Los druidas, sacerdotes de los celtas.

Fernando Schwarz
Los celtas forman parte de una rama de indoeuropeos primitivos. Estos últimos constituían un tronco étnico ya poderoso hacia el tercer milenio a. C. en la región constituida actualmente por Irán, Afganistán y el norte de la India. Poseían una religión solar y un culto al fuego; se llamaban a sí mismos Aryas, hijos de Ar o Ram, el carnero solar, aquel que atraviesa las tinieblas y abre las murallas. Estos hijos del Sol se esforzaban por llevar a la práctica las cualidades del carnero solar: el sentido del sacrificio y el del debate contra las tinieblas.
Los indoeuropeos se expandieron en varias oleadas sucesivas; pueblos enteros partieron hacia poniente. Unos llegaron a España, lugar que los griegos identificaron con el Jardín de las Hespérides, fuente inagotable de conocimiento y de riqueza. Otros, los dorios, partieron hacia Grecia; otros, hacia los países nórdicos; otros, incluso, como los celtas y los germanos, continuaron su ruta hacia Occidente.
Durante el primer milenio a. C., la migración había, prácticamente, finalizado. Estos pueblos se mezclaron con los autóctonos, alimentándose de sus tradiciones e inculcándoles, a cambio, su propia espiritualidad. Los celtas eran, a la vez, pueblos guerreros y labradores. De este modo, conquistaron Europa.
Dos grandes universos van a dibujarse en esta Europa: el universo mediterráneo, amante del calor y del mundo sensible, y el universo del norte y del centro de Europa, envuelto en niebla, dotado de una gran imaginación, que se refleja en su arte geométrico, donde los ritmos y sonidos van a expresarse a través de ondas y espirales. El mundo del color (el sur), y el de sonido (el norte), se encuentran en el mundo celta, donde la geografía sagrada prohíbe la representación antropomórfica de la Divinidad. Solo se le podrá atribuir una máscara simbólica (solo se le podrá revestir de símbolos o de elementos simbólicos).
El dios Ogam u Ogmios, protector del conocimiento y de la elocuencia, proporcionará una escritura sagrada, llamada “ogámica”. Ogam está ligado a los magos. Gamma es la tercera letra del alfabeto griego (nombre de la antigua lengua indoeuropea), que, invertida, se convierte en Mag, palabra empleada por los iranios para designar a sus propios sabios. Esta palabra recuerda a aquellos que poseen el conocimiento del Fuego, y está relacionada con el poder del sonido. Cada uno de los signos de esta escritura estaba relacionado con la forma de una hoja de árbol, y esta hoja era una representación simbólica. El descubrimiento de estos conocimientos nos confirma la existencia de una civilización atada a la misma tradición, y que iba más allá de las fronteras geográficas o de la idea de nación. Fijada en clanes y federada en tribus, la sociedad celta participaba, al mismo tiempo, de una estructura fija y dinámica, que le permitía ser, a la vez, agrícola y guerrera.
¿Quiénes eran los druidas?
En la jerarquía social, los druidas eran los sacerdotes de los celtas. No formaban una casta hereditaria, dado que cualquiera podía iniciarse como druida.
Su enseñanza se componía de tres mandamientos:
  1. Obediencia a las leyes divinas. Siendo Dios considerado como inteligencia cósmica (los griegos hablaban de “Logos-Inteligencia”), esta obediencia presupone que existe en el hombre el principio de voluntad, característico de la Divinidad.
  2. Interés por el bienestar del medio social, es decir de la Humanidad y del clan. Esto exige una noción de amor, segunda característica de esta Divinidad con múltiples formas, que no puede ser representada.
  3. Asunción con valentía de todos los embates de la vida, es decir, ser estoicos, tener una filosofía de vida. Como la Historia lo ha demostrado, estos pueblos tuvieron una gran capacidad para aguantar el sufrimiento y enfrentarse a la adversidad. Para que esto sea posible, se necesita la inteligencia: para saber callarse cuando hace falta, para renunciar cuando hace falta y para actuar en el momento preciso.
La característica de esta Divinidad, que es al mismo tiempo una y triple, es estar dividida en tres, siguiendo las tres virtudes básicas: voluntad, amor e inteligencia. Estos tres “mandamientos” pueden vivirse individual o colectivamente, y están relacionados con los tres grados de sacerdocio.
Los tres grados de sacerdocio
El primer grado es el de los bardos, aquellos que tienen la inteligencia de saber vivir, de saber callarse y de saber hablar cuando hace falta.
Los bardos de la Edad Media son los que transmitieron los conocimientos haciendo circular las noticias. Son ellos, también, los que trabajaban con las leyes de la Naturaleza. El bardo es aquel que encuentra el ritmo de la prosa, en la lengua, en el verbo. Retomando el principio del ritmo, de la onda o de la ola, el bardo es aquel que puede combinar una ola, una onda vibrante de vida… crear las canciones, fundamento de todo pueblo. Cuando un pueblo deja de bailar o de cantar, abandonando los elementos que forman su propia etnia y su propia personalidad, es que está enfermo o casi muerto.
Los bardos tienen acceso a ciertas fuentes de conocimiento, y están inspirados por el ritmo divino de las estrellas. Sus túnicas son azules como el cielo; además, son astrónomos. El primer grado prepara para la aplicación del tercer mandamiento: enfrentarse a la vida tal y como se presenta y no buscar una felicidad o un paraíso inexistentes, pero saber transformarla gracias a la poesía, al canto, a la danza, es decir, con la vida, porque no se puede transformar la vida con otras cosas que no sean la vida misma, porque si no, la matamos.
El segundo grado: el ovate. Esta palabra está relacionada con una raíz celta que quiere decir “ovide”, ofidio, lo que la une a sus raíces indoeuropeas. La serpiente es símbolo de sabiduría; en la India, el maestro se llama Naga, serpiente, “aquel que conoce”. El ovate lleva la túnica verde, color de la vibración de la Naturaleza sobre nuestro planeta; el mar, fuente de vida, vibra en esta tonalidad correspondiente a la nota fa, la cuarta nota en la escala de siete.
