ODÍN.

Odín (nórdico antiguo Óðinn) o Wotan, es considerado el dios principal de la mitología nórdica y algunas religiones etenas.
Su papel, al igual que el de muchos dioses nórdicos, es complejo. Es el dios de la sabiduría, la guerra y la muerte. Pero también es considerado, aunque en menor medida, el dios de la magia, la poesía, la profecía, la victoria y la caza.
Odín residía en el Asgard, en el palacio de Valaskjálf, que construyó para sí y donde se encuentra su trono, el Hliðskjálf, desde donde podía observar lo que sucedía en cada uno de losnueve mundos. En la batalla blandía su lanza, llamada Gungnir, y montaba su corcel de ocho patas, llamado Sleipnir.
Era hijo de Bor y de la giganta Bestla, hermano de Vili y Vé, esposo de Frigg y padre de muchos de los dioses tales como Thor, Balder, Vidar y Váli. En la poesía escáldica se hace referencia a él con infinidad de kenningar y uno de los que se utiliza para mencionarlo es Allföðr(«padre de todos»).
Como dios de la guerra, se encargaba de enviar a sus hijas, las valquirias, a recoger a los guerreros heroicos muertos en batalla, los einherjer, que se sientan a su lado en el Valhalla donde preside los banquetes. En el final de los tiempos Odín guiará a los dioses y a los hombres contra las fuerzas del caos en la batalla del fin del mundo, el Ragnarök. En esta batalla el dios será muerto y devorado por el feroz lobo Fenrir, el cual será inmediatamente muerto por Vidar, quien le desgarrará las fauces y colocará un pie en la garganta.
Etimología

La estela rúnica de Tjängvide muestra a Odín entrando al Valhalla cabalgando sobre Sleipnir.
Odín representa la evolución de la deidad protogermánica Wōđinaz o Wōđanaz cuyo nombre derivó en Óðinn, en nórdico antiguo y en Woden, en anglosajón.
El cronista germano Adán de Bremen, en su obra Gesta Hammaburgensis ecclesiae pontificum, hace referencia al dios que adoraban los paganos escandinavos del siglo XIcomo Wodan id est furor («Wodan, que significa furor»). Una alternativa etimológica obsoleta a la cual se adhirieron muchos de los primeros escritores incluyendo Cornelius Agrippa en su Libri tres de occulta philosophia, es darle la misma raíz que la palabra «god» (dios), de su forma protogermánica ǥuđ-. Esta no es una teoría sostenible, según la mayoría de los académicos modernos, excepto para el nombre lombardo Godan, que puede tener sus raíces en ǥuđanaz.
Óðinn está relacionado con la palabra óðr, que en nórdico antiguo tiene dos significados. Como adjetivo significa «loco, frenético, furioso o violento» y es cognado de la palabra anglosajona wōd. El sustantivo significa «mente, sabiduría, alma o sensibilidad» y «canción o poesía» y es cognado con la palabra anglosajona wōþ. En palabras compuestas, óð– significa «violentamente enérgico» (e.g. óð-málugr «hablar de manera violenta o muy excitado»).
Características

Ilustración de Odín por Arthur Rackham para laópera Die Walküre de Richard Wagner.
Odín es una deidad ambivalente. Las connotaciones nórdicas antiguas de la edad vikinga para Odín están relacionadas con la «poesía y la inspiración» así como con la «furia y la locura».
Es el dios del conocimiento; sacrificó uno de sus ojos en el pozo de Mimir, para de este modo poder acceder a la sabiduría de los años, y era quien daba a los poetas valerosos la hidromiel de la inspiración hecha por los enanos, de la vasija llamada Óð-rœrir.
También es asociado con el concepto de la cacería salvajeAsgardreid, un estrepitoso y rugiente movimiento a través del cielo, donde lidera las huestes de los guerreros muertos.
En consistencia con esto, Snorri Sturluson, en la Edda prosaica, describe a Odín dándole la bienvenida a los guerreros que han muerto heroicamente en batalla, en su residencia, el Valhalla, que interpretado literalmente significa «salón de los muertos en combate».
Además es el dios de la guerra, apareciendo a través de muchos mitos nórdicos como quien traía las victorias. En las sagas nórdicas, Odín a veces actúa como un instigador de conflictos bélicos, y se decía que era capaz de comenzarlos con tan solo arrojar su lanza, Gungnir. También enviaba a las valquirias para influir en las batallas y obtener el resultado que deseaba. En ocasiones podía aparecer en los campos de batalla como el líder de los nórdicos, llevando en los hombros dos cuervos, llamados Hugin y Munin (pensamiento y memoria respectivamente), y acompañado por dos lobos, llamadosGeri y Freki.
Odín está asociado a las trampas y engaños. Es un transformista, capaz de alterar su forma a gusto. Se relata que viajó por la tierra como un hombre viejo, tuerto, con barba gris, usando un sombrero de ala ancha y con un abrigo azul oscuro. También realiza prácticas mágicas, como lo es el seid.
Sabiduría
Siendo uno de los dioses más antiguos, creador del mundo y de los hombres, Odín es el señor de la sabiduría, experto en todas las cosas desde el principio de los tiempos. Ha aprendido todas las artes y luego los hombres han aprendido de él. Entre los muchos epítetos de Odín, muchos hacen referencia a su gran sapiencia, y ha sido llamado Fjölnir y Fjölnsviðr («gran sabio»), Sanngetall («quien intuye la verdad»), Saðr o Sannr («quien dice la verdad»), Forni («conocedor de lo antiguo») y Fornölvir («sacerdote antiguo»).
Odín observa el cuerpo decapitado de Mímir. Ilustración para la edición sueca de la Edda poética de Fredrik Sander.
La sabiduría de Odín es fruto del conocimiento, la magia y la poesía, todo a la vez. Es conocedor de los misterios de los nueve mundos y de sus orígenes, pero también del destino de cada uno de los hombres, así como de su propio destino y el del universo.
Odín disfruta compitiendo en discusiones con los individuos más sabios. Bajo el disfraz de Gágnraðr («victoria»), arriesgó su vida cuando el gigante Vafþrúðnir, cuya erudición era ampliamente reconocida, lo desafió en un duelo de sabiduría sobre el pasado, el presente y el futuro del mundo. El gigante contestó rápidamente a todas las preguntas, pero Gágnraðr al final preguntó qué fue lo que el dios Odín susurró al oído de su hijo Balder en su pira funeraria. Vafþrúðnir, en este punto, reconoció la identidad de Odín, ya que una regla era que quien hacía una pregunta debía conocer la respuesta, y esta respuesta era conocida solamente por el propio dios. Así, el gigante perdió el duelo.
En otra ocasión, haciéndose pasar por un hombre llamado Gestumblindi («huésped ciego»), el dios desafió a un rey llamado Heiðrekr, a un duelo de adivinanzas. Tras una serie de preguntas que ambos contestaron sin dificultad, Odín realizó la misma pregunta que había hecho a Vafþrúðnir. Ante esta pregunta, el rey intentó matarlo, pero el dios escapó bajo la forma de un halcón.
Odín se aventuró hasta el pozo de Mimir, cerca de Jötunheim, la tierra de los gigantes bajo la apariencia de un caminante llamado Vegtamr. Mímir, que vigilaba el pozo, para permitirle beber de éste le pidió que sacrificara su ojo izquierdo, siendo esto un símbolo de su voluntad por obtener el conocimiento. Mientras bebía vio todo el sufrimiento y los problemas que los hombres y los dioses deberían soportar, pero también vislumbró por qué era necesario que esto sucediera.
El sacrificio del mayor de todos los dioses es un tema
recurrente en la mitología nórdica. A este respecto cabe mencionar que tambiénTyr sacrificó su mano para así poder encadenar a Fenrir. El ojo de Odín permanece en el fondo de dicha fuente, de la cual el mismo Mímir bebe cada día. De aquella mutilación autoinfligida derivan los epítetos de Bileygr («tuerto») y Báleygr («ojo faltante»). Odín conserva la cabeza de Mimir, que fue decapitado por los Vanir durante su enfrentamiento con los Æsir, y logra hacerla hablar por medio de la magia, siendo una fuente inagotable de conocimientos que le revela las noticias de lo que sucede alrededor del mundo.
Allt veit ek, Óðinn,
hvar þú auga falt,
í inum mæra
Mímisbrunni -;
Drekkr mjöð Mímir
morgun hverjan
af veði Valföðrs.
Vituð ér enn eða hvat?
Sé dónde, Odín,
ocultó su ojo,
profundo en la famosa
fuente de Mímir -;
Mímir bebe hidromiel
cada mañana
de la prenda pagada por Valföðr (Odín).
¿Podrías saber más?
            Edda poética – Völuspá, estrofa 29
Runas
Odín conoce el secreto de las runas. Éstas son la lengua de los poetas y los caracteres tallados en madera, piedra, las hojas de las espadas, los vasos de los caballos y son el origen de todo conocimiento y de cada fuerza. Odín obtiene estos conocimientos convirtiéndose en el primer Erilaz, o «sabio de las runas».
De hecho, para aprender el arte de las runas y de la adivinación, se colgó de un árbol llamado Yggdrasil, atravesado por su lanza durante nueve días y nueve noches, en un sacrificio que se ofreció a sí mismo.
Según Hávamál, 138, en la sección conocida como Rúnatal:

