todos esos motivos, desde los años 1.450 a 1.750, aproximadamente, miles de personas, mujeres en su mayor parte, fueron detenidas, juzgadas, condenadas y ejecutadas por practicar actos considerados de brujería. A todos ellos, brujos y brujas, se les dio el tratamiento no solo de delincuentes, sino de algo que se consideraba aún peor: herejes y apóstatas (así se llama a los que reniegan de la fe de Jesucristo recibida en el bautismo). Miles de personas fueron conducidas a la hoguera acusadas de usar las artes mágicas, renegando de la religión cristiana, al haber decidido estar unidos en un pacto eterno con el demonio. Durante ese periodo prolongado de tiempo al que hacíamos referencia antes, en la “caza de brujas”, hubo lapsos de tiempo donde se hacían persecuciones más o menos intensas. El método utilizado se basaba en descubrir qué personas podían ejercer la brujería. Había “cazadores profesionales” que entregaban a los supuestos brujos a las autoridades judiciales en función de denuncias, acusaciones o simples rumores.

Fundamentos Legales de la Caza de Brujas

Esta fue una operación esencialmente judicial, de hecho el procesamiento intensivo de brujas en la Europa Moderna se vio facilitado por ciertas innovaciones legales ocurridas entre los siglos XIII y XVI. Los tribunales eclesiásticos y civiles de Europa adoptaron un nuevo sistema inquisitorial de procedimiento criminal que hizo mucho más sencilla la incoación y enjuiciamiento de casos de brujería.

• Los tribunales obtuvieron el derecho a torturar personas acusadas de brujería, haciendo así relativamente sencillo extraer confesiones y nombres de supuesto cómplices.

• Los tribunales civiles consiguieron la jurisdicción sobre la brujería, complementando así y sustituyendo en muchos casos a los tribunales eclesiásticos.

• Se permitió a los tribunales locales y regionales actuar sin demasiada interferencia del control judicial central o nacional, garantizando así un número relativamente alto de condenas y ejecuciones.

• Estas causas, ayudadas por las circunstancias intelectuales vistas anteriormente posibilitaron la caza de brujas, de hecho estuvieron estrechamente relacionados, pues la adopción de nuevos procedimientos criminales facilito la síntesis de diversas ideas relativas a las actividades en que supuestamente participaban las brujas; estas innovaciones explican además el porque la caza ocurrió en este determinado momento. La persecución intensiva de brujas solo se inició una vez que muchos tribunales europeos hubieron adoptado el procedimiento inquisitorial y comenzado a emplear la tortura; y no concluyó hasta que los magistrados y jueces advirtieron que estaban condenando personas inocentes e introdujeron, en consecuencia, reformas a las leyes existentes en forma significativa.

Aunque el fenómeno de la caza de brujas no es exclusivo de la religión católica ya que los protestantes condenaron, en igual o mayor medida que su contraparte, hay una institución que queremos destacar para finalizar este capitulo, nos referimos a la Inquisición, que para nuestra cultura Latinoamericana fue una realidad concreta.

LA INQUISICION

La inquisición, es sencillamente un procedimiento jurídico. En la actualidad podríamos llamarlo el procedimiento de encuesta que se abre cuando se tiene conocimiento de un crimen, con el objeto de llegar a una decisión final: o la acusación o el sobreseimiento.

El nombre de inquisición también hace referencia a un tribunal, que tiene una función específica la dilucidación en calidad de experto de los crímenes de herejía en la Edad Media, y de brujería en la gran caza de brujas de la Edad moderna. En un principio fue fundado por el papa y el emperador germánico en 1231 dirigido de forma clara a una acción concreta: acabar con el catarismo y los cataros; Luego de esto su acción decayó hasta que en el Concilio de Trento pasó a formar parte de la nueva estrategia de la Iglesia, no solo contra la Reforma, sino también contra la brujería (se suponía que el brujo era hereje, además el contagiado por la Reforma también caía en delito de brujería, por separarse de la Iglesia Católica).Las normas a las que estaban sometidos los tribunales de la Inquisición eran las siguientes: cuando los inquisidores recibían aviso de la presencia de herejía o brujería en un pueblo, se dirigían a el y en una predicación solemne, realizada en la iglesia parroquial, pedían a todos los fieles que les ayudaran a extirpar la brujería del pueblo, y a las brujas perdón divino. Se inauguraba así el Tiempo de Gracia, que duraba aproximadamente un mes, si se confesaba el error, al infractor se le trataba con misericordia y muchas veces salía libre con una penitencia leve y secreta. Una vez terminado este plazo ya no había compasión, y se iniciaba el proceso propiamente dicho. Primero se convocaba a los sospechosos, si no se presentaban eran excomulgados; desde la citación el inculpado era vigilado y no tardaba en ser arrestado. Una vez en la cárcel, comparecía ante el tribunal y era interrogado por dos religiosos sanos de espíritu y por un notario, se hacia la relación de la acusación, sin citar al acusador y con dos testimonios que la confirmasen era suficiente. El testimonio era secreto, en ausencia del acusado, el que no tenía derecho a la defensa de un abogado. Ante la resistencia a confesar los crímenes se contaba con una amplia gama de instrumentos de coacción, que realizaba el brazo secular, acerca de esto daremos a conocer la siguiente crónica:

Una Crónica del Proceso Inquisitorial y su aplicación mediante tortura.

Cuando el prisionero ha sido examinado tres veces y todavía persiste en le negativa, sucede a menudo que es retenido durante un año entero o más tiempo antes de ser admitido a otra audiencia, para que cansado pos su encarcelamiento, sea más propenso a confesar lo que se desea; mas si todavía persiste en le negativa, finalmente se le entrega su acusación entremezclada por cierto numero de supuestos, crímenes de naturaleza nefanda, cuya composición de verdad y falsedad es una trampa para el infeliz desgraciado; pues, como raramente deja de exclamarse contra los crímenes fingidos, sus jueces concluyen que los otros de los que se queja menos son verdaderos. Cuando se celebra en serio su juicio, los testigos son examinados de nuevo, y se le entrega una copia de las declaraciones suprimiendo las circunstancias que pudieran revelar la identidad del testigo; el prisionero replica a cada particular y da interrogatorios a los que quisiera que se sometiesen los testigos y los nombres de otros que quisiera que se examinasen en su nombre; se le designa un abogado, lo cual, pese a tener apariencia de Justicia, en realidad de nada sirve al prisionero, pues el abogado aprestado juramento ante el oficio, no se le permite hablar con su cliente salvo en presencia del inquisidor, ni puede alegar en su favor nada salvo lo que juzgue apropiado. Después de llevar el proceso de esta manera durante un tiempo considerable, los jueces, con sus asesores, examinan las pruebas y determinan la suerte del prisionero; si sus respuestas y excepciones no son satisfactorias, ni las pruebas contra él bastan para declararlo culpable, se le condena a la Tortura.

El escenario de la diabólica crueldad es una oscura bóveda subterránea; a su llegada allí el prisionero escogido inmediatamente por un torturador, que lo desnuda enseguida. Mientras lo desnudan y mientras es torturado, el inquisidor lo exhorta encarecidamente a confesar su culpa, pero sin levantar falso testimonio contra sí mismo o contra otros. La primera Tortura es la de la Cuerda, que se lleva a cabo de esta manera. Las manos del prisionero se atan a su espalda, y por medio de una cuerda ligada a ellas y pasando por una polea, es levantado hasta el techo, donde habiendo colgado durante un rato con pesas atadas a sus pies, es bajado hasta casi tocar el suelo con sacudidas tan bruscas que le descoyuntan los brazos y las piernas, por medio de lo cual se le infringe el más exquisito dolor, y se le obliga a gritar de modo terrible. Si la fuerza del prisionero aguanta, normalmente le torturan de esta manera durante cerca de una hora, y si esto no le arranca una confesión que les guste, recurren a la siguiente tortura, a saber: el Agua. El prisionero es tendido de espalda en una artesa de madera por cuyo centro pasa una barra sobre la que repose su espalda, y a veces se le rompe así la espina dorsal y se le inflige un dolor increíble. La tortura del agua se ejecuta  a veces al prisionero a tragar una cantidad de agua y luego apretándole el cuerpo atornillando mas los lados de la artesa; otras veces se le coloca un paño mojado sobre la boca y las ventanas de la nariz del prisionero  y una pequeña corriente de agua descendiendo constantemente sobre ella introduce el paño en su garganta, que al ser retirado de pronto sale con sangre y agua y hace pasar al infeliz desgraciado las Agonías de la muerte.

La siguiente tortura, a saber, la del Fuego, se ejecuta así:

el prisionero hallándose en el suelo se le acercan los pies a una hoguera y se le frotan con materia untuosa y combustible, por medio de la cual, el calor penetrando en esas partes, sufre dolores peores que la muerte misma….En la practica de la tortura se seguía todo un ritual majestuoso que hacia aun más inquietante el procedimiento(como vimos anteriormente), con los resultados de los interrogatorios, se reunía el tribunal, formado por una especie de jurado, se les leía el resultado de los interrogatorios y ellos formulaban su criterio, con esto se decidía la sentencia la que se hacia publica de manera solemne en el denominado Sermón General, que se celebraba el domingo delante de la Iglesia, con los acusados instalados sobre una tarima donde todos pudieran verlos. El inquisidor mayor efectuaba el sermón y de cuando en cuando se detenía para ver si el acusado cambiaba de parecer. El sermón concluía con la proclamación de la sentencia, que podía ser de tres clases: confiscación de los bienes, la cárcel y la pena de muerte, sobre esta ultima era realizada en unos espectáculos grandiosos, de gran magnificencia llamados Autos de Fe, de los cuales escuchamos otra crónica de un embajador veneciano en Madrid, a mediados del siglo XVI:

El pasado domingo hizo quince días que se celebró en Murcia un acto que en Toledo llaman acto de la Inquisición, en el cual veintinueve individuos fueron quemados por judíos. Entre ellos había algunos personajes principales, por lo que la confiscación de sus propiedades reportara al rey más de 4.000.000 de ducados. Ya he informado a vuestra serenidad de que un judío, mientras se hallaba preso en aquella ciudad, corrompió a gran parte de la población y de como ello fue descubierto, de modo que el castigo de los culpables aun no ha concluido. Las veintinueve personas que fueron quemadas últimamente eran todas impenitentes, pero, si se hubieran retractado y pedido misericordia incluso en él ultimo momento, les habrían respetado la vida, aunque con perdida de sus propiedades y de su libertad, en virtud de un privilegio en ese sentido de que gozan los reinos de Murcia, Granada, Aragón, Cataluña y Valencia, pero que no se concede a los de Castilla, donde, a menos que la retractación se haga dentro de cierto periodo, el individuo que omite hacerla es necesariamente ajusticiado….

Este panorama inquisitorial es sólo un resumen, en el que hemos querido proporcionar una muestra comprensible y aproximativa del procedimiento que se ejercía en tiempos de la caza de brujas.

CONCLUSIÓNES

Para llegar a la gran caza de brujas de la Edad Moderna tuvieron que ocurrir una gran variedad de fenómenos, los que se comenzaron a gestar varios siglos antes y que detonaron en el siglo XVI, no espontáneamente, sino como una lenta acumulación de conocimientos en el inconsciente colectivo de la población dirigente medieval. Esta acabo convenciéndose de que las brujas realmente realizaban las acciones que se les atribuían.

Este concepto acumulativo pasó por varias etapas: paganismo, herejía y brujería. Los últimos dos han sido objetos de este estudio y para ordenar las ideas comenzaremos por la herejía: La época medieval es llamada, según Duby, la era de las herejías vencidas o sofocadas, son permanentes, abundantes, endémicas, incluso necesarias, pero siempre terminan derrotadas, hasta la fase de la reforma luterana.

• Hay una clara dificultad para definir al hereje; en este estudio se comenzó con la definición enciclopédica, y luego por la de un historiador teólogo, para quién hereje es aquél que elige, selecciona una parte de la verdad total y luego se obstina en su elección, aunque se señaló que esto no es la verdad absoluta.

• Un hereje llega a serlo por decisión de las autoridades ortodoxas, marcándose claramente dos polos irreconciliables, ORTODOXIA Y HEREJÍA. Entre

Ambos se extienden anchos márgenes, enormes zonas de indiferencia, y a veces de neutralidad, pero estos márgenes siempre son movedizos e indefinidos.

• Esta claro que la Iglesia se mostrará más o menos exigente en un momento o en otro con el sector de la sociedad tachado de herético y como tal, hostigado y condenado, solo comparemos la represión del caso Cátaro con la herejía del Santo Lebrel.

• Por último, hay que destacar el papel fundamental e inmediato que desempeña la ortodoxia en la aparición y producción de la herejía que afecta también al contenido de las doctrinas heterodoxas.

• ¿A quién llega la herejía? : A seres insatisfechos a los que la Iglesia a su alcance no ha sabido llenar sus exigencias espirituales, y que por eso se apartan de ella y prestan oídos a otros mensajes; estas son las herejías o devociones fallidas, frustradas. Estas doctrinas al ser transmitidas y propagadas sufren degradaciones y renovaciones, aunque casi no existen documentos para verificar la magnitud de esta degradación. Ella puede observarse en el caso de las herejías populares o folclóricas, paso final de cualquier doctrina herética. Por último, importante es la represión en la historia de las herejías, encontrándose casos en que estas son domesticadas y reconciliadas y algunas se apropian de su doctrina (franciscanos). Pero al perseguir y castigar, la ortodoxia crea todo un arsenal que luego sobrevive largo tiempo a la herejía contra la que debía luchar (Inquisición).La brujería es un tema distinto y aparece con frecuencia desde el mundo pagano de la Europa alto medieval. No es un fenómeno culto, en el sentido estricto, las brujas no tienen bibliotecas, dice Duby1, si bien a partir del siglo XI magia y brujería parecieron eclipsarse ante la herejía. A partir del siglo XIII la situación cambia volviendo a florecer así un nuevo concepto: la magia culta. Entonces nace la creciente perfilación del peligro que representaba para la opinión general estos hijos del demonio que eran los brujos. Desbaratada gracias a la propagación de las ordenes mendicantes, el aparato inquisitorial y a los ejércitos cruzados, la crisis del Catarismo tuvo un papel importante en el resurgimiento histórico de la brujería. Por motivos puramente eclesiásticos ya no se podía considerar con tolerancia la subsistencia de antiguas y no integradas supersticiones que la creciente urbanización de los estratos inferiores traía del campo a la ciudad. En las viejas hechiceras y curanderos comienza a vislumbrarse la presencia directa del demonio y del culto rendido a éste. En los antiguos ritos y técnicas terapéuticas comienzan a buscarse las pruebas de una anti-iglesia. Esto no se debió al capricho de los teólogos sino que la Iglesia al acumular victorias, había agregado cada vez más adversarios y más personas que se formulaban preguntas y se descubrían llenos de dudas. La inquisición y toda la represión había acabado con la mayoría de las herejías, pero las críticas y las tendencias a reinterpretar algunos valores eran cada vez más abundantes. El interés creciente por el demonio puede determinarse en parte como consecuencia de la represión de los cátaros; la contrapartida del dios bondadoso era cada vez más importante en la religión culta y popular. Naturalmente el Catarismo no es responsable directo de esto; jamás un cátaro realizó un culto demonológico, sólo se les atribuyó que lo hacían, lo que pesó profundamente en el inconsciente colectivo.

El siglo XIII presenció la permanencia de las herejías, oficialmente derrotadas, pero extraoficialmente florecientes. Sin embargo ya no hablamos de herejías cultas, sino a un nivel sumamente deteriorado; es importante hacernos las preguntas que hace Cardini ¿depende la atención que se les presta el hecho de que aparezcan o se reanuden en este preciso instante?, ¿O se trata más bien de lo contrario, es decir, que fueron practicas en realidad no interrumpidas nunca, y que sólo a partir de un determinado momento llamaron la atención de clérigos e inquisidores?

