La magia del Muérdago

En sus hojas y ramas se encuentra la “magia” de sus propiedades terapéuticas, que debe a la presencia en su composición de viscotoxinas, proteínas con acción estimulante sobre el sistema inmune; alcaloides, sustancias químicas producidas por las plantas; y lectinas, moléculas complejas que contienen proteínas y azúcares.

La propiedad más destacada del muérdago es su capacidad para estimular el sistema inmune, por lo que ha sido considerado como “Modificador de la Respuesta Biológica”, un privilegiado grupo en el que se encuadran una serie de sustancias biológicas que, utilizadas individualmente o en combinación con otros agentes, estimulan la respuesta del organismo a la infección y la enfermedad.

Existe un extenso cuerpo de estudios clínicos que sustenta las propiedades inmunoestimulantes del muérdago, que han demostrado mejoras en diferentes respuestas inmunes específicas. Pero el muérdago también posee una poderosa acción antioxidante como se encargó de poner de relieve un estudio desarrollado en 2006 por investigadores rumanos que, además, constató que son las hojas más jóvenes de la planta las que mayor riqueza en antioxidantes presentaban.

Los numerosos estudios clínicos existentes en torno al muérdago ponen de relieve que esta planta encierra en sí propiedades terapéuticas de primer orden y que, al margen de misticismos y creencias, es ahí precisamente donde reside su magia.

Lo cierto es que los druidas veneraban el muérdago, y más aún si lo conseguían cortar de un roble. El muérdago se corta a mediados de verano o en caso de emergencia, cuando la luna tiene seis días, contando desde la luna nueva. Hay que cortarlo de un solo tajo y no dejar que caiga al suelo, no debe tocar la tierra, colocándolo en una tela blanca, y por supuesto los druidas usaban una hoz de oro.

Los druidas reunían al poblado en torno a un roble cargado de muérdago para realizar sus oraciones y peticiones.

Esta es una de las hierbas útiles para todo propósito mágico, algo así como el comodín de las hierbas. Se utilizan tanto sus hojas como las bayas.

Antiguamente se ponía en las cunas de los bebés para evitar que las hadas los cambiasen por otros niños, y las mujeres lo llevaban encima para ayudarlas a quedarse embarazadas. El muérdago colgado en el dormitorio, en el cabecera de la cama o bien debajo de la almohada proporciona un sueño apacible y un descanso profundo. También puede ayudarte a tener sueños agradables.

Se utilizaba en forma de corona y se colocaba en la puerta de entrada de la casa, como protección contra el mal, además de para alejar a las brujas y a los demonios.

El muérdago se utiliza para curar la heridas recientes aunque no se debe aplicar directamente sobre la herida.

Se ha empleado para protegerse de todo tipo de desgracias, de enfermedades y se creía que protegía del los rayos y de los incendios.

Se sigue manteniendo la tradición de besarse bajo una rama de muérdago en Navidades, para tener un año lleno de felicidad y prosperidad. En realidad está costumbre viene de que se pensaba que sí una pareja se besaba debajo de un muérdago permanecería siempre enamorada.

Quemado sobre un carboncillo como un incienso ahuyenta el mal, y el aceite sirve para vestir velas.

El muérdago es una planta que todos asociamos sin querer con las Navidades. Colgada sobre nuestras puertas o adornando el árbol de Navidad, la vemos año tras año, normalmente de plástico, y bien poco o nada sabemos de ella, únicamente que un beso dado a la persona amada, bajo su influencia, nos deparará mucha suerte y amor eterno. ¿Pero que es realmente el muérdago? ¿De donde proviene la creencia de la magia de esta planta?
El Phoradendron leucarpum, que es el nombre técnico del muérdago, es una planta situada especialmente en las regiones tropicales y subtropicales del mundo. Existen de 700 a 1400 especies divididas en las familias, Viscaceae y Loranthaceae que varían desde el género no parásito hasta el completamente parásito.

El muérdago navideño, el que nosotros más conocemos, pertenece a un grupo de plantas vasculares, con flores que parasitan el tallo de árboles y arbustos. Crece en manojos en los troncos y de ellos obtiene el sustento para vivir. Al ser una hemiparasita, sí puede elaborar su propia clorofila pero necesita del tejido xielmático de su hospedador para conseguir los nutrientes necesarios para su desarrollo y los adquiere utilizando su propio sistema endofítico.

Las flores del muérdago nacen en las axilas de las hojas de este arbusto, son pequeñas y unisexuales, es decir cada planta tiene un solo sexo. Las flores hembras se convertirán en pequeñas bayas blancas de carne pegajosa que madurarán en invierno. Cada una de estas contiene una semilla que las aves se encargarán de transportar a otros árboles o otras partes del mismo. La estructura de esta planta es primitiva y reducida en apariencia. Cuando esta baya transportada por cualquier pajarillo alcanza el tronco de un árbol, un pegajoso acodo en la semilla le permite adherirse al hospedador. Dentro de un disco adhesivo germina y se desarrolla. Como la implantación de esta hemiparásita produce ciertos cambios en el área ocupada del hospedador, su crecimiento en principio es lento. Las yemas no serán visibles hasta el segundo año, pero cuando su sistema endofítico se ha establecido la planta crece rápidamente. Entonces brotaran las hojas siempre verdes, duras y carnosas que la caracterizan y de nuevo comenzará todo el ciclo. El muérdago prefiere los árboles frutales, especialmente el manzano pero también se le puede encontrar parasitando robles.

Hasta aquí hemos conseguido averiguar un poco sobre la estructura y desarrollo del muérdago, pero aún no hemos aclarado el motivo de la creencia de la magia de esta planta.

Para hacerlo debemos remontarnos en el tiempo hasta la prehistoria y los druidas. El historiador romano Plinio en su Historia natural, nos hablaba ya de estos sacerdotes y magos celtas explicando el complejo ritual del que se servían para su recolección, siempre en determinadas fechas del año y prefiriendo el muérdago nacido en los troncos de los robles. Lo utilizaban para protegerse de los rayos, de la maldad, de las enfermedades, para ayudar a las mujeres a la concepción, para hacerse invisibles, para curar heridas. El muérdago era su planta mágica por excelencia y los druidas lo recogían cuidando que no tocase el suelo, bien en el solsticio de verano o bien en el de invierno, siendo diferente por ello sus aplicaciones.

Las leyendas sobre el muérdago son innumerables; una francesa nos relata que en su origen esta planta era un árbol pero habiendo sido utilizada para construir la cruz donde Jesucristo sufrió su martirio y muerte, Dios la condenó a no obtener jamás un lugar en la tierra y a tener que depositar sus raíces sobre otros árboles. La leyenda del beso debajo del muérdago nos llega de mano del dios de la paz, Balder, este fue herido y muerto por una flecha de muérdago, esto entristeció mucho al resto de los dioses, que conmovidos por los llantos de la amada de Balder, le restituyeron la vida para que continuase eternamente con su amor. Por ello, en tributo a esta pasión sin fin, Balder ordenó que cada vez que una pareja enamorada pasase por debajo de una rama de muérdago, se besasen para perpetuar su amor.

Esta planta como hemos comprobado hasta ahora, tiene múltiples aplicaciones y significaciones mágicas, pero la ciencia no la ha olvidado por ello y ha estudiado profundamente el muérdago hasta llegar a aislar sus componentes, extrayendo la viscotoxina del Viscum alba, o muérdago europeo y del Phoradendron serotinum, la phoratoxina, ambas proteínas producen un descenso de la fuerza contractil del corazón, originando una bradicardia.

También la lecitina específica de galactosa se extrae de esta planta y consigue una mejora en la calidad de vida de los pacientes sometidos a quimioterapia y radioterapia, ya que aumenta la respuesta del sistema inmunológico y los niveles de endorfina del plasma B.

En 1994 Heiny y Beuth, experimentaron los efectos del muérdago sobre el cáncer de mama, tratando a un grupo de 68 pacientes aquejados por carcinoma de mama . Estos fueron quirúrgicamente tratados y hospitalizados para someterlos a la quimioterapia. Usando el estandarizado galactósido-muérdago específico (ML-1) aislado del muérdago europeo, Viscum alba, les fue administrando un tratamiento subcutáneo durante 12 semanas. Los resultados fueron óptimos demostrándose que los niveles de endorfina B aumentaban después del tratamiento con ML-1.

El porqué de los besos bajo el muérdago.
El historiador romano Plinio en su Historia natural, nos hablaba ya de estos sacerdotes y magos celtas explicando el complejo ritual del que se servían para su recolección, siempre en determinadas fechas del año y prefiriendo el muérdago nacido en los troncos de los robles. Lo utilizaban para protegerse de los rayos, de la maldad, de las enfermedades, para ayudar a las mujeres a la concepción, para hacerse invisibles, para curar heridas…El muérdago era su planta mágica por excelencia y los druidas lo recogían cuidando que no tocase el suelo, bien en el solsticio de verano o bien en el de invierno, siendo diferente por ello sus aplicaciones.

Las leyendas sobre el muérdago son innumerables; una francesa nos relata que en su origen esta planta era un árbol pero habiendo sido utilizada para construir la cruz donde Jesucristo sufrió su martirio y muerte, Dios la condenó a no obtener jamás un lugar en la tierra y a tener que depositar sus raíces sobre otros árboles. La leyenda del beso debajo del muérdago nos llega de mano del dios de la paz, Balder, este fue herido y muerto por una flecha de muérdago, esto entristeció mucho al resto de los dioses, que conmovidos por los llantos de la amada de Balder, le restituyeron la vida para que continuase eternamente con su amor. Por ello, en tributo a esta pasión sin fin, Balder ordenó que cada vez que una pareja enamorada pasase por debajo de una rama de muérdago, se besasen para perpetuar su amor.

El muérdago, símbolo de amor eterno
El muérdago, el árbol de Navidad, el acebo, la flor de Pascua, son plantas que simbolizan la Navidad. Todas ellas están rodeadas de magia y de leyenda.
El muérdago siempre ha estado asociado al poder y la magia, es símbolo de vida eterna ya desde los druidas. Los sacerdotes y magos celtas tenían un complejo ritual para su recolección, tenían cuidado al recogerlo que no tocase el suelo. Lo hacían bien en el solsticio de verano o bien en el de invierno, siendo diferente por ello sus aplicaciones y prefiriendo el muérdago nacido en los troncos de los robles.

Lo utilizaban para ayudar a las mujeres a parir, para protegerse de los rayos y las enfermedades, para curar heridas… El muérdago era su planta mágica por excelencia. Era y es considerado como hechizo para ahuyentar el mal. Esta planta tiene una gran tradición ritual y posee grandes propiedades medicinales.

Las leyendas sobre el muérdago son innumerables, pero quizás la más popular sea la leyenda del beso, leyenda que nos remonta a la mitología nórdica. Esta leyenda viene del dios de la luz y la verdad Balder que fue herido de muerte por una flecha que contenía muérdago. Los dioses conmovidos por los llantos de su amada, le restituyeron la vida para que continuase eternamente con su amor. Por este motivo, el dios Balder en tributo a este amor eterno, ordenó que quedara perpetuado el amor de todas las parejas que se besasen debajo de una rama de muérdago. La leyenda más cercana a nuestros tiempos cuenta que por Navidad, la persona que debajo de una planta de muérdago reciba un beso, encontrará su amor eterno. (Desde que el acebo pasara a ser especie protegida, poco a poco el muérdago ha ido sustituyendo al acebo en la decoración para la fiesta de Navidad, al igual que el acebo es originario de Europa y la mayor diferencia entre ambos es que las bayas- bolitas – del muérdago no son rojas sino blanquecinas).

Cuando hablamos de muérdago a todos nos viene a la mente esa típica escena navideña de una pareja que se siente «obligada» a besarse cuando se encuentra bajo él. Sin embargo, el muérdago tiene un significado mucho más grande que ese. Resulta que se trata de una de las plantas con mayor significado simbólico como protector de las casas y los establos.

Era sagrado para los antiguos druidas quienes lo consideraban un símbolo de paz, un poderoso amuleto protector y un bien para cualquier mal físico o mágico. Además de emplearlo con fines terapéuticos, su uso era muy común en los ritos de fertilidad y en las festividades asociadas al final del año celta (1 de noviembre) y al solsticio de invierno (21 de diciembre), fechas en las que se suele recolectar.

El rito de recolectar el muérdago era muy ceremonioso y complicado. Se debía coger el primer día de luna nueva y no se podía cortar con ningún instrumento de hierro o acero. Los druidas utilizaban una hoz de oro para cortarlo e inmediatamente lo ponían en una prenda blanca evitando que tocara la tierra o cayera al suelo. El muérdago más valioso era el que crecía en los robles, el árbol sagrado de los celtas. Con él confeccionaban guirnaldas y adornaban las casas para proteger a sus moradores de espíritus maléficos y evitar visitas indeseadas. Desde entonces se consideró una defensa contra brujas y demonios y se extendió la costumbre de colocar unas ramitas en las entradas de las casas. Y como este es el lugar de intercambio de besos con las visitas que llegaban, se creó esa vinculación que existe entre el muérdago y los besos. La planta, además, protegía de una forma especial a las parejas que se besaban en ese momento de feliz encuentro.