Estela rúnica de Funbo, delsiglo XI, en Uppsala, Suecia.
 Veit ek, at ek hekk
vindga meiði á
nætr allar níu,
geiri undaðr
ok gefinn Óðni,
sjalfr sjalfum mér,
á þeim meiði,
er manngi veit,
hvers af rótum renn.Við hleifi mik sældu
né við hornigi,
nýsta ek niðr,
nam ek upp rúnar,
æpandi nam,
fell ek aftr þaðan.
Sé que colgué
en un árbol mecido por el viento
nueve largas noches
herido con una lanza
y dedicado a Odín,
yo ofrecido a mí mismo,
en aquel árbol del cual nadie
conoce el origen de sus raíces.No me dieron pan,
ni de beber de un cuerno,
miré hacia lo hondo,
tomé las runas
las tomé entre gritos,
luego me desplomé a la tierra.
Edda poética – Hávamál, estrofa 138
Rúnar munt þú finna
ok ráðna stafi,
mjök stóra stafi,
mjök stinna stafi,
er fáði fimbulþulr
ok gerðu ginnregin
ok reist hroftr rögna.
Conoce las runas
y aprende los signos,
los caracteres de mucha fuerza,
los caracteres de mucho poder,
que tiñó el tulr supremo (Odín).
y los altos poderes hicieron
y el señor de los dioses (Odín) grabó.
Edda poética – Hávamál, estrofa 142

Poesía

Odín roba la hidromiel de la poesía y escapa de Suttung, ambos bajo la forma de un águila. Ilustración de un manuscrito islandés del siglo XVIII.
La furia espiritual que caracteriza a Odín no sólo se manifiesta en la batalla sino que también se ve reflejada en las composiciones literarias. Es por este motivo por lo que Odín también es considerado el dios de los poetas.
Se dice que siempre habla en verso y que fue él quien inició el arte de la poesía en Europa del Norte. La poesía es considerada un poder sobrenatural cercano a la magia, ya que la calidad del poeta que improvisaba estaba reflejada en su capacidad de predicción, lo cual no era lejano a la labor que realizaba un mago.
Según lo relata Hávamál, Odín trabajó como ayudante de la granja de Baugi durante un verano para conseguir la hidromiel de la poesía que su hermano, Suttung, había obtenido de los enanos. Éste la había escondido en el centro de una montaña con su hija Gunnlod como guardiana. El dios trabajó en la granja hasta que supo dónde se encontraba la hidromiel, luego sedujo a la hija de Suttung para que le permitiese beber un sorbo y cuando por fin tuvo acceso a la hidromiel la bebió de golpe, se transformó en un águila y escapó. La hidromiel de la poesía junto con el conocimiento de las runas le dotó de su capacidad poética. Cuando robó la hidromiel, parte fue derramada hacia la tierra y esto dio a los hombres la habilidad del canto.

Magia

Odín es el dios de la magia y se decía que había aprendido los misterios del seid de la diosa Vanir y völva Freyja, según la saga de los Ynglings, a pesar las connotaciones poco guerreras que tenía el uso de la magia. En el Lokasenna, Loki acusa a Odín de la práctica de «seid», condenándolo como un arte que no era considerado propio de un hombre. Snorri explica que una justificación para esta acusación puede encontrarse en la saga de los Ynglings, en donde el practicante de seid era considerado como un individuo débil.
Guerra
De todas las figuras de la mitología nórdica que poseen el carácter de divinidad guerrera, Odín se caracteriza por ser a veces llamadoSigrföðr («padre de la victoria»), ya que es la entidad que decide la suerte de las batallas y quién saldrá victorioso. También es llamadoValföðr, («padre de los elegidos»), porque se considera que se convierten en sus hijos adoptivos todos aquellos guerreros que caen heroicamente en el campo de batalla. Bajo estos dos nombres, Odín distribuye en la batalla la victoria y la muerte: ambas cosas son bien recibidas por los
                             Ilustración del manuscrito islandés «SÁM 66» de Odín y Sleipnir.
Odín es además un guerrero por excelencia y combate con artes mágicas. Muchos de los epítetos utilizados para describir su carácter belicoso son: Gunnarr («señor de la batalla»),Göllnir (» [quien] está en la contienda «), Þróttr («poderoso»), Foyersðr (» [quien] cabalga en la batalla») y Fráríðr (» [quien] avanza cabalgando»).
La infalible lanza que sujeta en su puño fue creada por unos enanos, los famosos artesanos conocidos como los «hijos de Ivaldi», y es llamada Gungnir. Cuando Odín arrojó la lanza dio lugar a la primera guerra del mundo, el conflicto entre los Æsir y los Vanir.
En la víspera de las batallas se vuelve hacia la formación que ha decretado que será derrotada. Por tanto es llamado Dörruðr (» [quien] pelea con lanza»), Dresvarpr (» [quien] arroja la lanza») yBiflindi (» [quien] agita su lanza»). Además posee un casco de oro, razón por la cual a veces es llamado Hjálmberi (» [quien] lleva casco»).
Odín resulta aterrador para sus enemigos ya que es un experto en el arte de la transformación. En la guerra tiene el poder de cegar, ensordecer o provocar el pánico en los enemigos así como de aterrorizar sus formaciones y de transformar objetos sencillos tales como ramas en armas mortales. Nadie es capaz de arrojarle una lanza con tal fuerza que él no la pueda detener tan sólo con la mirada. Sus habilidades para la guerra tienen como base la magia y sus conocimientos de hechizos y de las runas. El propio dios lo admite en Hávamál:
Það kann ek þriðja:
ef mér verðr þörf mikil
hafts við mína heiftmögu,
eggjar ek deyfi
minna andskota,
bíta-t þeim vápn né velir.Þat kann ek it fjórða:
ef mér fyrðar bera
bönd að b
oglimum,

svá ek gel,
at ek ganga má,
sprettr mér af fótum fjöturr,
en af höndum haft.Þat kann ek it fimmta:
ef ek sé af fári skotinn
flein í folki vaða,
fýgr-a hann svá stinnt
at ek stöðvig-a-k,
ef ek hann sjónum of sék.
El tercero sé:
si mucho preciso
desafilo las puntas,
de las espadas enemigas
y a mi adversario,
ni armas ni mañas le valen.149 El cuarto sé:
si hombres imponen
cepos en mis miembros,
canto un conjuro
que me hace libre
las cadenas saltan de los pies
y de las manos los lazos.150 El quinto sé:
si dardo yo veo
que busca blanco entre mi gente:
ninguno vuela con tal ímpetu,
que no pueda detenerlo
tan solo con la mirada.
Edda poética – Hávamál, estrofas 148-150
A veces elige a algún guerrero devoto y lo protege durante la batalla convirtiéndolo en invulnerable para sus enemigos para que pueda terminar la contienda sano y salvo.
Þat kann ek it ellifta:
ef ek skal til orrostu
leiða langvini,
und randir ek gel,
en þeir með ríki fara
heilir hildar til,
heilir hildi frá,
koma þeir heilir hvaðan.
156 El undécimo sé:
si debo en la batalla
conducir a los míos
Canto un conjuro tras los escudos
y así avanzamos victoriosos
entramos salvos a la batalla,
salimos salvos de ella,
y regresamos sanos de la contienda.
Edda poética – Hávamál, estrofa 156
Los devotos a Odín depositaban su confianza en él durante la guerra y lo invocaban como Sigföðr («padre de la victoria»), Sighöfundr(«juez de la victoria»), Sigtýr («dios de la victoria»), Sigþrór («[quien] obtiene victorias») y varios nombres similares. En la tradición hay muchos ejemplos de guerreros que realizaban sacrificios e invocaciones a Odín para tener éxito en las batallas.