El ovate no es todavía el druida, pero tiene la posibilidad de enseñar a la juventud, de dar esperanza y ánimo. Puede también aprender a utilizar las armas, llevar una espada y batirse, porque sabe cuándo y cómo hay que hacerlo. Si el bardo trabaja con la música profunda, aquella que encadena las ondas a través de espirales, el ovate trabaja sobre las ondas del pensamiento.
La tierra tiene movimientos que se propagan de forma sinusoidal, constituyendo su telurismo. Los ovates poseían la ciencia concerniente a las direcciones de las corrientes terrestres y sabían canalizar las energías ofrecidas por la Naturaleza. El ovate actúa como catalizador entre el mundo subterráneo y el mundo aéreo del pensamiento.
El tercer grado es el de druida. Esta palabra proviene de “Der”, en celta, que deriva de la raíz indoeuropea Deria, Dunia, Diria y también Viria. Der quiere decir “roble”. Este árbol canaliza una energía que le permite retorcerse sobre sí mismo.
Una de las funciones del druida es el corte del muérdago. Es realizada por tres personas, que encarnan los tres mandamientos: dos que aguantan, representando el amor y la inteligencia, y la tercera, que corta con la hoz de oro y que representa la voluntad. Esta última se apoya sobre los hombros derecho e izquierdo de sus dos compañeros. De este modo, puede penetrar en el árbol y cortar el muérdago, que es recogido por los dos hombres que le sujetan.
La hoz representa el poder de la Luna y de Saturno, símbolo del conocimiento y de la victoria sobre la muerte. El druida lleva una túnica blanca y canaliza las energías del cielo.
Los tres círculos de la cruz céltica
Así como la triple Ley rige una civilización, del mismo modo el universo está dividido en tres mundos:
  1. El Círculo de Keugant, círculo vacío donde ningún ser puede subsistir fuera de Dios. Mundo del espíritu o de los arquetipos, corresponde al agujero central de la Tabla Redonda. Es un todo espiritual, lo desconocido y lo invisible, el mundo donde nada puede caber porque ya está todo contenido. Las cruces celtas tienen como punto de partida un círculo vacío. Para los antiguos, que consideraban la materia en segundo lugar, según el orden de la emanación, el principio energético espiritual era el primero.
  2. El Círculo de Abred, círculo de la Fatalidad, del Destino inevitable, donde cada nueva existencia nace de la muerte. El hombre atraviesa este círculo; este último es la expansión del primero y de los cuatro brazos de la cruz traspasando el círculo. En realidad, esto nos presenta la rueda del dios Sucellus, dios del mazo, aquel que golpea, que ve el destino. Se encuentran círculos grabados ilustrando esta concepción desde el segundo milenio hasta la época merovingia. Es una cruz animada, que indica la posibilidad de realización del destino y no la fatalidad en su aspecto negativo. Los hindúes llaman a esto la ley del karma. Si se golpea, se recibe… Si se recibe, se golpea… Ley de causa y efecto, de acción y de reacción. Este círculo es nuestro mundo concreto; podríamos situar en él los planetas, el mundo de la manifestación y de la dualidad espacio-tiempo, representado por la cruz.
  3. El Círculo de Gwenved, o círculo de beatitud, es el círculo de la luz blanca, donde cada ser nace de la vida. Está representado por la corona de roble, que rodea la rueda de la manifestación como un caduceo. El círculo es la figura geométrica más perfecta, y este tercer mundo representa el entorno a la totalidad, la realización del ciclo.
Existen, pues, tres mundos:
  • El mundo espiritual o arquetípico.
  • Aquel de la fatalidad o del destino, un mundo en cruz, como el nuestro.
  • Aquel de la liberación para salir del juego de luces y sombras.
En la cruz celta se parte de un punto, centro del mundo y de un círculo que contiene todo. Es el mundo de Ginebra, florido y abierto, de la Naturaleza considerada como Sol. Para unir de nuevo estos dos elementos, está la cruz, los dos diámetros. De esta manera, esta cruz va a cobrar vida, dando nacimiento a la esvástica, que dará vueltas hacia la derecha y hacia la izquierda como doble espiral, doble onda que se extiende hacia arriba y hacia abajo. El movimiento de los brazos de esta cruz libera a la cruz de su círculo. Así, ella sale de este por necesidad, y es entonces cuando se puede construir y golpear el mundo con el martillo de Sucellus. Esto marca el límite del universo en cuanto a la forma, mientras que la Naturaleza le lleva a su expansión energética.
Este pueblo ha revitalizado Europa entre el 900 y el 300 a. C., en la época correspondiente astrológicamente a la era de Aries. Las fuerzas solares hacen irrupción en el Zodíaco. Este misterioso dios carnero con el cuerpo de serpiente es muy importante entre los celtas. La invasión de los galos al Monte Capitolio en Roma y a Delfos, marca el fin de su ciclo. Poco a poco, este mundo entra en decadencia. Pero quedaron algunos elementos: las rutas utilizadas por César, el arte de la metalurgia, un arte geométrico, un panteón y un gran conocimiento de las fuerzas de la Naturaleza.
Estos elementos se mantuvieron vivos hasta el año 819, fecha en la cual Louis le Débonnaire abolió una forma de cristianismo celta que había sobrevivido hasta entonces. La Edad Media lo conservará en la tradición del ciclo de romances de la Tabla Redonda, nacidos del universo druídico.
La cruz celta resume los tres mundos.
  1. El Círculo de Keugant, círculo vacío donde ningún ser, excepto Dios, puede existir; ni los vivos, ni los muertos pueden acceder, y solo las manifestaciones de Dios pueden atravesarlo.
  2. El Círculo de Abred, círculo de la Fatalidad, donde cada nuevo estado, cada nueva existencia, nace de la Muerte. Es el círculo de las migraciones que todo ser animado tiene que atravesar para llegar hasta el siguiente.
El Círculo de Gwenved, círculo de la Beatitud en el Conocimiento, donde cada nuevo estado nace de la Vida. Es el Mundo Blanco, donde todo hombre debe llegar al finalizar las migraciones.