Algunas leyendas cuentan que sus poderes mágicos provienen de que fue creado como un elemento que no es del cielo ni de la tierra pues sus raíces no tocan nunca la tierra ni se sostiene por sí mismo en el aire.

El Muérdago, la planta esotérica de la Navidad
El muérdago, una de las plantas más legendarias de la historia de la Botánica, relacionada con los celtas, cuyos sacerdotes (druidas) la consideraban la panacea de todos los males, sigue siendo uno de los símbolos de la Navidad, y también de la inmortalidad.

El muérdago (muédago o liga en castellano; vesc en catalán; mihura en euskera, y visco o visgo en gallego) es un arbusto pequeño cuyo grosor no sobrepasa el metro de diámetro. Esta planta semiparasitaria, que atrae agua y sustancias minerales de la planta sobre la que crece, se considera un vegetal del reino intermedio (ni árbol ni arbusto) y, según la leyenda, se originaba allí donde el rayo había caído sobre un árbol, preferentemente una encina o roble.

En España se desarrolla principalmente en el Pirineo central y occidental, toda la cornisa cantábrica, el Sistema Ibérico, la Alpujarra (Granada), la sierra de Segura (Jaén) y la sierra de Grazalema (Cadiz). La floración tiene lugar entre marzo y mayo; las bayas maduran en noviembre y diciembre, que es cuando se procede a su extracción para obsequiarse en Navidad. Para que se consiga su efecto benefactor es preciso que el muérdago se reciba como regalo, y no como fruto de una compra.

Es símbolo de buena suerte, otorgando, además, la fortuna a quienes se besan bajo esta planta durante la Navidad.

En las leyendas célticas, el muérdago siempre ha estado vinculado a los robles y encinas, para, como planta parasitaria, extraerles las riquezas que precisa para vivir, pero con unos límites que la naturaleza ha impuesto a esta planta para no estrangular a la anfitriona.

Los druidas le atribuian a esta planta poderes maravillosos, entre los cuales se encontraba evitar las heridas, para protegerse de los rayos, de la maldad, de las enfermedades, para ayudar a las mujeres a la concepción, para hacerse invisibles, para curar heridas y la sanación de la epilepsia. También acostumbraban a cortar las ramas del muérdago de las encinas con una hoz de oro, para ser luego ofrecida a las divinidades coincidiendo con el sacrificio del toro.

El color amarillo de la rama seca de muérdago se creía apto para descubrir tesoros enterrados. La varita mágica dorada, fabricada con muérdago, abrió a Eneas la puerta del Infierno, según la mitología de la Grecia clásica.

El muérdago no simboliza la sabiduría, pero sí los árboles sobre los que se desarrolla (encina y robles). El muérdago es transportado por los pájaros del cielo, reforzando el simbolismo de inmortalidad. En este sentido, queremos recordar a Von Ranke-Graves, erudito en la simbología de la historia.
No estaban los antiguos druidas muy equivocados cuando consideraron al muérdago como su planta mágica, sus propiedades terapéuticas están hoy más que demostradas. Ahora solo nos resta comprobar si un beso dado bajo un pequeño ramillete verde de esta planta realmente tiene la facultad de concedernos el amor eterno y toda la suerte que necesitamos para comenzar este año que entra.

En la tradición celta o cristiana, el muérdago era una planta revestida de mágicas connotaciones. Los druidas celtas lo buscaban en las copas de los robles sagrados en la sexta noche lunar. Lo cortaban con una hoz dorada, entre ritos y oraciones, en la creencia de que protegería a sus poseedores de todos los males, y que les proporcionaría vitalidad y fertilidad. Durante la Edad Media, sus ramas se colgaban de los techos y puertas de casas y establos para protegerlos de los espíritus del mal y de la entrada de brujas. Ritos y prácticas que han llevado a la costumbre de utilizarlo en nuestros días como adorno navideño, símbolo de dicha y protección.
Al margen de las propiedades mágicas que se la han atribuido a lo largo de la historia, el muérdago o Viscum album es una planta de la familia de las lorantáceas que se puede encontrar en Europa, Asia y algunas zonas del continente africano. Semiparásita de diferentes árboles o arbustos como pino, manzano o álamo, puede llegar a convertirse en arbusto y alcanzar el metro de altura.

 
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Muérdago

Nombre científico: Viscum Album L. (Europea), Phoradendron serotinum, Phorandendron tomentosum (Americana)
El muérdago es originario de Europa, Asia y el norte de Africa. El muérdago es un arbusto semiparasitario de la encina, el peral, el sauce, el tilo, el pino, etc. El árbol hospedero debe tener por los menos 20 años para que el muérdago crezca. El muérdago puede llegar a medir hasta un metro de altura, sus flores son pequeñas y del mismo color que las hojas. Sus hojas son ovaladas, gruesas y de 2,5 cm a 5 cm de longitud. Sus bayas son blancas y contienen un jugo viscoso. Se recolecta en otoño e invierno, antes que aparezcan las bayas. Las partes del muérdago que se utilizan en la medicina natural son las hojas y las ramas. Estas partes se ponen a secar en una corriente de aire, colgadas en ramilletes, o en secado a no más de 40 grados para que conserven su color. Siempre que sea posible hay que usar la planta fresca. Sus bayas son tóxicas.

Un parásito
El muérdago es una planta semiparásita de tallos articulados y siempre verdes. Tiene flores masculinas y femeninas y da unas bayas, primero verdes y blancas al madurar, que no son comestibles y que maduran a finales del otoño. Crece preferentemente en las ramas de encinas, pinos y robles, en lo que a simple vista parece una madeja de tallos en forma de pelota.

Un pasado mágico
El muérdago era sagrado para los antiguos druidas, un bien para todo mal, físico o mágico. Aparte de sus innegables virtudes para combatir la arteriosclerosis y la tensión arterial, se le atribuía el poder de proteger y curar de forma mágica. Era además considerado un símbolo de paz y un poderoso amuleto protector, además del símbolo de la masculinidad, como contraposición al acebo, que era el símbolo de la femineidad. Según una antigua superstición, se colgaba sobre las cunas de los niños, para evitar que las hadas los robasen y los sustituyeran por otros. Hay leyendas que dicen que sus poderes mágicos provienen de que fue creado como un elemento que no era del cielo ni de la tierra, ya que sus raíces no tocan nunca la tierra, pero tampoco se sostiene por sí mismo en el aire. De ahí la costumbre de recogerlo sin permitir que caiga al suelo, y de colgarlo del techo.

El beso debajo del muérdago
El muérdago se utilizaba con profusión en las festividades asociadas al final del año celta, hacia el 1 de noviembre, y del solsticio de invierno. Con la aparición del cristianismo, entre el pueblo, siguió siendo considerado un buen augurio para sus poseedores, siempre que se hubiera cortado con la debida reverencia, pero su fuerte simbología pagana hizo que cayera en desuso, salvo en lo que se refiere a la tradición «romántica». Ya en la antigüedad, se consideraba que besarse debajo de un árbol con muérdago hacía durar el amor o incluso podía iniciarlo. Ése es el significado de la costumbre actual de besar a la pareja debajo del muérdago (colgado normalmente del dintel de una puerta o del techo, a falta de un roble o una encina): se supone que hace perdurar el amor.

El rito de cortar el muérdago
Por supuesto, el muérdago se puede comprar ya cortado, en mercadillos navideños, a menudo formando parte de pequeños ramos con otras plantas siempre verdes, y casi siempre con bayas. En la antigüedad, el rito de cortar el muérdago era respetuoso y complejo. El mejor muérdago para cortar, el más valioso, era el que crecía en los robles. La tradición decía que había que pedir permiso a la planta antes de cortarla, y que quien no lo hiciera con la debida reverencia sufriría todo tipo de males. Había que cortarlo cuando la luna tenía seis días, de un tajo, utilizando una hoz de oro y evitando que cayera al suelo.

Es posible que le gusten las tradiciones y que desee cortar usted mismo esta planta. Evidentemente, el principal problema suele residir, primero en localizar un árbol parasitado… y después, en trepar a él, armados de unas buenas tijeras de podar. Recomendamos prudencia.

Terapéutica del muérdago
El mayor valor terapéutico del muérdago es bajar la presión arterial. Se ha demostrado que mata las células cancerígenas y estimula el sistema inmune. El muérdago presenta propiedades medicinales contra las inflamaciones, la epilepsia y el reumatismo. El muérdago, como planta medicinal, ayuda a mejorar la circulación sanguínea, disminuye la presión arterial, hemorragias de la nariz, de los pulmones (hemoptisis); dolores de cabeza y mareos; es efectivo para prevenir y tratar la arteriosclerosis, litiasis renal y urinaria, artrosis, urea, enfermedades crónicas de los riñones y el tratamiento pre y post-operatorios de tumores malignos. También, el muérdago europeo o Viscum album es utilizado para tratar la ansiedad, artritis, hipertensión, convulsiones, epilepsia, gota, dolor de cabeza, histeria, insomnia, migraña, varices y vertigo.

Modo de empleo:
– Infusión:
Beber 1/2 – 1 taza (1 – 2 cucharadas de hojas por una taza de agua hirviendo), 3 veces al día para bajar la presión arterial. Preferentemente después de las comidas.
– Tintura:
Es recomendable usar la planta fresca. Tomar 10 gotas, 3 veces al día para bajar la presión arterial.
– Polvo:
Un gramo y medio al día, en cápsulas de 200 mg.
– Extracto Fluído:
20 a 30 gotas, hasta tres veces por día. También se puede tomar 5 gramos por día
– Maceración:
Una cucharada sopera en agua fría durante 12 horas, tres tomas al día.
Contraindicaciones:
– Esta contraindicado en pacientes con cardiopatías, insuficiencia renal, enfermedades hepáticas, embarazo, lactancia, hipotensión, hipersensibilidad a las lecitinas del muérdago, tuberculosis, tratamiento cardiotónicos y en niños.
– No se debe consumir crudo y son procesar porque es tóxico.
– Debe ser utilizado solo bajo la vigilancia de un profesional.
– Antes de hacer sus propios productos y arriesgarse a la toxicidad; es recomendable comprar de las diferentes compañías y usar desacuerdo a las recomendaciones del fabricante.

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Hiedra

La hiedra es una planta trepadora de hoja perenne. Puede alcanzar hasta los 50 m. de alto y es, además, muy longeva. Sus tallos y tronco son leñosos y poseen unas raicillas, lo que facilita que se fijen a los árboles y a las rocas para trepar. Sus hojas son oscuras, palmatilobadas, brillantes, correosas y llegan a poseer de 3 a 5 lóbulos en sus ramas infértiles pero las recién brotadas tienen un verde intenso, claro y especial, como el verde que nace después de una lluvia intensa.

Sus flores son de color amarillo o verde, las cuales agrupan los pedúnculos en forma regular y al mismo nivel. El fruto de esta planta son unas bayas de color oscuro, las cuales tienen en su interior de 3 a 5 semillas envueltas en una sustancia jugosa.

También es posible encontrar la hiedra terrestre, la cual es originaria del norte de Europa y gran parte de los Estados unidos.

Esta planta caduca posee un tallo rastrero y un olor irritante y desagradable, aparte de estar teñida de un color verde grisáceo. Alcanza los 60cm de altura, y está provista de hojas glaucas reniformes y de margen festoneado, siendo estas de color verde con matices púrpuras. Las flores se distribuyen en tríos, son de color violeta-azulado, fragante y con una cima muy contraída y de forma globosa.

Además de ser una planta muy bella, guarda entre sus ramas y bellas hojas mucha magia… Detrás de la hiedra, en esa semioscuridad, hay un mundo burbujeante para los pequeños animales del bosque. Quizá porque sus ramas y sus enormes hojas les ayudan a camuflarse y los animalillos construyen túneles por donde transitan e incluso establecen sus nidos y guaridas.

Es una de las plantas más mágicas y más protectoras que existen, ahora veréis por qué…
La hiedra, debido a ser una planta de hoja perenne, simboliza la inmortalidad del espíritu y por esa razón es para algunas culturas una planta sagrada, como por ejemplo para la cultura minóica y céltica.
Es un puente entre el mundo de las Fae y el mundo de los humanos. No es difícil verlas danzar algunas noches entre sus ramas o brillar tenues y a veces brillantes lucecitas por entre el intrincado entramado de hojas y tallos. Su fuerza y su misterio radica, quizá, en esa posibilidad de un mundo invisible detrás de sus enormes hojas, escondite perfecto para la algarabía entre ese extraño pueblo que conocemos con tantísimos nombres como las Fae, el Pueblo Tranquilo, los Extraños Vecinos, el Mundo de las hadas. Son numerosas las leyendas asociadas a las hadas o seres de la naturaleza que habitan entre sus ramas. Tal es el caso de la Dama Verde de Caerphilly, que algunos dicen que es un hada y otros que es un duende. El caso es que tiene encantado al castillo del mismo nombre y siempre se la puede ver, si es que se puede, vestida de verde teniendo el poder de convertirse en hiedra para escapar a las miradas de potenciales peligros.
Debido a su color verde intenso y a la fuerza con la crece, es una planta asociada a la sensualidad y a los placeres terrenales. Si os fijáis, en la puerta de algunas tabernas veréis una hoja de hiedra pues se la asocia con el dios del vino, Dionisos y se cree que es un potente talismán para combatir la resaca. Si se coloca hiedra en la puerta de un establo o en la de una casa, por su asociación con la fuerza y la sensualidad, nos ayuda a combatir la esterilidad, tanto física como mental (léanse ideas, proyectos, creatividad, etc.)