Odín en el detalle de un casco de laera de Vendel, siglo VII, encontrado en Uppland, Suecia.
Pero para aquellos escogidos por el dios, la victoria y la muerte gloriosa eran deseadas de igual forma. Los guerreros muertos de forma heroica eran adoptados por Odín como sus hijos y los recibía en el Valhalla, donde participaban en un eterno banquete que él presidía. Igualmente se le invocaba como Valföðr («padre de los elegidos»), Valtýr («dios de los elegidos»), Valkjósandi (» [quien] elige a los escogidos»), Valþögnir (» [quien] recibe a los elegidos») y más nombres de esa naturaleza. A una völva levantada del reino de los muertos, Odín se le presenta como el hijo de Valtamr («[quien] acostumbra escoger los elegidos «), que también es uno de sus nombres.
El dios establecía a quiénes les tocaba morir en el campo de batalla y eran elegidos para formar las filas de los einherjar, los guerreros destinados a formar el ejército que lucharía a su lado el día del Ragnarök. Así formaba la armada de almas guiadas por el propio Odín, que por esto es llamado Herföðr y Herjaföðr (» padre de la formación»), Hertýr («dios de la formación») yHerjann (» señor de la formación»).
Relacionado con el culto a Odín se encontraban los grupos de guerreros que entraban en un estado de éxtasis durante la batalla, los úlfheðnar y los berserker, (literalmente «hombres lobo» y «vestidos de oso», respectivamente). Estos grupos de guerreros eran devotos del dios y antes de la batalla entraban en un estado de éxtasis furioso, llamado berserksgangr, en el cual comenzaban a rugir, babear y a morder el borde de los escudos. Luego se arrojaban a la batalla, gritando, agitando sus espadas y hachas, matando a todos los que se acercaran, insensibles al dolor y a la fatiga, hasta que caían extenuados.
Viajes 
Con un sombrero viejo, un abrigo oscuro y a veces con una vara por bastón, Odín es descrito como el dios caminante que transita por los caminos del mundo. Por esto a veces es llamado Vegtamr («caminante») o Gagnráðr («conocedor del camino»). Por ello Odín es el dios de los viajeros y de todos los que se desplazan por los caminos del mundo.
Se desplaza por los caminos como un peregrino, ocultando su aspecto y su verdadera naturaleza, siendo algunos epítetos que lo describen,&
nbsp;Grímnir («encapuchado»), Lóðungr (» [quien lleva] capa «) o Hrani («desharrapado»). Aparece generalmente como un hombre de edad, con una larga barba, motivo por el cual también se le llama Hárbarðr («barba gris») o Langbarðr («barba larga»).
Durante sus viajes muy a menudo sucedía que para poder pasar la noche pedía hospedaje tanto en residencias de soberanos como en casas de personas humildes. Esta es la razón por la cual a veces es llamado también Gestr («huésped») y de hecho en el pasado todos los caminantes que reclamaban hospitalidad eran recibidos por temor a que se tratase del dios oculto bajo alguna de sus tantas apariencias.
Bajo el nombre de Grímnir, Odín llegó como huésped al palacio del rey Geirrøðr, quien sospechó de él y lo torturó cruelmente manteniéndolo encadenado entre dos intensos fuegos. Después de revelarle algunos secretos de naturaleza divina y parte de sus numerosos epítetos, Odín se mostró como quien en realidad era; el rey Geirrøðr corrió arrepentido a liberarlo pero tropezó con su espada y murió atravesado por ésta.
En la saga de Bárðr, escrita en el siglo XIII, se relata que un jinete tuerto con un ancho sombrero y una capa azul se encontró con un herrero y le pidió que herrase su caballo. El herrero, un tanto suspicaz, preguntó al jinete dónde había pasado la noche anterior; a lo que éste le mencionó lugares tan distantes que el herrero lo tomó por un mentiroso. El extraño relató que había pasado mucho tiempo en el norte y que había combatido en muchas batallas, pero que ahora se dirigía a Suecia. Cuando el caballo estuvo herrado, el jinete montó y dijo «soy Odín» al asombrado herrero y se alejó velozmente. Al día siguiente tuvo lugar la batalla de Lena (año 1208). Ésta es la última batalla en la cual los escandinavos atribuyeron su victoria a Odín. El depuesto rey sueco Sverker llegó con un gran ejército de daneses y los suecos liderados por el nuevo rey Eric se encontraron superados en número. Se decía que apareció Odín cabalgando en Sleipnir y se colocó al frente de la formación sueca y les dio la victoria. El contexto en el cual se relata esta saga es durante un tratado de paz en Noruega y Odín, un dios de la guerra, ya no tenía mucho que hacer allí.
Creación
A Odín y a sus hermanos, Vili y Ve, se les atribuye la muerte de Ymir, el gigante primigenio, en la creación del mundo. De la carne de Ymir, los hermanos crearon el Midgard y de los fragmentos de sus huesos y sus dientes hicieron las rocas y las piedras. De la sangre de Ymir crearon los ríos y los lagos. Con su cráneo se creó el cielo, asegurado en cuatro puntos por cuatro enanos: Este, Oeste, Norte y Sur. Del cerebro de Ymir, formaron las nubes y de sus cejas se crearon las barreras entre el Jötunheim (el hogar de los gigantes) y Midgard, el lugar donde ahora habitan los hombres.
Después de crear la Tierra con los restos de Ymir, los tres hermanos se encontraron con dos troncos (o un fresno y un olmo). Odín les dio el aliento y la vida; Vili les dio un cerebro y sentimientos; y Ve les dio el oído y la vista. Con ello, los troncos se convirtieron en el primer hombre, Ask, y la primera mujer, Embla, y a partir de ellos descienden todos los hombres. Muchos reyes y casas reales clamaban su descendencia hasta Odín a través de Ask y Embla.31
Genealogía

Odín y sus hermanos dando muerte a Ymir. Ilustración de Lorenz Frølich.

Ancestros

Los ancestros y los hermanos de Odín, según lo que relata Snorri en Gylfaginning, son:
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Descendencia

La descendencia de Odín es difícil de trazar y bastante confusa ya que en diferentes textos se mencionan distintos hijos e incluso algunas dinastías reales trazaban su genealogía por distintos personajes hasta Odín. Los tres hijos universalmente reconocidos en diferentes poemas éddicos yescáldicos son Thor, Váli y Balder. Sin embargo puede agregarse a Höðr que en muchos relatos figura como hermano de Balder y es mencionado en Skáldskaparmál con el kenningar de «hijo de Odín». Vidar es mencionado como hijo en Skáldskaparmál, y e
n el Gylfaginning se le menciona como el hijo silencioso de Odín. Hermod es mencionado como hijo en varios poemas, pero en el Codex Regius se le interpreta como sirviente de Odín, aunque al final de la obra se le menciona como hermano de Balder. En el poema éddico Hárbardsljód, Meili es mencionado por Thor como su hermano. Tyr figura en la Edda prosaica como hijo de Odín, sin embargo en la Edda poética, en Hymiskviða se le menciona como hijo de Hymir.
Una genealogía probable sería:
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Posesiones
La muerte de Odín por Fenrir en un sello postalferoés.
Odín tenía tres residencias en el Asgard. Primero estaba Glaðsheimr, un amplio salón donde presidía sobre los doce diar o jueces y donde se regulaban los asuntos del Asgard. Luego estaba, Valaskjálf, que era donde se encontraba su trono, Hliðskjálf, construido enteramente de plata. Por último estaba el Valhalla, donde recibía las almas de los guerreros muertos.
Las almas de las guerreras y de aquellas mujeres fuertes y bellas que Odín favorecía se convertían en sus hijas, las valquirias, que recogían las almas en los campos de batalla y servían en el Valhalla («salón de los caídos en combate»). Este enorme palacio tenía quinientas cuarenta puertas y por cada una de ellas podían pasar ochocientos guerreros en formación. Además estaba cubierto de oro, con lanzas y escudos dorados colgando de sus paredes.
También tenía numerosos objetos mágicos que eran asociados con él, como su lanza, Gungnir, que nunca fallaba en su blanco y un anillo de oro, Draupnir, el cual cada nueve noches producía ocho nuevos anillos. Estas dos últimas posesiones fueron regaladas a Odín por Loki.
Animales
Odín tiene como séquito diferentes animales. Los más conocidos son sus dos cuervos llamados Hugin y Munin, los cuales envía cada mañana a volar, en direcciones opuestas, rodeando el mundo para que cuando regresen por la tarde se posen sobre sus hombros y le susurren al oído lo que han visto. También posee dos lobos llamados Geri y Freki, a los cuales les da lo que le corresponde como almuerzo en el Valhalla, ya que él se alimenta exclusivamente de hidromiel y vino.
Gera ok Freka
seðr gunntamiðr
hróðigr Herjaföður;
en við vín eitt
vápngöfugr
Óðinn æ lifir.Huginn ok Muninn
fljúga hverjan dag
Jörmungrund yfir;
óumk ek of Hugin,
at hann aftr né komi-t,
þó sjámk meir of Munin.
Geri y Freki
nutre, el guerrero famoso,
el glorioso Heriaföðr.
y solo con vino,
el dios de las armas,
Odín, vive por siempre.20 Hugin y Munin
vuelan todos los días
alrededor del mundo
temo menos por Hugin
de que no regrese,
aún más temo por Munin.
               Edda poética – Grímnismál,                    estrofas 19 y 20.
La relación existente entre Odín con los cuervos, además de ser habitual para un dios de la guerra, también lo es para un dios de la muerte, ya que los cuervos generalmente se alimentaban de los cadáveres de los campos de batalla. Se cree que el estandarte del cuervo que algunos jefes tribales nórdicos portaban en combate era un símbolo del dios, para que los protegiese e inspirase temor en los enemigos. Los lobos al igual que los cuervos también se relacionaban con la batalla; algunos de los kenningars, que se utilizaron en la poesía escáldica para hacer referencia a esta son «festín de cuervos» o «festín de lobos».
Otro animal que siempre se encuentra asociado
a Odín es su caballo gris de ocho patas, llamado Sleipnir, que le permite viajar velozmente por la tierra, el aire y el mar. Fue un obsequio de Loki y nació como fruto de la unión de Loki (momentáneamente convertido en yegua) y Svadilfari, el caballo del gigante que construyó parte de las murallas del Asgard.
Nombres
Los nombres de Odín.