El Laberinto de la Diosa Blanca

 

Se encuentra situado sobre el túmulo que da acceso a la torre de Miguel Arcángel, en Glastonbury. Es el laberinto iniciatico de la diosa Blanca de las Druidesas. Su recorrido siempre fue un camino iniciatico para las Sacerdotisas y los Sacerdotes celtas.
La colina sobre la que se encuentra el Tor, esta formada por un camino ritual creado de forma artificial y con fines iniciativos por los Druidas y Druidesas: fue concebido como un laberinto y llamado el Laberinto de la Diosa.
Era ( y sigue siendo) un camino de recorrido circular para realizar una meditación hacia el encuentro del propio interior, estando en  movimiento, llegando al centro de uno mismo, sintiendo y regresando renovado una vez que se alcanza el centro, en cuyo centro esta el TOR; recorriendo, a modo de espiral, el ciclo de la vida, el ciclo del nacimiento muerte, el ciclo de las reencarnaciones, estando dentro de una figura geométrica sagrada y perfecta, femenina, como un útero…y en su centro: la fuerza, el principio masculino…EL TOR.
Visto desde arriba, el Laberinto de la Diosa, esta colina, tiene forma de vulva y justo en su centro esta penetrada por la torre como símbolo receptivo de las fuerzas cósmicas.
En el centro de la torre, desde su interior, se siente, hasta se puede tocar una energía fuerte y amorosa que llega desde el cosmos. No es extraño que a este lugar se le atribuyera la puerta desde donde se entraba al mundo de la Diosa, a la realidad de las Sacerdotisas que guardan el Templo de la Energía Femenina.
Este laberinto tiene 7 niveles, número iniciático, mágico y especial para el ser humano y sus ciclos de vida.
Si entras en meditación aquí, podrás llegar a escuchar los cantos de las Sacerdotisas flotando en el aire aún…quien sabe…quizá fuiste una de ellas y te resulta fácil recordarlo…estás en uno de los lugares más mágicos del planeta tierra y de los mas antiguos.
A través del canto se generaba una vibración muy especial que generaba la energía necesaria en longitud de onda para que las realidades paralelas estuvieran conectadas.
Se realizaba además, sincrónicamente, junto con otros dos puntos telúricamente fuertes (Anglesey en Gales y Iona en Escocia) un triángulo energético capaz de elevar la vibración de toda la tierra celta para honrar a la madre tierra, a la naturaleza y a los templos etéricos y los seres de luz que apoyan la evolución en este plano y en este planeta.
Se dice que este canto jamás cesaba. Las monjas católicas continuaron con esta costumbre aunque con expectativas diferentes (borrar los pecados del mundo) en sus maitines y cánticos de alabanza al Señor Dios del Universo.

Celtas, Druidas y Druidesas.

 

La época celta duro muchísimo mas tiempo del que la historia escrita pueda registrar.
Sus orígenes empiezan cuando finaliza la Atlántida. El mundo celta es el reino de la Diosa, la época de mayor esplendor del matriarcado pues mucho antes que los Druidas, existieron las Druidesas.
Al ser tan extensa esta etapa de la humanidad, podemos afirmar con toda seguridad que todas las mujeres que hoy en día, en la Era de la Luz, transitamos el camino espiritual, fuimos celtas.
El legado de la Atlántida se extendió a varios continentes y en Europa marca 3 núcleos principales: las costas de Gran Bretaña, Normandia y Galicia.
En lo que ahora llamamos Inglaterra, con el tiempo, se establece el Sacerdocio Celta en sus dos vertientes; la femenina y la masculina o lo que es lo mismo, los Druidas (Sacerdotes Celtas) y las Druidesas ( Sacerdotisas Celtas).
Tanto los Druidas como las Druidesas, sabían que trasmitir el legado del Poder espiritual profanado y tecnificado en la Atlántida, tenia que ser purificado y transmitido según las leyes de la naturaleza en comunión y respeto total por la misma y es por este principal motivo por el que sus templos más sagrados eran los bosques, los árboles, las cuevas naturales…
La historia nos cuenta entre mitos, leyendas y realidades, hechos acontecidos desde el siglo 400 antes de Cristo, sin embargo, para esa fecha, el matriarcado había perdido ya gran parte de su poder y el legado de historiadores griegos y romanos es totalmente patriarcal. Después todo se empeoró todavía más con la llegada del dominio católico.
Mientras la sociedad celta fue matriarcal, se vivió una etapa de paz ya que los pueblos celtas vivían según las femeninas reglas que marca la femenina y poderosa naturaleza: sus ciclos eran celebrados en cada estación y las personas llevaban una vida sencilla de celebración de la vida de acuerdo a los rituales de nacimientos, muerte, siembras, cosechas, cambios de estaciones, enlaces, etc.,.
El pueblo celta sabia que no se podía vivir solo de forma material sino que cada persona tenia que dedicar parte de su vida y parte de su día a la búsqueda interior a través del respeto hacia la madre naturaleza.
Los celtas sabían que la vida material no podía separase de la vida espiritual y cada hombre y mujer aprendían desde pequeños a vivir en armonía con la Naturaleza.
Según las cualidades o dones de cada persona se vinculaba mas con uno de los 5 Elementos y de esta manera cada quien se “especializaba” en la sabiduría de dicho elemento y sus dones y cualidades. Cada persona interactuaba con las cualidades del elemento de la naturaleza por quien y con quien sentía mas afinidad y en este sentido estaban los poderes del Agua, del Fuego, del Aire, de la Tierra y del Éter.
La enseñanza de los antepasados se transmitía de viva voz y su escritura era muy natural y creativa; se utilizaba el alfabeto Oghamico donde cada letra era representada por la hoja de un árbol que se iban juntando para formar palabras, frases y así escribían sus poesías los Bardos (hombre sabio celta que dedicaba su vida al arte del canto, la música y la recitación). Este hecho sigue vigente aun en nuestros días pues todavía llamamos hojas a las paginas de los libros que leemos.
Las mujeres, desde niñas, eran conscientes de su poder y vinculo con las siembras, cosechas, el agua, el aire, el fuego, las aves y demás animales, su libertad sexual para sentir amor y placer, formar una familia o no y tener hijos sin necesidad de casarse.
Se creía que los hijos venían porque la Diosa así lo decidía dentro de cada mujer y los engendraba estando en la tierra, en el agua o bajo las estrellas. No habían tabúes ni prejuicios y cuando un hombre amaba a una mujer la aceptaba a ella y a sus hijos a los cuales cuidaba y quería como propios. Este hecho era muy natural y se le llamaba Covada, es decir, amar y cuidar a las criaturas de la mujer amada. Los hijos seguían una línea matrilineal y se creía que la mujer era preñada por la naturaleza esplendorosa.
Los celtas siempre supieron que las mujeres eran las herederas e intermediarias de las Entidades de Luz y de la Energía Espiritual tanto del cielo como de la Tierra, pues la vida y este planeta son femeninos. Era natural que las mujeres supieran leer el destino en las conchas, en las raíces de algunos árboles, en el agua, en los cristales y piedras. Era natural a su naturaleza, que se comunicaran con los Elementales del Fuego, de la Tierra, del Aire y del Agua. Y cuando alguna de ellas se reconocía tocada por la Luz de la Diosa, dedicaba su vida al sacerdocio sagrado de la Diosa.
El lugar telúrico más poderoso para las mujeres Druidesas era Avalon y dedicaban su vida a honrar los ciclos de las estaciones, las cosechas, el ganado, los nacimientos, las muertes, las celebraciones…y aunque esta era una sociedad pacifica, reconocían que la fuerza y energía masculina aunque necesaria y complementaria, era diferente y que los hombres que querían servir a la diosa, tenían que aprender cosas diferentes.
El punto telúrico más poderoso para los Druidas, era Anglesey en Gales, Iona en Escocia y Oxford en Inglaterra.
Los Druidas eran los instructores de los nobles y del pueblo, eran magos y sabios, eran valientes y feroces guerreros que sabían defender su tierra. La sociedad celta era una sociedad pacifica porque sostenían el principio de vive y deja vivir y eran conscientes de que la verdad estaba repartida en cada persona y que podía cambiar en cada cultura puesto que nadie puede poseer la verdad absoluta. Amaban y respetaban a la naturaleza, a los niños, a los ancianos, a los artistas, sabían escuchar y sabían celebrar la vida.
Sus templos, sus santuarios y sus celebraciones eran llevadas a cabo en la misma naturaleza y algunos de sus rituales fueron copiados incluso por la iglesia católica como el ritual de celebrar la misa de los domingos sobre un altar bendiciendo el pan y el vino dando la común unión para celebrar en comunidad, la paz, la fraternidad, las buenas relaciones y la prosperidad.
Tanto los romanos como las iglesia católica, totalmente patriarcal, se encargaron de eclipsar el poder de la diosa y con ella el de las mujeres; la Sacerdotisa, Maga, Mujer Sabia y versada en yerbas y oráculos paso a ser una bruja digna de cualquier hoguera.
El resultado de este oscurecimiento del poder femenino todavía se sigue viendo y sintiendo a nuestro alrededor en nuestras propias vidas.
Evidentemente, al ser destruido todo registro o recuerdo del matriarcado, apenas se sabe nada sobre las Druidesas ya que tanto para el imperio romano como para la iglesia católica, la familia patriarcal era el núcleo político básico de la sociedad-estado donde el hombre era el cabeza de familia y la mujer su servidora fiel cuyo cometido principal era darle hijos al esposo y al estado y así aumentar tanto el imperio como los feligreses de los dos poderes que casi han destruido esta sociedad, esta realidad y este mundo.
Pero lo femenino no murió ni pudo ser destruido; solo paso a un segundo plano para de nuevo sacar su Luz en estos tiempos finales en la Era de la Luz.
Los Druidas sabían que esto podía suceder como posibilidad de destino y sabían también que el poder de la Diosa resurgiría.
Nunca hubo rivalidad entre Druidas y Druidesas: los Druidas vivían mas hacia el exterior, masculino, material…las Druidesas vivían mas hacia el interior, hacia los mundos paralelos y la mayoría de ellas pasaron la línea del tiempo lineal de la tercera dimensión para ubicarse en la cuarta dimensión de conciencia desde donde siguen instruyéndonos a cada una de nosotras, Mujeres de Poder, Sanadoras de este planeta, Sembradoras de semillas crísticas-madres-soles, las que Brillamos, las Guardianas del Grial.
Si todo esto te resuena en tu corazón…Avalon te espera.
“La Isla de las Manzanas”.