Asimismo, favorece el amor y el matrimonio por eso muchas jóvenes en los pueblos suelen llevar en el pelo una corona de hiedra trenzada. Su presencia en una casa fomenta los lazos de unión y de amor dentro de una pareja. Podemos realizar encantamientos para favorecer el amor utilizando hiedra.

Es símbolo de la felicidad así que si queréis potenciar que ésta esté presente en vuestras vidas, es muy positivo colocar una corona de hiedra en la puerta de la casa así como tenerlas plantadas en vuestro jardín, terraza o balcón. Es, además, muy protectora.

En brujería se suele utilizar la hiedra también para realizar trabajos de atadura, para asegurar algo que ya tenemos a nivel material.

Al ser una planta que crece entrelazando unas ramas con otras, simboliza la amistad y la fomenta así que podéis utilizarla para todos aquellos trabajos que tienen que ver con reconciliaciones, con potenciar lazos de amistad, solicitar armonía para una reunión, una cita…
Al crecer en forma de espiral, simboliza el crecimiento, la expansión y la renovación así que es buenísima para usarla en encantamientos para potenciar cosas.

Indicaciones de la Hiedra

  • Como expectorante: Esta planta resulta ser un magnifico expectorante, esto gracias a sus propiedades irritantes, pues aumenta la secreción bronquial.
  • Para alteraciones menstruales: Gracias a sus efectos foliculínicos y estrogénicos, sirve como reguladora de la función menstrual.
  • Problemas de la piel: Por sus propiedades irritantes sobre la piel, suele reducir la sensibilidad nerviosa, lo cual es positivo para tratar los dolores reumáticos. También sirve como parasiticida y algunos estudios demuestran sus cualidades para complementar las dietas, convirtiéndose en un agente tópico contra la celulitis.
  • Para acabar con la sarna es será necesario tomar 2 puñados de hiedra, ponerlos a cocinar en 1 taza de agua y dejarlos hervir por algunos minutos. Luego de esto se deben aplicar emplastos sobre la zona afectada por un período de 20 minutos. Este procedimiento se deberá realizar diariamente hasta acabar con la enfermedad.

Contraindicaciones: El uso de esta planta a nivel interno posee un cierto grado de peligro, puesto que puede provocar parálisis bradicardia o incluso respiratoria.

Indicaciones de la Hiedra Terrestre

  • Para la piel: Gracias a su alto contenido en toninos, en infusión, esta planta es recomendable para lavar llagas u otras úlceras externas, a razón de 25g por litro de agua.
  • Como expectorante: La raíz de esta planta se utiliza en caso de tos irritante, o bien como expectorante, esto se le atribuye a la marrubina, la cual actúa positivamente sobre los pulmones.

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Tuatha Dé Danann

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Los Tuatha Dé Danann /t̪ˠuəhə dʲeː d̪ˠan̪ˠən̪ˠ/ («gente de la diosa Danu») fueron el quinto grupo de habitantes de Irlanda según la tradición del Lebor Gabála Érenn (Libro de las Invasiones). Se piensa que representan a los dioses Irlandeses Goidelicos; los redactores cristianos los redujeron a reyes y a héroes históricos.

Historia
Un poema en el Libro de Leinster enumera a muchos de los Tuatha Dé Danann, aunque finaliza «Aun cuando [el autor] los enumera, él no los adora». Goibniu, Creidhne y Luchta son referidos como Trí Dée Dána («Tres dioses de la artesanía»), y el nombre de Dagda es interpretado en textos medievales como «el buen dios». Incluso después de ser reconocidos como gobernantes de Irlanda, personajes tales como Lug, Mórrígan, Aengus y Manannán mac Lir aparecen en las historias ubicadas siglos más adelante, demostrando todos los signos de inmortalidad. Tienen muchos paralelos en el mundo céltico. Por ejemplo; Nuada es cognado con el dios británico Nodens; Lug es un reflejo de la Deidad pan-Céltica Lugus; Tuireann está emparentado con el Gaélico Taranis; Ogma con Ogmios; y Badb con Catubodua.
Los Tuatha Dé Danann según versiones de textos «cristianizados» descienden de Nemed, el líder de una raza anterior de habitantes de Irlanda. Vinieron de cuatro ciudades norteñas, Falias, Gorias, Murias y Finias, donde adquirieron sus habilidades ocultas y cualidades. Llegaron a Irlanda, cerca del 1 de mayo (la fecha del Festival de Beltaine), montados sobre nubes oscuras. Aunque las últimas versiones racionalizan este argumento diciendo que ellos mismos quemaron sus naves para prevenir la retirada, y las «nubes» eran el humo producido por los barcos incendiados.
La tradición pagana, consideraba a los Tuatha Dé Danann como dioses venidos del cielo. Llegaron a Irlanda, lucharon con los Fir Bolg, los Fir Domnann y los Galioin, así como con sus dioses los Fomoré, y se convirtieron durante un tiempo en los únicos señores de Irlanda. Cuenta la Leyenda, que arribaron a la Verde Erinn en barcos voladores envueltos en una densa nube oscura y que inicialmente no pudieron aterrizar, debido a que los gigantes Fomores, habían creado un campo de energía que no podían penetrar.
Conducidos por su rey, Nuada, lucharon en la Primera Batalla de Magh Tuiredh (Batalla de Moytura), en la costa oeste, en la cual derrotaron y desplazaron a los torpes y deficientemente armados Fir Bolg, quienes entonces habitaban Irlanda. Nuada perdió un brazo durante la batalla, que el curandero Dian Cecht reemplazó con un brazo de plata. Existía una ley que obligaba a los reyes de los Tuatha Dé Danann a no tener ninguna deficiencia física, y debido a su mano ya no podía continuar como rey. Fue sustituido por Bres, el medio Fomoriano, quien resultó ser un tirano. Entonces Miach le hizo un brazo de carne y hueso, y Nuada fue restablecido como rey.
Posteriormente, los Tuatha Dé Danann lucharón la Segunda Batalla de Magh Tuiredh en contra de los fomorianos. Nuada fue asesinado por el ojo venenoso de Balor, el rey de los Fomoré, pero Balor fue matado por Lug, que asumió el control como rey.
Una tercera batalla fue luchada contra una ola subsecuente de invasiones, los Milesianos, de Galicia, al noroeste de la Península Ibérica, descendientes de Míl Espáine (quiénes se piensan, representan a los Celtas Goidelicos). Los Milesianos encontraron a tres diosas de los Tuatha Dé: Ériu, Banba y Fodla, que pidieron que la isla fuese nombrada en honor a ellas; Ériu es el origen del nombre moderno Éire, y Banba y Fodla todavía se utilizan a veces como nombres poéticos para designar a Irlanda.
Sus tres esposos, Mac Cuill, Mac Cecht y Mac Gréine, que eran reyes de los Tuatha Dé Danann durante aquella época, pidieron una tregua de tres días, durante los cuales los Milesianos se embarcarían a nueve olas de distancia desde la orilla de la isla. Los Milesianos se conformaron con la petición, pero los Tuatha Dé Danann crearon una tormenta mágica en una tentativa de conducirlos más lejos. El poeta milesiano Amergin calmó el mar con sus versos, y frente a su pueblo desembarcó y derrotó a los Tuatha Dé Danann en Tailtiu. Los Tuatha Dé Danann fueron exiliados al subterráneo en los montes de Sidhe por El Dagda.
Los Tuatha Dé Danann también lucharon contra la bruja Carman y sus tres hijos. Se dice que ellos introdujeron el uso de los carros de caballos y el culto druida en Irlanda.
Según la mitología celta existían dos principios que se dis­putaban el mundo. El primero y más antiguo de esos dos principios es negativo representado por la muerte, la noche, la igno­rancia, el mal y los fomoireos. El segundo nacido del primero, es todo lo positivo, el día, la vida, la ciencia y el bien. Los Tuatha Dé Danann constituían la expresión del segundo de estos principios, ya que de ellos emanaba, por ejemplo, la ciencia de los druidas.
A partir del siglo XI se creó en Irlanda una corriente que intentaba explicar la genealogía de su tierra a través de las tradiciones bíblicas; así, todos los pueblos que po­blaron Irlanda, tanto míticos como históricos, descendían de un tronco común, que a través de Jafet se remonta hasta Adán. Uno de los ancestros de los Tuatha Dé Danann fue Nemed, uno de cuyos hijos, Iarbonel, disfrutó del don de la profecía y escapó a la matanza de la torre de Conann.
Iarbonel abandonó Irlanda y buscó refugio en las zo­nas septentrionales del mundo, allí aprendió encanta­mientos, adelantarse al porvenir y las bases del druismo. Entre sus descendientes se encontrarían los Tuatha Dé Danann que terminarían por regresar a su patria,
La tradición pagana más antigua creía que el origen de los Tuatha Dé Danann estaba en los cielos, ya que eran dioses que llegaron a Eire para luchar contra los Fir Bolg, los Fir Domnann y los Galioin, con los fomoireos, a quienes ven­cieron convirtiéndose en los únicos señores de Irlanda.
Sin embargo los Tuatha Dé Danann fueron a su vez derrotados por los Milé, la moderna raza irlandesa que después de atacarlos y de vencerlos tomaron posesión del país. Los Tuatha Dé Danann vencidos se refugiaron en los Sid o palacios subterráneos que Dagdé descubrió para ellos en las profundidades de las montañas.
En ocasiones recorrían sus antiguos dominios, siempre bajo la protección de algún hechizo que los hacía invisibles para los huma­nos, aunque en ocasiones usaban con ellos su poder prestándoles al­gún servicio.
Siempre aparecían representados con pájaros de hermoso y colo­rido plumaje, pájaros que estaban unidos por una cadena de plata en parejas indisolubles.

Los cuatro tesoros de los Tuatha Dé Danann
Los Tuatha Dé Danann llevaron cuatro tesoros mágicos a Irlanda:
– El caldero del Dagda: La caldera del Dagda del que nadie podría salir sin alcanzar la satisfacción. Este caldero es uno de los orígenes del Santo Grial. En el mito galés de los Mabinogion aparece como el caldero de la regeneración, resucitando a los guerreros muertos. El Dagda tenía una maza con el mismo poder: con un extremo mataba a los vivos y con el otro resucitaba a los muertos. Dagda es el guardián del gran caldero traído de Murias, la ciudad del Otro Mundo, por los Tuatha Dé Danann. Este caldero se dice que suministra alimento sin fin y que aquel que comparta su contenido siempre quedará saciado. Este gran caldero, a menudo llamado «El imperecedero», suministra alimento tanto para las necesidades espirituales como para el mantenimiento físico. Además del caldero, el Dagda lleva un garrote gigante, que requiere la fuerza de ocho hombres para moverlo. Lo arrastra detrás de él usando a veces un juego de ruedas y este garrote es tan inmenso que puede matar a nueve hombres con un solo golpe. Esta extraordinaria arma puede devolver la vida tanto como quitarla. El Dagda necesita solamente tocar a una persona muerta con el extremo pequeño de este garrote y lo devuelve a la vida. Es también conocido como un excelente arpista y es el dueño de los » tres nobles sones.» Estos tres sones provocaban las siguientes reacciones: forzar al sueño, forzar a la risa y forzar al llanto. Los tres nobles sones son considerados de naturaleza mágica.
El caldero es un elemento simbólico de gran importancia entre la tradición celta el gran caldero que suministra de forma inagotable hidromiel, cerveza y carne de cerdo aparece en la literatura irlandesa en las descripciones de los festines celebrados en el mas allá , en el relato “ Mala batalla de ith tuiried,» el dios Dagda posee un caldero con el que nadie se siente insatisfecho, en la tradición Galesa el caldero es un símbolo funerario , el caldero tiene el poder de resucitar a los muertos, en la época del bronce final se usaban los calderos como elementos rituales se han hallado calderos gigantes de capacidades enormes de hasta cuatrocientos litros.
– La lanza de Lugh: La lanza, como casi cualquier instrumento de guerra, es símbolo fálico y de gran poder, simboliza la fortaleza debido a que es recia y no debe vencerse, ni atemorizarse ante el enemigo. La lanza de Lug, también llamada «Lanza de Assal» es llevada a Irlanda por los Tuatha Dé Danann, según los antiguos relatos en lengua gaélica. Esta lanza tiene la particularidad de ser flamígera y solo pierde su fuego si es mojada en sangre humana. También existe la lanza infalible que esgrimía el mítico héroe irlandés Celtchar, la cual nunca erraba en el blanco.
– La piedra de Fal (Lia Fal o Piedra del Destino): La Piedra de Tara o Lia Fáil (que en irlandés significa Piedra del Destino) es un menhir situado en la Colina de Tara, en el Condado de Meath, en Irlanda, que sirvió como piedra de coronación para los Grandes Reyes de Irlanda hasta Muirchertach mac Muiredaig, hacia el año 500 d. C. Según la mitología celta, la Lia Fáil fue traída a Irlanda en la antigüedad por la raza divina de los Tuatha Dé Danann dioses de los celtas irlandeses, que viajaron a través de Escocia desde las «Islas Nórdicas» (que según Geoffrey Keating se refiere a Noruega aunque más probablemente se refiera a las Órcadas), donde aprendieron habilidades mágicas en las ciudades de Fáilias, Gorias, Murias y Finias, llevando consigo un gran tesoro de cada ciudad: los legendarios Cuatro tesoros de Irlanda. La Lia Fáil es de hecho uno de estos tesoros, el originario de Fáilias, de donde nace su nombre. Posteriormente, la piedra fue denominada «Piedra del Destino» (en latín, Saxum fatale).
También de acuerdo con la mitología, la Piedra de Tara tiene poderes paranormales: la leyenda dice que cuando el legítimo Gran Rey de Irlanda pone su pie sobre ella, la piedra ruge satisfecha. También se dice que la piedra tiene el poder de rejuvenecer al rey y otorgarle un mandato prolongado. El Ciclo de Ulster cuenta que el héroe Cúchulainn la partió en dos con su espada cuando la piedra no rugió bajo el pie de su protegido, Lugaid Riab nDerg, y desde entonces sólo rugió ante Conn Cétchathach y Brian Boru.
A partir del nombre de esta piedra los Dé Danann denominaron metonímicamente a Irlanda Inis Fáil (en gaélico irlandés inis significa «isla»), por lo que Fáil se convirtió en un segundo nombre para Irlanda. De ahí que Lia Fáil también pueda traducirse como Piedra de Irlanda, y que Inisfail aparezca como sinónimo de Erin en la poesía romántica y nacionalista irlandesa del siglo XIX y comienzos del XX.