Ilustración del año 1888 realizada porJohannes Gehrts donde se muestra una variación en el nombre. El mismo es escrito como Odhin, con una «h» entre la letra «d» e «i».
Los nórdicos le dieron a Odín muchos sobrenombres lo cual, por otro lado, era parte de la tradición del uso de kenningars por parte de los escaldos y era un método poético de referencia indirecta. El nombre Alföðr («padre de todos») aparece en la Edda poética de Snorri Sturluson. Probablemente en su origen hacía referencia a Tiwaz, ya que se relaciona mejor la idea de un «dios del cielo» con el epíteto de «padre de todos». De acuerdo a Bernhard Severin Ingemann, se conoce a Odín en la mitología de los wendos como Woda o Waidawut.
Odín también es la divinidad nórdica con el mayor número de nombres, hasta el punto en que a veces no es fácil distinguir entre el nombre verdadero y los epítetos. En muchos casos se ignora la etimología de alguno de los nombres. En la Edda prosaica, en la estrofa 19 hay una extensa lista de sus nombres, tomados del poema éddico Grímnismál 46-50 y 54:
Hétumk Grímr,
hétumk Gangleri,
Herjann ok Hjalmberi,
Þekkr ok Þriði,
Þundr ok Uðr,
Herblindi ok Hár;Saðr ok Svipall
ok Sanngetall,
Herteitr ok Hnikarr,
Bileygr, Báleygr
Bölverkr, Fjölnir,
Grímr ok Grímnir,
Glapsviðr ok Fjölsviðr;
Síðhöttr, Síðskeggr,
Sigföðr, Hnikuðr,
Alföðr, Valföðr,
Atríðr ok Farmatýr;
einu nafni
hétumk aldregi,
síz ek með folkum fór.
Grímni mik hétu
at Geirröðar,
en Jálk at Ásmundar,
enn þá Kjalar,
er ek kjálka dró;
Þrór þingum at,
Viðurr at vígum,
Óski ok Ómi,
Jafnhár ok Biflindi,
Göndlir ok Hárbarðr með goðum;
Sviðurr ok Sviðrir
er ek hét at Sökkmímis,
ok dulðak þann inn aldna jötun,
þá er ek Miðvitnis vark
ins mæra burar
orðinn einbani.
Óðinn ek nú heiti,
Yggr ek áðan hét,
hétumk Þundr fyr þat,
Vakr ok Skilfingr,
Váfuðr ok Hroftatýr,
Gautr ok Jalkr með goðum,
Ófnir ok Sváfnir,
er ek hygg, at orðnir sé
allir af einum mér.
 Me llamo Grímr,
me llamo Gangleri,
Herian y Hiálmberi,
Þekkr y Þriði,
Þuðr y Uðr,
Helblindi y Hár;Saðr y Svipall
Sanngetall,
Herteitr y Hnikarr,
BileygrBáleygr
BölverkrFiölnir,
Grímr y Grímnir,
Glapsviðr y Fiölsviðr;
Síðhöttr’, Síðskeggr,SigföðrHnikuðr,
AllföðrValföðr,
Atríðr y Farmatýr;
con un solo nombre
no me llamo más
cuando viajo entre la gente. Grímnir me llamaron
en la casa de Geirröðr,
Iálkr en la de Ásmundr,
y también Kialarr,
cuando tiraba un trineo,
Þrór en la asamblea
Viðurr en la batalla,
Óski y Ómi,
Iafnhár y Biflindi,
Göndlir y Hárbarðr entre los dioses; Sviðurr y Sviðrir
soy llamado en lo de Søkkmímir,
y engañé a aquel viejo gigante
cuando del pródigo hijo de Miðviðnir
me convertí
en su único matador.
54. Óðinn me llamo ahora,
Yggr me llamé antes;
aún antes fui llamadoÞundr,
Vakr y Skilfingr,
Váfuðr y Hroptatýr,
Gautr y Iálkr entre los dioses,
Ofnir y Svafnir,
creo que todos se hicieron
uno solo en mi.

Odín sobre su caballo, Sleipnir. Ilustración de un manuscrito islandés delsiglo XVIII.

Odín transportando el cuerpo deSinfjötli al Valhalla. Ilustración de 1893 por Frederik Sander.

Edda poética – Grímnismál, estrofas 46-50, 54
 
Culto
Orígenes

Bracteato escandinavo de oro, delsiglo V, con la imagen de Odín.
La adoración de Odín data del paganismo protogermánico. El historiador romano Tácito en su obra De Origine et situ Germanorum menciona que los germanos adoran y hacen sacrificios a Mercurio. Pablo el Diácono, a finales del siglo VIII en su Historia gentis Langobardorum relata que Odín (Guodan) era el dios principal de los lombardos e identificaba a Odín también con Mercurio. Además se han asociado ciertos paralelismos entre Odín y el dios celta Lug: ambos son dioses intelectuales, dominando la magia y la poesía; ambos tienen cuervos y una lanza; y ambos son tuertos. Julio César en De Bello Gallico menciona que Mercurio es el dios principal de la religión celta.
El motivo por el cual se les asociaba es que al igual que Mercurio, Odín era considerado como un psicopompos, «líder de las almas». Era común que los historiadores de la época creyeran que las deidades de otros pueblos y culturas eran sus propios dioses bajo diferentes nombres.

La Piedra de Tängelgårda, delsiglo VII, muestra a Odín liderando guerreros con anillos. Los símbolos del valknut se distinguen bajo del caballo.
Un contexto que podría haber dado lugar a la difusión de elementos de rituales celtas en la cultura germánica pudo haberse dado en el pueblo chatti, que vivió en las fronteras entre los celtas y los germanos, en Hesse durante los primeros siglos de la era cristiana. Odín en su forma protogermánica no era la de un dios jefe, sino que gradualmente fue sustituyendo a Tyr durante el periodo de las grandes migraciones.
El nombre de Óðinn puede encontrarse en ilustraciones, estelas rúnicas y bracteatos pertenecientes al período de las grandes migraciones, durante la era de Vendel describiendo escenas que pueden ser comparadas con los textos e ilustraciones del medioevo nórdico. El contexto de nuevas élites emergiendo en este período concuerda con el relato de Snorri Sturlusonde que los Vanir, autóctonos, fueron reemplazados por los Æsir, intrusos continentales.
Algunos eruditos han relacionado a Odín con las características de un «Dios de la Muerte». Algunos de ellos como Jan de Vries y Thor Templin, relacionan a Loki y a Odín como un solo individuo hasta el comienzo del período nórdico.
De acuerdo a lo que se relata en la saga de los Ynglings, el Asgard era un lugar de solemnes sacrificios que eran presididos por doce sacerdotes (llamados díar o drótnar) quienes eran al mismo tiempo encargados de las decisiones y de los juicios. Desde un punto de vista evemerista podrían haber sido sacerdotes o jefes tribales que luego fueron divinizados, pero esto es imposible de probar. En el caso de Odín se dice que sintiéndose próximo a la muerte, abandonó Suecia y regresó a su antiguo país de origen, llamado Goðheimr(«país del dios»), y sus seguidores creyeron que en realidad había regresado al Ásgarðr para vivir eternamente.

Escenas de sacrificios en las Piedras de Stora Hammars, Gotland, Suecia.
A pesar de que en el imaginario popular a veces Odín es considerado como el dios principal del panteón nórdico, este papel lo adquiere en los últimos siglos de auge del politeísmo en el norte de Europa. Se presume que el culto a Odín se originó en Dinamarca alrededor del siglo IV y que luego se difundió por la península escandinava, con mucha mayor incidencia en Suecia que en Noruega.
Sin embargo, es más difícil encontrar muestras del culto en Islandia (aún estudiando la toponimia) donde el culto a Thor era el prevalente. Una de las sospechas es que los emigrantes escandinavos que colonizaron Islandia eran más devotos a Thor y a divinidades relacionadas con la agricultura como Freyja y Njörðr. Esto marca un contraste entre quienes abandonaron la península, poblando Islandia, y el causante de estas migraciones, el primer rey de Noruega, Haraldr Hárfagri (Harald «Cabellera Hermosa»), ferviente adorador de Odín.
En general, al ser Odín un dios de la guerra y de las artes mágicas, era particularmente importante para guerreros y para algunos individuos marginales de la sociedad. Los granjeros y pescadores preferían a divinidades como Thor, Njörðr o de la fertilidad como Freyja o Freyr. Odín era particularmente venerado durante los comienzos de la época vikinga durante el período de los saqueos y pillajes de las costas del norte de Europa.
Sacrificios humanos
En algunas ocasiones, antes o después de los combates, se realizaba el sacrificio de algunos prisioneros en honor a Odín. Es probable que el hombre de Tollund, encontrado en Jutlandia, desnudo y ahorcado junto con otros sea un caso de este tipo de sacrificios. En el caso particular de los sacrificios a Odín, las técnicas utilizadas eran ahorcamientos, empalamientos con lanzas afiladas o cremaciones. La saga Orkneyinga es una de las fuentes que cita un ritual muy poco usual llamado águila de sangre, y que consistía en la separación y sucesiva apertura de las costillas en la columna vertebral.

Blóts

Se atestigua en fuentes primarias que se hacían sacrificios a Odín durante los blóts. Adán de Bremen relata que cada nueve años, la gente de toda Suecia se reunía para realizar sacrificios en el Templo de Uppsala. Hombres tomados como esclavos y machos de cada especie eran sacrificados y colgados en las arboledas sagradas cerca de los templos recordando el sacrificio que realizara el dios para obtener las runas.
Dado que los suecos tenían el derecho no solo de elegir a su rey sino también de deponerlo, las sagas relatan que tanto el reyDomalde como el rey Olof Trätälja fueron sacrificados en honor a Odín después de una serie de años de hambruna. Se ha argüido respecto a que el matar a un oponente en la batalla era también una forma de ofrecer un sacrificio. La inconstancia del dios en la batalla está muy bien documentada y en Lokasenna, Loki se burla de Odín por su actitud cambiante.
A veces se ofrecían sacrificios para que cambiara las circunstancias del momento. Un ejemplo notable de ello es el sacrificio del rey Víkar que es detallado en la Saga de Gautrek y por Saxo Grammaticus. Los marineros de una flota cuyo rumbo estaba siendo cambiado por el viento comenzaron a jugarse al azar qué miembros de la propia tripulación sacrificarían a Odín para que abatiese los vientos. El mismo rey echó suertes y fue colgado.
Los sacrificios a Odín probablemente se realizaban al principio del verano, ya que la saga de los Ynglings afirma que unos de los más grandes festivales del calendario era at sumri, þat var sigrblót «en verano, para la victoria». La saga de los Ynglings también da detalles de los sacrificios realizados por el rey sueco Aun, a quien se le reveló que extendería su vida si sacrificaba un hijo cada diez años. Según la saga, nueve de sus diez hijos ya habían muerto sacrificados, pero cuando estaba a punto de sacrificar a su último hijo, Egil, los suecos lo detuvieron.