Esto sentaría las bases de una interpretación de la brujería como un complejo de ritos y prácticas nunca interrumpidas realmente, aunque escasamente documentadas y descubierta sólo en el curso del siglo XIII por una iglesia decidida a no tolerar manifestaciones inconformistas o masivas, ni siquiera cuando se presentaban como formas sagradas, quería evangelizar completamente todas las doctrinas, incluso las más profanas. Además implicaría que tras la brujería existía toda una práctica litúrgica coherentemente articulada y organizada. Lo que sí está claro es que a partir aproximadamente de la mitad del siglo XII la sombra de la herejía se extiende por sobre vieja y hasta toleradas prácticas brujescas, profundas supersticiones de la Europa rural y pastoril. La opinión de los teólogos se superpuso a la tesis agustiniana, demonizadora de las divinidades paganas y es aquí de donde nace la constante amenaza del demonio sobre la humanidad. El encuentro herejía−brujería de ningún modo fue directo e inmediato, más bien se dio paulatinamente un cambio en el concepto acumulativo de brujería, constantes coincidencias en las esferas de los dos conceptos. La brujería como herejía tardo en denunciarse. Luego de la gran crisis del siglo XIV en la cristiandad occidental, la sociedad tenía la impresión de vivir como en una fortaleza asediada por el demonio; gran responsable de esta preocupación corresponde a la obra sistematizadora y acumulativa del inquisidor general de Aragón, el dominico Nicolás Eymerich, que en su Directorium Inquisitorium negaba que hubiese formas de herejía que pudieran quedar fuera del alcance de la brujería. Sin embargo el tema fundamental en el cual se terminó de crear la imagen teológica−jurídica de una brujería fue el pacto con el demonio, entendido no en un sentido contractual sino más bien de sujeción, o una fidelitas, que el hombre juraba al diablo y en cuyo acto le rendía un homenaje. Al hacer esto el brujo traicionaba la base misma de la ley: non habebis deos alienos coram me, no tendrás dioses extraños por sobre mí. Este cambio de igualdad a sumisión le corresponde exclusivamente a la mujer como principal objeto de la brujería, las que se vieron mayormente afectadas por la caza de brujas ¿serían estos antiguos elementos misóginos propios de la cultura eclesiástica? El caso es que la profesión brujeril estaba profundamente vinculada a condiciones profesionales femeninas, como por ejemplo, la comadrona, curandera, mendiga o prostituta. La imprenta también aportó a la caza de brujas, al masificar la cantidad de manuales de inquisidores a lo largo de Europa, pasando a poner en nivel público las polémicas teológicas acerca de los poderes del demonio. Finalmente, la brujería siempre trata en el ámbito cotidiano, es decir, la clientela del brujo o bruja pertenecía alas más variadas capas sociales, que se homogeneizaban en el hecho de tener necesidades y deseos inconfesables. Como agitadora y al mismo tiempo conservadora de las estructuras sociales en que operaba, la brujería fue siempre una actividad conocida y reconocida por el pueblo que desde muchos ángulos necesitaba de ella; la bruja era asesina, destructora de matrimonios, procuradora de abortos, evitaba al mismo tiempo las crisis domésticas e interfamiliares ocultando sus diversas causas, vendía ilusiones, aliviaba a cuantos acudían a ella y los alejaba de la rebeldía. Sólo cuando los teólogos, es decir la cultura literaria, imparten su condena sobre ella es que esta práctica comienza a ser perseguida.

Ya en los tiempos modernos, calcular el número de personas que murieron acusadas de brujería es una tarea imposible. Muchas actas judiciales han desaparecido al correr del tiempo, otras ni siquiera se llegaron a redactar. Los cálculos más alarmistas sitúan la cifra de ejecutados sólo en Europa en un periodo de trescientos años en nueve millones de personas. Cálculos más serios, reducen ostensiblemente el número, situándolo en cien mil procedimientos abiertos y unas sesenta mil personas conducidas a la hoguera o a la horca.

Llaman más la atención las cifras si detenemos la vista en situaciones concretas y contrastadas documentalmente. Así, por ejemplo, en Alemania, en el estado territorial gobernado por un Príncipe obispo fueron ejecutadas doscientas setenta y cuatro personas en un año y en otra localidad alemana, en un solo día, se condujo al cadalso a ciento treinta y tres en el año 1.589.

A los perseguidores de la brujería estas cifras les debían resultar secundarias o de poca importancia, ya que en algunos lugares hicieron estudios del número de brujas que “andaban sueltas”, como en el condado francés de Rethelois, donde calcularon en más de siete mil las brujas que dejaron sin capturar.

La posibilidad de defenderse de las imputaciones era complicada, además se puede pensar que la mayor parte, por no decir todas las acusaciones, debían carecer de legitimidad o fundamento.

Sobre todo, durante los siglos XVI y XVII, se establecieron grandes “cazas de brujas”, que extendieron el pánico y el histerismo entre la población de Alemania, Suecia, España, Francia, Inglaterra, Polonia… ningún país europeo escapó a esta debacle de terror. La caza funcionaba como una especie de cadena. Las primeras (supuestas) brujas detenidas, después de ser forzadas a la confesión, generalmente a través de la extorsión y de la tortura, eran obligadas a la delación de otras brujas. Así, en muchos procedimientos, como la caza de Tréveris, de trescientas seis brujas denunciadas, se pasó por este método a la detención de mil quinientas personas, consideradas sus cómplices.

Hay un sinfín de razones que condujeron a que se extendiera el miedo entre la población de esta forma tan desmesurada. Las brujas y brujos fueron una especie de chivo expiatorio en el que se concentraban todas las culpas de los problemas o los males a los que se enfrentaban. Algunas explicaciones apuntan a la necesidad de los poderes de contentar al pueblo al encontrar un culpable en este colectivo y darle un escarmiento público. Si las cosechas se echaban a perder, se apuntaba a las brujas como responsables, ya que entre sus poderes estaba el producir plagas o tormentas dañinas. Se las consideraba las culpables de que los rayos cayeran sobre los campanarios o, al ser capaces de fabricar pócimas, de hacer que las personas cayeran enamoradas o fueran portadores de la mala suerte. También era una extendida creencia popular la idea de que las brujas podían convertir a otros en animales o que ellas mismas podían transfigurarse en la bestia que desearan.

Todas estas ideas sin base lógica ni científica, y lo que es peor sin prueba alguna, eran apoyadas por supuestos hombres respetados por su sabiduría e inteligencia. Lutero o Calvino, fueron algunos de ellos.

Es curioso que la “caza de brujas” estuviera enfocada contra aquellas personas que supuestamente practicaban la magia y el encantamiento, el maleficium, como se conocía, pero los clientes y demandantes de los servicios de estas brujas y brujos no parecían ser perseguidos. Si las brujas no tenían a quién prestar su servicio, es sencillo pensar que tal servicio era inexistente.

Por supuesto, esta práctica de culpar a las brujas de todos los males que acechaban a la sociedad inculta, víctima de la superstición y de la falta de sentido común, cruzó el Atlántico.

POR ESTO, EN EL FONDO, LA CUESTIÓN SOCIAL COMIENZA ALLÍ DONDE LA BRUJERÍA TERMINA: ALLÍ DÓNDE EL HOMBRE SE DESCUBRE SOLO ANTE SU DESTINO…

Las brujas de Salem.

En Nueva York, Nueva Jersey, Delaware, Maryland o Virginia, hubo juicios contra brujas, que dado el carácter tan extremista de Europa, se pueden considerar como ocasionales. Que haya quedado registrado, solo un juicio en Maryland, acabó con la ejecución de la encausada. Sin embargo, en Nueva Inglaterra se llegó a procesar a doscientas treinta y cuatro personas, de las que treinta y seis acabaron ejecutadas. Es revelador este número de víctimas teniendo en cuenta que la población total era de cien mil habitantes.

En Salem, Massachussets, en 1.692, se llegó a dar muerte a veinte supuestas brujas. La razón de esta persecución entronca más con los valores puritanos, sociales y morales, que con cualquier otra cosa. Las acusadas que peor destino corrieron fueron aquellas que no reconocieron la autoridad del Tribunal encargado de juzgarlas, que aunque era de carácter civil, estaba estimulado por las acusaciones del clero, quien con este tipo de acciones pretendía atacar al poder diabólico que acechaba a la sociedad.

El final de todas estas “cazas de brujas” llegó a través de leyes y decretos legislativos que intentaron poner remedio a la sanguinaria persecución de personas inocentes. Juristas, jueces y magistrados enfrentados a teólogos o filósofos, tuvieron en sus manos el poder necesario para detener la barbarie.

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LUGH – LUGNASSAD

Lugnassad significa: en recuerdo de Lugh.

Lugh representa en la mitología Celta al dios de la luz. Es Samildanach el «politécnico» en el sentido que domina todas las artes, todas las ciencias.Es un Dios pan pancéltico: es una de esas raras divinidades que, por lo que sabemos de los pueblos celtas, podemos encontrar en todos los panteones.

Su arco era el arco iris y la vía Láctea se llamaba, en Irlanda, “La cadena de Lug ”, por lo que  algunos estudiosos lo relacionan con el camino de Santiago. Corresponde al dios Galés Lleu Llawgyffes («el de la mano diestra»), aparece en la literatura en los relatos de los «Mabinogion».y al gálico Lugos. Su presencia en la Galia , Irlanda y País de Gales es muy distinta .

Está unido la diosa de la naturaleza Tailltu, Machta o Rosmerta en galo.Sus tótem animal son el cuervo y el lince, y se correponde con el dios romano Mercurio.  Hijo de Cian de los Tuatha de Danann y de Ethlinn de los Fomorianos..

Lug o Lugh no es el dios supremo, sino un dios «sin función» porque tiene todas las funciones. En efecto, es: Samildanach o el múltiple artesano de la mitología celta, no solamente porque está en la cima de la jerarquía, sino también porque es pancéltico: es una de esas raras divinidades que, por lo que sabemos de los pueblos celtas, podemos encontrar en todos los panteones. También algunos estudiosos postula que es homologo al dios nordico Loki, por el parecido entre los nombres y hechos como la muerte de Balder equivalente al abuelo Balar de Lug, entre otras cosas.

La importancia de Lugus en galo es especialmente atestiguada por cantidad de topónimos, del cual el más conocido es Lugdunum (fortaleza de Lugus), la ciudad de Lyon.

Su equivalente en el país de Gales se denomina Llew Llawgyffes («el de la mano diestra»), aparece en la literatura en los relatos de los «Mabinogion».

Es en las fuentes irlandesas donde ha sido tratado con mayor vastedad, en particular en el «Cath Maighe Tuireadh» (la «Batalla de Mag Tured»). En nuestros días, Lugh está presente en la fiesta del 1 de agosto: Lugnasad (Lûnasa en grafía moderna); el Lugnasad es actualmente rememorado en la ciudad de Lugo, con una fiesta que incluye una comida y bodas «celtas» celebradas en el bosque por modernas versiones de los antiguos Druidas.

Existen muchos topónimos respecto a Lug en la zona norte de España, derivados del dios celta Lug; ciudades como Lugones en Asturias y que además era el nombre de una tribu céltica, los [[luggones], o el pueblo de Llugás (Lugás) en Villaviciosa donde hasta no hace mucho el cura de la parroquía daba misa subido al tejo (texu) ubicado en el pequeño bosque junto a la Iglesia de Santa María en Llugás. Otro ejemplo es Lugo de Llanera en Asturias o Lugo en Galicia, aunque éstos proceden realmente de Lucus, bosque sagrado (Lucus Asturum el primero y Lucus Augusti el segundo); en la provincia de Huesca existen dos localidades con el nombre de Ligüerre (Ligüerre de Cinca y Ligüerre de Ara).

Lugh era el dios de la Luz en contraposición a Balor, su abuelo, que era el Señor de los Inframundos. Balor era el dios y líder de los Fomoree, pueblo de malas personas y que, según cantaban las ancestrales layas, ocuparon la Verde isla de Eyre (Irlanda). De acuerdo con la profecía, Balor sería muerto por su nieto.  Para evitar que se cumpliera la profecía, Balor intentó matar a su nieto, pero Lugh sobrevivió milagrosamente. Lugh se convirtió en un gran guerrero y cuando alcanzó su madurez, se unió al pueblo de la diosa Dana, los Tuatha de Danaan, y junto a ellos emprendieron la lucha contra los Fomoree comandados por Balor. Balor tenía un ojo capaz de matar a quien lo mirara. Lugh consiguió esquivar tan fatal mirada y, arrojando una bola mágica alcanzó al ojo de Balor consiguiendo su muerte.

Los Tuatha Dé Danann

Según las fuentes irlandesas, la sociedad divina está estructurada de la misma manera que la sociedad humana, y la organización de los Tuatha Dé Danann (las gentes de la tribu de Dana) está jerarquizada en tres clases funcionales:

  • La función sacerdotal, cuyo rol apunta a lo sagrado, encarnado por Dagda el dios-druida.
  • La función guerrera, encargada especialmente de la soberanía y que está representada por Ogma, el dios guerrero y Nuada, el dios-rey.
  • La función artesanal, que se produce por el conjunto de la comunidad, figurada por Goibniu, Credne y Luchta.

Este esquema retoma la ideología tripartita de los indo-europeos, como ha sido estudiado por Georges Dumézil. Lug no pertenece a ninguna clase en particular, más bien a todas, él está por encima debido a que puede asumir todas las funciones. Uno de sus sobrenombres es Samildanach, el «politécnico» en el sentido que domina todas las artes, todas las ciencias.

Si queremos conocer nuestro origen debemos saber de nuestras tradiciones ancestrales y el Lugnassad forma parte ellas. Esta festividad se celebraba el 1 de agosto para agradecer el sustento que nuestra Madre Tierra nos proporciona , de carácter patriótico, como fiesta garantizadora de la paz.

El nombre que recibía en la península ibérica era otro, tal vez Ogitober (abundante cosecha de los iberos) aunque no lo sabemos con certeza. Por cierto, el año estaba dividido en ocho estaciones de igual modo a como el día estaba dividido en ocho “ahoras” o periodos.

Lugnassad significa: en recuerdo de Lugh. Este recuerdo se dirigía con todo el afecto y reconocimiento igualmente a su nodriza que, según canta la leyenda fue la princesa Tailtiu, hija del rey Maigmor, originario de la Península Ibérica, la cual cuidó a Lugh hasta el momento de llevar las armas.

Era protegido por una reina de los Fir Bolg, que fueron los primeros habitantes de Irlanda.Esta deidad celta era adorada durante los 30 días de la fiesta de verano en Irlanda, donde la magia sexual aseguraba el crecimiento de las cosechas y una próspera recolección.

Era en este tiempo cuando se escogían los mozos de diferentes pueblos y comarcas entre sí para pasar el invierno juntos hasta la llegada del Beltane, donde en presencia del Druida (en la remota antigüedad era delante de la Maga), podían decidir cualquiera de los dos dejar la relación o renovar los votos hasta la próxima primavera.. De ahí que fuera también la Fiesta de las Bodas Celtas.

Hay un símbolo celta especialmente relacionado con todo esto, es la Peña de los Enamorados, así como la piedra Furada(que también pasó a ser un roble agujereado en otras regiones). Se decía que era mágica (de las magas). En ella debían juntar las manos los enamorados para confirmar delante de la Madre Tierra su renovado compromiso de amor.

Hace más de 2000 años que Cesar Augusto transformo en ciudad amurallada un poblado que adoraba al Dios LUGH y surgía en el claro de un bosque…El Cesar satisfecho de su obra le da su propio nombre romano a la ciudad que nacía …Y desde entonces EL BOSQUE DE LUGH de la cultura celta , fue conocido como Lucus Augusti , capital de las tierras romanas del fin del mundo…Lo que hoy conocemos como la ciudad de Lugo.