La expresión Fianna Fáil («guerreros de Irlanda», también traducida como «guerreros del destino») también aparece como denominación de los Voluntarios Irlandeses, en el primer verso del himno de Irlanda, y en el nombre del partido político Fianna Fáil, al que pertenece el actual Taoiseach, Brian Cowen.
– La espada de Nuada: una espada invencible, uno de los cuatro grandes tesoros de los Tuatha Dé Danann. Uno de los cuatro grandes tesoros de los Tuatha Dé Danaan fue su espada, Fragarach, que redujo sus enemigos por la mitad.
En la Segunda Batalla de Magh Tuiredh, Nuada perdió su brazo. Dado que ya no era perfecto, su reinado fue tomada por Bres. Su hermano, Dian Cecht , le hizo una mano de plata que sustituyó a la perdida en batalla. Nuada fue conocido como Airgedlámh (Nuada de la Mano de Plata).
Bres al tiempo de subir al trono se había convertido en un tirano y tuvo que ser exiliado. Nuada regresó al trono y fue asesinado por Balor, el abuelo de Bres. Más tarde, Dian Cechts hijo, Miach, reemplazó a Nuada brazo de plata; Dian Cecht lo mató por envidia.

Varias fuentes.

Los Celtas: una cultura ancestral y mágica.

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La magia de la infancia:
Los Celtas ya pensaban que los niños tienen más sensibilidad ante determinados fenómenos “extraños” y son más “perceptivos” que los adultos. Por eso, para ellos, la infancia era un periodo mágico. Los padres ponían un apodo al niño antes de ponerle un nombre (y lo hacían antes de que cualquier fuerza pudiera influir ya en su destino), ya que el significado del nombre determinaría su futuro. Estos apodos procederían de algún acontecimiento de los primeros años de vida y más adelante le daban el nombre, llegando así a un segundo nacimiento con el que ya poseían una sabiduría excepcional para su edad y (algunos) poderes sobrenaturales. Los denominaban “niños sabios”.

En la magia y la guerra:
Para los Celtas la guerra se trataba de un oficio dificultoso, de largo camino para el aprendizaje, de mucha dedicación, destreza y fuerza. Aplicaban una gran disciplina en sus técnicas de combate, con estilos de lucha especiales y desconocidas para muchas de las culturas coexistentes en esos momentos. Eran expertos en el manejo de dagas, espadas, lanzas y escudos; eran capaces de realizar proezas en combate por lo que eran guerreros temibles y muy respetados.
Las armas de los guerreros, de gran trabajo artesanal, eran los bienes más preciados para ellos ya que también les acompañan después de su muerte, para usarlas en el más allá.
Para ellos lo más importante en el campo de batalla era la lealtad, el valor, el honor y el respeto y el objetivo en sus batallas era llegar a “la sabiduría de la espada”.
Temían ser deshonrados. El jefe era responsable de proteger a sus hombres, incluso después de la muerte.
Las mujeres, también eran guerreras… y brujas, que ayudaban con poderosos conjuros para facilitar la victoria en las batallas.
Relatos de textos clásicos de Grecia describen como la magia también tiene un papel importante en la batalla, sobre todo en batallas de poderes mágicos. El nombre propio estaba relacionado con el nombre que tomaban como guerreros y con el nombre de uno de los Dioses, lo que creaba un vínculo entre la persona, el guerrero y el Dios. También con el arma de guerra relacionada con ese Dios, haciendo que el arma llegara a ser una prolongación de su cuerpo. Y también algunos relatos nos narran historias de guerreros con poderes propios.

Su relación con la muerte:
El Señor de los Muertos era el Dios Donn (Donn Firineach “Donn de la verdad”). Ante Él, todos los hombres y mujeres rinden tributo al final de su existencia. Donn, Dios ascentral, habita en una oscura y profunda cueva bajo el cuidado de nueve doncellas que, mediante sus soplidos, crean el fuego de su inmensa caldera mágica. El reino de Donn se extendía desde esas profundas cuevas hasta las tumbas del exterior.
Para ellos la muerte era un viaje hacia otra esfera de existencia y pensaban que la fuente de conocimiento procede del “otro mundo”. La Tierra de los Muertos albergaba la sabiduría y conocimiento de los vivos. Un autor clásico relataba cómo las almas de los muertos atormentaban a los pescadores de Bretaña para pedirles que les llevasen a la Isla de Donn, para acortar su viaje hacia lo que para ellos sería “la luz”. Los pescadores se negaban ya que si un mortal cruzaba ese umbral antes de su hora, al salir envejecía de golpe y moriría en deshonor.

Su conocimiento sobre Climatología:
Los celtas sentían un gran respeto a la naturaleza y al clima ya que su existencia dependía de las cosechas y los animales.
Eran capaces de realizar previsiones meteorológicas para facilitar la pesca y las cosechas, aunque asumían que las fuerzas de la naturaleza controlaban el destino de los hombres. El sol, venerado por ellos, era fuente de vida al igual que la luna.
Asociaban el moviento de las estaciones con el cielo y con “El reino de Donn o de los muertos”.

Su conocimiento sobre el Más Allá:
El otro mundo para ellos era una dimensión sobrenatural en la que el tiempo, el espacio y las leyes cotidianas no tenían valor. En esa dimensión se encontraba el Reino de los Muertos, el Reino de los Dioses, las legendarias Islas Occidentales, el Reino de las Hadas y el Reino Submarino.
Existe un cierto paralelismo con diversas teorías actuales que intentar explicar la existencia de una dimensión en la que existen energías fuera de nuestro entender, donde se manifiestan las psicofonías y otros fenómenos paranormales. Realmente ellos tenían constancia de esa existencia dimensional. ¿Podrían acaso tener razón o disponer de medios de transcomunicación de aquel entonces que desconocemos actualmente?
Tenemos conocimiento de que en el mundo antiguo Pitágoras llego a utilizar algo parecido a la oui-ja para comunicarse con los espíritus de los desencarnados.
Según los Celtas, si un hombre era capaz de volver de esa dimensión, se le concedían poderes sobrenaturales e incluso armas y objetos mágicos. Así como “sabiduría” como en el caso de Druidas y Brujas. La forma de acceder a ese mundo era como una puerta de niebla o la entrada a una cueva misteriosa.
Los celtas ante su tremendo respeto a los animales mantenían la creencia de que muchos de ellos poseían poderes sobrenaturales y un intenso sentido espiritual, que les concedía el poder de ir y venir de forma libre “al toro lado”.
El cerdo, el oso, los perros, caballos eran animales preferentes en su cultura esotérica.
Otras puertas las denominarían “sídh” (las viejas tumbas del paisaje celta) de las que a veces salían hadas para raptar a los hombres y llevarlos al otro mundo, donde serían torturados horriblemente.
Los escritores clásicos admiraban asombrados cómo los poetas celtas pasaban las noches en los alrededores de las tumbas de sus ancestros para, de cierta forma, adquirir su talento. Para ellos los espíritus pasan al mundo de los vivos con relativa frecuencia.
Según Julio César, los druidas celtas en un momento concreto del año se reunían en determinados puntos que formaban un punto de energía especial y conectaban con el cosmos y las puertas a todos los mundos exteriores. Así eran capaces de alcanzar conocimientos profundos sobre el cosmos. Los lugares donde se cruzaban las dimensiones “al otro mundo” poseían determinadas características como cascadas, pozos y serían una especie de barreras, siendo estas más vulnerables en determinados momentos del año.
¿Existían realmente esas puertas? Y de ser así, ¿qué poder o conocimiento poseían en aquel entonces para cruzarlas? Esos misterios probablemente jamás serán resueltos. Los Celtas las denominaban “puertas a otros mundos”.
Cuando era “la noche de los espíritus”, los habitantes solían encerrarse en sus casas por miedo al contacto sobrenatural. En esas noches, valientes guerreros aprovechaban la oportunidad para atravesar el umbral hacia el otro lado, intentando volver con vida y regalos mágicos o poderes siempre manteniendo su fe y cordura.
Los celtas no creían en los ángeles, creían en los “Serafines” que habitaban en el País de los Serafines.
También destacar el gran poder e importancia que para ellos tenían las Tríadas y el número tres. Estaba presente en sus símbolos, en sus grupos de patrullas guerreras, etc. El número tres se relacionaba con la magia, muy normal en su existencia y en su cultura.
Su objetivo primordial era mantener, por encima de todas, las tres condiciones:
– venerar a los dioses
– no hacer el mal
– y comportarse con honor.
Para ellos, la muerte era un punto intermedio en una larga vida. A sus muertos no solo les dotaba de armas, joyas y objetos peronales o mágicos, sino también con comida y bebida para su viaje a ese lado. Incluso se han encontrado en sus sepulturas anímales como perros y caballos.

 

¿Una Wicca Celta?

Hoy en día, much@s bruj@s se consideran celtas y no digamos ya los wiccan@s.

Una cosa es considerarse y otra serlo. Ser wiccan@ no te hace celta. Principalmente porque en la época celta (2000 ac, desde finales de la Edad de Bronce) no existía la Wicca. Vamos, ni en pensamiento. Por eso es una religión NEO-PAGANA, con la que se intenta provocar un «renacimiento» de la Antigua Religión. El precursor de todo esto fué Gerald Gardner en la década de los años 50. Desde que Gardner sacó a la luz su particular manera de vivir la Wicca y la brujería se ha ido modificando, tanto a través de los practicantes de brujería como a través de los practicantes de Wicca, ya que hoy en día dista mucho de las primeras enseñanzas de Gardner. Por ésto, es imposible que la Wicca sea celta. Otra cosa es que queramos tomar bases celtas en el intento de hacer que sea una religión seria y respetada.

Los celtas siempre han sido, son y serán guerreros, tanto espirituales como FÍSICOS. Además de luchar por la verdad y la igualdad. Tenían un gran secretismo en sus costumbre y sobre todo mágico. Ésto quiere decir que los “dones” no pueden hacerse públicos y, mucho menos, comerciar con éllos.
Actualmente, existen pero siguen manteniendo el secretismo (tanto mágico como ritual) y se mueven dentro de grupos cerrados que para nada son accesibles al resto de profanos.