Conjuros de Merseburgo del siglo X
Proscripción por el cristianismo
Durante la cristianización, la adoración de divinidades nórdicas, y entre ellas a Odín, no se extinguió completamente y la adoración pagana en privado continuó durante mucho tiempo siendo tolerada. La estrategia utilizada en el proceso de cristianización fue convertir las deidades paganas en iconos malignos y el reemplazo gradual con figuras cristianas.
Una muestra clara de la continuación de las tradiciones de la mitología nórdica son los Encantamientos de Merseburg, el único texto en antiguo alto alemán con ejemplos de creencias paganas y en donde se cita a Uuôdan que es identificado como Wodan.
Actualidad
Ásatrú (religión).

M. Presnyakov (2008) Odín.
Desde la segunda mitad del siglo XX una nueva religión neopagana surge rememorando la antigua tradición nórdica y germánica. Los que siguieron la tradición nórdica llamaron a este culto Ásatrú (en islandés «Fidelidad a losdioses») y los que siguieron la tradición germánica lo llamaron Odinismo por el rol central que cumple Odín en esta religión. Asimismo, más tarde sería fundado el Wotanismo (nombre derivado de Wotan, término tradicional germánico utilizado para el nombre de Odín), una religión que incorpora creencias y prácticas extraídas de los teutones y otras tribus germánicas.
Los orígenes del Odinismo se remontan al trabajo del australiano Alexander Rud Mills quien en la década de 1930 fundó la primera «Iglesia Anglicana de Odín».
El primer país en donde el Ásatrú fue reconocido como una religión, fue enIslandia en 1972, tras los esfuerzos del poeta islandés Sveinbjörn Beinteinsson. Éste fundó el grupo Ásatrúarmenn (‘Los hombres que confían en los dioses’), actualmente llamado Ásatrúarfélagið (‘Asociación de los que confían en los dioses’). Esta corriente espiritual busca recuperar las tradiciones y religión de los pueblos nórdicos.
Hoy en día esta religión es reconocida oficialmente en Islandia, Noruega, Dinamarca, Suecia y España pero el culto está presente y organizado en Gran Bretaña, Francia, Bélgica, Holanda, Alemania, Italia, Estados Unidos y otros países.
En cuanto al Wotanismo, es difícil aclarar las circunstancias que llevaron a su creación. Pues, podemos suponer que surgió espontáneamente como una forma de adoración y creencia en las antiguas religiones paganas. O como una separación, debido a discrepancias con las anteriores religiones neopaganas.
Cultura popular
Con el resurgimiento vikingo romántico de comienzos a mediados del siglo XIX, la popularidad de la figura de Odín aumentó nuevamente. Odín (Wotan) es uno de los principales protagonistas de la serie de óperas épicas de Richard Wagner, Der Ring des Nibelungen. Esta representación en particular influyó en muchos escritores de ficción y ha resultado en variadas referencias y alusiones en diferentes medios.
Wikipedia.
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Cambio en el eje de la Tierra ha modificado el Horóscopo



Sally Linnett Castillo:Parke Kinkle, miembro del Comité del Minnesota Planetariun Society de Estados Unidos, levantó ayer una polvareda mundial, luego que ayer confesara en el diario «Daily Star» que los signos zodiacales a los que pertenecemos estarían errados. «Cuando los astrólogos dicen que el sol está en piscis, realmente no lo está, fue el balde de agua fría que tiró el astrónomo a los que cada día leen religiosamente el horóscopo para saber si se encontraran una billetera o conseguirán el amor de sus vidas. Aunque para el catedrático «no hay ninguna conexión física entre las constelaciones y los rasgos de personalidad», explicó que los signos modernos no toman en cuenta los cambios que el campo de gravedad de la luna ha causado en la orientación del eje terrestre y que ha alterado la posición de las estrellas en el firmamento, desde la invención del horóscopo por parte de los babilonios, hace 200 mil años. Recalculando todo, los signos estarían retrasados en casi un mes y se volvería a considerar a Ofiuco, el cual fue eliminado por cuestiones numéricas.
Con el terremoto del 27 de febrero de 2010 en Chile, el eje de la Tierra cambió en seis segundos. Con eso ya hay una modificación y si eso se suma a lo que ha pasado en miles de años, claro que hay un cambio de posición en los signos. Incluso bajo este nuevo orden, el signo de escorpión, quedaría sólo con seis días.
Así cambiaron:
Aries: 19 de abril al 13 de mayo
Tauro: 14 de mayo al 21 de junio
Géminis: 22 de junio al 20 de julio
Cáncer: 21 de julio al 10 de agosto
Leo: 11 de agosto al 16 de septiembre
Virgo: 17 de septiembre al 30 de octubre
Libra: 31 de octubre al 23 de noviembre
Escorpión: 24 al 29 de noviembre
Ofiuco o Esculapio: 30 de noviembre al 17 de diciembre *
Sagitario: 18 de diciembre al 20 de enero
Capricornio: 21 de enero al 16 de febrero
Acuario: 17 de febrero al 11 de marzo
Piscis: 12 de marzo al 18 de abril
*(Fue descartado por los babilonios, quienes querían un horóscopo de 12 signos).
Pablo Runa:
«Esa no es ninguna novedad.
Todo astrólogo serio (y yo no soy no siquiera astrólogo) sabe que hace ya mucho tiempo que los signos astrológicos (las casas del sol en el recorrido zodiacal) se fueron desfasando respecto de …su correspondencia astronómica. Este desfasaje se debe a la preseción de los equinoccios y a la diferencia entre el año trópico (con que se mide el zodíaco) y el año sidéreo. en la actualidad la diferencia es de casi un signo (30° astronómicos) respecto de la creación de la cuenta zodiacal, allá por el 4000 ó 3000 a.C. entre los pueblos de la Mesopotamia (asiática).
Respecto a ese otro detalle de agregar un décimo tercer signo, en mi humilde opinión es una ridiculez total, insostenible desde cualquier parámetro; astrológico, calendárico o astronómico.
Viene de una observación poco seria del cielo y una …suerte de concesión (no quiero calificar) de los astrólogos poco serios ante una pretendida justificación astronómica. Sucede que toda la eclíptica (el recorrido aparente del sol alrededor de la tierra) cruza el cielo a través de las 12 constelaciones zodiacales – de hecho es al revés: las 12 constelaciones zodiacales se establecieron dividiendo la eclíptica en 12 «casas» de 30° cada una, correspondientes muy aproximadamente a las poco más de 12 lunaciones que dura un año trópico. La eclíptica recorre enteramente (o casi) todo el zodíaco. Casi, porque la constelación de Escorpio «saca su cola» del recorrido solar. En la antigüedad Escorpio estaba unida a Libra, de hecho Libra son las pinzas del escorpión. Los Romanos (en época pre imperial), al corregir su calendario, separaron la constelación de Escorpio de la de Libra.
Se identificó a cada casa con una «edad» del sol durante su recorrido anual. así cada casa tuvo su signo, que lo identificaba y que se corresponde con la lectura mítica del clima y las condiciones agrarias y humanas
que se daban en la Babilonia y Medio Oriente de hace 6000 años. esos signos luego pasaron a cobrar individualidad mítica plasmándose en obras literarias como el poema de Gilgamesh o Los Trabajos y los Días, diversos tratados de magia y ocultismo, e incluso la Biblia. esos mitos forjaron (y lo siguen haciendo) la cultura humana en su totalidad. es por eso que considero (y no porque me ponga en conservador) que el agregado del signo de Ophiuco es cuanto menos, ridículo.

La historia de Ofiuco, por su parte es mucho más moderna. Los griegos ubicaron a Esculapio (hijo de Apolo, el sol) entre las constelaciones. La constelación de Ofiuco original, en la actualidad está dividida en tres constelaciones: cabeza d…e serpiente, Ofiuco y cola de serpiente. Ofiuco es llamado el serpentario o el que porta la serpiente, es decir el que porta el saber: la misma serpiente del caduceo de Hermes.
Esculapio fue puesto en el suelo «con un pie pisando la senda de su padre», es decir con un pie dentro de la eclíptica entre la constelación del escorpión (Escorpio) y la del arquero (Sagitario) – la constelación de Sagitario, a pesar de representar un centauro que dispara su flecha, tendría que tener la imagen de una sátiro (llamado Croto) que dispara su arco, pero este es otro tema.
Ofiuco, entonces, a pesar de que se encuentra «pisando el camino de su padre» no pertenece al zodíaco. de hecho los 30° de Escorpio se completan por debajo (por encima aquí en el hemisferio sur) del pie de Esculapio, así la escena de ese signo se completa con Esculapio (hijo del sol Apolo y dios creador de la medicina) sosteniendo o rodeado (según la interpretación que se tome) por la serpiente Sophia (la misma del caduceo hermético y la misma que instruyó a Eva bajo el manzano) y pisando la cola del escorpión – este «enfrentamiento con el escorpión», luego lo protagonizaría Heracles (hijo de Zeus) en «Los Trabajos y los Días» – esa es la escena del signo de Escorpio, pero la «casa de Escorpio», la casa solar, son sólo los 30° de la constelación del escorpión.
Es por eso que quien incluya en el «nuevo zodíaco» a los pies de la constelación de Ofiuco, incurre en un acto de profunda ignorancia mitológica y en una intervención falta de todo sentido astronómico, calendárico e incluso (y sobre todo) astrológico.»
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MERLIN