Según algunos estudiosos, la historia de San Lorenzo sirvió para la cristianización del dios Lugh. En Lyon (Francia) se celebraba una gran fiesta de tres noches para Lugh, que fue reemplazada por el festival de Saint Laurent, también de tres días (desde el 10 de agosto

Derivados del dios celta Lug:

Ra – Dios Sol en el antiguo Egipto

Helios – Dios Sol para Los Griegos

Inti – el Dios de los Quechuas

La Puerta del Sol en Tiahuanaco (Bolivia)
Kinich Ahau – Dios Sol de los Mayas
Surya – divinidad Solar Indú
Amaterasu – Diosa Solar de la Mitología del Japón
El Gran YU – Representación Solar de la Mitología China
Ciudades como Lugones en Asturias y que además era el nombre de una tribu céltica, los [luggones], o el pueblo de Llugás (Lugás) en Villaviciosa donde hasta no hace mucho el cura de la parroquía daba misa subido al tejo (texu) ubicado en el pequeño bosque junto a la Iglesia de Santa María en Llugás. Otro ejemplo es Lugo de Llanera en Asturias o Lugo en Galicia, aunque éstos proceden realmente de Lucus, bosque sagrado (Lucus Asturum el primero y Lucus Augusti el segundo); en la provincia de Huesca existen dos localidades con el nombre de Ligüerre (Ligüerre de Cinca y Ligüerre de Ara). .

Se le sigue la pista en el nombre de algunas ciudades: ,Lugo, Laon, Leyden ,Lugdunum ,(Lyon : la fortaleza de Lug), la ciudad fue fundada en la localización designada por el vuelo de unos cuervos.

Génesis e iniciación

Lug es el hijo de Cian y Eithne, también está emparentado con los Fomoré por su abuelo materno Balor, a quien mata con su honda, de conformidad con una profecía.

Al presentarse en la residencia del rey Nuada, con ocasión de una fiesta, el portero le niega la entrada. Lug afirma que él puede ser útil, a lo que le responden con una negativa.

De este modo se propone servirles para ser aceptado, por lo que así será sucesivamente carpintero, herrero, guerrero y mago. Es aceptado en su calidad de jugador de ajedrez, disputa una partida con el rey, a quien vencerá. Esta partida es puramente simbólica, ya que se trata de una justa intelectual a través de la cual Lug toma el poder del mundo.

En posteriores relatos lo reencontraremos combatiendo al lado de su hijo Cúchulainn, en la invasión del Ulster por la reina Medb.

Cristianización

Según algunos estudiosos, la historia de San Lorenzo sirvió para la cristianización del dios Lugh. El festival pagano se realizaba a principios del mes de agosto (Lughnasa, pronunciado lunasa, es el nombre del mes de agosto en Irlanda).

En Lyon (Francia) se celebraba una gran fiesta de tres noches para Lugh, que fue reemplazada por el festival de Saint Laurent, también de tres días (desde el 10 de agosto).

Lughnasadh es una festividad gaélica celebrada el 1 de agosto, durante la época de maduración de la cosecha local de bayas, o durante el plenilunio cerca del punto medio entre el solsticio de verano y el equinoccio de otoño. En la Wicca, Lughnasadh es celebrado y también es conocido con el nombre de Lammas.

Antigua Celebración

Lughnasadh fue uno de los cuatro festivales mayores del calendario medieval irlandés. Imbolc al comienzo de febrero, Beltane el 1 de mayo, Lughnasadh en agosto y Samhain en octubre. El temprano calendario celta estaba basado en los ciclos de la Luna, el Sol y la vegetación, por lo que las fechas del calendario actual son variables. Lughnasadh marca el comienzo de la época de la cosecha, la maduración de las primeras frutas, y fue tradicionalmente un tiempo de reunión de la comunidad, ferias, carreras de caballos y reuniones con familiares y amistades distantes. Entre los irlandeses este fue un tiempo favorito para «handfastings» (bodas) – matrimonios de prueba que duraban generalmente un año y un día, con la opción de finalizar el contrato antes del nuevo año o formalizarlo como un matrimonio más permanente.

En la mitología del pueblo celta, Lughnasadh fue comenzado por el dios Lugh, como una fiesta funeraria y juegos conmemorando su madre adoptiva, Tailtiu, quien murió de agotamiento antes de despejar las llanuras irlandesas para la agricultura. La primera ubicación de la Áenach Tailteann fue en un sitio del moderno Teltown, localizado entre Navan y Kells. Históricamente la celebración de Áenach Tailteann fue un momento de competencias de fuerza y de habilidad, y de matrimonios. Durante el festival se declaró la paz y se hicieron celebraciones religiosas. Un festival de Lughnasadh similar se hizo en Carmun (cuya localización exacta está en disputa). Carmun se cree que fue una diosa de los celtas con una historia similar a Tailtiu.

Un festival equivalente a Lughnasadh puede haber sido observado por los galos. Durante el reinado de César Augusto, los romanos instituyeron una celebración el 1 de agosto al genio del emperador en Lyon, un lugar que se cree puede haber sido nombrado para el dios celta Lugh.

Celebración Moderna

En tierra firme del continente europeo y en Irlanda, muchas personas continúan celebrando esta festividad con fuego y baile. La iglesia cristiana ha establecido el ritual de bendecir los campos en este día. Algunas familias de la diáspora irlandesa todavía eligen agosto como la época tradicional para las reuniones familiares y fiestas, aunque por los horarios de trabajo modernos a veces esto tiene que ser movido para el 4 de julio, fiesta de independencia de la república en Estados Unidos.

El 1 de agosto, día nacional de Suiza, es tradicional celebrarlo con fuegos. Esta celebración puede tener raíces en las celebraciones de Lughnasadh de Helvetii, pueblo céltico de la Era del Hierro que vivió en lo que hoy es Suiza. En el norte de Italia, en Canzo, las tradiciones de Lughnasadh todavía están incorporadas a las modernas celebraciones del 1 de agosto.

Etimología

En el antiguo irlandés el nombre del festival fue escrito de varias maneras con el tiempo: Lughnasa, Lughnasad y Lughnassadh.

En el irlandés moderno el mes de agosto es llamado Lúnasa, con el festival mismo siendo llamado Lá Lúnasa. En el moderno gaélico escocés (Gàidhlig) el nombre del festival es Lùnasdal o Lùnastal. En galo el festival era llamado Lugunassatis y en galés Calan Awst.

Neopaganismo

Lughnasadh es celebrado entre los neopaganos de diversas maneras y con diferentes nombres. Como las formas de paganismo pueden ser totalmente diferentes y tener diferentes orígenes, estas representaciones pueden variar considerablemente pese al nombre común. Algunos lo celebran de una manera lo más cerca posible de como lo celebraban los antiguos celtas y las culturas célticas modernas han mantenido las tradiciones. Otros celebran la festividad con rituales tomados de numerosas otras fuentes y la cultura celta es sólo una de ellas.

Reconstruccionismo Celta

Como otras tradiciones reconstruccionistas, los recontruccionistas celtas ponen énfasis en la fidelidad histórica y basan sus celebraciones y rituales en la tradición de las culturas célticas de hoy, así como en la investigación de las antiguas creencias politeístas de los celtas. Los paganos reconstruccionistas celtas tienden a celebrar Lughnasadh en el tiempo de las primeras frutas o durante el plenilunio que cae cerca de esas fechas. En el érea noreste de Estados Unidos, este es a menudo el tiempo de la cosecha de moras, mientras que en el Pacífico noroeste las moras son a menudo el festival de las frutas.

Para el reconstruccionismo celta, Lá Lúnasa es el momento para dar gracias a los espíritus y las deidades por el comienzo de la temporada de cosechas y para propiciar con ofrendas y oraciones que no se dañen las cosechas que todavía maduran. El Dios Lugh es honrado por muchos en este tiempo, como una deidad de tormentas y luz, especialmente de las tormentas del verano tardío. No obstante, una lluvia suave el día del festival es visto como Su presencia y la concesión de bendiciones. Muchos reconstruccionistas celtas honran a la Diosa Tailitu este día.

Wicca

En Wicca, Lughnasadh es una de las ocho grandes fiestas de la Rueda del Año. Es la primera de los tres festivales de cosechas de otoño, siendo las otras dos Mabon y Samhain. Algunos paganos marcan el festival horneando una figura del Dios en pan. Estas celebraciones no son basadas en la cultura celta aunque lleven su nombre.

Algunos wiccanos y otros neopaganos usan el nombre de Lammas para este aquelarre tomado de la festividad anglosajona que se celebra el mismo día. Este es un festival agrícola de dar gracias a los dioses por las cosechas. Los wiccanos y otros neopaganos eclécticos pueden incorporar elementos de ambos festivales.

Historia del Nombre de Nuestra Isla Sagrada (Ynis Druid Afallach)

Afallach: av-Ahl-AKH
Del Galés «AFAL» – Apple: el de las Manzanas.
El rey de la isla que lleva su nombre – Afallach, latinizado como «AVALLO» y «Avalania», que desde entonces ha sido Anglicanizado como «Avalon«. Él es uno de los reyes del otro Mundo, y en alguna literatura, es sustituido por su sobrino Gwyn ap Nudd como rey de Avalon, que se identifica con Glastonbury Tor. Su hija generalmente aparecen como Modron, madre de Mabon ap Modron (Modron es esposa de Urien Rheged, más tarde idealizado como Urián de Gorre, Gorre a veces identificada con Glastonbury. En los textos más tarde, la esposa de Urián es Morgana, que lleva a la conclusión de que Morgan le Fay, media hermana de Arturo, es una diosa evemerista, Modron, hija del rey de Avalon, y Hense es también la Virgen del Lago).
Afallach aparece en las genealogías como el hijo de Beli y Ana, y el antepasado de las casas reales de los británicos, como padre de Modron, también sería antepasado de Owain ap Urien.
Como rey de Avalon, que aparece en el Lanzarote ciclo del Grial y de Malory Le Morte d’Arthur como Evelake / Mordrains, rey de Sarras, que según textos vivio en la época de Cristo hasta la llegada de los caballeros del Grial que lo libero de esta existencia. Él es un doble del Rey Pescador.
Sinónimos: Aflach
Cym: Señor Orchard
El nombre de Dios, Afallach se deriva de la proto-celta reconstruido palabra para Apple  (Manzana) abalnƒ que se convierte en el Medio Cymric afall. Aunque en realidad el nombre es probablemente sobre la base de una palabra antigua para huerto Afallen. Literalmente, el lugar de manzanas. Él era el gobernante de Ynys Afallon, La Isla de Avalon, que, cuando se traduce literalmente es «la Isla Orchard. Este ámbito puede ser considerado como el Nirvana Celta, el lugar final de descanso del alma inmortal, transmigratoria,.
En la genealogías (Harleian Genealogía X) Traza el linaje de Gwynedd a través de Afallach a su padre Beli Mawr. En el 70 tríada de la Trioedd Ynys Prydain Afallach se describe como el padre de la gran Madre Diosa Modron. Estas genealogías son interesantes especialmente en lo que algunos comentaristas han tratado de poner Ynys Afallach ya que Ynys Enlli en el extremo occidental de la península de Lleyn en Gwynedd.
Como hijo de Nudd, Afallach pertenece a la Plant Dôn y es miembro del Mayor de los Dioses. Sin embargo, en el Genealogías Afallach se describe como un hijo de Beli Mawr aunque como el líder de los cambios de los dioses en la mitología Cymric esto simplemente puede reflejar la importancia Afallach en la mitología.
De acuerdo con la Trioedd Ynys Prydein, Las Tríadas de Gran Bretaña, Afallach era también el Padre de nueve hermanas,  Diosas que atendían el pebetero sagrado que es el tesoro más preciado del reino de la Annwfn, Como se describe en Preiddeu Annwfn, El Botín de Annwfn. Como Afallach como puede ser el gobernante de los reinos de Annwfn  podrían ser afines con la deidad Arawn.
También hay que señalar que Afallach, tanto como sustantivo común y adecuada  con toda probabilidad, un préstamo de los irlandeses abhlach como sustantivo-ada la terminación no es nativo ni Brython o Cymric. Esto no debería ser sorprendente, ya que las dos principales áreas que se hace referencia en el Mabinogi y las Tríadas, Gwynedd y Dyfed fueron ambos sitios de la invasión Goidelic y liquidados.
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YS. La leyenda de la ciudad sumergida.