La única forma de ser un wiccano celta, según la doctrina y tradición druida, es pertenecer a élla por sangre o ser invitado por un miembro de una familia que sí lo sea. Una vez se es invitado por alguien celta por sangre, se deben pasar una serie de “pruebas” que te hagan merecedor de ello. Estas personas, los auténticos celtas, los que lo son por sangre, no suelen prodigarse por internet aunque estén en las distintas redes sociales que existen. Y tampoco suelen prodigar su “linaje”. Por éso cuesta tanto demostarlo. Ya véis que el secretismo y la reserva son sus mayores preocupaciones y una de sus obligaciones. Y también el respeto y mantenerse libres en su libertad. En la libertad inherente al ser humano de decir o no qué tipo de religión profesa. Ninguno lleva un neón en la frente que diga “SOY CELTA”. Ninguno se jacta, a ninguno se le llena la boca diciendo: “Soy celta por herencia”. Y normalmente, todas las tradiciones (que en su momento fueron transmitidas de forma oral) son guardadas con recelo y JAMÁS se publican por internet. Se dan a quién es merecedor de recibirlo. Y ¿quién valora ésto? Pués ancianos venerables, normalmente, o jefes de tribu. Dentro de la jerga wiccana, diríamos que son l@s Élder o l@s Sum@s Sacerdotisas/Sacerdotes.

¿Cómo, pués, podemos considerarnos wiccan@s celtas? Como os decía anteriormente, hemos de agradecerle MUCHÍSIMO a Gerald Gardner que tuviese la brillante idea de darle este nombre a una brujería tradicional. Pero no nos olvidemos que Gerald Gardner era, ante todo, un gran ocultista y un gran esotérico (entre otras cosas). Hizo una mezcla explosiva de tradiciones, de leyes, de rituales, etc. que a veces chocaban entre sí y siguen chocando.

Si no realizamos un trabajo profundo dentro de la cultura y tradición celta, jamás podremos decir que somos wiccan@s celtas. Y éso no es fácil porque, como también os decía, el secretismo es extremo.

Ésto es fácil de entender: en la época celta casi no se distinguía entre el bien y el mal. Me explico. Las cosas se hacían porque debían hacerse sin darle demasiadas vueltas. No quiero decir con ésto que fuesen unos salvajes. Pero casi. Tengamos en cuenta que esta civilización empezó a finales de la Edad de Bronce (2000 años antes de Cristo) y llegó a su máximo esplendor a finales de la Edad de Hierro. Desarrollaron las denominadas culturas de Hallstatt y La Tène. La primera ( Hallstatt) fue desde finales de la Edad de Bronce y principios de la Edad de Hierro y tomó su nombre de la Alta Austria. Y la segunda (La Tène) fue desde la segunda mitad de la Edad de Hierro hasta el 50 ac. y fue la que se expandió hasta la Península Ibérica entrando por los Pirineos y la Cornisa Cantábrica. El concepto de bien y de mal es posterior al nacimiento de Cristo, es de nuestra Era. En la época celta se hacían sacrificios animales (básicamente eran cazadores) y se trabajaba con lo que hoy llamaríamos “magia simpática”. Ésto quiere decir que si tenían que curar el riñón de uno de los miembros de la tribu, utilizaban el riñón de un animal porque era no las parecido. Ésto es lo que nos diferencia en la época actual de ellos, sin hacernos ni mejores ni peores. Simplemente que los tiempos cambian y nos adaptamos a ellos. Sí que adoraban a la naturaleza, básicamente porque era una parte de su sustento y debían cuidarla para seguir subsitiendo. Esto ahora lo hemos olvidado. Bueno, no todos. Pero sí la mayoría.

Ahora os voy a explicar los conceptos básicos de la Wicca Celta. Están sacados de distintos textos, que me fueron dados hace ya algunos años, pero creo que es importante que estos conceptos se tengan claros. Así no nos llevamos a confusión.

CONCEPTO WICCA CELTA:
– Las creencias de la Wicca Celta se encuentran firmemente enraizadas en la Tierra y en los Espíritus elementales que constituyen la propia esencia de la Naturaleza, lo que incluye los cuatro Elementos básicos que la conforman: Aire, Agua, Tierra y Fuego.

– Los Wiccanos Celtas se caracterizan por mostrar un gran respeto por la tierra y por el interés hacia el conocimiento constante. Además se interesan por las cualidades curativas de plantas y piedras, el uso de los flujos energéticos de la tierra, los árboles y formaciones rocosas, lagos, ríos, etc.

– Una característica primordial de los wiccanos celtas es la devoción por la Gran Madre, La Madre y las Diosas Guerreras, lo cual brinda una situación de igualdad absoluta entre la mujer y el hombre.

– Un Wiccano Celta está dispuesto a aprender y utilizar la magia de las hierbas y plantas, de las piedras y gemas. Debe respetar los poderes de los Elementales y de los Elementos al solicitar su ayuda. Además debe aprender a comunicarse con los Espíritus de Los Antiguos (nuestros ancestros). Se aprende que aquéllo aparentemente imposible, puede ser posible, si se le respeta adecuadamente.

– La Wicca Celta se basa en el equilibrio de lo espiritual – o supremo – y lo material – o físico -, ya que uno se encuentra presente en el otro. Es primordial cultivar la espiritualidad propia en cada persona, que es la que ayuda a que se entre en contacto con el mundo espiritual.

– Para los wiccanos celtas, los brujos, hechiceros o magos deben cultivar cuatro poderes que se constituyen en normas antiquísimas de iniciación y consisten en “saber” (noscere), “atreverse” (audere), “querer” (velle), “permanecer callado” (tacere): “Saber los conocimientos para practicar los ritos mágicos, atreverse a ponerlos en practica, querer la manifestación y permanecer callado respecto a lo que se hace”. Esta última parte es muy importante ya que el silencio de sus creencias y actos evita que personas curiosas les juzguen o interfieran con sus propias vidas.

– Para permanecer equilibrado, el brujo o bruja wicca celta debe contar con esos cuatro poderes que así mismo están relacionados con los Cuatro Elementos: Saber (noscere) se corresponde con el Aire; Atreverse (audere) se corresponde con el Agua; querer (velle) se corresponde con el Fuego y callar (tacere) se corresponde con la Tierra. Existe un quinto elemento tanto o más importante que estos cuatro: evolucionar, ir, progresar, andar (ire) que se corresponde con El Espíritu que habita en el interior de todas las cosas.

– La tradición wicca celta funciona básicamente respetando y conociendo las fuerzas de las energías del planeta, de la naturaleza, de la Luna y del Sol (representantes de La Gran Madre y el Gran Padre respectivamente). Se trata de una tradición que se encuentra en perfecta armonía con nuestro planeta y por consiguiente con todos los seres que habitan en él.

PRINCIPIOS DE LA WICCA CELTA:

1.- Practicamos ritos para armonizarnos, a nosotros mismos, con el ritmo natural de las fuerzas de vida, señaladas por las fases de la luna, cuartos estacionales y semi-cuartos.

2.- Reconocemos que nuestra inteligencia nos da una responsabilidad única hacia nuestro medio ambiente. Tratamos de vivir a tono con la Naturaleza, en balance ecológico, ofreciendo nuestro compromiso para con la vida y la conciencia, dentro de un concepto evolucionista.

3.- Reconocemos la existencia de un poder lejano más grande que el aparente para la persona común. Porque es más que ordinario, algunas veces se le llama “sobrenatural”, pero nosotros lo vemos como en estado latente dentro de cada uno de manera naturalmente asimilable e inherente a nuestra conciencia.

4.- Creemos que el Poder Creador, en el Universo, se manifiesta a través de la polaridad – masculina y femenina- y que este Poder Creador está en toda la gente, y funciona a través de la interacción – psicológica – de lo masculino con lo femenino. No ponemos ningún género por encima del otro, porque sabemos que cada uno es un apoyo para el otro. Equilibrio de géneros.

5.- Reconocemos ambos mundos, exterior e interior, éste último conocido como el Mundo Espiritual, el Subconsciente Colectivo, Planos Interiores, etc. Y vemos en la interacción de estas dos dimensiones la base para los fenómenos paranormales y para el ejercicio de la magia. No descuidamos ninguna dimensión por la otra, siendo ambas necesarias para nuestra realización personal.

6.- No poseemos una jerarquía autoritaria, pero honramos a aquéllos que nos enseñaron y enseñan, respetamos a aquéllos que comparten su conocimiento y sabiduría, y agradecemos a quienes valientemente se han dado ellos mismos por el liderazgo.

7.- En el vivir diario vemos religión, magia y sabiduría unidas por la forma en que vemos y vivimos el mundo: Una visión global, una filosofía de vida que identificamos como Brujería-Hechicería-La Senda Celta/Druida.

8.- Llamarse “Brujo” no hace un Brujo, pero sí lo hace la herencia y la tradición. Una Bruja o una Hechicera trata de controlar a las Fuerzas de la Vida, dentro de ella misma, para vivir sabiamente y hacer su voluntad sin perjuicio para otros y a tono con la Naturaleza, siempre desde la reserva y el obligado secretismo de su posición mágica.

9.- Creemos en la afirmación y el compromiso con la vida, en una continuación de nuestra evolución y desarrollo de la conciencia, para dar sentido al Universo conocido y a nuestro papel personal dentro de él.

10.- Nuestra única animosidad hacia la Cristiandad, o hacia cualquier otra religión o filosofía de la vida, es referente a que tienden a proclamar ser “la única forma” y han tratado de negar la libertad de culto para los otros, y de suprimir otras formas de práctica y creencia religiosa.

11.- Como Brujos y Hechiceros celtas, no estamos amenazados por los debates de la Historia, los orígenes de diversos términos ni la legitimidad de aspectos diversos de tradiciones diferentes. Estamos preocupados de nuestro presente y nuestro futuro respetando y, guardando de miradas indiscretas, nuestro pasado y nuestra propia historia.

12.- Nosotros no aceptamos el concepto de mal absoluto, ni adoramos a cualquier entidad conocida como “Satán” o “el Diablo”, tan definidos por la tradición cristiana. No buscamos poder a través del sufrimiento de otros, ni aceptamos que el beneficio personal puede estar asociado sólo a la negativa del mismo para otro individuo. Ante las injusticias, luchamos.

13.- Creemos que debemos buscar dentro de Naturaleza lo que contribuye a nuestra salud y nuestro bienestar, rechazando en todo lo posible, aquéllo que no sea natural. La Naturaleza nos da todas las respuestas y, en élla, debemos buscarlas. Solo, en último recurso, aceptaremos la injerencia de la química, tóxica, en nuestro organismo.

LEMA CELTA/DRUIDA:

TIERRA es mi cuerpo, AGUA mi sangre, AIRE mi aliento y FUEGO mi espíritu.

Después de hacer esta exposición escrita, hecha desde el poco conocimiento que tengo y habiéndome ayudado de otros textos, espero conseguir que se respete esta tradición. Espero que se nos tome un poco en serio, porque el esfuerzo que estamos haciendo desde Wicca España para conseguirlo es importante.
También quiero puntualizar algunas cosas referentes a Wicca España:
– Wicca España no tiene un «escaparate» en internet. Utilizamos este medio para que vosotros podáis encontrarnos. Pero nunca se va a exponer nada de lo que se haga en los coven.
– Tampoco vamos a hacer apología ni de esta religión ni de ninguna, evidentemente.
– No queremos «evangelizar» a nadie.
– Nuestra web tampoco es escaparate, sigue siendo para lo mismo: para que nos localicéis.
– Somos próximos para todo aquel que lo pide. Hablamos con todo aquel que nos requiere.

Sólo aclarar una vez más que desde Wicca España seguimos la tradición de Wicca Ávalon, PERO NADA MÁS LEJOS DE LO QUE MUCHOS PIENSAN:
– En nuestras reuniones de coven o celebraciones de la rueda del año, NO BAILAMOS DESNUD@S ALREDEDOR DE UNA HOGUERA EN EL MONTE.
– Nuestro panteón NO son los personajes de las Leyendas del Rey Arturo.
– Aunque se tomen nombres de iniciación de las Leyendas del Rey Arturo, NADA TIENEN QUE VER con los personajes de estas Leyendas. En el resto de tradiciones no lo sé. Pero en la nuestra NO.

A veces es cansado repetir siempre lo mismo… Y más cuando quien lo pregunta no tiene el más mínimo interés, cuando su único interés es intentar DESPRESTIGIAR a esta entidad o a cualquiera de sus integrantes.

Agradecida, como siempre, de que dediquéis unos minutos de vuestra vida a leer lo que comparto con vosotros desde el corazón de una mortal wiccana. Y me dejo muchas cosas…

© Morganna Barcelona.

Los celtas y sus símbolos.

Celta es un término que utilizan los historiadores para denominar a los pueblos de la Edad de Hierro que utilizaban las lenguas celtas como forma de comunicación.
Pero existe una denominación que restringe más el termino, se refiere a los celtas históricos, que eran sociedades de tipo tribal que vivían en diferentes zonas del continente europeo, poseían y compartían parámetros culturales que comenzaron en la Edad de Hierro.

Todas las culturas cuentan con símbolos que representan su origen y destino, así como sus valores y creencias para su transformación.

Esta serie de símbolos constituyen su geometría sagrada. Tienen como cualidades, neutralizar la oscuridad y generar energía que promueva el ambiente propicio para librar la batalla y purificar el alma.

Los celtas, protagonistas de la era del manejo de los metales, aportaron al mundo los más bellos diseños hechos a base de espirales, que representan la esencia de la vida.