Merlín está presente en las leyendas celtas desde hace muchísimos siglos.
Durante los siglos XII y XIII, se le representó con los mismos rasgos que hoy le identifican.
La transformación del personaje de Merlín, profeta bretón que aparecía tradicionalmente en las leyendas celtas, se la debemos a Geoffroy de Monmouth, sabio y obispo galo autor de una Vie de  Merlín en 1148, y a Robert de Boron, poeta anglonormando, autor de un Merlín a finales del siglo XII. Ambos hicieron de él el hijo de un demonio y una virgen, le otorgaron poderes sobrenaturales y lo integraron en la leyenda del rey Arturo, fundador de la Tabla Redonda en el siglo Vi. Según estos autores,Merlín fue el iniciador del rey Arturo.
El nacimiento de Merlín se sitúa en las Islas Británicas, en Gales, hacia el año 470, algún tiempo antes de que naciera el rey Arturo. Se cree que su padre era un magistrado romano y su madre una vestal (sacerdotisa virgen consagrada a Vesta, la diosa romana del fuego del hogar) que renegó de sus votos. En los tiempos pasados del Imperio romano, una conducta de este tipo se condenaba con la pena de muerte. Para salvar su vida, la madre de Merlín expuso ante los jueces que su concepción había sido sobrenatural, afirmando que el hijo que llevaba en su seno era el elegido de los dioses. Además, al nacer el niño le llamó Ambrosio, que significa “inmortal” (la ambrosia era el néctar de los dioses mitológicos). Más tarde, Ambrosio se convertirá en Merlín, bardo o poeta, músico y cantante, pero al mismo tiempo druida adivino, mago y consejero de Ambrosio Aurelio, el príncipe liberador de la isla de Bretaña que se opondrá al rey y perseguirá a los sajones, aliados de este último, hacia finales del siglo V.
La leyenda cuenta que un día los adivinos y los magos del país anunciaron al rey de Bretaña que su trono estaba en peligro.
Según éstos, el responsable era una divinidad mala que se oponía a sus designios, se trataba de un niño nacido sin padre. Los soldados del monarca empezaron la búsqueda de este niño y habiéndolo encontrado, lo llevaron ante él. Era, efectivamente, Ambrosio, futuro Merlín, que realizó entonces su primera profecía. Ante los adivinos y magos, y delante del rey, reveló la presencia de una gran capa de agua bajo el castillo, donde se encontraba una caracola; en su interior, dos serpientes: una roja y otra blanca. Para comprobar su presagio, rompieron la caracola y salieron las dos serpientes; la blanca agredió violentamente a la roja, que pareció sucumbir al tercer ataque. Sin embargo, la roja acabó por dominar a la blanca y la hizo su presa. Ambrosio explicó entonces que la serpiente blanca representaba el estandarte del rey apoyado por los sajones, y la serpiente roja el del pueblo de Bretaña. Predijo también que después de haber sucumbido tres veces bajo el yugo del rey traidor, el pueblo bretón se rebelaría para expulsar al tirano y a los bárbaros. Efectivamente sucedió de este modo.
Este es pues, según la leyenda bretona, el primer prodigio de Ambrosio, su primera profecía cumplida. Es en ese momento cuando el bardo bretón se convierte en el mago Merlín. En la religión de los celtas, el druida no es sólo un sacerdote que venera los árboles, los manantiales, las piedras, los animales míticos del bosque, los espíritus del fuego, del aire, de la tierra y del agua, sino que es también médico, curandero, filósofo, astrólogo, mago, adivino, poeta, músico, pedagogo y ejerce una influencia política importante. Por su gran capacidad para todo ello, Merlín está considerado un druida fuera de lo común, una gran figura del druidismo. A continuación, la desbordante imaginación de los hombres y su necesidad de soñar hicieron el resto.
Cuando murió Ambrosio Aurelio, príncipe liberador de la isla de Bretaña, Merlín se convirtió en el bardo de su sucesor, el rey Arturo, y ejerció bajo éste las mismas funciones de adivino, astrólogo, mago y consejero político. Le ayudó durante la heroica guerra de resistencia en el siglo VI que dividió la isla y durante la cual los bretones, refugiados en Galos y Cornualles, hicieron retroceder a sajones, juntos y anglos, las hordas de bárbaros llegadas del Norte para invadir su isla. Los éxitos de los bretones fueron tan extraordinarios que llamaron la atención de sus contemporáneos, quienes atribuyeron tales victorias a fuerzas sobrenaturales al servicio del rey Arturo.
Al final de su vida, hacia el año 560, Merlín es testigo, esta vez con impotencia, de una guerra fratricida contra los bretones de Gales y Escocia. Este último episodio de la historia tendrá efectos desastrosos sobr
e su salud mental y su fe en los hombres. Volverá de nuevo a la vida salvaje y morirá solitario, algún tiempo después, en los bosques de Cornualles, entre los espíritus de la naturaleza.

Merlín el druida, profeta y mago, entra a partir de entonces en la leyenda por haber presagiado, entre otras cosas, el nacimiento del rey Arturo, la resistencia de los bretones y la derrota de los invasores bárbaros. Esta leyenda traspasa rápidamente las fronteras de la isla de Bretaña para extenderse por toda la cristiandad. En efecto, poco después de la muerte de Arturo y de la de Merlín, el papa Gregorio, llamado el Grande, delega a los monjes benedictinos la evangelización de los bretones. Y será a lo largo del siglo siguiente, cuando a la leyenda de Arturo y Merlín se añada la de la búsqueda del Grial, que se convierte en el fin último y supremo de los caballeros de la Tabla Redonda. De éste modo, los cristianos mezclaron las hazañas legendarias de los héroes bretones con los relatos bíblicos y encontraron en ellas materia para propagar las palabras de Cristo.
(Lo Oculto)