 
La leyenda de Ys, una de las más antiguas que se reconocen como de auténtica herencia celta, permaneció confinada en el olvido del folklore bretón hasta 1.839, cuando T. Hersart de la Villemarqué publicó una colección de canciones populares recogidas de la tradición oral, el Barzaz Breizh. La colección tuvo una amplia difusión en Europa, lo que permitió que el rico folklore bretón saliera del olvido. Una de las más antiguas canciones del cuento, fue precisamente la que nosotros publicamos en este documento.
Desde el momento en Villemarqué recuperó esta leyenda para el público, no ha dejado de aparecer como referencia en diferentes obras: en la ópera de Edouard Lalo llamada Le Roi d´Ys y estrenada en París en 1.888; o por ejemplo en el primer libreto de Claude Debussy, Preludes, publicado en 1.910, donde la evocativa La cathédrale engloutie, recrea la catedral sumergida en la ciudad de Ys y el sonido de sus acuáticas y espectrales campanas.
La ciudad de Ker – Ys.
Existe una antigua leyenda de origen celta que narra la historia de una ciudad sumergida en las gélidas aguas del Mar del Norte. Se trata de la ciudad más bella que jamás contemplaran los hombres, aquella que se llamó Ys.
La leyenda, de origen bretón, denomina a esta ciudad Ker-Ys (que podríamos traducir como Fortaleza de las Profundidades) y es una de tantas leyendas del mundo celta que hace referencia a ciudades sumergidas. Por ejemplo, el equivalente galés a Ker-Ys sería Cantre´r Gwaelod, o en el caso de Cornualles se trataría de Lyonesse. Pero la que vamos a tratar a continuación es, quizás, la más completa y hermosa de todas.
La historia empieza con un rey, Gradlon, originario de Cornualles, que era poseedor de una gran flota de barcos que asolaban las gélidas aguas entre Kernow y el frío Norte, en su mayoría buques de guerra con los que tenía subyugados a sus enemigos. Gradlon, que era un excelente estratega y un experto marinero, se hizo muy rico a costa de saquear a sus enemigos. Sus hombres, que combatieron junto a él durante años, un día se cansaron de las constantes batallas que libraban y se rebelaron cuando eran dirigidos por Gradlon al asalto de una fortaleza norteña. Muchos de ellos habían fallecido de frío, debido a que era un crudo invierno, y los supervivientes decidieron acabar con aquello y regresar a sus barcos, volver a casa y encontrarse con sus esposas, ver crecer a sus hijos y vivir en paz. Así que abandonaron al rey.
Por su parte, Gradlon les permitió marchar, encontrándose de repente totalmente solo en aquella inhóspita tierra. Tras innumerables batallas y aventuras, se encontraba derrotado, no por el hecho de que un adversario le venciera, sino por la deserción de sus propios hombres. Se sentía hundido y apesadumbrado.
De repente, Gradlon notó una presencia cerca de él, fluyendo por su cuerpo como un chorro de sensaciones que jamás había sentido antes. Alzó la cabeza y pudo observar, de pie junto a él, una pálida figura femenina. Su complexión era, como hemos dicho, pálida, tanto como la luz de la luna; sobre su pecho, lucía un precioso collar de plata que brillaba con la triste y apagada luz de las estrellas del Norte. Su cabeza y sus hombros, estaban enmarcados completamente por las finas hebras de su rojiza cabellera. Aquella impactante belleza era Malgven, la Reina del Norte, soberana de las tierras hiperbóreas.
Extendió su mano e instó a levantarse Gradlon, al que situó frente a ella, ofreciéndole una propuesta: “Se de ti, Gradlon, que eres valiente y habilidoso en la batalla, joven y vigoroso, a diferencia de mi esposo, que es viejo y decrépito. Su espada está oxidada y en desuso. Ven conmigo, juntos podríamos acabar con él y yo regresaría a tú tierra de Kernow como tú esposa”. Totalmente encantado por aquella hechizante mujer, Gradlon se enamoró perdidamente de ella y efectivamente, juntos asesinaron al anciano Rey del Norte, llenaron por completo un único cofre con oro y como Gradlon había perdido todas sus embarcaciones en la deserción de sus hombres, emplearon el corcel de batalla de Malgven, llamado Morvarc´h (o Caballo de Mar) Aquel animal era negro como la noche, y de sus ollares salía fuego con cada inspiración. En cuanto lo montaron, surcó veloz como el viento, las espumeantes crestas de las olas. De este modo, en breve alcanzaron a los hombres de Gradlon que habían huido en sus naves.
Gradlon tomó a su cargo la nave insignia de la flotilla y navegó hacia el este primero y luego hacia el sureste, hacia los salvajes mares que rodeaban la Isla Brumosa. Fue en aquel momento en que la tormenta que les azotaba, tornó en violenta tempestad que alejó a los buques lejos de cualquier punto conocido, hacia el noroeste, a reinos y lugares desconocidos. Estuvieron un año entero en el mar antes de que pudieran encontrar el camino que les había de llevar de regreso a Kernow. En este épico viaje, Malgven dio a luz una niña, a la que llamó Dalhut. Pero poco después de dar a luz a su hija, Malgven cayó enferma y falleció.
Graldlon, desconsolado por la pérdida de su amada, cuando por fin regresó a su hogar, se encerró en su castillo para no salir nunca más, roto por el dolor. Pero su hija fue creciendo y se fue transformando en una preciosa jovencita que disfrutaba pasando el rato jugando con los largos bucles de su dorado cabello. Y al igual que su madre, estaba muy unida al mar, por lo que un día decidió ir a ver a su padre y le pidió que construyera una ciudadela, con la particularidad de que la quería en el mar.
Se construye la ciudad.
El padre no pudo por más que cumplir el deseo de su amada hija, e inmediatamente ordenó a cientos de arquitectos, artesanos ebanistas, herreros y demás personas necesarias para llevar a cabo una construcción, que se dedicaran por entero a la labor de crear una nueva ciudad en una bahía (algunas versiones de la leyenda dicen que en Douarnenez) de la costa de Bretaña. Para cualquier observador que se situara en la costa, le parecería que las cúpulas y tejados de la ciudad, emergen del mar. Pero lo cierto es que, para proteger la ciudad de la furia del mar, estaba construyéndose encerrada en un enorme e impenetrable muro de piedra. Su única entrada era a través de una gigantesca puerta de bronce, de la que sólo Gradlon tenía la llave. A esta magnífica construcción la llamaron Ys.
Cada tarde, cuando los pescadores regresaban de faenar y pasaban por la nueva ciudad, podían ver a una preciosa mujer en la costa. Y, mientras jugueteaba con su hermoso cabello dorado, le cantaba a las olas, que se mecían, serenas a sus pies (preferimos no traducir la canción, puesto que contiene giros del antiguo inglés que carecen de sentido en castellano):
Ocean, beautiful one of blue, embrace me, roll me on the sand
I am thine, lovely Ocean blue
Born upon amidst thy waves and foam was I;
As a child I played with thee
Ocean, magnificent Ocean, blue
Ocean, beautiful one of blue, embrace me, roll me on the sand
I am thine, lovely Ocean blue
Ocean, arbiter of boats and men, give me thy wrecks
Gold-trimmed, jewel-bedecked treasure fleets
Bring handsome sailors to my gaze,
To use and then return to thee
Ocean, beautiful one of blue, embrace me, roll me on the sand
I am thine, lovely Ocean blue.
Lo cierto es que Ys se llegó a convertir en un lugar de excesos, un reino lleno de marineros que cada día veía el advenimiento de nuevos juegos, fiestas y bailes. A través de la preciosa letra de su canción, Dahut encandilaba a los marineros y cada noche, uno de ellos acababa en su alcoba. Durante el día, festejaba con él que elegía, cortejándole. En las fiestas que tenían lugar cada tarde, se cubría el rostro con una máscara negra y se llevaba al marinero a sus aposentos. Y durante toda la noche, jugaba con el joven a su antojo, haciendo de él lo que quería. Y así, al romper el alba, cuando el los pájaros rompían el silencio de la noche con sus trinos, la máscara por si misma, se extendía por el cuello y la garganta de su compañero, asfixiándole hasta la muerte. Una vez que el pobre infeliz caía muerto, la máscara caía del rostro de Dahut, y esta pedía a un jinete que se llevara el cuerpo inerte en su montura para que lo arrojara, como ofrenda al Océano, en un lugar que se conocía como Bahía de los Muertos (o Trepasses).
La ciudad se hace próspera.
La vida continuó de esta forma durante años, y la ciudad de Ys llegó a ser muy próspera con la recompensa que hasta ella llevaba el Océano. Y es que todo resultó ser un pacto de la bella Dahut con el mar. Entonces, una mañana de primavera, un extraño jinete se aproximó a Ys. Montaba un magnífico corcel negro e iba vestido, de la cabeza a los pies, de púrpura. Cuando entró en la ciudad, Dahut le espió desde una ventana, pudiendo observar que era muy apuesto. Salió a su encuentro, ofreciéndole su mejor sonrisa, pero el extraño no hizo asomo de devolvérsela, ya que ni tan siquiera se fijó en ella. Contrariada, puesto que aquel hombre no cayó rendido a sus pies, arregló todo para que el extranjero se sentara cerca de ella durante el festival de la tarde. Durante la celebración, el extraño consintió sentarse al lado de Dahut y a medida que se acercaba el anochecer, ella le agasajó con cuentos y leyendas, a lo que él correspondió entrelazando sus manos en su dorado cabello, susurrándole cosas hermosas al oído.
De forma repentina, se escuchó un fuerte crepitar en la dirección del mar, y una aullante ráfaga de viento, recorrió los tejados de la ciudad. Dahut puso una tranquilizadora mano sobre el brazo del aquel extraño y le dijo: “Ya puede el viento rugir o el mar enfurecido bramar, que las puertas de estas ciudad son fuertes y sólo mi padre es quien puede abrirlas, con la llave que pende de su cuello”.
La ciudad de Ker – Ys.
“Vaya! – dijo el extranjero – “pero tu padre, el rey, duerme a esta hora y si quisieras, podrías apoderarte de la llave fácilmente. De hecho, sería una hermosa prueba de amor hacia mí persona”. Hipnotizada por los ojos de aquel extraño caballero, Dahut decidió hacer lo que el fascinante joven le decía, así que se levantó, excusándose, de la mesa, y a hurtadillas se coló en la cámara de su padre, donde por un tiempo observó la llave y su cadena de plata rodeando el cuello del rey. Cuando se vio decidida, se abalanzó sobre la figura en penumbras de su padre y le arrebató la llave. En ese preciso instante, una ola monstruosa, más alta que la más elevada de las montañas, se cernió sobre la ciudad de Ys. El ensordecedor sonido despertó a Gradlon inmediatamente, que se encontró de bruces con los ojos de Dahut, que imploraba: “Padre, deprisa. El mar ha abierto una brecha en los muros. Montemos a Morvarc´h y escapemos”.
Cogiendo a su hija de la mano, Gradlon se dirigió a los establos y montó sobre su corcel Morvarc´h, escapando en el momento justo en que la ola caía sobre Ys, disparados hacia la superficie. Pero el mar se quería cobrar su tributo y trató de arrastrarlos al fondo, a fin de que perecieran con la ciudad.
Dahut, desesperada, se aferraba a su padre, gritándole que la salvara. En ese instante, un resplandeciente rayo cruzó el cielo y una voz ordenó: “Gradlon, deja a la princesa”. En ese momento se apareció una figura pálida, envuelta en un hábito marrón, emergiendo de entre las aguas. Era San Guénolé, que reprendió a la princesa con estas palabras: “Que la desgracia y el infortunio se ceben en ti, bruja, que has intentado arrebatar las llaves de la fortaleza de Ys”. Dahut respondió: “Sálvame, ayúdame a escapar de este fin del Mundo”. Pero el corcel, atrapado por el enfurecido océano, se hundía lentamente, mientras que Gradlon seguía escuchando la orden: “Deja a la princesa”.
Una enorme ola cubrió por completo al corcel y Dahud, atrapada por las olas, se vio arrastrada por ellas, arrancada de su última esperanza de sobrevivir. A medida que caía de la montura, se aferraba como podía, implorando, pero ante la insistencia de Guenole, Gradlon la empujó hacia las olas, y ordenó a su caballo salir de aquel infierno. La olas se cerraron sobre la princesa y el mar se llevó a todos los habitantes de Ys. Sin embargo, Morvarc´h consiguió salir a la superficie, y galopando sobre las encrestadas olas, buscó la seguridad de la playa. Galoparon toda la noche, a través de espesos bosques y ríos, hasta que arrivaron a una ciudad que se encontraba en la confluencia de dos ríos y entre siete colinas. Se trataba de la ciudad de Quimper y aquí Gradlon decidió construir la nueva capital de su reino. Pasó en el lugar el resto de sus días y cuando falleció, se erigió una estatua de granito en su honor y en ella se representó a él y a su corcel escapando de la catástrofe que se cernió sobre la vanidosa Ys.
Algunos dicen que Dahut fue transformada por las aguas en una morverc´h (una sirena) que se aparece, jugueteando con su cabello dorado, a los pescadores en las noches de luna llena. También se dice que en las noches tranquilas, se puede escuchar el repicar de las campanas de Ys, en los susurros que lleva el viento.
Y así es como una antigua canción bretona, nos lo cuenta:
Gweles-te morverc’h, pesketour
O kriban en bleo melen aour
Dre an heol splann, e ribl an dour?
Gwelous a ris ar morverc’h venn,
M’hle c’hlevis 0 kannan zoken
Klemvanus tonn ha kanaouenn.
Didst thou see the sea-maid, fisherman
she who combed her tresses, gold
as the sun shone by the water’s edge?
I saw the pale sea-maid
I recall hearing her song
In the air, the anguish of lament
La leyenda dice que la ciudad de Ys se encuentra, tal y como hemos mencionado antes, en la Bahía de Douarnenez. El lugar conocido como Pouldavid, a escasos kilómetros al este de la ciudad de Douarnenez, es la forma francesa de “Poul Dahut”, que vendría a ser traducido como “El agujero de Dahut” (en bretón) e indicaría el lugar en que la princesa fue engullida por las aguas.
También se dice que Ys fue la más bella capital del Mundo y que Lutecia, que más tarde se llamó París, se denomina de este modo porque “Par Ys” en bretón significa “Como Ys”. Así lo atestiguan dos antiguos proverbios bretones:
Abaoue ma beuzet Ker Is
N’eus kavet den par da Paris
Desde que desapareció la Ciudad de Ys,
nadie a encontrado igual en París.
Pa vo beuzet Paris
Ec’h adsavo Ker Is
Cuando París sea engullida,
reemergerá la Ciudad de Ys.
Existen diferentes versiones de la historia para explicar el motivo por el cual Dahut decidió abrir las puertas de Ys. Una de ellas hace referencia a que el propio Satán se hizo pasar por el caballero del que queda prendada la dama, para acabar con aquella ciudad, por el mero placer de terminar con “la más bella ciudad del Mundo”.
Otra versión, en la que Satán también aparece disfrazado del joven caballero, refiere que el Príncipe de las Tinieblas fue enviado por Dios, tras pactar con Él, para castigar a la ciudad, cuyos habitantes habían caído en la decadencia y el desenfreno. Como podemos imaginar, en el pacto, las almas de los desafortunados eran para Satán, quien les martiriza durante el resto de la Eternidad.
Y por supuesto, existe otra versión, que es la que se considera más próxima a la auténtica (y es la que hemos narrado nosotros) en la que la joven accede a robar la llave de las puertas de la ciudad, como condición que le impone el joven del que se enamora, para que él la corresponda en el amor.
Hemos visto la aparición de un santo en la historia, San Guénolé en nuestra versión, San Winwalloe en otras. El nombre de este santo, que era el abad de Landevennec y fallecido en el S.VI d.C., se encuentra en casi cincuenta formas diferentes, variando desde Wynwallow, hasta Wingaloeus, Waloway, Wynolatus, Vinguavally, Vennole, Valois, Ouignoualey, Gweno, Gunnolo, y Bennoc. No es posible distinguir la forma original de la denominación, pero en Inglaterra lo más común es reconocerlo como Winwalloc o Winwalloe y en Francia como Guénolé o Guingalois. Al ser la historia bretona, la acepción correcta sería la que corresponde a Francia.
Es probable que choque el hecho de que en una historia, que se cree de origen celta, aparezca un santo católico. Pero lo cierto es que, como ha pasado con muchas otras leyendas o festividades, la religión católica prefirió asumir como propias las tradiciones paganas, muy populares en lugares de profundo arraigo celta como pudieran ser Irlanda, Gales o la Bretaña francesa, ya que en estos lugares la evangelización resultaba sumamente difícil y de este modo se podía transmitir con más facilidad la Palabra de Dios. La moraleja, en ese sentido, es clara: el Cristianismo vence (tras la conversión de Gradlon, que asume el consejo del santo para salvar la vida) al tradicional y ancestral Druidismo, encarnado por la joven Dahut y sus poderes “mágicos” (la máscara negra que le cubre el rostro).
Teniendo en cuenta estas consideraciones y añadiendo, como punto final, que hay tradiciones en el mundo celta que narran la existencia de una ciudad engullida por las aguas hacia finales del S.V d.C., podemos considerar esta leyenda como otras: una narración en la que lo real y lo puramente ficticio van de la mano con el único objetivo de transmitirnos un mensaje.
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AWEN