Decoraron con estas magnificas formas: piedras sagradas, escudos, espadas, joyería y utensilios domésticos, así como sus cuerpos.

Estos diseños han sido repetidos por grandes artistas en épocas posteriores, cautivados por la elegancia de sus formas y la magia que emiten, al evocar nuestro vinculo inquebrantable con todas las fuerzas de la naturaleza.

Los amuletos celtas son ondas de forma muy poderosas que armonizan personas y lugares, protegiéndolos y generando abundancia.

Todos estos símbolos tienen usos muy prácticos según indican algunos lugares  wicca, ya que colocados sobre el área de dolor del cuerpo lo retira. Bajan la fiebre y armonizan objetos y personas.

Espiral celta


Es bien sabido que, en general, el espiral posee en nuestro mundo moderno un sinfín de explicaciones y significados. En el caso de los pueblos celtas, el espiral representa a la vida eterna, ya que es algo que no posee ni comienzo ni final, sino que cambia y evoluciona permanentemente. Él espiral es uno de los símbolos más relevantes de la cultura celta.

Triketa

 

Este símbolo obtuvo el significado de la Santa Trinidad cuando fue alcanzado por el cristianismo. En realidad es un símbolo de la religión wicana, símbolo pagano que significa tres diferentes aspectos de la Diosa. Por otro lado, tomando en cuenta que lo símbolos celtas están estrechamente ligados a la naturaleza, se le atribuyen dos significados triples, “cuerpo, mente y alma”, “cielo, mar y tierra”.

Triskel

Símbolo celta por excelencia. Para los celtas el número tres era su número mágico. Este amuleto se relaciona con el ciclo solar, el principio y el fin y el apredizaje perpetuo. En la cultura celta, los druídas eran los únicos que podían portar éste objeto como símbolo de la divinidad. Como talismán era usado para curar fiebres y aliviar heridas. No hay que confundirlo con La Triketa, símbolo también celta que simboliza el poder de tres.

Awen

AwenSymbolbasic

Significa en idioma gaélico: inspiración. Representa la armonía que se genera entre opuestos. La imagen muestra en un extremo al hombre, en el otro, a la mujer, y una línea media que es el símbolo de la armonía entre ellos.

Claddagh

 

Se expresa mediante una corona, símbolo de lealtad, el corazón simboliza el amor y las manos que sostienen ese corazón, son símbolo de amistad. Cuenta la leyenda que este símbolo era muy utilizado por los enamorados celtas, en anillos de compromiso.
Aún hoy, en Irlanda, uno de los territorios europeos donde vivieron los celtas, se mantiene esta tradición, y una vez que los novios se convierten en esposos, el anillo se pone en la mano izquierda y con el corazón apuntando hacia la persona que porta el anillo.

El Crann Bethadh

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También conocido como el árbol de la vida, es uno de los símbolos celtas más populares. Representa el mundo espiritual. También es representación de bienestar e integridad de los poblados celtas, que daban gran importancia a la naturaleza por ser la que los proveía de todo aquello que necesitaban.

Las ramas del árbol alcanzaban el cielo y sus raíces se hundían en lo más profundo de la tierra, llegando al mundo de los muertos. Muchos rituales se realizaban bajo ese árbol, por más que un pueblo celta se encontrara en guerra con otro, jamás lastimarían al árbol de la vida del pueblo enemigo, esa era una ofensa que no se perdonaría jamás.

Elven o Seren Derwydd

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Es también conocido como la estrella de las hadas, es el símbolo de los siete metales de alquimia, de los siete planetas y de los días de la semana.

Cruz solar o Cruz de Odín

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Se cree que este es el símbolo más antiguo del mundo, en lo que a espiritualidad refiere. Representa el calendario solar a través de una cruz dentro de un círculo.

Cruz celta

 

Es el símbolo de la protección y del culto. Es la expresión más destacada del arte celta y aún hoy, es un símbolo usado por la fe del cristianismo. Se representa a través de la conexión entre el círculo arcaico, el mandala y la cruz cristiana.

El nudo celta

 

Representa el nudo del amor que es para siempre, que no puede desatarse. Los amantes intercambiaban este símbolo para cerrar una unión eterna. Su imagen representa la unión, y apoyo que debe haber entre la pareja, es un símbolo realmente hermoso.

Wuivre

 

Se representa mediante dos serpientes entrelazadas que simbolizan la fuerza de la tierra. La creencia dice que aquel que lleve el símbolo tendrá amor y poder, eso sí, no debe ser tocado nunca por el agua de mar.

La leyenda de la Awen.

La iniciación bárdica de la Awen aparece en el mito de las manos de Ceridwen ‘la regenta de los bardos’. La versión de la leyenda en la que aparece registrada es la del cuento de Chwedl Taliesín, manuscrito del s. XVI que contiene material mucho más antiguo, probablemente incluso del siglo IX.

La leyenda dice así:

Ceridwen,  vive en mitad del lago Bala, en Powys (País de Gales), junto a su marido, Tegid Moel (‘hermoso calvo’) y sus tres hijos: Morfran (‘cormorán’); Creirwy (‘huevo de cristal’), la más bella doncella del mundo; y Afagddu (‘total oscuridad’), el menos favorecido de los hombres. Para compensarle su tremenda fealdad, Ceridwen decide hacerle sabio preparándole un brebaje mágico en su caldero de inspiración (es decir, la Awen). El brebaje debe prepararse a lo largo de todo un año y un día, y Ceridwen pone a dos personas a cuidarlo mientras ella sale a recoger hierbas: un ciego llamado Morda (‘buen mar’ o ‘gran bien’), y un niño llamado Gwion Bach (‘pequeño inocente’). Durante el último día, tres gotas del líquido del caldero le salpican, quemándole el dedo. Lo mete en la boca y al instante gana los tres dones de la inspiración poética, la profecía, y el poder cambiar de forma a voluntad.

Con su don de la profecía, Gwion sabe que Ceridwen intentará matarle por haber probado lo que estaba destinado a su hijo, así que usa su don de cambiar de forma para huir en forma de liebre. Ceridwen le persigue en forma de galga, así que él se convierte en pez. Ella se convierte, a su vez, en nutria. El se hace pájaro, ella, halcón. El se convierte en un grano más de trigo entre los del suelo del molino, ella, sin embargo, convertida ya en gallina negra, le engulle.

Después de nueve meses, Gwion vuelve a nacer del vientre de Ceridwen, quien no puede contemplar su asesinato ‘debido a su gran belleza’, así que le ata dentro de una bolsa de cuero y le lanza al mar en la víspera de Mayo. El primer día de Mayo por la mañana, la bolsa es descubierta en un apostal de pesca, y abierta. La primera persona en contemplar al hermoso bebé dentro de la bolsa dice ‘”Mirad, una frente radiante!”. Y es así que el niño recibe el nombre de Taliesín, que en galés significa ‘frente radiante’. Taliesín, a pesar de tener tan tierna edad, es capaz de improvisar unos versos perfectos por virtud de la Awen recibida del caldero de Ceridwen. Más tarde logrará la fama como jefe de los Bardos de Gran Bretaña.

Cuando el protagonista del cuento, Gwion Bach, se mete el dedo en la boca, al instante gana los tres dones, el de la inspiración poética, la profecía, y el poder cambiar de forma a voluntad. Las tres gotas del líquido del caldero se convierten en el primer escalón hacia los tres dones de los iniciados celtas.

Así, a lo largo de su viaje iniciático, Gwion encuentra tres recipientes transformadores: el caldero, el vientre, y la bolsa de cuero de la cual finalmente sale como Taliesín. Los tres recipientes representan a una serie de iniciaciones a los tres grados de bardo, vate y druida. La bebida del caldero abre la mente del bardo al don de la Awen, la estancia en el vientre de la diosa da al vate sabiduría para entenderlo, la prueba de ser abandonado al mar dentro de la bolsa de cuero capacita al druida para poder conquistar el último miedo, el de la muerte. Por tanto, los dones concedidos a Taliesín por las gotas mágicas del caldero equivalen a los tres grados de inspiración poética (invocación a las musas) para los bardos, la profecía para los vates, y cambiar de forma para los druidas.

Estos tres grados son descritos por Jean Markale en su libro titulado El cristianismo celta, donde nos dice que la clase druídica incluía las siguientes tres categorías funcionales:

“El lo alto de la jerarquía se encontraban los druidas propiamente dichos: eran los verdaderos sacerdotes, celebraban el culto, impartían justicia, se entregaban a especulaciones filosóficas y teológicas y, por su conocimiento de de las ciencias de la naturaleza, practicaban la medicina. Una segunda categoría era la de los bardos, en primer lugar poetas de la corte, encargados de la alabanza y la reprobación, cronistas oficiales, cantores, árbitros en los conflictos privados, operadores de ese ritual mágico que es la sátira, el encantamiento, el geis irlandés. La tercera categoría es la de los vates, es decir, los adivinos; éstos practican la adivinación, el arte augural, la interpretación de la naturaleza, y son también los sacrificadores”.

El segundo regalo que concede el caldero es el de la profecía mediante la Awen, perteneciente a la tercera categoría de Markale; este tipo de profecía tal y como fue practicada es descrita por Giraldus Cambrensis en su Descripción de Gales, escrita hacia finales del siglo XII:

“Entre los Galeses hay ciertos individuos llamados Awenddion que se comportan como si estuvieran poseídos. Cuando les consultas acerca de algún problema, de inmediato se ponen en trance y pierden el control de sus facultades […] No contestan a la pregunta que uno les hace de manera lógica. Las palabras fluyen de sus bocas de manera incoherente y aparentemente sin sentido, pero aún así bien expresadas, y si escuchas atentamente a lo que dicen recibirás la solución a tu problema. Cuando vuelven en sí, no se acuerdan de nada de lo que hayan dicho mientras tanto […] Parecen recibir el don de la adivinación a través de visiones que ven en sueños. Algunos tienen la impresión que la miel o leche azucarada ha sido frotada en sus labios, otros dicen que una hoja de papel inscrita de palabras es apretada contra sus labios. Nada más salir de su trance y recuperarse de sus profecías, eso es lo que afirman que les ha pasado […]  Si se pregunta por qué intervención sobrenatural tales profecías se hacen posibles, no digo necesariamente que sea por brujería o por la intervención de espíritus malvados. Es cierto que el conocimiento de lo que trae el futuro se dice que es propiedad tan sólo de Dios, porque solamente él puede predecir el futuro por virtud de su omnisciencia, libremente dispensada desde arriba […] No debe de extrañar a nadie  si los que de repente reciben el espíritu de Dios como señal de gracia del cielo parecen durante una temporada haber perdido el uso de su razón.”

En la tradición de los bardos irlandeses, el equivalente más cercano a la Awen es Dan, o Dana, un término que tiene varios significados relacionados, incluyendo ‘un don, tesoro, don espiritual u ofrenda’, ‘arte, ciencia, vocación‘, ‘el arte de la poesía‘, ‘poema’ o ‘canción.’

En Irlanda, el término Aos Dana (literalmente ‘la gente del arte’) denominaba a cualquiera que practicaba las artes bárdicas. Sin embargo, la diosa más asociada con el orden de bardos en Irlanda es Brighid, cuyo nombre significa ‘Doncella,’ o ‘Mujer Bella,’, aunque también se puede interpretar como ‘el Poder del Destino’.

Brighid o Brigantia la exaltada es la diosa de los profetas entre los celtas, y fue asociada por los romanos a Minerva, ya que ambas son diosas de la sabiduría y de la inspiración. Brigid es también la diosa de la sanación, estableciendo un vínculo entre profetas y chamanes, ya que sanar es una de las funciones del chamán.

Pero esta realidad mitológica que acabamos de describir se correspondía a una Irlanda precristiana, ya que los druidas poseedores del Dan habían degenerado mucho antes de la llegada de san Patricio, y según parece, ya no eran más que magos. Este hecho favoreció la aparición de una cuarta categoría, la de los fili, que a modo ‘druidas de transición’, recuperaron a la vez el conocimiento de los druidas y las funciones de los bardos, al haber sido éstos despreciados en época muy temprana.

En la época de san Patricio, estos fili eran todopoderosos, y el acierto de Patricio y sus sucesores fue concluir una verdadera alianza con ellos contra los druidas y los adivinos. Estos fili se convirtieron en su mayor parte y constituyeron el esqueleto de la nueva casta sacerdotal cristiana, llegando a ser incluso obispos.

Tríadas Druídico-Celtas

 

Las Tríadas Druídico-celtas

Los druidas trasmitían sus conocimientos por palabra, nunca escribían y usaban unas sofisticadas estrategias nemotécnicas para trasmitir y memorizar la mas corriente era la triada, sin embargo como los druidas apenas distinguían entre la sabiduría sagrada y secular el mero acto de acuñar conocimientos en una triada estos ya recibían la categoría de enseñanza druídica , a menudo el mensaje de la triada no esta claro y la aportación mas importante estaba en el ultimo elemento.