La Castanyada y Tots Sants: reminiscencias celtas en el calendario agrario de Catalunya

La Castanyada es una fiesta tradicional que se celebra ya desde hace XX siglos cada 31 de octubre y 1 de noviembre; así pues, no estamos ante ninguna reformulación del Halloween moderno adaptado al mundo mediterráneo, sino que se trata de una tradición propia, que por cierto comparte muchos puntos en común con esta fiesta anglo-céltica que despreciamos injustamente. Pero el punto que Los orígenes de la fiesta que sigue a la Castanyada, Tots Sants -Todos los Santos- se remontan, según Joan Soler i Amigó, a las antiguas fiestas funerarias de Europa, en cuyo caso hallamos una referencia directa a Samhain.
Esta fiesta originariamente no se dedicaba a todos los Santos, sino a todos los Dioses; y prueba de ello es la tarea que llevó a cabo el papa Bonifacio IV consagró el Panteón
(Todos los dioses) a Todos los Santos en el siglo VII. Dos siglos después, se fijó la fecha de esta festividad el 1 de noviembre, seguramente para sustituir su versión pagana de una forma no traumática para la sociedad.
Con ello sólo pretendo demostrar que lo que hoy llamamos Tots Sants es una fiesta funeraria antigua, de origen precristiano, que obedece el proceso de cristianización de las fiestas que se inició en Roma. Pero Tots Sants no es la fiesta que me interesa en particular, sino su víspera, que conserva de una forma muy curiosa una ritualística pagana típica del territorio.
 
El primer testigo oficial de la celebración ritual de la Castanyada aceptada en el territorio catalán una vez cristianizado, data del año 1033, cuando en la asamblea de Vic el obispo Oliva la incluyó dentro de las festividades aceptadas. Así pues, fácilmente se deduce que esta fiesta se celebraba antes de esa fecha, y por lo visto, de la misma forma que hasta hace pocas décadas. La Castanyada celebra, igual que Samhain o el moderno Halloween, la unión de este mundo con el Mundo de los Muertos o el Otro Mundo, y la presencia de los muertos que vagan por el mundo de los vivos durante esta noche.
El ritual reconstruccionista catalán de la Castanyada es un ritual nocturno en el que la comida y la luz tienen un papel constante. Es una fecha solemne pero no triste, como se suele vender. Igual que en el caso de Samhain, la Castanyada celebra la muerte pero también la vida que queda en este mundo, y reconoce el paso de las estaciones con el mismo respeto que una fiesta de verano.La comida en este caso, se compone de castañas, frutos secos y postres elaborados con ello. Los frutos secos y las castañas son un indicador de la próxima ausencia de fruta fresca, y se relacionan estrechamente con los muertos. Los panellets –o incluso en otras regiones los huesos de santo- dulces hechos con boniato, almendra y piñones, eran los “panes” que se ofrecían a los muertos y se comían en familia durante esa noche, una noche en la cual lo importante era mantenerse despierto para recordar con alegría a los que no están. Esa noche se encendía en el hogar o en el centro del pueblo, un fuego que servía para guiar los espíritus de los muertos para visitar a sus familiares vivos, y para tostar las castañas y frutos que se comían en el punto álgido del otoño. Como su correspondiente 1 de mayo, el 31 de octubre indica el fin de toda vida agrícola, los rebaños se guardan y ahora sólo puede venir el frío; así que esa noche es el inicio de una mitad oscura del año, y como tal hay que celebrarla con alegría, quizás desprendiéndose de ese tono triste y trágico con el que la tradición cristiana lo impregnó desde que la arrebató de los pueblos de Europa.