La búsqueda de lo que llamamos Awen es una búsqueda en pos del espíritu mismo del druidismo, y como tal, abarca muchos caminos. Podemos seguir la búsqueda como historiadores, lingüistas, poetas, filósofos, sacerdotes, magos, chamanes, y bajo muchos otros aspectos. Cada uno, a su propio modo, puede ganar en comprensión y, mientras caminamos por el sendero del druidismo, una de las cosas que descubrimos es que en el entendimiento yace la fuerza.
La primera referencia que tenemos de lo que llamamos Awen la hallamos en la Historia Brittonum de Nennius, un texto latino de alrededor del año 769 de la era cristiana, basado en escrituras anteriores hechas por el monje galés Gildas. Después de aludir al rey Ida de Northumbria, que reinó desde el año 547 al 559, Nennius dice :
«Luego, Talhearn Tad Awen ganó la fama por su poesía.»
Tad significa ‘padre’, así que Talhearn es el padre de lo que llamamos Awen. Esto no nos dice mucho a cerca de lo que puede ser realmente, pero si aceptamos a Nennius como una fuente fiable, sí demuestra que Awen existía como concepto en una época en la que Diarmait mac Cerbaill todavía reinaba como el último rey supremo semi-pagano de Irlanda, y esto tan sólo un siglo, más o menos, después de la misión de San Patricio para conducir a los irlandeses a la Cristiandad. Los últimos lugares de culto Romano-Británicos habían caído en desuso a lo largo de las dos o tres últimas generaciones; San Columba, en sí el bisnieto de un rey supremo pagano, todavía no había fundado su monasterio en la isla de Iona, desde el cual salía para convertir a los Pictos paganos, y a la misión de San Agustín entre las tribus paganas de los Anglos le faltaban unos cincuenta años para comenzar su andadura. Nuestra primera referencia a lo que llamamos Awen, pues, data de un periodo en que Gran Bretaña e Irlanda estaban todavía en transición desde el Paganismo a la Cristiandad. Esto, junto con las demás pruebas abajo expuestas, indica que es un concepto que permaneció intacto desde el druidismo pagano hasta la tradición de los bardos cristianos.
Para descubrir qué es lo que llamamos Awen, deberíamos considerar primero el significado de la palabra. El sustantivo femenino Awen (y como tal, a partir de ahora la Awen) ha sido traducido como ‘inspiración’, ‘musa’, ‘genio’, e incluso como ‘frenesí poético’. La palabra en sí se forma por la combinación de dos palabras, aw, que significa ‘fluido, flujo’, y en, que significa ‘principio vivo, ser, espíritu, esencial’. Así que se puede traducir como ‘esencia fluida’ o ‘espíritu que fluye’. La próxima etapa de nuestra búsqueda nos lleva a lo que sobrevive de la obra de los Bardos de la Gran Bretaña medieval, que fueron los legados de los restos de la tradición de los Druidas, y los responsables de su transmisión posterior.
Los «así llamados» (so-called) cuatro libros antiguos del país de Gales; El Libro Blanco de Rhydderch, El Libro Rojo de Hergest, El Libro Negro de Caermarthen, y especialmente El Libro de Taliesín (siglo XIII), contienen un número de poemas que se refieren a la Awen. Hay mucha variedad en las fechas de origen de estos versos. Algunos pueden ser tan antiguos como la época de los Cynfeirdd o ‘antiguos bardos’, que empezó en el siglo VI, mientras que otros son muy posteriores, compuestos poco tiempo antes de la compilación de los manuscritos en los que han sido hallados. La poesía más antigua consiste en gran parte en elegías a héroes fallecidos, y contiene pocas alusiones a religión de cualquier tipo, pero a lo largo de la mayor parte del periodo en cuestión, los bardos eran declaradamente cristianos, y esto se debe tener en cuenta cuando buscamos referencias en su obra a la tradición pagana. El hecho de que el estilo poético de los bardos es a menudo enigmático y alusivo nos dificulta para establecer qué entendieron los bardos del medievo por el término Awen. No les hacía falta explicar lo que Awen significaba para ellos, ya lo tenían bastante claro, y es evidente que no se molestaron por una posible falta de comprensión en este punto por parte de los que no eran expertos en el arte poético. No obstante, sí hay pistas esparcidas por su obra. El poeta del siglo XII, Llywarch ap Llywelyn (c.1173-1220), también conocido por su espléndido apodo de bardo, Prydydd y Moch, o el poeta de los cerdos’, dice:
«El señor y la señora me darán  la dulce Awen como si desde el caldero de Cerirdwen.»
CERRIDWEN Y TALIESÍN: LA DIOSA Y EL BARDO
Aquí, aunque el bardo identifica la Awen como un regalo de Dios, afirma que se le es dado «como fruto del caldero de Ceridwen.» ¿Quién, pues, es Ceridwen? En otro lugar, Prydydd y Moch se refiere a ella como «la regenta de los bardos (rvyf bardoni), un título que varios otros también acreditan. Nuestra fuente más extensa de información sobre ella viene de un tardío cuento en prosa llamado Chwedl (La historia de) Taliesín. Un bardo histórico llamado así ha sido identificado como alguien que vivió hacia finales del siglo VI, aunque, de los 77 poemas que le han sobrevivido y que se le atribuyen, incluidos los que componen el Libro de Taliesín, la mayoría fueron compuestos mucho después. La versión más antigua de Chwedl Taliesín que tenemos se encuentra en un manuscrito del siglo XVI que evidentemente contiene material mucho más antiguo, dado que se refiere a motivos encontrados en poemas fechados incluso en el siglo IX.
En la historia, se dice que Ceridwen tiene su morada en mitad del lago Bala, en Powys (País de Gales), que comparte con su marido, Tegid Moel («hermoso calvo»). Ellos tienen tres hijos: Morfran (‘cormorán’); Creirwy (‘huevo de cristal’), la más bella doncella del mundo; y Afagddu (‘total oscuridad’), el menos favorecido de los hombres. Para compensarle su tremenda fealdad, Ceridwen decide hacerle sabio preparándole un brebaje mágico en su caldero de inspiración (es decir, la Awen), «según las artes de los Fferyllt (alquimistas o artesanos del metal). El brebaje debe prepararse a lo largo de todo un año y un día, y Ceridwen pone a dos personas a cuidarlo mientras ella sale a recoger hierbas: un ciego llamado Morda («buen mar» o «gran bien»), y un niño llamado Gwion Bach («pequeño inocente»). Durante el último día, tres gotas del líquido del caldero le salpican, quemándole el dedo. Lo mete en la boca y al instante gana los tres dones de la inspiración poética, la profecía, y el poder cambiar de forma a voluntad. Desgraciadamente, el resto del brebaje se vuelve mortalmente venenoso, y el caldero explota, rompiéndose en dos mitades. Con su don de la profecía, Gwion sabe que Ceridwen intentará matarle por haber probado lo que estaba destinado a su hijo, así que usa su don de cambiar de forma para huir en forma de liebre. Ceridwen le persigue en forma de galga, así que él se convierte en pez. Ella se convierte, a su vez, en nutria. El se hace pájaro, ella, halcón. El se convierte en un grano más de trigo entre los del suelo del molino, ella, sin embargo, convertida ya en gallina negra, le engulle.
‘La Confederación Hostil’, un poema del Libro de Taliesín, alude a esta parte del cuento como a continuación se cita:
«Una gallina me recibió,
Con robustas garras, (y)la cresta partida.
Descansé nueve noches
En su vientre un niño,
He sido madurado,
He sido una ofrenda ante el protector,
He estado muerto, he estado vivo…
De nuevo me aconsejó la protectora,
Con robustas garras; de lo que me dió
Apenas puede volver a contarse;
Mucho será alabado.»
Después de nueve meses, Gwion vuelve a nacer del vientre de Ceridwen, quien no puede contemplar su asesinato «debido a su gran belleza», así que le ata dentro de una bolsa de cuero y le lanza al mar en la víspera de Mayo. El primer día de Mayo por la mañana, la bolsa es descubierta en un apostal de pesca, y abierta. La primera persona en contemplar al hermoso bebé dentro de la bolsa dice «Mirad, una frente radiante!». Y es así que el niño recibe el nombre de Taliesín, que en galés significa «frente radiante». Taliesín, a pesar de tener tan tierna edad, es capaz de improvisar unos versos perfectos por virtud de la Awen recibida del caldero de Ceridwen. Más tarde logrará la fama como jefe de los Bardos de Gran Bretaña.
Este cuento tiene su paralelo en muchos otros dentro de la literatura y folklore de los bardos de Gran Bretaña e Irlanda, en los que los individuos reciben dones de sabiduría, poder, o inspiración poética de parte de mujeres oriundas del Otro Mundo. El papel de Ceridwen en esta historia, junto con las referencias a ella en la poesía de los bardos, ha conducido a la mayoría de los comentaristas a la conclusión de que ella es una diosa pagana. Su nombre significa «Mujer Doblada», o «La Blanca Doblada», sugiriendo una asociación con las fases (especialmente el cuarto creciente y menguante) lunares.
EL CALDERO DE LA INSPIRACION
Existe la tentación de interpretar toda la historia como un manual de instrucciones para la iniciación bárdica. Gwion encuentra tres recipientes transformadores: el caldero, el vientre, y la bolsa de cuero de la cual finalmente sale como Taliesín. Encuentra a cada uno gracias a las acciones de Ceridwen, que actúa como iniciadora en cada caso. Podríamos incluso especular que los tres recipientes representan a una serie de iniciaciones a los tres grados de bardo, vate y druida: la bebida del caldero abre la mente del bardo al don de la Awen, la estancia en el vientre de la diosa da al vate sabiduría para entenderlo, la prueba de ser abandonado al mar dentro de la bolsa de cuero (¿quizá una barquilla de cuero?) capacita al druida para poder conquistar el último miedo: El de la muerte.
Los dones concedidos a Taliesín por las gotas mágicas del caldero pueden también equivaler a los tres `grados`: inspiración poética para los bardos; la profecía para los vates; cambiarse de forma para los druidas. Es tentador, además, imaginar al caldero de la inspiración almacenando algún brebaje embriagador. Apoyando esta idea hay varias referencias al aguamiel en los poemas de Taliesín, especialmente «La Silla de Taliesín», que se refiere a aspectos del proceso de elaboración de bebidas alcohólicas y también a una variedad de hierbas, acabando en las líneas que abajo siguen:
«Resplandor radiante ilumina al que elabora el brebaje,
Por encima del caldero de los cinco árboles,
Y el fluir de un río,
Y expandirse el calor,
Y la miel y el trébol,
Y la suprema aguamiel embriagadora,
Como el metal a un jefe guerrero,
El regalo de los Druidas.»
Las tradiciones noreuropeas contienen muchos ejemplos de cómo beber aguamiel puede conferir dones espirituales o mágicos. El dios nórdico Odín bebe del aguamiel mágico llamado Kvasir, de un caldero llamado Odhroerir, ‘Inspiración´, después de seducir a su guardiana, la hija de un gigante. La mitología irlandesa incluso nos presenta a una diosa llamada Meadhbh, cuyo nombre es igual que el de la bebida. No obstante, debería de tenerse en cuenta el hecho de que nuestros antepasados tenían una relación con el alcohol muy diferente a la nuestra; la cerveza y el aguamiel eran bebidas cotidianas, debido al hecho de que la bacteria que infectaba a los suministros de agua muere durante el proceso de elaboración. Aún así, es más probable que los bardos usaran la libación del caldero de Ceridwen como metáfora para la recepción de la inspiración poética.
Se menciona a Ceridwen y a su caldero en varios poemas, incluido uno que se conserva en el Libro de Taliesín, del cual se toman las líneas que a continuación se citan:
«¿No se defenderá a mi silla del caldero de Ceridwen?
Que mi lengua esté libre en el santuario de las alabanzas de Gogyrwen.
Las alabanzas de Gogyrwen son una ofrenda que ha satisfecho
A ellos con leche, y rocío, y bellotas.»
Hay una considerable falta de acuerdo en cuanto al significado de la palabra Goryrwen, o Ogyrwen. Iolo Morganwg la identificó con el símbolo de los tres rayos de luz (/l) que él y otros también identifican como símbolo de la Awen. El Diccionario Galés de Pughe define a Gogyrwen como un ser o una forma espiritual; una idea personificada.` W.F. Skene afirma que es sinónimo de la diosa Ceridwen. Más recientemente, John Matthews ha sugerido que puede ser un título aplicado a las diosas en general, y a Ceridwen en particular. Una referencia en `La Confederación Hostil` a «siete veintenas de Ogyrwens en la Awen» ciertamente indica que el término podría usarse en plural. Se puede interpretar como él joven bello`, un título bastante apropiado para una diosa con la que uno espera llevarse bien. De las líneas arriba citadas, parece que se puede propiciar a la o las Gogyrwen con ofrendas de «leche, y rocío, y bellotas», todas ellas ofrendas asociadas con la gente menuda, o las hadas.
Otro poema de Taliesín, `La Silla del Soberano` hace referencia a la
«Altura desde la que vino la Sabia del caldero.
Ogyrwen de las tres Awen.»
«La Sabia del caldero» es, presuntamente, Ceridwen. Un poema que se atribuye al bardo Cuhelyn empieza:
«Según la decorosa oda de Ceridwen, la Ogyrwen de semilla mezclada,
La semilla mezclada de la poesía, habla a los extensos cielos encerrando a la belleza.»
Las referencias a las «tres Awen» y «la oda de Ceridwen» nos recuerdan que entonar la palabra Awen tres veces es uno de los métodos empleados por algunos grupos de druidas para abrir el espíritu individual al espíritu de la diosa como fuente de inspiración. El cántico tiene la forma de un mantra largo vibrado en tono bajo, parecido al del Om o Aum Hindú. Que la Awen se cantaba o se entonaba en tiempos pasados es algo que queda claro después de una lectura de varios poemas medievales, incluido «La Confederación Hostil», donde el bardo dice:
«La Awen canto yo,
Desde las profundidades la traigo,
Un río mientras fluye,
Conozco su extensión;
Sé cuando desaparece;
Sé cuando se llena;
Sé cuando se sobrepasa;
Sé cuando se encoge;
Sé qué base
Hay debajo del mar.»
Se refiere aquí a la Awen, «el espíritu que fluye», como a un río, aparentemente traído del mar por el cántico del poeta. El mar` puede tomarse como referencia al espíritu que nos rodea y que lo abarca todo, el `río` siendo aquella porción que el bardo, a través de su invocación, atrae a sí mismo.

LA CELDA DEL CANTICO
La Awen, pues, puede obtenerse bebiendo del caldero de la diosa, o cantando o entonando cánticos. Otras referencias, aunque muy posteriores, nos dan más maneras en las que se puede obtener la inspiración o la Awen. Las Memorias del Marqués de Clanricarde, publicadas en 1722, contienen una descripción de una escuela de bardos en Irlanda, que nos dice que:
«Era…necesario que el lugar se ubicara en un rincón solitario de un jardín, o dentro de un Sept o terreno encerrado lejos del alcance de cualquier ruido. La estructura era una choza baja y compacta, con camas dentro de una distancia conveniente cada una respecto a la siguiente, cada una dentro de un pequeño departamento sin muchos muebles, salvando una mesa, algunos asientos, y un aparato para colgar a la ropa. No había ventanas para dejar entrar el día, ni ninguna luz en absoluto, salvando la de las velas, y éstas fueron traídas solamente en el momento fijado ya de antemano… Los profesores…. impartían una asignatura adecuada a la capacidad de cada clase, determinando el número de rimas, y aclarando lo que se tenía que observar en cuanto a las sílabas, estrofas, concordancia, correspondencia, terminación y unión, cada una de las cuales era regentada por sus normas particulares. El tema en cuestión… habiendo sido impartido a lo largo de la noche, cada uno luego lo trabajó individualmente tendido en su propia cama, durante todo el día siguiente, en la más completa oscuridad, hasta que, a cierta hora de la noche, después de traer velas, lo consagraron por escrito. Vestidos y reunidos después en una gran sala donde les esperaban sus maestros, cada escolar hizo su actuación, la cual sería corregida o aprobada… o bien el mismo o bien otro tema nuevo se les daba para el día siguiente…La razón por la que dicho estudio se llevaba a cabo en la oscuridad era, sin dudas, la de evitar las distracciones que la luz y la variedad de objetos representadas ocasionarían normalmente. Estas distracciones siendo previstas, las facultades del alma se ocuparon solamente con el tema en cuestión, y el tema impuesto; de manera que rápidamente se llegaba a perfeccionar, en menor o mayor grado, según las nociones o capacidades de los estudiantes.»
Las condiciones aquí descritas son claramente una forma de lo que hoy día llamaríamos depravación sensorial. Las investigaciones del doctor John Lilly (El Centro del Ciclón, Granada, 1973) y otros han mostrado que esta técnica puede dar lugar a experiencias sensoriales extremadamente nítidas. Un tal Martin Martin aporta una descripción de una práctica similar usada entre los bardos de las islas occidentales de Escocia hacia finales del siglo XVII.
«Ellos (los bardos) cierran sus puertas y ventanas durante todo un día, y se tumban de espaldas con una piedra encima del estómago, y la cabeza tapada con diversas telas, y sus ojos estando tapados, estrujan sus sesos en busca de rétorica o lenguaje poético; y por cierto logran tal habilidad desde esta celda oscura que hay muy pocos que lo entienden…»
Quizá la piedra a la que se refiere aquí sea la mítica Glain Naddair, o ´piedra de víboras’, que se creía engendrada por aquelarres de serpientes copulando en la víspera de la noche del solsticio de verano, acreditada con dones protectores y sanadores.
«En cuanto a los bardos posteriores, no eran hombres normales, y tenían una sociedad y compartían unas normas, y varios géneros poéticos y una especie de poesía lírica, todo ello anotado con exactitud en La Gramática Galesa o Británica del sabio doctor John David Rhees. Allí, hacia el final del libro, hay una descripción muy curiosa de estas cosas. Este tipo de poesía le llaman Awen, que en su idioma significa tanto como raptus, o furor poético; y de verdad, puedo afirmar que todos los que he conocido lo poseen como un don o una inspiración. Me contó una persona muy sabia y además sobria (ya fallecida), que en sus tiempos hubo un joven huérfano tan pobre que se vio obligado a mendigar; pero al final fue recogido por un rico que tenía un gran rebaño de ovejas en las montañas no muy lejos de donde hoy habito, quien le dió ropa y le mandó al monte a cuidar sus ovejas. Allí, durante el verano, siguiendo a las ovejas y cuidando a sus corderos, se quedó profundamente dormido, y tuvo un sueño en el que vió a un bello joven coronado de hojas verdes y con un halcón en la mano, y un carcaj lleno de flechas colgado del hombro, acercándose (silbando, mientras tanto, varias estrofas o melodías a medida que avanzaba). Al final soltó al halcón, que se metió en la boca del chico y llegó hasta sus entrañas, y de repente éste se despertó presa de un gran pánico, pero poseído de tal don de poesía que dejó a las ovejas y llegó a ser en aquel entonces el bardo más famoso de todo su país.
Esta descripción tiene mucho que ver con la búsqueda del espíritu o visión para obtener poderes, llevado a cabo por `brujos` y curanderos tradicionales en diversas culturas. Tales búsquedas frecuentemente suponen viajes hasta las montañas o zonas desiertas, donde se experimentan sueños iniciáticos, junto con encuentros con animales totémicos o guías espirituales que aparecen bajo forma animal. Éstos, como el halcón de Vaughan, a veces se adentran en el cuerpo del chamán. El halcón fué, por supuesto, una de las formas asumidas por Ceridwen en su persecución de Taliesín, pero, ¿Qué hay del «joven bello, coronado de hojas verdes»? Quizá sea algún dios del bosque veraniego, quizá sea el mismo Taliesín.
La aparición de la inspiración divina en forma de pájaro no es un tema inaudito dentro del paganismo europeo. Un oráculo fue fundado en Dodona después de que el dios Zeus eligió el lugar para hablar, desde las ramas de un roble, en forma de paloma. A la sacerdotisa cuyo oficio era interpretar a la voz del dios en este lugar, a través del susurro de las hojas del roble sagrado, se le conocía como Peliai, o ‘palomas.’
El genio poético de Taliesín, obtenido del caldero de la diosa, fué venerado por generaciones de bardos que, a lo largo de varios siglos, continuaban atribuyéndole poesías, viéndole como el maestro supremo de su arte.