El tres es el número más importante en la cultura celta, es un número sagrado. Para los celtas, todos los aspectos de la vida van unidos en grupos de tres, así, su concepto del ser humano se agruparía en: cuerpo, alma y espíritu; el del mundo en: tierra, mar y aire; el ciclo de la vida en: nacimiento, muerte y reencarnación; como también algunos de sus dioses se formaban en trinidad. Las diosas se representan de tres en tres , los reyes celtas tienen triples atribuciones, el numero tres refuerza el poder.

Dentro de este pensamiento existen las tríadas druídico-celtas que conforman la sabiduría, leyes y costumbres que servían para regular las comunidades celtas. Hay cientos de tríadas. Pero sólo os pondré unas cuantas:

LA IMAGINACIÓN ES LA LLAVE DE LA SABIDURÍA, LA SABIDURÍA ES EL MAPA HACIA EL CAMINO DEL ESPIRITU, EL ESPIRITU SE REVELA A SI MISMO A TRAVÉS DE LA IMAGINACIÓN; ESO ES EL NUDO ETERNO.

TRES VELAS QUE ILUMINAN TODA OSCURIDAD: VERDAD, NATURALEZA Y CONOCIMIENTO. Lema de vida.

El Awen simboliza en el ser humano las tres virtudes druidas
Coraje.
Hermandad.
Servicio desinteresado.

TRES ACCIONES PRIMARIAS
Antes de hablar, ESCUCHA.
Antes de escribir, PIENSA
Antes de darte por vencido, INTÉNTALO.

Las tres causas del verdadero bien humano son
La verdad.
El honor.
El deber.

Tres desigualdades en el mundo
La belleza.
El amor.
La necesidad.

Tres tipos de hombres
Los de los Dioses que devuelven bien por mal.
Los de la oscuridad que devuelven mal por bien.
Los de este mundo que pagan bien con bien y mal con mal.

Tres tipos de personas
Las que se preocupan hasta la muerte.
Las que trabajan hasta morir.
Las que se aburren hasta la muerte.

Tres cosas que muestran a un verdadero ser humano
Boca silenciosa.
Ojo no curioso.
Rostro sin miedo.

Tres cosas que se aman de una persona
Serenidad.
Sabiduría.
Bondad.

Tres cosas que un hombre es
Lo que él piensa que es.
Lo que los demás piensan que es.
Lo que realmente es.

Tres signos de un mal hombre
La amargura.
El odio.
La cobardía.

Tres cosas detestables en una persona
Su ignorancia.
Sus malas acciones.
La perversidad de su interior.

Tres tendencias malas en una persona
El orgullo sin la generosidad.
La avaricia sin justicia.
La ira sin piedad.

Tres clases de personas que llevan una maldición
Los que trabajan contra las leyes de la naturaleza sin que les importe.
Las que no saben nada de los dioses y no buscan aprender.
Quienes saben mucho y no comparten su conocimiento con otros.

Tres atributos de una persona que puede ejercer el mal
Un rostro airado.
Un espíritu arrogante.
Una codicia insaciable.

Tres maestros de la humanidad
El primero es una actitud: ver y escuchar.
El segundo es la inteligencia, que viene de la reflexión y la meditación.
El tercero es el genio, el individuo, un regalo de los Dioses.

Tres fuentes de la sabiduría
Pensamiento.
Intuición.
Aprendizaje.

Tres seguidores de la sabiduría
Imaginación.
Propósito.
Esfuerzo.

Tres virtudes del saber
Ser consciente de todo.
Soportarlo todo.
Ser despojado de todo.

Tres cosas que obstruyen la sabiduría
El orgullo.
La codicia.
La timidez.

Tres cosas que deben ser controladas
La mente.
El deseo.
La mano.

Tres cosas de las que nunca hay que ser movido
Los juramentos que uno hace.
Los dioses de uno.
La verdad.

Tres formas de perder la excelencia
Ser el sirviente de las propias pasiones.
No aprender del ejemplo de los otros.
Entregarse al exceso.

Tres personas que deben de ser respetadas y admiradas
Los que aman a la naturaleza.
Los niños.
Los verdaderos artistas.

Tres personas con las que es fácil no estar
Las que no benefician a nadie.
Las que no le dan alegría a nadie.
Las que no están en paz con nadie.

Tres cosas que el sabio debe de evitar
Esperar lo imposible.
Llorar por lo irrecuperable.
Temer lo inevitable.

Tres cosas esenciales que el bardo debe conocer
A sus dioses.
A ellos mismos.
Los engaños del mundo.

Las tres virtudes de un bardo
Decir la verdad.
Buscar justicia para los oprimidos.
Ejercer la razón en situaciones difíciles.

Las tres funciones del Bardo
Alentar la celebración de las fiestas de temporada.
Demostrar amabilidad y hospitalidad.
Ayudar a mantener la paz.

Tres cosas que un bardo no debe de revelar
Una verdad injuriosa.
La ignominia de un amigo.
Los secretos druídicos.

Tres condiciones por las cuales un druida puede ser depuesto
Por llevar a cabo un asesinato o una guerra.
Por mentir.
Por desvelar un secreto.

Tres claves del saber druídico
Saber.
Atreverse.
Guardar silencio.

Tres cosas que hacen necesario el renacimiento para el hombre
Su fracaso en la obtención de la sabiduría.
Su fracaso en alcanzar la independencia.
Su apego a su ser superior.

Tres seres hermosos del mundo
El correcto.
El hábil.
El razonable.

Tres cosas que se asemejan entre ellas
Una espada brillante que se oxida por estar mucho tiempo en la vaina.
El agua cristalina que apesta por estar mucho tiempo estancada.
La sabiduría que está muerta por haber pasado largo tiempo en desuso.

Tres cosas que es mejor hacer rápido
Atrapar una pulga cuando la sientas.
Evitar el camino de un perro rabioso.
Suavizar las contiendas.

Tres funciones del habla
Recitar.
Discutir.
Contar cuentos.

El loco se ríe de tres cosas
De lo bueno.
De lo malo.
De lo que no entiende.

Tres falsedades que harán creer a una persona lo que no debe
La falsedad en el discurso.
La mentira del silencio.
El engaño de la conducta.

Tres cosas que demuestran poca sabiduría
La vanidad.
La codicia.
Los chismes.

Tres objetivos para el retorno de las almas a este mundo
Para recoger en el alma las propiedades de todo ser.
Para adquirir conocimientos de todas las cosas.
Para adquirir el poder para vencer el caos.

Tres cosas entre las cuales hay una gran diferencia
Lo que es alabado y lo que es perdonado.
Lo que es perdonado y lo que es sufrido.
Lo que es sufrido y lo que no es castigado.

Tres maravillas
Perdonar un malhechor.
Modificar todo lo posible.
Abstenerse de la injusticia.

Tres partes en el mundo
Tres principios y tres fines, tanto para el hombre como para el roble.

Tres reinos de Merlín
Con frutos de oro.
Con flores brillantes.
Con niños que ríen.

Tres cosas sin las cuales uno no es todo
Un compañero(a).
Un hogar.
Un oficio.

Tres cosas que ganarán los que ejercen el mal
Penuria.
Mala reputación.
Mala conciencia.

Tres tipos de personas detestables
El mentiroso.
El ladrón.
El avaro.

Tres derechos inalienables
La vida.
La libertad.
La búsqueda de la felicidad.

Tres cosas excelentes para cualquier persona
El valor.
El aprendizaje.
La discreción.

Tres cosas excelentes en cualquier persona
Diligencia.
Sinceridad.
Humildad.

Tres cosas difíciles de atrapar
Un ciervo en la montaña.
Un zorro en el bosque.
La moneda del avaro.

Tres regalos de los Dioses para cada uno de nosotros
Amor en nuestros corazones.
Conocimiento en nuestras mentes.
Verdad en nuestras palabras.

Tres cosas que arruinan la sabiduría
La ignorancia.
El conocimiento erróneo.
El olvido.

Los tres pasos del razonamiento
Tesis.
Antítesis.
Síntesis.

Tres ramas del saber
La poesía de los bardos.
El conocimiento de los ovates.
La sabiduría de los druidas.

Tres atributos de los que buscan el consejo de los antiguos espíritus
Iluminación.
Sabiduría.
Claridad.

Tres hermanos aprensivos
«¡Silencio!»
«¡Alto!»
«¡Escucha!»

Tres formas de complacer a los Dioses
Amando todo lo vivo con todo el corazón.
Amando todo lo bello con todas las fuerzas.
Buscando todo el conocimiento con toda la comprensión.

Tres raíces de todos los males
La codicia.
La mentira.
La arrogancia.

Tres tipos de conocimiento
La naturaleza de algo.
La causa de algo.
La influencia de algo.

Tres cosas en las que cada persona debe reflexionar
De dónde vienen.
Dónde están.
Hacia dónde irán.

Tres premios para los que aprenden a templar sus emociones
Experiencia.
Fortaleza.
Introspección.

Tres cosas de las que todos somos capaces y sin las que nada puede ser
Fuerza del cuerpo.
Sabiduría como fortaleza de la mente.
Amor a la sabiduría intuitiva.

Tres cosas excelentes entre los asuntos mundanos
Odiar la tontería.
Amar la excelencia.
Esforzarse constantemente por aprender.

Tres remedios infalibles en todas las enfermedades
La naturaleza.
El tiempo.
La paciencia.

Hay tres cosas que los crueles obtendran
La tortura de su conciencia.
El menosprecio de los sabios.
La ira de los Dioses.

Tres normas de trabajo
De cada desorden encontrar la simplicidad.
De la discordia encontrar la armonía.
En medio de la dificultad reside la oportunidad.

Tres cosas necesarias para desempeñar alguna tarea
Conocimiento.
Aptitud.
Propósito.

Tres cosas que engañan al mundo
Las promesas de los «líderes».
Las vestiduras de los sacerdotes.
Las mentiras de los traidores.

Tres cosas que agreden sólo a los más débiles
La hostilidad de las personas.
El enriquecimiento impropio.
La soberbia.

Cuando uno «muere», hay sólo tres cosas que quedarán en este mundo
Lo que has enseñado a los demás.
Lo que has creado con tus manos.
La cantidad de amor que has entregado.

Tres cosas que hay que hacer para conseguirlo
Aprender más y más con el fin de enseñar los valores de sabios.
Trabajar más y más para dejar cosas en este mundo.
Amar, amar a la gente de alrededor, porque la luz del amor lo cura todo.

Dime y lo olvido, enséñame y lo recuerdo, involúcrame y lo aprendo.
El éxito es fácil de obtener. Lo difícil es merecerlo.
Nadie me ofende impunemente.
Tu corazón es libre, ten el valor de hacerle caso.
Si no sabes el camino, camina despacio.
Quien vive sin disciplina, muere sin honor.
Obrar sin actuar y enseñar sin pronunciar palabra.
Un buen comienzo es la mitad del trabajo.
Puedo crear mi propia realidad con mis pensamientos, sentimientos y acciones.
Hagas lo que hagas, sea bueno o malo, volverá de nuevo a ti tres veces.
El cuerpo enferma porque el espíritu busca. Las respuestas necesitan de la pregunta del dolor… Gracias os doy por la enfermedad que nos permite crecer…
Educar no es dar carrera para vivir, sino templar el alma para las dificultades de la vida.
Me levanto… Por la fuerza de los cielos… Amanezco… Por la fuerza secreta y divina que me guía….
La magia es el estudio del mundo de forma que lo que nos es desconocido pueda ser entendido. Algunos podrían decir que esto es ciencia. La Ciencia, sin embargo, se enfoca solamente al mundo material, con las relaciones entre los objetos físicos y las fuerzas que los influencian. Pero hay mucho más en este mundo que eso y es a través de este acercamiento que el mundo puede ser completamente comprendido.

Seres de luz que iluminan mi camino. Bellas criaturas de la noche y del día les pido bendiciones en mi destino y que llenen de magia mi vida..

A parte de las Tríadas, también daban importancia a los grupos de cuatro.

Cuatro son las fases de la luna: Llena, Menguante, Nueva y Creciente.
Cuatro son los animales primarios totémicos: Jabalí, Ciervo, Águila y Salmón.

Cuatro son las edades del Hombre: Infancia, Juventud, Madurez y Vejez.
Cuatro son los tesoros míticos de los celtas: La Lanza de Lugh, la Espada de Nuada, el Caldero de El Dagda y la Piedra Lia Fáil.
Cuatro son las ciudades míticas de los celtas: Gorias, Finnias, Murias y Fálias.
Cuatro son los maestros druidas legendarios: Morias, Sénias, Urias y Arias.
Cuatro son los puntos cardinales básicos: Norte, Sur, Este y Oeste.
Cuatro son las festividades Mayores: Samhain, Imbolc, Beltane y Lughnasadh
Y Cuatro son las festividades Menores: Alban Arthan (Yule). Alban Eilir, (Ostara), Alban Heruin (litha) y Alban Elfed (Mabón)

© Morganna Barcelona.