Enciclopèdia de la Fantasia Popular Catalana – Joan Soler i Amigó

El Tió de Nadal

Grabado del s. XVIII con niños y el Tió.

La tradición popular del Tió congrega cada día 25 de diciembre -aún dentro de la celebración del solsticio de invierno, a miles de familias que alrededor de un trozo de tronco o “soca” a la que llaman Tió, conservan una tradición que probablemente tiene raíces en un culto arbóreo de la Antigüedad.

El tió de Nadal existe, de forma documentada en Cataluña, desde el siglo XVII (aunque se dice siempre que era anterior). Esta forma de celebración es muy similar a otras celebraciones del culto invernal como la del Yul log en los países germánicos, aunque de una forma un tanto distinta. De hecho, tradicionalmente, el Tió era de encina y roble, maderas sagradas grandes conectoras de electricidad.

Hoy en día, al Tió se le pinta una cara y viste con barretina y una pipa, se le da de comer durante a partir del 8 de diciembre (fruta del tiempo) y se le cubre con una manta. La fruta va desapareciendo día a día. El día 24 de diciembre por la noche, los padres ponen dulces y pequeños regalos bajo la manta, mojan la soca con vino, dan unos bastones a los niños, y los niños golpean al tronco cantando una canción, y después levantan la manta para descubrir los regalos.

Canción del Tió (en catalán)

Caga tió -caga tió-

ametlles i torró -almendras y turrón

no caguis arangades -no cagues arenques

que són massa salades -que son demasiado salados

caga torrons -caga turrones

que són més bons -que son más buenos

Caga tió -caga tió

ametlles i torró -almendras y turrón

si no vols cagar -si no quieres cagar

et donaré un cop de bastó -te daré un golpe de bastón!


Pero el rito real no era tan inocente como este. En la antigüedad, se sabe que el tronco se quemaba del 25 de diciembre al 5 de enero, y sus cenizas e guardaban para remedios caseros y como amuleto protector. El primer fuego del año se encendía a partir de las cenizas del Tió, por lo que la llama del solsticio no se extinguía y se renovaba eternamente. Las ofrendas de comida y oraciones eran perpetuadoras del culto a los ancestros, y de conservación del núcleo familiar, y su llama recordaba los ancestros. De hecho, el ritual fue condenado por el obispo de Braga en el siglo VII (!!!). En la Provenza francesa hay una variante del rito basado en dar 3 vueltas a la casa con la soca y lo rociaba con vino caliente recitando una oración.

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Este tió tiene unos 20 años… es el que usamos en casa cada Navidad

Las celebraciones alrededor de tronco no son exclusivas de Cataluña, como ya se ha dicho, ya que son reminiscencia del culto a los árboles como encargados de nutrir la comunidad. Al mismo son una forma de culto a los ancestros, en el cual las ofrendas a la “soca” sirven para garantizar la protección de la familia durante el año siguiente. Se ha especulado sobre la naturaleza de esta celebración como antecedente de la importación probablemente germánica del “árbol de navidad”, y es muy probable que así fuera, pues su presencia enCataluña es anterior al árbol, y social y culturalmente se ve como algo más “propio”, y se ha interiorizado tanto que llega a tener una canción propia.

Desgraciadamente, el Tió no puede apenas competir con el clásico abeto de la tradición germánica, y en pocas generaciones se habrá perdido si no se hace nada al respecto. Y es algo a tener en cuenta, que con el tiempo se le haya dado una forma tan humana a lo que no deja de ser un tronco, y que se haya desnaturalizado tanto de su origen, que se haya transformado en una mera anécdota de algo que posiblemente era el origen primigenio genuino del “árbol de Navidad” en el territorio.

Enciclopedia de la fantasia Popular catalana – Joan Soler i Amigó

Revetlla de Sant Joan: La Noche de Brujas Catalana

La Revetlla de Sant Joan (23 de junio) es, junto con la Navidad, una de las mayores fiestas de Cataluña, no sólo en términos de tradiciones y costumbres, sino en un sentido antropológico y mágico. La Revetlla está anclada en el inconsciente del pueblo catalán como una noche mágicamente poderosa, seguramente la más poderosa del año. Aún hoy perduran costumbres que, como siempre, se ven eclipsadas en el terreno de la reconstrucción pagana por lo lejano y exótico de celebrar algo bajo nombres tan sugerentes como el Mittsommer, o Litha o simplemente solsticio de verano; así pues, me veo en deuda con mis ancestros, y considero que la Revetlla debiera recuperar el status preeminente de gran fiesta pagana y brujeril de Cataluña.

Historia:

A diferencia de la noche del solsticio de invierno, Navidad, los intentos de cristianizar esta fiesta no han sido en absoluto un éxito. Aún hoy, después de siglos de prohibiciones y del devenir de las modas, la “Nit més curta” (La Noche más Corta) -y el día más largo- alberga una enorme variedad de tradiciones, y aunque entre ellas predominan las referentes al fuego, el agua, las plantas y el Otro Mundo también tienen un papel destacado.
Como ya se ha dicho, esta fiesta se celebra desde épocas precristianas, aunque no se tiene claro si es indoeuropea o si pudiera llegar a ser anterior a la existencia de esos pueblos. Astrológicamente, es una celebración observable. La Revetlla, la víspera de San Juan, tiene lugar la noche más corta, que será sucedida por el día más largo, con lo que la luz y el fuego, representativo del apogeo solar, del mayor punto de actividad del Sol y la incidencia de sus rayos en la tierra, la luz y el fuego son capitales en esta celebración.
Aun que no se sabe a ciencia cierta la época en que empezó a celebrarse esta festividad, se sabe que en la Edad Media ya existía como tal, ya cristianizada, pero por analogías con otros pueblos, podemos afirmar sin temor a equivocarnos, que la Revetlla, y el día siguiente, en forma continua, se celebran en este territorio desde antes de la llegada del Cristianismo en Europa. Prueba de ello es el hecho que el año 1917, cuando se promulgó el derecho canónico, la Revetlla y San juan dejaron de ser consideradas fiestas de precepto.