LA POESIA PROFETICA de los AWENYDDIONAWENYDDION
El segundo regalo que concede el caldero es el de la profecía, y profecía mediante la Awen, tal y como fué practicada entre un grupo especializado en su práctica es descrita por Girladus Cambrensis en su Descripción de Gales (traducido por Lewis Thorpe, editado por Penguin Books, 1978, p246ff.), escrita hacia finales del siglo doce. Geraldus afirma que:
«…entre los Galeses hay ciertos individuos llamados Awenddion que se comportan como si estuvieran poseídos.. Cuando les consultas acerca de algún problema, de inmediato se ponen en trance y pierden el control de sus facultades… No contestan a la pregunta que uno les hace de manera lógica. Las palabras fluyen de sus bocas de manera incoherente y aparentemente sin sentido, pero aún así bien expresadas, y si escuchas atentamente a lo que dicen recibirás la solución a tu problema. Cuando todo se ha acabado, se recuperarán de su trance, como gente ordinaria despertándose de un sueño profundo, pero tienes que sacudirlos bien para que recuperen el control de sí mismos. .. Cuando vuelven en sí, no se acuerdan de nada de lo que hayan dicho mientras tanto… Parecen recibir el don de la adivinación a través de visiones que ven en sueños. Algunos tienen la impresión que la miel o leche azucarada ha sido frotada en sus labios, otros dicen que una hoja de papel inscrita de palabras es apretada contra sus labios. Nada mas salir de su trance y recuperarse de sus profecías, eso es lo que afirman que les ha pasado. ..
«De la misma manera, en un tiempo en que todavía existía el reino de Bretaña, los dos Merlín, Caledonius y Ambrosio, predecían su destrucción, y la llegada primero de los Sajones, luego de los Normandos. ..
«Si se pregunta… por qué intervención sobrenatural tales profecías se hacen posibles, no digo necesariamente que sea por brujería o por la intervención de espíritus malvados. Es cierto que el conocimiento de lo que trae el futuro se dice que es propiedad tan sólo de Dios, porque solamente éllos puede predecir el futuro por virtud de su omnisciencia, libremente dispensada desde arriba…
«No debe de extrañar a nadie… si los que de repente reciben el espíritu de  Dios como señal de gracia del cielo parecen durante una temporada haber perdido el uso de su razón.»
Los últimos dos párrafos nos recuerdan que Giraldas fué miembro del clero cristiano pero también galés nativo, y por lo tanto no puede permitirse acusar a sus paisanos de comercio con «espíritus malvados», poniendo el don de la Awen que inspiraba a estos médium dados al trance profético a la par con «el espíritu de Dios.» Parece, según la descripción de Girladus que los Awenddion podían entrar en trance por voluntad propia, sin echar mano de la percusión rítmica, los cánticos, bailes, o las plantas psicotrópicas recurridas por otras tradiciones.
Profetas inspirados como los descritos por Giraldas eran ampliamente conocidos a lo largo y ancho del mundo Griego – Romano. Sus profecías normalmente tomaron forma poética, a veces siendo revisadas por bardos profesionales empleados con ese propósito en el lugar de los oráculos. Los profetas en sí podían ser hombres o mujeres. En Grecia, se consideraba que las mujeres recibieron con frecuencia la inspiración del dios Apolo, los hombres de las musas, y las doncellas de éste.
Se celebran los dones poéticos de Taliesín en varios poemas, en los que da un repaso a lo sucedido desde la Creación y predice el destino de los Británicos hasta el fin de los tiempos, como en ‘Los Cuatro Pilares del Cántico’, donde canta a erca de la conquista sajona de Gran Bretaña. :
«¡Ay ¡ Qué miseria,
Atravesando extremos de aflicciones,
La profecía mostrará
A la raza de Troya.
Una serpiente amenazante,
Orgullosa y sin merced,
Con sus alas doradas,
Desde Alemania,
Ella Dominará
Inglaterra y Escocia,
Desde la orilla marina de Lychlyn
Hasta el (río)Severn.
Entonces los Británicos serán
Como prisioneros,
Dominados por extraños
De Sajonia.
A su señor le alabarán,
A su lengua la mantendrán,
A su tierra la perderán,
Excepto a la salvaje Gales.»
Esto nos recuerda que el conocimiento del futuro no es solamente un don sino también una losa, dado que el futuro abarca a la tristeza junto con la dicha. Con conocimientos del futuro, el don de la Awen también trae recuerdos del pasado, y Taliesín no sólo reclama conocimientos de sucesos pasados, sino también que estaba él presente como testigo de ellos, como en los versos que siguen, donde recuerda sucesos bíblicos, episodios de la antigüedad clásica, y escenas de la mitología Británica:
«Primer jefe supremo de bardos soy yo para Elffin,
Y mi país originario era la región de las estrellas estivales;
Idno y Henin me llamaron Myrddin,
Con el tiempo todo rey me llamará Taliesín.
Estaba con mi señor en la esfera más alta,
Al caer Lucifer a las profundidades del infierno;
He llevado una bandera delante de Alejandro;
Estuve en la celda con Daniel y sus leones;
Conozco los nombres de las estrellas desde el norte hasta el sur;
He estado en la galaxia en el trono del Distribuidor;
Estaba en la tierra de Canaan cuando se mató a Absalom;
Conduje al espíritu divino al lugar del valle de Hebron;
Estaba en la corte de Don antes del nacimiento de Gwydion;
Fui instructor de Eli y Enoch;
He sido alado por el genio de la espléndida Arca;
He sido locuaz antes de recibir el don del habla;
Estaba en el lugar de la crucifixión del bondadoso hijo de Dios;
He estado tres periodos en la cárcel de Arianrhod;
He sido director jefe de las obras de la torre de Nimrod;
Soy una maravilla cuyos orígenes no son conocidos;
He estado en Asia con Noé en el arca,
He visto la destrucción de Sodoma y Gomorra;
He estado en la India cuando se construyó Roma,
Ahora he venido aquí a los restos de Troya;
He estado con mi señor en la cuadra del asno;
Di fuerzas a Moisés a través de las aguas del Jordan;
He estado en el firmamento con María Magdalena;
He obtenido la Awen del caldero de Ceridwen;
He sido el bardo del arpa para Lleon de Lochlin;
He estado en la colina blanca, en la corte de Cynfelyn,
Un año y un día prisionero del cepo,
He sufrido el hambre por el Hijo de la Virgen,
He sido nutrido en la tierra de la bella Dana,
He sido profesor de todas las inteligencias,
Soy capaz de instruir al universo entero;
Estaré hasta el último día en la faz de la tierra,
Y no se sabe si mi cuerpo es carne o pescado.
Entonces estuve durante nueve meses
En el vientre de Ceridwen;
Originalmente era el pequeño Gwion,
Con el tiempo, soy Taliesín.»
Este poema puede leerse como una serie de encarnaciones por las que el poeta ha pasado. Tal lectura nos recuerda el comentario de Julio Cesar que:
«La doctrina cardinal que (los druidas) buscan enseñar es que las almas no mueren, sino que después de la muerte pasan de un cuerpo a otro.»
«HE TENIDO MUCHAS FORMAS»
Otros poemas recuerdan transformaciones no humanas, como en la obra más famosa de todas las atribuidas a Taliesín, Cad Godeu, `La Batalla de los Arboles` donde el bardo dice que:
«He estado en muchas formas
Antes de tomar esta forma congénita;
He sido una espada, estrecha de forma;
Yo creo, dado que es aparente, que
He sido una lágrima en el cielo,
He sido una estrella refulgente,
He sido una palabra en una letra,
He sido un libro en mi origen,
He sido un rayo resplandeciente de luz,
Un año y medio,
He sido un puente estable
Por encima de confluencias de compasión,
He sido un camino, he sido un águila,
He sido un barco de cuero en el mar,
He sido la dirección de un bastón,
He sido una bala de paja en un campo cerrado,
He sido una espada en una brecha fácil,
He sido un escudo en el conflicto abierto,
He sido una cuerda en un arpa,
Cambiando de forma durante nueve años,
En las aguas, en la espuma,
He sido consumido por el fuego,
He sido la pasión en una cabaña.
¿No soy yo él que cantará
a la belleza de lo pequeño? ;
Belleza en la Batalla de los Copos de los Árboles
Contra el país de Prydein.»
Alan y Brinley Rees (Celtic Heritage, p.230) han indicado que «Taliesín lo es todo, y es una deducción sensata que entre los Celtas, como en la India y otros países, existía junto con la creencia en la reencarnación individual, una doctrina que sostiene esencialmente la existencia de un sólo Transmigrante.» En otras palabras, Taliesín, a través del contacto con la Awen, descubre su identidad con lo divino, llegando a ser, en efecto, un dios supremo, omnisciente y omnipresente. He aquí paralelos claros con las tradiciones espirituales Hindúes, donde una manera de obtener la iluminación es fundir la propia identidad con la de la deidad elegida.
El Hinduismo tiene un espíritu de diosa que tiene mucho en común con la Awen. En su aspecto universal, a este espíritu le llaman Shakti, y se le representa como una diosa que es el espíritu activo, creativo, de la deidad, emparejada con y dirigida por la sabiduría del dios Shiva. El poder de Shakti se manifiesta en muchas o todas las demás diosas, incluida la temerosa Kali, con su rosario de calaveras humanas, y la bella diosa Sarasvati, patrona de la música y el aprendizaje. En la tradición tántrica, las mujeres se identifican con Shakti, los hombres con Shiva, y se encuentra en la unión de los dos a la más elevada dicha espiritual. Esta doctrina se formó durante los mismos siglos que vieron la composición de los poemas atribuidos a Taliesín.
En la tradición bárdica, las mujeres pueden llegar a ser encarnaciones individualizadas de la Awen, o de la diosa como musa. En ‘El Dialogo entre Myrddin y Gwendydd’, el bardo y su musa se refieren el uno a la otra en términos de reverencia:
«Pido de mi Llallogan,
Myrddin, hombre sabio, profeta,
Una canción de dispensación, y de mí,
La doncella que te convoca, una canción de verano.»
Hablaré con Gwendydd,
Dado que se ha dirigido a mí en mi escondite.
Con sus secretos en la primera de las lenguas,
Los libros de la Awen: cuentan invocaciones,
Y el cuento de una doncella, y el sueño de sueños.
Vuelvo a afirmar los movimientos de tu Creador,
El jefe de todas las criaturas,
La bella Gwendydd, refugio del cántico.»
Los poemas arriba citados sugieren que los bardos buscaban identificarse con lo divino, y algunos podrían haberlo hecho identificándose con Taliesín como el arquetípo del bardo inspirado por la Awen. Su papel en relación con Ceridwen parece indicar que Taliesín debería verse también como una deidad pagana, o al menos como semi-divino. Ceridwen se ve como la que concede la Awen, la divina creadora energía, y, por lo tanto, como iniciadora y musa. Su papel se ve reflejado en el de muchas mujeres de la mitología Celta que causan, provocan o inspiran las acciones de los héroes masculinos, a quienes ellas también amamantan, nutren y a menudo enseñan. Los hombres de las leyendas con frecuencia buscan el poder y el conocimiento, que a menudo se personifican en, o aparecen bajo el control de, las mujeres. Presuntamente las bardas habrían intentado identificarse con la diosa, directamente, o quizá a través de la devoción a Taliesín, de una manera parecida a la de las mujeres Hindúes que se acercan a la deidad a través de la devoción a Shiva, quizá en su encarnación como el amante divino, Krisna. Tales búsquedas de la realización del ser como unido con lo divino dan sentido a la afirmación del texto irlandés medieval, Senchus Mor, que:
«los druidas… dijeron que eran ellos los que hicieron al cielo y a la tierra, y al mar, etc., y al sol y a la luna, etc…»
Tal nivel de identificación personal con la deidad no es parte de la tradición cristiana popular en occidente, aunque la iglesia oriental ortodoxa siempre ha abrazado el concepto de teosis, o la apoteosis. En el siglo durante el cual se compuso el Libro de Taliesín, había un monasterio en el monte Athos en el norte de Grecia donde los monjes usaron medios físicos, incluyendo el dominio de la respiración, para acceder a estados más elevados de consciencia, culminando en una visión de la luz divina, y la unión total del sujeto con Dios. Ideas similares eran conocidas en Occidente gracias a las enseñanzas de místicos como Bernardo de Clairvaux (1115 – 1153), que enseñaba que la suma de la vida mística yacía en la consciencia de lo divino dentro de uno mismo.
Este aspecto de la tradición bárdica no puede, pues, verse como una herejía en términos del siglo XIII. Lo que sigue siendo problemático es cómo los bardos de la Gran Bretaña Cristiana del periodo podrían haber reconciliado una aparente reverencia por la diosa pagana Ceridwen con su fe cristiana. Se ha sugerido que las referencias por parte de los bardos a Ceridwen no demuestran más que un interés de anticuarios para con sus propias tradiciones. Personalmente, siento que las referencias son tan extrañas, y tan en consonancia con el concepto místico y oculto de la Awen, que sólo pueden representar a una genuina supervivencia pagana, o quizá sería mejor describirlas como representando una notable síntesis semi-pagana, basada parcialmente en el pasado Celta, pero mezclado con ideas espirituales sostenidas por otras tradiciones del periodo.
LA DIOSA BARDICA
El equivalente más cercano a la Awen en la tradición de los bardos Irlandeses es Danu, o Dana, un término que tiene varios significados relacionados, incluyendo ‘ un don, tesoro, don espiritual u ofrenda’, ‘arte, ciencia, vocación,’ ‘el arte de la poesía,’ ‘poema’ o ‘canción.’ En Irlanda, el término Aes Dana (literalmente la gente del arte magico) denominaba a cualquiera que practicaba las artes bárdicas. La palabra también puede estar relacionada a Danu, Dana, o Anu, la epónima madre diosa del panteón pagano de los Irlandeses, los Tuatha de Danann, o ‘Tribu de Danu.’ Uno de los textos más antiguos describe a la poesía (es decir, a Dana) como ‘de forma múltiple, de facetas variadas, de magias multitudinarias, una doncella bien abrazada y noble» que se les aparece a los bardos durante el proceso de composición.
Sin embargo, la diosa más asociada con el orden de bardos en Irlanda es Brigit, cuyo nombre significa ‘Doncella,’ o ‘Mujer Bella,’, aunque también se puede interpretar como ‘el Poder del Destino.’ Según el manuscrito Irlandés del siglo nueve, El Glosario de Cormac, Brigit o Brighid era la diosa de las filidecht (es decir, de las artes de los bardos, de la sanación, y de la magia. La misma fuente se refiere a ella como:
«Una Diosa alabada por los poetas debido a la gran y afamada protección que ella les presta.»
Para los celtas, Awen, esta inspiración, este éxtasis, es el Don de Brigit. Pero, ¿qué une a Awen, a ese Espíritu Fluido, cola Diosa Brigit? Están tan unidos ambos conceptos que se asocia e identifica a Brigit como a la misma Awen. Brigit es una diosa antigua y poderosa dentro del mundo celta. Ella es la diosa celta de la sanación, de las artes ,de la magia y la poesía.  En Escocia es conocida como Brit y en gales como Brigitte. Posteriormente sería Bretonamente como Brigantia.
Su nombre se traduce en ocasiones «doncella» por su semejanza con la palabra Bride, aunque en su origen, su nombre era un calificativo que quería decir «La Ensalzada» o la «Elevada», nombre que la une a la idea misma de éxtasis. Otra traducción de Brigit es «La Brillante». También se traduce como «La Poderosa» o «La Encumbrada».
No en vano es una triple diosa en su misma concepción, forma una tríada en sí misma, como otros dioses pan-célticos como Lugh, Cernunnos o Morrigan y se le relaciona estrechamente con la imagen de las Matronae o de las Tres Madres. Estas Madres se suelen representar como tres mujeres con símbolos de fertilidad, como niños amamantados, frutas, cereales y signos de abundancia. Y es que a Brigit se la considera la única hija de la Gran Diosa Madre, Dana y del Dagda, y como tal, el renacimiento de la Diosa Madre en una forma renovada, rozando el arquetipo de la Diosa Virgen. Este renacimiento de Dana en Brigit tiene paralelismos con el de Démeter, que renace en Perséfone o como tantos otros dioses resurgen actualizados en la forma de sus hijos. Podemos ver que esta vinculación de Dana y Brigit se reafirma en dos de sus asociaciones: por una parte, a Brigit, se le asocia con la Gran Vaca, representada como en el caso de «La Ensalzada» en una vaca blanca; la vaca, como animal, ha sido símbolo de la Gran Madre en diferentes panteones y mitologías; desde la egipcia Hathor, diosa vaca del cielo y la fertilidad, y en asociación con el disco solar se convierte en Isis o Audhumla , la vaca primigenia de la mitología nórdica, diosa de la creación nórdico.
La segunda vinculación de Brigit con Dana proviene de su relación con los ríos. Brigit es asociada a las corrientes de agua, al igual que Dana o Danu, cuyo nombre significa Agua del Cielo y cuyo nombre está directamente conectado con el Danubio, conocido como el Camino de Dana.La Diosa Brigit tiene otros animales relacionados con ella.
Uno es la serpiente, una sierpe alba con orejas rojas, que la unen a la idea de renacimiento y de conexión con los dioses ce-tónicos.
El otro animal relacionado con ella es el cisne blanco. Brigit está unida a este animal en su faceta de diosa comadrona, ya que se dice que bajo esa forma cuidaba de los niños recién nacidos apostada sobre sus cunas. Estos animales blancos (la serpiente, la vaca) que la representan, como otros tantos animales de similares características en las leyendas celtas, representan guía hacia el Otro Mundo: podemos ver ejemplo de ello en varios casos, desde los perros de la Cacería Salvaje, hasta el ciervo blanco perseguido por Arturo en su Viaje al Otro Mundo.
La asociación de la Diosa con el Otro Mundo pervive en su figura cristianizada, puesto que en los epítetos utilizados para referirse a ella son usados términos como «Brigit, de la Delgada Raza de las Hadas» y «Brigit,  de la Tribu de las Mantas Verdes» en clara asociación con la Buena Gente, los habitantes de los Sidh.
Un elemento fundamental en el culto a esta diosa, es el fuego. Se la supone guardiana del fuego del hogar y el fuego pervive en la efigie de Brigit como flecha flamígera que surca el aire.
Un último símbolo de la diosa y un poderoso amuleto asociado a ella es la Cruz de Brigit, cuya forma más común es una esvástica de cuatro brazos iguales.
Consideradas como manifestaciones de Brigit son, en Gales, Arianrohd, como hija femenina de Dana, y Cerridwen como proveedora de Awen.
Con la llegada de la Era Cristiana, la diosa pagana de los Irlandeses fue reemplazada por un santo del mismo nombre, que asumió muchos de los atributos de su predecesor. Esto está claro por los epítetos dados al nombre de la santa en la tradición folclórica Escocesa, que incluyen ‘Brighid de la Boca Melodiosa,’ ‘Brighid de la Profecía,’ ‘de la Arpa,’ ‘de la Delgada Raza de las Hadas,’ y ‘de la Tribu de las Mantas Verdes (es decir, las Hadas).’ Esta diosa canonizada también está vinculada con una llama sagrada, con el parto, con una misteriosa serpiente roja, y con una bebida embriagadora. Su festival al principio de Febrero marcaba los primeros movimientos de la Primavera, cuando la serpiente de Bride salía de su nido, donde se suponía que pasaba el invierno; lo cual sugiere que representa el poder del crecimiento de la diosa dentro de la naturaleza.
El poder de Shakti, que hemos comparado con la Awen, se identifica en su forma microcósmica con la diosa Kundalini, cuya energía, representada en forma de serpiente, duerme en los más bajos de los centros sutiles del cuerpo hasta que sea despertada por la práctica del Yoga Kundalini. Neiddred, ‘víbora o `serpiente’ son términos tradicionalmente intercambiables por ‘druida’, y en el poema de Taliesín, El Redil del Ganado de los Bardos, el poeta se identifica a la vez como druida y como serpiente:
«Soy una canción hasta el final; soy claro y brillante;
Soy duro; soy Druida;
Soy artesano; estoy bien hecho;
Soy una serpiente; soy la reverencia, que es un receptáculo abierto.»
Hemos visto que uno de los principales atributos de Ceridwen, la equivalente Británica de Brighid, Ceridwen, es su caldero de la inspiración. En la mitología irlandesa la principal deidad asociada con un caldero mágico parecido al ya mencionado es el padre de Brighid, el Dagda (`buen dios’), que en un texto es nombrado ‘el dios del druidismo.’
¿Qué hemos aprendido, pues, acerca de la Awen? Sabemos que es un espíritu que fluye, una especie de esencia vital, una fuente de fuerza espiritual, sabiduría profética e inspiración poética, asociada con deidades llamadas Ceridwen y Taliesín en Gran Bretaña, y Brighid y el Dagda en Irlanda, todas éstas siendo asociadas con calderos mágicos y bebidas embriagadoras. Es bastante probable que los grupos de las diferentes tribus tuviesen sus propias deidades asociadas con ‘el espíritu que fluye.’ Meadhbh y Dana ya han sido mencionadas, y parece razonable sugerir que nuestros antepasados los druidas vieron a todas las deidades como fuentes de, o conductas para, la Awen. Hemos visto que la Awen también puede manifestarse en una variedad de formas, como un líquido, un halcón, una mujer, o el sabor de la miel en los labios. También sabemos que se puede contactar con la Awen bebiendo del caldero de la Diosa, cantando o entonando cánticos o mantras, mediante la inducción controlada del trance, por la visualización creativa que se suele llamar la búsqueda de visiones, o por el aislamiento de los sentidos. Los grupos modernos de druidas emplean también varios tipos de meditación, visualización y rituales.
La Awen tiene equivalentes en otras culturas. Ya hemos mencionado a la Shakti hindú, llamada la gran madre del universo, y el espíritu santo de los cristianos, que el escritor Gnóstico Irenaeus llamó ‘la primera mujer,’ o «la madre de todo ser vivo. A una tanto como otra se las ve como la energía empleada por la deidad para crear el Universo, y se les vincula con la sanación y la profecía, dones también asociados con la Awen. En Tendencias en la Religión Comparativa (página 21), Mircea Eliade manifiesta:
«Los Sioux (Lakota) llaman Wakan a esta fuerza; existe en todo el universo, pero solamente se manifiesta a través de fenómenos extraordinarios (como el sol, la luna, los truenos, el viento, etc.) y de las personalidades fuertes (brujos o hechiceros… figuras de los mitos y las leyendas, o parecidas).»
El término Maná, originalmente de los Melanesios, ha sido empleado como término universal para tales fuerzas espirituales.
No todas las personas y cosas están dotadas en igual medida de esta fuerza espiritual; algunas la poseen en gran cantidad, y por lo tanto llegan a ser objetos de poder y de reverencia, mientras que otras parecen padecer su casi total falta. Los individuos pueden acumular esta energía dentro de sí, y canalizarla a otra gente u objetos, con los propósitos de sanar, inspirar, o fortalecer.
Quizás los ejemplos que hemos dado de la Awen en este ensayo hacen que parezca algo misterioso, oculto, y en realidad así es, aunque su energía inspiradora nos rodea del todo, una vez que podamos sentir su presencia y abrirnos a los dones que conceda. Puede experimentarse en la emocionante sensación que uno siente encontrándose en la cima de un monte azotado por los vientos, o paseando por un bosque bañado por la luz de la luna, o en las orillas del mar, o estando al aire libre durante una tormenta eléctrica, o realizando ceremonias en los antiguos lugares santos, donde se acumula como agua discurriendo por un hueco entre rocas. Se la siente en ese extraño estremecimiento que uno tiene al oír por primera vez una música inspirada, o un poema, o al ver un cuadro magnífico. Es una respuesta al espíritu inspirador que el artista ha logrado canalizar y materializar en su obra. El poeta Robert Graves la describió como un hormigueo en la nuca. Algunos la experimentan como un picor en las palmas de las manos, otros como contraer una carga estática, o como un calor reconfortante en la región del plexo solar. Al sujeto le deja inspirado y lleno de energía.
Una vez, en una tarde de verano, me encontraba en medio de un bosque, acompañado por una docena de druidas. Juntamos las manos y pedimos al Espíritu que nos guiara. Un gran cuenco plateado, de cerca de ocho pies de diámetro, apareció encima de nuestro círculo. Del aire sobre el cuenco emergió una mano femenina, delgada y pálida.. Desde los dedos fluía un líquido plateado que llenó rápidamente el cuenco poco profundo hasta que éste se desbordó, dejando caer una lluvia plateada por encima de los presentes en el círculo. Tal fué mi visión de la Awen en esta ocasión.
Pero esta visión me fué personal. Es la tarea de cada individuo descubrir la manera en que la Awen se manifiesta para sí, de qué manera (o maneras), exactamente como debemos encontrar a nuestros talentos personales para poder materializar su don de inspiración, y cómo también debemos encontrar a nuestra propia relación con la deidad. Y así vemos que la Awen yace en el corazón de la tradición druídica, siendo el espíritu sagrado del druidismo, y aportando no solamente nuestro vínculo real con el pasado, sino también con la realidad más profunda del presente, y las infinitas posibilidades del futuro. En el último análisis, la Awen nos concede como don postrero el reconocimiento de nuestra propia divinidad.
Libro de Druidismo: Volviendo a encender a la llama sagrada, copyright del BDO, 1.999 
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HISTORIA DE LA ANTIGUA RELIGION