EL REY ARTURO Y LOS CABALLEROS DE LA MESA REDONDA


Cuenta la leyenda que  Uther, Rey de lo que se conoce ahora como Gran Bretaña, decidió un día firmar la paz con uno de sus más fieros enemigos: el duque de Cornwall.  Para ello invitó al duque y a su señora esposa a su castillo. Cuando Uther conoció a la duquesa Ingraine quedó totalmente enamorado de ella.
Al darse cuenta de esta situación, la duquesa le pide a su marido retirarse inmediatamente del castillo y regresar a casa.   
El duque de Cornwall se retiró del castillo y reinició la guerra.  El amor de Uther por la duquesa era tan grande que se enfermó y buscó la ayuda de Merlin, el mago de la corte.
Éste le dijo que lo único que tenía era «Mal de Amores» y que podía ayudarlo con una condición: el hijo que tuviera con Ingraine se lo entregaría a él (a Merlin), para educarlo y prepararlo para cumplir su destino, que no era otro que ser el más grande Monarca de Inglaterra.
Esta conversación animó a Uther para ir con sus tropas , en busca de su amor. El duque se enteró de sus intenciones y fue a su encuentro. En la lucha Cornwall muere y los mensajeros de Uther convencen a Ingraine para que se convierta en su esposa. Al final, ella accedió y pronto se casaron.
Cuando nació el heredero, fue Merlin a ver a Uther y éste se lo entregó como había prometido.   La criatura fue entregada a Sir Héctor, un noble de la corte, quien no tenía conocimiento de la sangre real del niño. El infante fue bautizado con el nombre de Arturo.
Cuando Arturo contaba con dos años su padre, Uther, murió. El reinó entró entonces en una etapa de anarquía casi incontrolable que duró por años. Un buen día Merlin reunido con el arzobispo de Canterbury le dijo a los nobles de la corte que  sería Cristo a través de un milagro quien señalaría el sucesor legítimo de Uther. El milagro no se hizo esperar, y en el cementerio próximo a la iglesia apareció un espada encajada en una piedra. En la hoja de la espada estaba inscrito: «quien pueda desencajarme de esta piedra será Rey de toda Bretaña por derecho de nacimiento». Ante este milagro todos los nobles  intentaron sacar la espada, sin ningún resultado.
Fue así como se decidió que,  despues del torneo tradicional de cada año, los caballeros asistentes podrían probar suerte con la espada milagrosa.
En uno de esos torneos (años después de la muerte de Uther), participaba Sir Héctor y Sir Kay, su hijo.Arturo no participaba porque era todavía un muchacho de 15 años,  Cuando se dió comienzo a la competencia, Sir Kay se dió cuenta que no tenía su espada, entonces le pidió a su hermanastro que se la fuera a buscar a su casa.
Arturo fue corriendo a buscarla pero no pudo entrar a su casa, pues estaba cerrada, entonces se recordó de la espada que estaba en el cementerio y fue en su busca. Tomó la espada por su empuñadura y la sacó con total facilidad. Al entregarsela a Sir Kay , éste se dio cuenta al instante que era la espada del cementerio, así que se la enseñó a su padre. Sir Héctor quedó lleno de estupefacción y se llevó a sus hijos hasta el cementerio. Allí le dijo a Arturo que volviera a meter la espada en su sitio, Arturo lo hizo. Luego, le instó a que la sacara nuevamente. Al ver a su hijo adoptivo sacar la espada tan fácilmente se postró de rodillas al igual que Sir Kay. Arturo se asombró de esto y Sir Héctor, con voz emocionada, le explicó que desde ese momento sería el Rey de toda Bretaña.
Fueron entonces donde el arzobispo  y le contaron la gran hazaña. El arzobispo reunió a todos los caballeros alrededor de la espada y dejó probar su suerte a cada uno. Dejó para el final a Arturo y éste volvió a sacar fácilmente la espada de la piedra, esta vez delante de un gran número de personas.
Fue así proclamado de manera oficial como Rey de toda Bretaña y la espada se colocó solemnemente en altar mayor de la catedral de Canterbury.
Poco después de su nombramiento, Arturo salió un día a pasear por un bosque cercano al palacio. En un camino solitario vio a unos maleantes que estaban acosando a un pobre anciano, cuando éstos vieron a Arturo acercarse salieron corriendo. El rey no se había dado cuenta que ese viejo indefenso no era otro que el mago de la corte, el gran Merlín. Éste, lejos de agradecerle su llegada, le dijo a Arturo que lo estaba esperando y que le iba salvar la vida. El joven monarca no lo entendió y siguió caminando junto con el mago. Unos minutos después se encontraron con un caballero en la mitad del camino, quien con aire arrogante les dijo: «nadie pasa por aqui sin antes pelear conmigo».Arturo aceptó el reto y, aunque luchó con fiereza, el caballero era mucho más diestro. Tanto fue así que casi pierde la vida si no es por la ayuda de Merlin quien, gracias a sus poderes mágicos, adormeció al caballero. Después de esto Merlin le explicó que el nombre de ese arrogante caballero era Pellinore y sería el padre de Percival y Lamorak de Gales. Percival sería uno de los que buscarían el Santo Grial.
Arturo no le dió mucha importancia a todo lo que dijo el mago, estaba mas preocupado por su espada, que se había perdido en la pelea. Merlin le aseguró que había una mejor para él. Entonces se fueron a un lago cercano donde, de una manera misteriosa, estaba un brazo erguido que empuñaba una espada. «Ahí está tu espada», dijo Merlin. Arturo no sabía como llegar a la espada y entonces vio a lo lejos una balza con una joven vestida de blanco. «ella es la dama del lago, debes convencerla para que te dé la espada».
La dama se acercó y el Rey le pidó la espada, ella le dijo que se la daría si le concedía un deseo. Arturo aceptó y la dama le dijo:» Toma mi barca y navega hasta donde está el brazo, él te dará la espada. En cuanto a mi deseo, te lo pediré después». Cuando Arturo tomó por fin la espada notó que en la hoja podía leer una inscripción que decía: «Excalibur» , más abajo decía: «Tómame». Y del otro lado de la hoja decía: «Arrójame lejos». Esta espada sería la protagonista de innumerables batallas victoriosas y de grandes hechos eroicos.
El Rey Arturo comenzó sus primeros años de gobierno pacificando al país, y creando un mejor estado de vida. Pronto fue respetado por sus súbditos y temido por sus enemigos. Cuando ya tenía edad para casarse le comentó a Merlin que en una visita que había hecho al reino de Cameliard había visto a la hija del rey y se había quedado prendado de ella. Acto seguido le pidió al mago que reuniera una comisión de representantes del reino británico para ir donde el rey Legradance para pedir la mano de Guenevere, su hija. El rey de Cameliard quedó encantado con la propuesta y además de conceder la mano de la princesa le mandó como regalo una gran mesa redonda que le había regalado Uther. En esta mesa cabían hasta ciento cincuenta caballeros sentados.
Cuando Arturo escuchó las noticias que le traía Merlin, se alegró mucho y mandó a Sir Lancelot (su mejor caballero) a recibir a Guenevere y llevarla a Palacio. Cuando Sir Lancelot vió por primera vez a la futura reina se enamoró perdidamente y ella a su vez le sucedió lo mismo. Pero estaban conscientes de la situación en que estaban y prefirieron no hacer nada al respecto (por el momento).
La mesa se colocó en un gran salón del palacio. Arturo decidió que en ella se sentarían sus mejores caballeros y que para poder sentarse en ella tendrían que hacer un juramento especial de fidelidad al reino de Camelot, a la iglesia y a las más nobles costumbres. Ningún caballero que fuera miembro de esta Orden podría hacer actos ilegales, deshonestos y mucho menos criminales.
Cuando se reunieron por primera vez ante la mesa y se disponían a sentarse un gran relámpago seguido por un fuerte trueno los sorprendió a todos. Merlin, que estaba en el salón de la mesa redonda, dijo en tono muy solemne: «Caballeros es el momento para que cada uno le rinda homenaje al rey». Uno a uno fue pasando al frente de Arturo haciéndole una reverencia como acto de sumisión, fidelidad y respeto. A medida que iban pasando, el nombre de cada caballero aparecía grabado en oro en una de las sillas. Una vez sentado en sus respectivos puestos, se dieron cuenta que sobraban tres. Pronto Merlin les explicó: «Dos de estos tres puestos serán para los dos mejores caballeros de cada año, y la otra silla será sólo para el hombre más digno del mundo. Si alguien no reúne méritos para sentarse en esta silla y osa sentarse, morirá en el acto». Fue así, que en lo sucesivo varios caballeros se turnaron el derecho  de sentarse en los dos puestos de honor, pero ninguno se atrevía a sentarse en el puesto prohibido. Ni siquiera Lancelot, que era el considerado más valiente y digno de todos los caballeros, osaba con pensar siquiera en la posibilidad de sentarse ahí.
Años después se presentó al palacio un gran sabio. Arturo lo hizo pasar. El anciano al ver el puesto vacante llamado: «el puesto peligroso», dijo: «El espíritu de Merlín me visitó y me dijo que en ese asiento se habrá de sentar el caballero más digno y más puro del reino, aquel que conseguirá traer el Santo Grial. Este caballero aún no ha nacido». Todos los que estaban reunidos se sorprendieron por la revelación y Arturo se sorprendió más por cuanto ni siquiera sabía de la muerte del mago.
El Santo Grial era el cáliz donde José de Arimatea había depositado la sangre de Jesucristo. Se suponía que tenía propiedades mágicas y que el ser que lograra verlo podía ser testigo de una experiencia trascendental, espiritualmente hablando. Sucedió que un buen día (veinte años de haberse formado la Orden de la mesa redonda) se presentó al palacio Elaine, hija del Caballero Pelle, con el hijo que le había dado a Lancelot.
Al presentarse el niño en el salón, la silla prohibida fue objeto de un milagro: en el espaldar apareció grabado en letras de oro «Este asiento ha de ser Ocupado». Sir Lancelot vio este mensaje y supo que Galahad, su hijo, era el mejor prospecto para sentarse en esa silla. Tiempo después, Galahad le pidió a su padre el permiso para formar parte de la Orden, Lancelot se lo concedió. Cuando Sir Galahad cumplió los 15 años entró al salón de la gran mesa acompañado de un anciano. El anciano le apuntó el asiento prohibido y todos los caballeros observaron como se formó magicamente el nombre de Galahad en el espaldar de la silla. Sir Galahad tomó asiento en la silla prohibida y todos quedaron maravillados y le rindieron honores al digno caballero. Ese mismo día, más temprano, había aparecido en un lago una piedra con una espada clavada en ella. El rey Arturo instó a Lancelot y a Gawain para que intentaran sacar la espada, pero fue Sir Galahad quien la pudo sacar sin la menor dificultad. Esta espada había pertenecido a un gran caballero llamado Balin.
Ese día comenzaban los torneos tradicionales, en los cuales Galahad demostró sus grandes habilidades guerreras y su valentía. Cuando acabaron esos días de torneo, todos los caballeros se reencontraron en la mesa redonda. Comenzaron a discutir de las cosas cotidianas del reino y cuando ya estaba avanzada la conversación fueron interrumpidos por un fuerte trueno en el medio del salón y seguidamente un gran rayo atravesó el centro de la mesa. Todos se quedaron estupefactos al ver en frente de ellos bajar a traves del rayo el Santo Grial. Éste iba cubierto de una fina tela de oro.