El fuego:

La hoguera y todo lo relacionado con la luz y el fuego es lo que mejor define la Noche de las Brujas. La hoguera, símbolo del calor y el Sol, estructura la fiesta entera: se danza alrededor de ellas, se saltan, se guardan sus cenizas… El fuego es un elemento purificador en ensalzador de la energía de la comunidad, potenciador de la fortuna, y cura las enfermedades. En ese sentido, la hoguera de la Revetlla tiene que ser espectacular, una obra que compita con la luz del Sol, para que así haya un continuo entre la el día de la víspera y el día del solsticio, como si el Sol no se pusiera. Saltar el fuego era una práctica bastante extendida en Cataluña entre los mozos del pueblo para asegurarse encontrar pareja, y las parejas que lo saltan cogidos de la mano validan su unión. El fuego es elemento de la fertilidad, de la prosperidad de la vida. También hay la costumbre extendida de hacer pasar el ganado y a los miembros de la comunidad por encima de las brasas, rodeando la hoguera o bien haciéndolos pasar entre dos hogueras, actividad extendidísima en otras culturas indoeuropeas, como los fuegos célticos de Beltane y las celebraciones de Walpurgisnacht germánicas, ambas del 1 de mayo.

Cuando los ritos alrededor del fuego empezaron a molestar a la iglesia, por ejemplo, se prohibió, mediante los escritos del concilio de Constantinopla (680) hacer toda clase de hogueras por aquellas fiestas. Podemos deducir entonces, que era una práctica muy común y que creaba problemas de praxis religiosa por ser un remanente de las prácticas precristianas. Curiosamente, se encuentran textos de principios del siglo XII sobre la variedad de hogueras que se encendían por esas fechas, variedades entre las que se encuentra una particularmente interesante:
“los muchachos en algunos sitios recogen restos y huesos y lo prenden todo (…) También encienden antorchas con las que recorren los campos; en tercer lugar, hacen una rueda, la prenden y la echan a rodar (…)”

La comitiva del Otro Mundo:

La Revetlla se considera una noche de altísima actividad en el folklore mágico de Cataluña. Aparte de las creencias sobre aquellas brujas que se reunían y se reúnen en los dólmenes y puentes para celebrar sus sabbath. Los gambutzins, menairons, hadas, goges y encantades son protagonistas, junto con la posibilidad de encontrar comitivas fantasmales como la del Comte Arnau. Es una noche de alta actividad feérica, pues, y las posibilidades de contactar con esos personajes, así como la oportunidad de llevar a cabo tareas adivinatorias y elaborar pociones, ungüentos, y demás es algo muy recomendado, pues todo el reino natural -en contacto con el Otro Mundo- está en plena ebullición energética.

En Cataluña se sabe que la iglesia pasó a considerar demonios o seres infernales todos aquellos personajes del folklore popular, y seres del Otro Mundo, y no es extraño entonces entender que los días 23 y 24 de junio se llevaran a cabo las “Trobades de Diables de Cataluña”, pues aunque demonizados, la comunidad nunca ha estado dispuesta a perder los seres que una vez poblaron su mitología.

El agua:

Este medio adquiere, a partir del punto de la media noche, la capacidad de curar y proporcionar fortuna, ya sea en el mar, en fuentes, en ríos o lagos. Como ya se ha dicho, se dice que goges, encantades i dones d’aigua aparecen en sus emplazamientos conocidos. Incluso el rocío de la mañana de Sant Joan tiene propiedades mágicas, curativas y revitalizantes. Peregrinajes e inmersiones en esas localizaciones lo atestiguan, y una vez allí, lavarse, beber o frotar partes dañadas del cuerpo; estos ritos no serían algo nuevo, de hecho hay testimonios escritos que datan de principios del siglo XV, como en algunas cartas de Martí L’Humà.

Otra costumbre, ahora cada vez menos practicada respecto las fuentes y recursos de agua, era la de adornarlas con flores, llevarles comida, y coronas con flores, como haciendo una ofrenda a los poderes fecundos del agua.

La fertilidad:

Se ha deducido, a partir de las coincidencias que la Revetlla presenta con otras fiestas precristianas europeas, que esta fiesta era un momento escogido para formar parejas estables, llevar a cabo compromisos, y por qué no decirlo, empezar a crear descendencia. Más allá de la mal considerada “orgía” que todos imaginan en un festival de fuego, comida, y agua, había seguramente danzas simbólicas en pareja, celebraciones con instrumentos de diversa índole -ya sean faies o fallas, y demás ritos pequeños. Lo único que ha quedado rememorando esas antiguas costumbres son las prácticas en las que se buscaba adivinar quién sería o a qué se dedicaría la futura pareja, con cera y agua, o como la práctica de tirar gotas de plomo en agua para ver qué formas resultaban, cosa que ayudaba a predecir a las muchachas con qué hombre iban a casarse.

El ganado:

Citando a Soler i Amigó, el día después de la Revetlla, así pues, San Juan, era un día clave en lo referente a las actividades ganaderas de los pueblos catalanes: “en algunas comarcas era el día de subir las ovejas al monte; y los pastores empezaban a rezar el Padre Nuestro del Lobo al punto de la salida del Sol, durante nueve días seguidos. (…) Ese día los cuidadores de las masías o “masovers” pagaban tributos a sus terratenientes, ponían en regla alquileres y cerraban tratos con los jornaleros del campo.”

Las plantas mágicas dela Revetlla:

Verbena Officinalis

Como ya hemos mencionado, las plantas multiplican y potencian sus poderes durante la noche de la Revetlla y la madrugada de San Juan. De hecho, se cree que sólo el hecho de pasear por el bosque de noche ya cura de cualquier mal.
La recolección de estas hierbas de Sant Joan no está exenta, pero, de rituales y supersticiones, como la de recolectarlas siempre antes de que amanezca, o recogerlas con los ojos cerrados o tapándose la vista con un pañuelo.
-verbena: atraía la suerte.
-albahaca: se usaba para encantar y enamorar.
-trébol
-muérdago
-ruda: clavada en la puerta, protege contra los malos espíritus, y protege contra las brujas.
-malva
-hinojo
-helecho, seguramente la planta estelar de la Revetlla. Su color dorado se considera poderoso y capaz de atraer la fortuna.