INTRODUCCION 
El primer paso para entender la antigua religión, es conocer sus raíces. Para cualquier creyente es un requisito básico el entender de dónde provienen sus creencias, y aunque es lo básico, es lo que mayormente se ignora.
Usualmente pensamos que la historia en sí es aburrida y tediosa, pero eso es algo que no ocurre con la historia de la Wicca, ya que es una historia llena de emociones, de vida y sobre todo, de lecciones que aprender.
 
PERIODO PRE – HISTÓRICO
Los primeros indicios de la antigua Religión datan de 25.000 años, en
la Era Paleolítica.
En esta era, los hombres y mujeres dependían de la caza para la supervivencia. Solo si la cacería era buena ellos tendrían alimentos, pieles para cubrirse y huesos para fabricar sus armas y herramientas. La naturaleza los asombraba de tal manera, que en su asombro y temor a la misma, le atribuyeron espíritus controladores de esas fuerzas, convirtiéndolos en deidades.
La mayoría de los animales que se cazaban tenían cuernos, por lo que los hombres dieron el aspecto de hombre con cuernos al dios de la caza. Es aquí donde la magia se mezcló por primera vez con este modelo de adoración a los dioses. Las primeras manifestaciones de la magia fueron simpatéticas, es decir, ellos creían que si hacían una imagen de un bisón moldeada en el barro, y luego la “mataban”, al salir de cacería matarían un bisón real.
Los rituales religio – mágicos habían nacido de esa manera .Uno de los hombres vestido con pieles y cuernos, representando al dios, dirigía la “cacería” del bisón de barro. Hoy en día aún se encuentran pinturas en cuevas que datan de esa era y representan ese ritual.
Junto a este dios de la caza, había una diosa. Esta no era de la caza, sino de la fertilidad, ya que si había animales para matar, era necesario que estos mismos animales se reprodujeran para asegurar la existencia de animales para cazar. No se sabe quien surgió primero, si el dios o la diosa, y es algo que en realidad no tiene importancia, ni tampoco existe material para clarificarlo.
Si había de perpetuarse la tribu, la fertilidad de sus miembros era algo de suma importancia para ellos, más aun considerando el alto grado de moralidad que ellos tenían en esos días. Para la magia simpatética, figuras de animales copulando se moldeaban en el barro, y acompañaban en el ritual a miembros del clan en el mismo acto.
Existen muchas imágenes de la Diosa que se encontraron en excavaciones, en las que se reflejan la importancia que le daban al aspecto genital de la mujer, simbolizando su fertilidad y sexualidad. Estas tienen los senos de gran tamaño, el vientre hinchado, y órganos sexuales exagerados, dejando de lado aspectos como brazos, piernas y rostro.
Con el desarrollo de la agricultura, la necesidad de la caza disminuyó, y eso ocasionó un ascenso de la diosa. Ella ahora también empezaba a cuidar de la fertilidad de la tierra, así como de la tribu y de los animales. De esta manera el año se dividió en dos mitades. El verano en el cual el alimento crecía de la tierra, era dominado por la Diosa, y el invierno en el cual se obtenía alimento por medio de la caza, era dominado por el Dios. Las demás deidades (truenos, vientos, lluvia, etc.) pasaron a convertirse en dioses secundarios, y luego en aspectos del dios y la diosa.
A medida que el hombre evolucionó lo hizo también la religión, hasta lo que es hoy en día. Los hombres se esparcieron por toda Europa, llevando con ellos sus dioses. Cuando los nuevos países se creaban, los dioses adquirían nuevos nombres, aunque no tan diferentes, siendo sin embargo los mismos dioses.
Cuando el hombre aprendió a guardar sus cosechas en graneros para el invierno, la caza se volvió aun menos necesaria, por lo que el Dios de la caza paso a ser el Dios de la naturaleza, la muerte y el más allá. La Diosa era aún la diosa de la fertilidad y del renacimiento, por lo que los hombres desarrollaron una creencia en la vida después de la muerte. Existen evidencias de esto, en tumbas encontradas, en las que se hallaron mujeres enterradas con toda su joyería y atuendo de gala, y hombres enterrados con sus armas y hasta con sus perros, y con todo lo que pudiesen necesitar en su vida en el más allá.
 
EL ORIGEN DEL NOMBRE “WICCA”
Con el desarrollo de diferentes rituales, se originó necesariamente el sacerdocio: un grupo selecto de personas que tenían más resultados al dirigir los rituales. En algunas áreas de Europa, aunque no en toda ella, estos sacerdotes recibían el nombre de WICCANOS, que significa “Sabios”. De hecho, en la antigüedad, los jefes o reyes de los clanes, jamás tomaban una decisión importante sin antes consultar con el WITAN, o Consejo de los Sabios. Ellos no solo dirigían los rituales, sino también conocían la herbología, magia y adivinación, así como también la medicina y las leyes. Para las personas de esa época los “Wicca” eran los únicos medios entre los Dioses y ellos. En los grandes festivales ellos se convertían en casi dioses, y eran tratados como tales.
 