Una vez terminada la aparición, Sir Gawaine se levantó y con una voz sumamente emocionada dijo: «Nos ha sido negada la visión del Santo Grial y yo anuncio que mañana saldré en su búsqueda y no regresaré a Camelot hasta que lo haya visto». Este anunio contagió a todos. Uno a uno se fueron levantando y haciendo el mismo juramento.
El rey Arturo estaba consternado . Con lágrimas en los ojos le dijo a su querido sobrino que con su decisión había destinado a la Orden a su pronta disolución. Todos los caballeros se dispersarían por el mundo, y muy pocos regeresarían con vida. La misma reina y Lancelot estaban tristes y sabían que la Orden de los Caballeros de la Mesa Redonda empezaba a disolverse para siempre.
Muchas fueron las aventuras de todos los caballeros que fueron en busca del Santo Grial, pero fueron tres
los caballeros  que más se destacaron por sus logros. Éstos eran:  Sir Galahad, Sir Percival y Sir Bors. Ellos se encontraron casualmente en un cruce de caminos en un bosque cercano al castillo del rey Pelles, Guardián de las santas reliquias. Fueron allí para cenar y pasar la noche. Durante la cena ocurrió una aparición del Grial con unos ángeles alrededor de él y un anciano con un letrero en la frente que decía José. Este anciano dió la comunión a los presentes, luego se dirigió a Sir Galahad y le dijo: «Ya has visto lo que tanto anhelabas, pero cuando vayas a la ciudad de Sarras lo verás mucho mejor. Irán los tres hacia esa ciudad llevando consigo el Grial y esta lanza que contiene la sangre de Jesucristo. Sólo unos de Uds. regresará a Camelot».
Se fueron los tres juntos y tomaron una barca que los estaba esperando. Cuando llegaron a Sarras, el rey de esa ciudad se sintió temeroso por la visita de estos nobles caballeros y pensó que podrían buscar problemas. Resolvió detenerlos y mandarlos a una oscura mazmorra. Los tres caballeros pasaron un año encerrados. Durante este tiempo el Santo Grial los dotó de alimentos y bebidas. Cuando el rey de Sarras murió, el pueblo liberó a los caballeros y nombraron a Galahad como nuevo soberano. Sir Galahad gobernó por un año, durante el cual mandó hacer un gran altar donde colocar al Grial y a la lanza. Después de este lapso de tiempo ocurrió un aparición frente a este altar.
Delante del Santo Grial estaba un obispo anciano arrodillado rezando . Todos los presentes: nobles, sacerdotes y los caballeros, se hincaron y el obispo celebró misa con ellos. Luego se dirigió a Sir Galahad y dijo: «Ven, acércate y verás lo que tanto anhelaste». Sir Galahad se acercó, titubeó unos segundos y se volteó hacia sus amigos.
Con un gesto se despidió de ellos. En su rostro se veía reflejada la satisfacción de lograr el más grande sueño que se pueda tener.Después se arrodilló junto al obispo y cayó muerto al suelo. Su alma subió con un grupo de querubines y las reliquias desaparecieron para siempre.
Sir Percival y Sir Bors enterraron a Sir Galahad. Percival se dedicó desde entonces a una vida ermitaña y moriría después de un año. Fue Sir Bors quien regresó a Camelot y le contó al rey Arturo y a la reina cuanto había acontecido. El rey comprendió que al haberse acabado la búsqueda del Grial, ya no le quedaba mucho tiempo de vida a su reino.
El gobierno del rey Arturo entró pronto en franca decadencia. Ya la Orden no era tan gloriosa como antes. Las intrigas dentro de la corte comenzaban a desestabilizar la paz del reino. Una de estas intrigas ocasionó un hecho triste y que luego desencadenaría la guerra civil.
Sir Mordrer y Agravine tramaron una trampa a Sir Lancelot y la reina. Estos caballeros tenían desde hacía un buen tiempo deseos de adueñarse del poder y destronar o provocar la caida de Arturo. Encerraron pues a Lancelot y a la reina en un cuarto y luego exigieron a grandes voces y acompañados de un cuerpo de caballeros que salieran. Todo esto con la intención de demostrarle al rey de las relaciones adúlteras de la reina con su más querido caballero. Sir Lancelot abrió la puerta y dejó entrar a uno de los caballeros y la cerró rápidamente. Mató al caballero y luego volvió hacer lo mismo repetidas veces hasta que mató a trece caballeros. Entre ellos estaba Agravine. Entonces Mordred le informó a Arturo que había que apresar a Lancelot por traicionar al reino, pues estaba claro sus intenciones de destronarlo y quedarse con la reina. El destino de la reina seria la hoguera, pues era una pecadora. Los caballeros tomaron diferentes partidos. Algunos defendieron a Lancelot, otros seguían al lado de Arturo. El rey estaba confundido, no podía frenar la cruenta lucha. No quería creer lo de la traición de Guenevere, pero la matanza que había realizado Lancelot no le parecía justa. Sir Lancelot quería acabar con la lucha, pero tenía que detener a la gente de Mordred que intentaba quemar en la hoguera a Guenevere. Salvó a la reina, pero en la lucha tuvo que enfrentar a Sir Gareth y a Sir Gaheris, hermanos de Gawain, y les dió muerte.
En uno de los momentos de gran combate el rey cayó al suelo y Sir Bors que apoyaba a Sir Lancelot le dijo a éste: «Señor, si quiere lo mato y acabamos con esta lucha». Sir Lancelot le dijo inmediatamente que no y ayudó al rey a subirse al caballo. Este episodio le dolió mucho, tanto a él como al rey.  Lancelot le confió a Arturo la suerte de la reina, éste le prometió que sería respetada su vida.
Al final decidió irse al exilio hacia Francia. Sir Gawain juró perseguir al asesino de sus hermanos hasta matarlo. Se hizo acompañar del mismísimo Arturo para lograr su venganza,  pero no podría satisfacer sus deseos, pues Lancelot lo derrotó en un fuerte duelo donde casi pierde la vida. Mientras todo esto sucedía, Mordred había informado oficialmente a todo el reino de la muerte del rey Arturo y se autoproclamó como su sucesor.
El rey Arturo partió entonces junto con Gawain y un gran ejército para recuperar el poder. En la primera batalla contra las fuerzas de Mordred, Sir Gawain cayó mortalmente herido. Sus últimas palabras fueron de arrepentimiento por no haberse dado cuenta a tiempo de la alta traición de Mordred y se confesó culpable de haber alejado al rey Arturo de Camelot para saciar su venganza. Escribió una carta corta a Lancelot donde le rogaba que regresara a Inglaterra y ayudara al rey a derrotar a los traidores. Luego de esto, murió.
La noche anterior a la última batalla contra Mordred, Arturo tuvo un sueño donde Gawain le decía que debía esperar a Lancelot para enfrentar a las fuerzas del traidor. Si no hacía esto, moriría junto a Mordred. El rey decidió entonces llegar a un acuerdo de paz con Mordred, para darle tiempo a que llegara Sir Lancelot. Mordred aceptó y se citaron un día para hacer oficial la firma del tratado de paz. En esta cita se hicieron acompañar los dos líderes de todo su ejército. El clima era tenso y un mal movimiento podía desencadenar la lucha. Fue la providencia la que ocasionó la desgracia: una serpiente mordió la pata de un caballo y el jinete sacó su espada para matarla. Esto fue entendido por el ejército contrario como una señal de guerra y se lanzaron todos ferozmente  a la batalla. La mortandad fue increíble. Perdieron la vidamás de cien mil soldados. De las tropas de Arturo solo sobrevivió Sir Bevidere. Mordred quedó solo. El rey vio ante sí a su enemigo y dijo: «Ven vida, ven muerte!». Y se lanzó, con Excalibur en la diestra, a matar a Mordred. Éste murió instantáneamente, pero Arturo cayó encima de la espada de su adversario y quedó a su vez muy mal herido.
Arturo quedó tirado en el suelo y recordó el mensaje que tenía escrito su espada en un lado: «Arrójame lejos». Entonces llamó con voz débil a Sir Bevidere y le dijo: «lleva mi espada cerca del agua y arrójala lejos. Sir Bevidere tomó la espada pero no quiso deshacerse de ella y la escondió y le contó a Arturo que ya lo había hecho. El rey le preguntó que qué había pasado cuando la lanzó y Bevidere respondió que solo había visto a la espada entrar en el agua. Arturo lo reprendió y le dijo que era un mentiroso y le exigió que cumpliera su petición. Bevidere trató de engañar nuevamente al rey pero éste se enfadó lo suficiente como para convencerlo de que debía hacerlo. Al lanzar la espada al agua salió de su centro un misteriosso brazo desnudo el cual tomó la espada y se hundió con ella. El caballero quedó profundamente sorprendido y asustado por el fenómeno que acababa de ver. Al contárselo a Arturo, éste sintió alivio y dijo: «ahora, llévame a mi cerca del agua».
Cuando llegaron a la orilla del lago,  una balsa estaba esperandolos. En la balsa estaban tres reinas vestidas de luto, con sus rostros tapados por un velo negro. Sir Bevidere colocó a su rey en la balsa y con lágrimas enlos ojos se despidió de él. La balsa surcó las aguas  y desapareció de la vista. Nunca se supo el destino del cuerpo de Arturo y mucho menos la identidad de las reinas que lo acompañaban en la balsa.
Días después,Sir Bevidere se encontró con una capilla, en la cual habían enterrado a un señor que habían traído tres misteriosas damas vestidas de negro. El noble caballero supuso que ese era el cuerpo de Arturo y  decidió construir una capilla cerca y dedicarse a una vida ermitaña. Mientras todo eso había sucedido, Sir Lancelot se encaminaba a apoyar las fuerzas de Arturo. Pronto se encontró con la tumba de Gawain y se enteró de la muerte del rey. Se dirigió entonces hacia la capilla de Sir Bevidere donde se dedicaría hasta el fin de sus días a la vida ermitaña. Cuando murió la reina, poco después que su esposo, se trasladó su cuerpo a la capilla donde se suponía yacía el cadáver del rey Arturo.
El reino de Arturo había llegado a su fin. La anarquía reinaría un buen tiempo. La corte del rey Arturo y sus caballeros de la mesa redonda se convertirían en leyenda y nunca más volverían a coincidir hombres tan dignos con ideales tan puros en un mismo lugar y en una misma época.

Fuente Consultada: Las Curiosas Leyendas Celtas
Editorial: Kiev
Autor: Michael Misther

Limpieza de Aura con Bicarbonato de Sodio

El bicarbonato de sodio o Baking Soda tiene miles de usos utiles y ecologicos, casi es milagrosos…
Y también nos sirve para limpiar el aura.
Limpieza del Aura 
Ingredientes:
– Sal marina.
– Bicarbonato de Sodio.
– Copos de Avena.
Procedimiento:
En un vaso con agua, colocamos un puñado de sal marina, un puño de avena en copos y una cucharada de bicarbonato de sodio.
Nos bañamos como de costumbre  y nos echamos esta mezcla por encima, permaneciendo con ella durante 10 – 15 min.
Luego,nos volvemos a bañar con jabon, nos secamos y nos retiramos a nuestra habitacion unos 15 min para meditar e incluso dormir un poquito. Esto es para que nuestro cuerpo energético descanse un poco y recuperemos energías.
Podemos sentir leves mareos, lo que es normal ya que nuestro cuerpo energético se va a relajar y ese mareo es precisamente el bajón de energía.
Hacer una meditación para recargar usando algún mudra, encendiendo unas velitas e invocando a tu deidad para recargarte con las mejores energías posibles.