Aún así, hay que destacar una práctica relacionada con el roble que data de tiempos ancestrales, y que recoge Joan Soler i Amigó en la Enciclopedia de la Fantasia Popular Catalana: la noche de la Revetlla se pasaban a los niños enfermos, con malformaciones o defectos de nacimiento por encima de la madera de roble o entre sus ramas y hojas, seguramente como reminiscencia de un antiguo ritual de “guarició”.
Apenas se conocen ritos completos referentes a las plantas, pero cuando se mira la brujería popular catalana, la cosa cambia. Se decía, por ejemplo, que las brujas del Pedraforca se reunían en la Revetlla, y tras recoger esas plantas, cantaban o recitaban lo siguiente:
Alfàbrega i valeriana,
menta i ruda
salven tota criatura

(Albahaca y valeriana,
menta y ruda
salvan toda criatura)

Ruda i valeriana
menta i alfàbrega,
tot ho cura i tot ho salva.

(Ruda y valeriana
menta y albahaca,
todo lo curan y todo lo salvan.)

Menta i alfàbrega,
ruda i valeriana
salven tota persona nada.

(Menta y albahaca
ruda y valeriana
salvan toda persona nacida.)

Ruda i Valeriana,
alfàbrega i sàlvia
tot el món salven.

(Ruda y valeriana,
albahaca y salvia
a todo el mundo salvan.)

Celebraciones y ritos locales:

-Carreras por los bosques del Pallars: los habitantes de algunos pueblos del Pallars recorren el bosque o bajan las montañas cargando troncos en llamas llamados “falles”. Los fallaires corren tanto como pueden, y una pareja de recién casados son los encargados de parar a los primeros. Después de la celebración se hace una gran fogata con todas las “falles”.

Falles d’Isil

-En la Vall d’Aran se quema, la noche de la Revetlla, el “haro” en el centro de la plaza: una estructura de madera con puntales semejante al palo de Mayo, que será reemplazado el día de San Juan por un haro nuevo que se quedará allí hasta la Revetlla del año siguiente.

Cremada d’eth Haro

-En algunos pueblos que cuentan con multitud de fuentes y manantiales, hay costumbres que consisten en beber el agua de nueve, seis o tres fuentes. Recoger el rocío de la mañana del solsticio y guardarlo también es aún algo muy extendido en los pueblos rurales.

La coca de Sant Joan:

turiscocafruita1

La coca de Sant Joan es el alimento estrella de esta fiesta. Tanto salda como dulce, se sabe que la forma original de este pan o bizcocho era redondo, y a menudo se describe con un agujero en su centro, haciendo referencias muy claras a cultos solares e ígneos, como en el mismo caso de las sardanas, o el Haro de la Vall d’Aran.

Encliclopèdia de la Fantasia popular Catalana de joan Soler i Amigó.

El ungüento de brujas en Catalunya

La mayor parte de los ingredientes que componen el ungüento típico de las brujas en Catalunya, están sacados de confesiones de juicios contra brujas sometidas a tortura, pero también salen de la sabiduría y medicina popular y rural. Por supuesto, la composición del ungüento variaba dependiendo del pueblo, de la flora y fauna locales, y por supuesto, de las personas, pero se podrían esbozar posibles composiciones si nos basamos en los ingredientes más repetidos:

  • hierbas medicinales variadas: que pueden favorecer determinados procesos físicos, dependiendo de la dosis en la que se usen. Dentro de esto, encontramos normalmente las plantas siguientes: ruda, orégano, romero, hipérico (hierba de Sant Joan), salvia.
  • grasas: mantecas de procedencia animal y vegetal para dar consistencia al preparado, que el imaginario popular se ha dedicado a deformar para dar lugar a variantes como “grasa de un recién nacido o de niño”, “sebo de serpiente” (…) En fin, originariamente se trataba de grasas y sebos como el aceite de oliva y la manteca animal.
  • cenizas: también buen componente para dar consistencia al ungüento, al mismo tiempo que parte de una idea de ritual ígneo, en el cual se guardan muchas veces las cenizas de hogueras hechas en fechas muy puntuales que adquieren propiedades mágicas o sagradas. Ejemplo de ello son las cenizas que se obtienen con la hoguera de la Revetlla de Sant Joan.
  • pelos y restos animales: además de alimentar el folklore, los ingredientes procedentes de los animales son, sobretodo, totémicos, y añadiéndolos a un ungüento se pretende incorporar las cualidades que se consideran prototípicas o representativas de un animal y darlas a quien use el preparado.
  • venenos: sustancias como la cicuta, el arsénico o el rialgar, en dosis muy controladas, que intoxican el organismo y pueden servir tanto para dañar como para crear estados de conciencia alterados.
  • mención aparte merecen las solanáceas como la belladonna, la mandrágora, y otras plantas alucinógenas como el jusquiam (hyoscamus) y el estramonio: este tipo de plantas consideradas alucinógenas, eran las causantes de la supuesta alucinación de volar, según los autores más respetados.
  • opiáceos: como la adormidera y la amapola, que favorecían y causaban las mismas sensaciones que las anteriormente mencionadas.
  • Hongos, especialmente la amanita muscaria, aquí llamada reig bord: la amanita ha sido usada por una gran variedad de culturas y tradiciones a lo largo y ancho del planeta, y a menudo se resalta la capacidad de esta seta para, en una de sus fases alucinógenas, dar la sensación de estar volando. Dado que su presencia era bastante extensa en el pasado del territorio, y además hay testimonios escritos de su uso, se puede concluir que fue uno de los ingredientes más representativos y valorados de los ungüentos en Catalunya, quizás incluso más que las solanáceas.

El hechizo para volar:

Aparte de todo aquello necesario para crear un ungüento adecuado para las artes mágicas, de poco serviría todo esto en un ámbito ritual si no se acompañara de las palabras adecuadas, brochazo final y golpe de efecto que aporta propiedades sagradas a los preparados que elaboraban las “bones dones”. Aquí hay el típico hechizo que hace referencia al pueblo de Altafulla:

Altafulla,
Vola fulla,
La fulla i la flor,
en l’aire fulla,
fulla sobre fulla,
pet sus fulla,
vod vod del cim d’Altafulla…

«El segle de les Bruixes».