APARICION DEL CRISTIANISMO
A la aparición del Cristianismo no existió una conversión masiva como es muchas veces sugerido. El cristianismo era una religión hecha por el hombre que no evolucionó a través de los siglos como vimos con la Antigua Religión. Muchas regiones fueron etiquetadas como Cristianas por el simple hecho de que sus regentes eran Cristianos, y en la mayoría de los casos, sólo por conveniencia, no por convicción, ni mucho menos por conversión. A través de toda Europa, la antigua religión estaba aún presente a través de los primeros 1.000 años del cristianismo.
Un intento de conversión masiva fue realizada por el Papa Gregorio el Grande. El pensó que la mejor manera de hacer que las personas asistiesen a la iglesia católica, era convirtiendo los templos en los mismos lugares en donde estaban los templos de la antigua religión, donde las personas estaban acostumbradas a reunirse para la adoración. Ordenó a sus obispos destruir todos los ídolos, y salpicar los templos con agua bendita para re-dedicarlos. En gran parte Gregorio tuvo éxito, aunque no tanto como pensó, ya que en el momento de construir templos católicos, los únicos artesanos disponibles eran los mismos practicantes de la antigua religión, albañiles y carpinteros, quienes astutamente en medio de la decoración incluyeron imágenes de sus propios dioses de manera a que si eran forzados a acudir a ese templo, también pudiesen adorar a sus dioses allí.
 
LOS WICCANOS COMO ADORADORES DEL DIABLO
En esos primeros días, en los que el cristianismo empezaba a ganar fuerza como religión, la Antigua Religión, los Wicca y otros paganos, eran algunos de sus rivales. Es natural que ellos quisiesen deshacerse de sus rivales, y la Iglesia Católica no escatimó esfuerzos en ello. Es sabido que los dioses de una antigua religión se convierten en los diablos de la nueva. Esto precisamente ocurrió con la antigua religión, ya que su dios tenía cuernos, por lo tanto era el diablo del cristianismo. Obviamente, para la iglesia católica, los paganos eran adoradores del diablo. Este tipo de razonamiento es usado aún hasta hoy por la Iglesia Cristiana en general. Misioneros eran enviados a las tribus denominadas paganas, a quienes ellos llamaban adoradores del diablo, por el simple hecho de no adorar al mismo Dios del Cristianismo. No importaba si las personas eran buenas, felices o el nivel moral de ellos era bueno, o inclusive mejor que el que muchos cristianos. Tenían que ser convertidos.
El cargo de Adoradores del Diablo, tantas veces dado a los brujos y brujas, es ridículo. El diablo es una invención del cristianismo. Los seguidores de la antigua religión no tenían el concepto del diablo en la religión. La tendencia a dividir el poder en “bueno” y “malo”, es característico de civilizaciones avanzadas y complejas. Los Antiguos Dioses, a través de su evolución, siempre fueron muy “humanos”, en el sentido de que ellos tenían su lado bueno y su lado malo. Fue la idea del dios “TODO BONDAD Y AMOR” que generó la necesidad de un antagonismo. Esta idea del dios “todo bondad” fue creada por Zoroastro, en Persia, alrededor del siglo VII a.C. Esta idea se extendió al oeste y fue adoptada por el mitraismo y más tarde por el cristianismo.
Cuando el cristianismo empezó a ganar fuerza, la antigua religión fue empujada lentamente hacia fuera. En la antigüedad, hasta la época de la Reforma, sólo existía fuera de los límites de las ciudades. Los no-cristianos de aquella época fueron conocidos como paganos. El término Pagano, proviene del latín pagani, que significa los que viven en los pagos, o en el campo. Como los que vivían fuera de las ciudades eran mayormente pertenecientes a la antigua religión, fue por ello que los no cristianos fueron conocidos con el término “paganos”. Este término era apropiado para los no católicos de esa época, pero hoy día sigue siendo utilizado por ellos para referirse a los que no comparten sus creencias, de una manera derogatoria lo cual es bastante incorrecto.
 
LA REFORMA Y LA INQUISICION
Cuando el tiempo pasó, la campaña en contra de los no cristianos continuó. A todo lo que los Wiccanos hacían, se les daba la vuelta y era usado en su contra. Si los Wiccanos realizaban un rito para aumentar la cosecha, eran acusados de realizar ritos para una mala cosecha y mortandad de animales. Un antiguo ritual de fertilidad consistía en que los pobladores tenían que salir al campo en la noche de luna llena, montados sobre un tridente o una escoba, a bailar en el campo. Ellos saltaban en el aire y daban vueltas, bailando y celebrando la fertilidad del campo, y simbolizando el crecimiento y cuán alto crecerían las cosechas. Una forma inofensiva de magia simpatética. Pero la Iglesia no sólo los acusó de hacer rituales en contra de las cosechas, sino de volar por los aires montados en sus escobas… seguramente una obra del diablo.
 
En 1.484, el Papa Inocente VIII emitió su bula en contra de las brujas. Dos años más tarde, dos monjes alemanes, Heirich Institoris Kramer y Jakob Sprenger, escribieron el “Maleus Malificarum” (o “Martillo de las Brujas”), en este libro se daban instrucciones específicas para la persecución de los brujos. Sin embargo, cuando este libro fue enviado a la Universidad de Teología de Cologne – los censores máximos de aquella época – la mayoría de los profesores se rehusaron a tener algo que ver con el mismo libro. Kramer y Sprenger, ignoraron la desaprobación de la facultad, hecho que no fue descubierto hasta 1.898.
 
Poco a poco la histeria creada por Kramer y Sprenger se expandió. Como el fuego se expandió rápidamente a través de toda Europa, llegando a los lugares menos pensados. Por casi 300 años los fuegos de la persecución ardieron; hombres y mujeres se volvían locos. Pueblos enteros donde se sospechaba que habían uno o dos brujos, eran sacrificados bajo el grito de “Destruyan a todos que el Señor reconocerá a los suyos”. En 1.586 el Arzobispo de Treves decidió que los brujos del pueblo habían sido los responsables del severo invierno, por lo cual 120 hombres y mujeres fueron sometidos a tortura para lograr una “Confesión”, por la cual fueron quemados vivos, bajo el cargo de interferir con los elementos. Un ejemplo del tipo de histeria originado por los monjes es el caso del Las Brujas de Salem, en el cual de todas las personas que fueron colgadas bajo el cargo de Brujería, posiblemente solo dos eran reales seguidoras de la antigua religión. Todos los demás eran pilares fuertes de la Iglesia del lugar, hasta que unas niñas los acusaron de Brujos.
 
LA EPOCA ARDIENTE
Es conocida como época ardiente, aquella en la que todos los que no creían o abrazaban la religión católica, eran quemados vivos o ahorcados (en algunos países no se permitía quemar a nadie, así que los colgaban).
Es interesante notar que en esta época muchas de las personas que murieron, ni siquiera eran wiccanos, sino sólo personas que no eran queridas en sus pueblos y por ello eran acusadas como brujas.
No es menos interesante notar cómo la ignorancia del cristianismo acusó a los brujos de ser adoradores del diablo y de matar niños, cuando en realidad no existe tal práctica entre los wiccanos ya que no creemos en el diablo y menos podemos derramar sangre, ya que eso va en contra la carga de la Diosa y contra el amor y respeto hacia todo lo viviente.
Se estima que el total de ejecuciones (según la iglesia católica) fue de 3.000; y 9.000.000 (según varias fuentes de información paganas). La figura actual basada en el examen de documentos de juicios y tribunales estima que el número de archivos perdidos asciende a 200.000. Como era de imaginar, esto es casi igual al valor geométrico de números estimativos.
Los jueces no perseguían solamente a mujeres. El balance de género variaba de acuerdo a la localidad. Un 90% de los acusados fueron hombres en Islandia, cerca de 80% fueron mujeres en Europa. Sin embargo, sobre el número total de ejecutados, el 75% fueron mujeres.
La mayoría de las sentencias de muerte eran dictadas por cortes civiles, no por la iglesia católica. Sin embargo, la iglesia estaba indirectamente involucrada, ya que ella proveía las fuentes teológicas en los casos civiles.
Los inquisidores no buscaban sólo a brujos, principalmente se interesaban en herejes.
Aún así, la iglesia no es directamente responsable por las muertes dadas por sentencias civiles, aunque si era responsable por los arrestos por causa de creencias diferentes a las suyas; por las torturas y ejecución de minorías religiosas en esas cortes. Una costumbre, era que si las creencias de alguien diferían de las de la iglesia católica, no se le podía dar a esa persona libertad de culto ya que corrompería al resto del pueblo.
La severidad de la persecución no era uniforme en toda Europa; se concentró primeramente en el este de Francia, Alemania y Suiza. Muchos países se libraron de los tiempos ardientes. La época ardiente y su persecución disminuyó mucho con la llegada de la Epoca de la Iluminación, cuando las personas empezaron a preguntar sobre “verdades” religiosas sostenidas durante mucho tiempo. Esto forzó a que terminase la ejecución de los brujos en Europa y América.
Lo importante de esa época para nosotros, más que los números de cuantos murieron, es que las leyes de inquisición fueron abolidas. Hoy en día seguimos siendo víctimas de persecuciones por el hecho de que nuestras creencias son diferentes a las de otras religiones y aunque no nos queman vivos o nos llevan a la horca, es algo con lo que debemos vivir diariamente, especialmente aquellos que vivimos en países con una alta moralidad cristiana.
 
EL RESURGIMIENTO DE LA ANTIGUA RELIGION
En 1.951, en Inglaterra, fueron abolidas las últimas leyes en contra de los brujos. En 1.954, Gerald Gardner, publicó un libro llamado “Witchcraft Today” (Brujería Hoy) en el que afirma que las teorías de Murray eran correctas y confesaba estar seguro de ello ya que él mismo era un Brujo. También sostenía que posiblemente la Antigua Religión estaba por desaparecer, pero grande fue su sorpresa, cuando empezó a tener noticias de Grupos o Covens esparcidos por toda Europa.
La Antigua Religión ha recorrido un largo camino desde sus humildes orígenes en la prehistoria hasta nuestros días. Ha crecido en gran manera y hoy es una religión conocida mundialmente, gracias a todos aquellos que de una u otra manera decidieron abrazar la fe y hacerla pública. A esto debemos agregar que gracias al Internet, muchas más personas están conociendo la Wicca e interesándose por esta filosofía de vida, que al contrario de otras religiones, instan al hombre a realizarse en un ser completo, libre y por ende feliz.
COMO TRATAR CON LOS DE OTRA RELIGION

Hay algo que debemos que tener siempre en cuenta, y es que cuando nos encontramos ante personas que no comparten nuestras creencias, el término “Brujo”, los incomoda de entrada y lo asocian directamente con el satanismo. Por ello, siempre recomiendo usar el término “Wicca”. Además de no saber qué significa, no les asusta tanto.

Otra cosa que tenemos que tener en cuenta es que, la era ardiente ya terminó, y no tiene por qué haber enemistad entre el cristianismo y la wicca. Cada uno debería seguir su camino, y preocuparse en estudiar sus doctrinas para mantenerse firmes en ellas en todo momento. Debemos estudiar y saber en qué están basadas nuestras creencias para que en el momento de compartir con alguien que no sabe, estemos preparados para explicar lo que creemos y responder a sus preguntas.

Otra cosa a considerar también es si seremos brujas “OUT OF THE CLOSET” o dentro del closet… es decir, si diremos públicamente que somos brujos, o lo mantendremos en secreto; de cualquier manera esta bien. Es nuestra elección, y muchas veces tenemos que hacer lo que es mejor para nosotros.

Hoy en día, hay muchos que quizás nos acusarán de ser adoradores del diablo, de matar chicos en “Halloween”, o de reunirnos a invocar espíritus. Si nosotros sabemos lo que somos y lo que hacemos, todas esas acusaciones nos pasarán de largo.

Así que la mejor preparación para tratar con los de otras religiones, es estudiar la nuestra; preocuparnos por lo que nosotros creemos y vivir un estilo de vida de acuerdo a nuestra “rede”. Si lo hacemos, nadie podrá decirnos nada, y más aún, recurrirán a nosotros cuando tengan problemas, ya que seremos los “SABIOS DEL VECINDARIO”.

Portos GoldWing.

La Diosa en las trece noches mágicas

“Yo soy la doncella de la noche,

 la dama de los corazones,

la señora de las mareas,

Yo soy la blanca Luna entre las estrellas.”
Los celtas reverenciaban por igual a la energía masculina que a la femenina, identificando a esta última con la Luna. La Diosa madre, la dama de las estrellas o la señora de las mareas, ha sido una figura de gran importancia dentro de Wicca, ella es el aspecto complementario de la creación, representa la energía creadora, el interior pasivo de la Tierra donde se gesta la vida. Es la que nos da el poder de la intuición, la magia, la adivinación y los sueños.

 

La Luna es la primera referencia que tenemos del tiempo y los ciclos de la naturaleza, nos manifiestan cómo es que la Tierra nace, crece, madura, envejece y muere para renacer posteriormente. Entender y celebrar la Luna es conectarnos con nuestros propios ciclos, es sentir la inspiración de la Diosa y dejarnos cautivar por el brillo de su luz bajo el oscuro cielo.

 

A diferencia de otras tradiciones espirituales en donde se relega el papel de la mujer a un segundo término, en Wicca, el aspecto femenino es de suma importancia. La sociedad celta tenía una configuración matriarcal, un zodiaco lunar y un conocimiento profundo de las influencias que este astro tiene sobre los hombres.

 

En Wicca se rescribe la espiritualidad femenina rindiendo reverencia a la mujer y dándole nuevamente el cargo de sacerdotisa dentro del coven. Se le considera capaz de celebrar los rituales sagrados al igual que cualquier varón y se le reconoce la facultad de tener contacto con la Divinidad como un don natural.

 

La Diosa lunar es trina, en ella coexisten los tres misterios de la vida; una es la doncella (Luna nueva hasta cuarto creciente) a cuyas diosas se les denomina blancas y las velas que se utilizan para invocar este aspecto son de dicho color; otra es la madre (Luna llena); a estas diosas se les conoce como rojas y sus velas pueden ser plateadas o rojas; y finalmente la tercera es la anciana, bruja o arpía (cuarto menguante hasta Luna nueva); a sus diosas se les denomina oscuras y sus velas pueden ser negras o plateadas.

 

Podemos encontrar en los diferentes panteones de las religiones antiguas muchos nombres distintos para identificar cada uno de los aspectos de la Diosa. En Wicca la conocemos como la Diosa de los Diez Mil Nombres. Investiga sobre los diferentes panteones, las cualidades y mitología de cada una de las diosas que llamen tu atención para que puedas elegir cómo la llamarás durante los rituales.

 

DIOSAS LUNARES CELTAS IRLANDESAS

 

Anu (doncella)

Badb (madre)
Macha (anciana)
 

DIOSAS LUNARES CELTAS GALESAS

Blodeuwedd (doncella)
Arianrhod (madre)
Cerridwen (anciana)
 

DIOSAS LUNARES CELTAS DE LA LEYENDA DEL REY ARTURO

 

Elaine o Vivian (doncella)

Margausa (madre)
Morgana (anciana)
 

DIOSAS LUNARES DE DIFERENTES PANTEONES

 

DIOSAS BLANCAS (DONCELLAS)

Branwen, Ishtar, Artemisa, Minerva, Brigith, Vesta, Hestia, Venus y Atenea.
 

DIOSAS ROJAS (MADRES)

Isis, Epona, Hera, Deméter, Juno, Ceres y Gaia.
 

DIOSAS OSCURAS (ANCIANAS)

Morrigu, Caillech, Lilith, Kali, Freya, Kore, Scathach y Hécate.