LOS DRUIDAS: LOS MISTERIOSOS FILÓSOFOS DE LA GALIA

Magos y brujos en el imaginario colectivo, los druidas eran en realidad filósofos y teólogos. Gracias a su larga y exigente educación, adquirieron un prestigio sin igual en la antigua Galia.
En la Galia existen filósofos y teólogos respetados a un grado máximo, llamados “druidas” […] Se les considera como los hombres más justos […] A menudo reflexionan acerca de los astros y su movimiento, del tamaño del mundo y de la Tierra, del poder de los dioses inmortales y sus aptitudes; transmiten a la juventud todo este saber». Con estas palabras de admiración se refería a los druidas galos uno de los mayores sabios de la Antigüedad, el filósofo Posidonio de Apamea. Tras haberlos conocido de primera mano en un viaje que realizó a la Galia en el año 100 a.C., Posidonio redactó un informe en el que describía a los druidas con palabras griegas inequívocas, como «filósofo» o «teólogo», lejos de la confusa y hoy en día popular imagen que ve a los druidas como sacerdotes de una religión ancestral, magos o incluso hechiceros. Esta opinión no tiene nada de excepcional. Desde el siglo IV a.C., diversos autores griegos utilizaron el mismo término de «filósofos» para referirse a los druidas de la Galia, dándoles de este modo el mismo estatus que tenían los «magos» para los persas. Incluso se preguntaban si los druidas no estaban más avanzados en cuanto a sabiduría. ¿Acaso practicaron la filosofía antes que ellos?
En esa época, el término «druida» ya se conocía en las orillas orientales del Mediterráneo: servía para referirse a «aquellos que mejor ven y perciben lo que vendrá; los que adivinan». En Grecia se comparaba a los druidas con los pitagóricos, los discípulos del gran filósofo y matemático Pitágoras; ambos grupos conformaban, en cierto modo, sectas cerradas, elitistas, que cultivaban el secretismo y prohibían poner por escrito sus enseñanzas, transmitidas oralmente. Al igual que los pitagóricos, los druidas creían en la existencia de un alma inmortal, llamada a reencarnarse perpetuamente. Compartían la predilección por el estudio del universo y los números. Las dos escuelas profesaban una filosofía cuyo objetivo era lograr que las relaciones entre los hombres fueran más armoniosas, dato que presagiaba su intervención en asuntos políticos. Algunos creían que los druidas fueron alumnos del mismo Pitágoras, y otros que éste fue alumno suyo. Lo más probable es que ni Pitágoras ni los druidas hayan tenido jamás contacto, aunque es posible que los colonos foceos establecidos en Marsella hubieran servido de intermediarios entre ambas escuelas. Con todo, los sabios galos fueron considerados grandes intelectuales tres o cuatro siglos antes de la conquista romana de la Galia.
¿Cómo pudieron aparecer los druidas de forma tan precoz en ese mundo galo que nos parece tan oscuro y arcaico? La comparación con las demás civilizaciones de las orillas del Mediterráneo nos aporta una explicación. Aquí y allá hubo entonces hombres que se dedicaron al estudio astronómico, probablemente con una finalidad adivinatoria. Lo mismo hicieron los druidas, que muy pronto pudieron crear un calendario basado en el doble recorrido del sol y de la luna. Tal realización fue el resultado de una constante observación de los astros durante siglos, una práctica que los familiarizó primero con el cálculo, luego con la geometría y, por último, con las ciencias en general. Todos estos conocimientos hicieron que, en un mundo dominado por unas élites aristocráticas ocupadas en hacer la guerra, se considerara a los druidas como grandes sabios que debían ser respetados y escuchados. Fue así como, a partir del siglo V a.C., los druidas alcanzaron una posición preeminente en los asentamientos galos. Así lo atestiguaba el filósofo Dion Crisóstomo: «Los druidas dominan el arte adivinatorio así como todas las ciencias. Los reyes no pueden tomar decisiones sin su consentimiento. También cabe decir que ellos son los que mandan y que los reyes son sus ministros, los servidores de su sabiduría; éstos se sientan sobre tronos de oro, viven en hermosas casas y gozan de suntuosos banquetes».
Entre el siglo V y II a.C., el paisaje de la Galia se transformó por completo. Carreteras y vías fluviales la atravesaron en todas direcciones, y la agricultura y la ganadería se desarrollaron de forma espectacular, así como la artesanía sobre madera y la metalurgia. En este desarrollo tuvo mucho que ver la influencia griega, a través de los comerciantes y colonos que llegaron a las costas de la Galia, hasta tal punto que los galos llegaron a ser conocidos por sus vecinos como «filohelenos». Fue una «edad de oro» en la historia de la Galia, una época mítica en la que los sabios druidas gobernaban la comunidad si no políticamente, sí espiritualmente.
Aquélla fue precisamente la razón de que el filósofo y científico griego Posidonio de Apamea quisiera visitar la Galia en torno al año 100 a.C. Posidonio llevó a cabo una serie de investigaciones geográficas, históricas y meteorológicas, pero sobre todo afirmó haber conocido a los druidas, de los que dejó una descripción muy precisa. Aunque no se ha conservado el original de su obra, ésta fue copiada o resumida por Julio César, Diodoro de Sicilia y Estrabón. Sabemos así que, además de los druidas, existían otras dos órdenes de religiosos que se ocupaban de los asuntos sagrados. De las dos, los bardos eran los más conocidos. En su origen, estos poetas inspirados cantaban sus obras mientras tocaban una lira de siete cuerdas que producía una cautivadora música melódica. Su palabra era sagrada, incluso se consideraba que estaba directamente inspirada por los dioses, y disponían de un poder considerable sobre la población.
Los bardos actuaban como auténticos censores de la sociedad, dedicaban elogios a algunos personajes y les ayudaban a ocupar cargos políticos, mientras que a otros les dirigían crueles sátiras que podían acabar con sus carreras. Los druidas, que reivindicaban el conocimiento exclusivo de los dioses y del universo, los consideraban sus rivales y se enfrentaron a ellos, al parecer con cierto éxito: cuando Posidonio viajó a la Galia, los bardos ya no eran más que bufones a sueldo de unos cuantos aristócratas adinerados. Los vates, por su parte, llamados «ovates» o «eubagos», constituían una tercera orden religiosa entre los galos. De origen muy antiguo, practicaban la adivinación mediante el sacrificio de animales e incluso a veces de seres humanos. Pero los druidas también los fueron suplantando progresivamente. Es probable que los vates se dedicasen más tarde a oficiar el culto público.
Así pues, los druidas pretendían ser los únicos intermediarios entre los hombres y los dioses. Como inventores del calendario, eran ellos quienes decidían las fechas de las fiestas religiosas; como teólogos, sólo ellos podían conocer la naturaleza de los dioses, sus deseos y la manera de honrarlos. Esa posición clave en la práctica del culto les permitió impulsar una profunda reforma de la vida religiosa en la Galia antes de la conquista romana.
Con los druidas, la religión ya no se limitó a la esfera privada, sino que adquirió una función social y política. Sus conocimientos en astronomía y geometría les permitieron levantar majestuosos santuarios para la comunidad, equivalentes a los templos griegos y romanos. Los fieles dejaron de ser simples individuos para convertirse en comensales que compartían la carne con los dioses en el marco de grandes banquetes. Muy apreciados por los guerreros, estos festines revestían una forma tanto religiosa como política. Así, se invitaba a los guerreros a ofrecer a los dioses la mayor parte del botín de guerra y, a cambio, los druidas los declaraban ciudadanos de pleno derecho. Los druidas convencieron a los galos de que abandonaran los sacrificios humanos; en el caso de los criminales, eran ejecutados después de procesos en los que los druidas actuaban como jueces. En cuanto a las ofrendas a los dioses, adoptaban dos formas: el sacrifico de animales domésticos – buey, cerdo, cordero– y la ofrenda de armas y objetos preciosos. También cambió la imagen de los dioses, la concepción del universo y el destino del hombre. El extraño panteón de los galos que nos transmite Julio César en su Guerra de las Galias, en un pasaje copiado sin duda de Posidonio, es el de los druidas tal como éstos lo expusieron al viajero griego: «La divinidad que más adoran es Mercurio… Luego vienen Apolo, Marte, Júpiter y Minerva, de los cuales tienen una concepción semejante a la de las otras naciones». Estos dioses prodigaban sus virtudes a los hombres para hacerlos más sociables y acogedores con los extranjeros y, sobre todo, con los mercaderes.
Según los relatos de Posidonio, los druidas profesaban una forma de panteísmo: identificaban la divinidad con el cosmos entero y los hombres participaban en el ciclo perpetuo de la naturaleza. Sólo importaba la pureza del alma. Todo lo demás, la vida terrenal y sus muestras materiales, carecía de valor alguno. Por ello, los galos nunca dejaron monumentos u obras de arte que testimoniasen su ingenio.
Los druidas pusieron su talento al servicio del conocimiento en ámbitos muy variados. Posidonio nos revela que se dedicaban principalmente a la «fisiología», es decir a las ciencias naturales, la física, la química, la geología, la botánica y la zoología. Como los griegos, los druidas especulaban sobre la composición de la materia y trataban de aislar sus principales componentes: el aire, el agua y el fuego. Imaginaron un fin del mundo que se produciría por la separación de estos tres elementos y acabaría con el dominio absoluto del fuego y del agua. Sin embargo, este fin del mundo se inscribía en un ciclo perpetuo de renacimiento y destrucción. Según Plinio el Viejo, los druidas clasificaron las especies vegetales y animales y estudiaron los usos que el hombre podía darles. En cuanto a la farmacopea, cabe destacar que los galos atribuyeron al muérdago numerosas propiedades, y las investigaciones actuales han demostrado que esta planta posee grandes poderes terapéuticos, sobre todo en el tratamiento de ciertos tipos de cáncer. Los druidas destacaron también en el campo del arte. En particular, las composiciones del llamado estilo plástico revelan una espiritualidad que sólo podía provenir de una élite intelectual que reflexionaba acerca del papel de la imagen. Por otra parte, su saber también tuvo aplicaciones prácticas. En el campo de la agricultura desarrollaron, por ejemplo, el abono con estiércol, mientras que en el de la metalurgia cabe atribuirles la invención del hierro forjado y de la hojalata.
Los druidas estaban muy implicados en la vida política de su sociedad. Eran los únicos que poseían los recursos intelectuales y técnicos suficientes para  llevar a buen término negociaciones y redactar tratados, entre otras cosas. Establecieron las primeras leyes y prepararon las constituciones de algunos pueblos galos, como es el caso de los eduos, entre quienes los druidas supervisaron el nombramiento de sus magistrados. Gozaban asimismo de un estatus cívico privilegiado: no tenían que pagar impuestos ni cumplir con ningún tipo
de obligación militar. Además, su influencia no se limitaba sólo a los distintos pueblos-Estado, sino que se extendó al conjunto del territorio que progresivamente se fue convirtiendo en una realidad geográfica y política: la Galia.
Muy pronto, los druidas repartidos por la región céltica y por Bélgica se federaron. Cada año se reunían en una gran asamblea y debatían sobre cuestiones teológicas, pero también sobre los últimos avances científicos. Se elegía a un Gran Druida, el equivalente a un jefe político, que conservaba dicho título honorífico hasta su muerte. El lugar de la asamblea se situaba en el centro de la Galia; en el siglo II a.C. –el momento en el que la Galia alcanzó su extensión máxima, desde la desembocadura del Rin hasta los Pirineos, desde el océano hasta el extremo de la meseta suiza– los druidas se reunían en tierras de los carnutos, cerca de la actual ciudad de Orleans. En el curso de esta gran asamblea, los druidas impartían justicia; y los pueblos que se comprometían a acatar las decisiones tomadas a un nivel superior, ya nacional, acudían allí a exponer sus desavenencias.
El extraordinario prestigio que rodeó a los druidas no duró eternamente. Su misma implicación en los asuntos políticos, diplomáticos y judiciales les hizo perder su carisma espiritual ante sus compatriotas. Pero lo que les afectó más profundamente fue la creciente influencia de la cultura romana. La invasión de productos de lujo a través de los comerciantes romanos cambió los hábitos de la aristocracia indígena y fue erosionando las creencias tradicionales de los galos, incluida la fe en el poder de los druidas. Es característico el caso del eduo Diviciaco, único druida cuyo nombre conocemos. Como primer magistrado de su ciudad colaboró activamente en la conquista romana y se hizo amigo de César, pero puso el mayor empeño en ocultarle su oficio; al contrario que sus lejanos predecesores, probablemente no se enorgullecía de él, pese a que su educación druídica le había permitido convertirse en un experto de la adivinación a través de los números.
Con la conquista romana, los adversarios de César fueron eliminados y gran parte de la nobleza asimiló los valores de Roma. Los últimos druidas auténticos acabaron desapareciendo. Los que reivindicaron ese título algunas décadas o siglos después no eran ya sino adivinos o brujos de poca monta. Ninguno  había recibido la estricta educación oral que había sido el secreto de los druidas: veinte años de estudios en los que los aspirantes a druida adquirían el inmenso conocimiento de sus mayores.
Fuente: almacendeclasicas.blogspot.com
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