Caza de Brujas en Catalunya, entre los siglos XVI y XVII

 
Influenciada por la caza de brujas generalizada en toda Europa, Catalunya no se quedó atrás en cuanto a procesos y ejecuciones se refiere. Se sabe que entre 1617 y 1622 se llevaron a cabo 400 ejecuciones documentadas. Si sólo en 5 años hubo 400, ¿cuántas pudo llegar a haber en los dos siglos que duró la barbarie? Hay que apuntar, de todos modos, que entre 1617 y 1622 hubo la “caza” per se, el momento álgido de esos procesos en los que nos vamos a centrar.

Catalunya el año 1617 vivió una de las peores épocas de su historia: ese año, además de epidemias y pestes varias, vivió el llamado “Diluvio” de 1617, unas semanas de constantes inundaciones y desastres naturales. Todo eso sólo podía tener una razón de ser: el Diablo. De hecho muchas de las persecuciones de brujas se basaban en la creencia que ellas causaban las tormentas y destrozaban las cosechas, y eso era lo peor que podía ocurrir. Las autoridades, obviamente, tenían las brujas como responsables de todo aquello que generase malestar social, así que apoyaron hasta el final esas persecuciones.

Catalunya no se vio exenta de personajes que se aprovecharon abiertamente de esos procesos: los cazadores de brujas. Seguramente, el más famoso del territorio fuera Cosme Soler, también llamado Tarragó; junto con Laurent Calmell, Joan Malet o Jordi Aliberc. Tarragó, no obstante, fue el más conocido; pues además de tener conocimientos en hierbas -por tanto, él mismo podía haber sido juzgado como brujo- se jactaba de poder descubrir la marca del Diablo en los cuerpos de las acusadas: una marca en forma de pata de gallo. Finalmente, terminó siendo encarcelado por orden del obispo de Solsona, pero fue liberado y prosiguió con sus prácticas hasta el 1620.Y así empezaron los procesos: primero se acusaba con o sin fundamentos, la locura se extendía, y de un territorio se pasaba a otro. Así, hasta alcanzar la totalidad de Catalunya, así hasta llegar a 400 víctimas pasadas por la horca. En el caso de Catalunya, a diferencia de los casos de Zugarramundi en Euskadi, la Inquisición no tenía un papel destacado, sino que los jueces eran oficiales reales y señores jurisdiccionales. De la tortura se extraían prácticas y los nombres de las otras compañeras de ritos, y así el alcance de la caza de brujas era cada vez mayor.

Cifras: Número de personas ejecutadas entre 1617 y 1622:
Bellpuig d’Urgell: 1
Caldes de Montbui: 12
Castellar del Vallès: 3
Castelló de Farfanya: 3
Castellterçol: 2
El Brull: 4
Granera: 2
Granollers: 8
Illa; 1
La Garriga: 1
Les Escaldes: 3
Manresa: 1
Menàrguens: 1
Milars: 1
Montclar: 1
Montornès del Vallès: 1
Nefiac: 1
Perpinyà: 14
Plegamans: 1
Puigcerdà: 1
Roca de l’Albera: 1
Rupit: 3
Sabadell: 2
Sallent: 1
Sant Feliu de Sasserra: 6
Sant Feliu de Pallerols: 1
Sant Miquel de Toudell: 1
Santpedor: 1
Sentmenat: 1
Seva:4
Sitges: 1
Sureda: 1
Susqueda: 3
Taradell: 4
Terrassa:5
Torralla: 2
Torregrossa: 1
Ulldecona: 5
Viladrau: 14
Vilalleons: 1
«El Mon de les bruixes»


EL ALFABETO IRLANDES

El uso de las tipografías romanas es de reciente uso común y muchos libros están todavía impresos en las viejas tipografías Gaélicas. El estudiante debe, por lo tanto, aprender ambas. Como los caracteres Gaélicos son simplemente los letras “uncial” de los viejos manuscritos medievales; presentarlos no es dificultoso.
Los antiguos nombres de las letras eran nombres de árboles (derivados del alfabeto Ogham):

Letras BrÃatharogam Morainn mac MoÃn BrÃatharogam Maic ind �c BrÃatharogam Con Culainn
ˇ˝≈ B Beithe f»ochos foltchain
“pie seco, fino pelo”
glaisem cnis
“piel más gris”
maise malach
“belleza de la ceja”
ˇ˝« L Luis là s�Ÿla
“brillo del ojo”
carae cethrae
“amigo del ganado”
l�Ÿth cethrae
“sostén del ganado”
ˇ˝… F Fern airenach fÃan
“vanguardia de guerreros”
com»t lachta
“contenedor de leche”
dÃn cridi
“protección del corazón “
ˇ˝— S Sail là ambi
“palidez de un sin vida”
l�Ÿth bech
“alimento de abejas”
tosach mela
“comienzo de la miel”
ˇ˝÷ N Nin costud sÃde
“establecimiento de la paz”
b∑g ban
“vanagloria de mujeres”
b∑g maise
“vanagloria de la belleza”
ˇ˝‹ H Dath cond∑l c�Ÿan
“junta de jaurías de caza”
b∑nad gn�Ÿise
“empalidecimiento de caras”
ansam aidche
“más difícil en la noche”
ˇ˝· D Dair ardam dosae
“el más alto de los árboles”
gr»s soÃr
“artesanía del artesano”
slechtam soÃre
“la más decorada de las artesanías”
ˇ˝‡ T Tinne trian roith
“un tercio de la rueda”
smiur g�Ÿaile
“la médula del carbón”
trian n-airm
“un tercio de un arma”
ˇ˝‚ C Coll caÃniu fedaib
“el más hermoso de los árboles”
carae bl€esc
“amigo de las nueces”
milsem fedo
“el más dulce de los árboles”
ˇ˝‰ Q Cert clithar baiscill
“refugio de un [¿lunatico?]“
brÃg anduini
“sustancia del insignificante”
dÃgu fethail
“la pelusa de una manta”
ˇ˝„ M Muin tressam fedmae
“el más fuerte en el esfuerzo”
∑rusc n-airlig
“provervio de la matanza”
conar gotha
“camino de la voz”
ˇ˝Â G Gort milsiu f»raib
“el pasto más dulce”
ined erc
“vega de agrado”
s∑sad ile
“alimento de multitudes”
ˇ˝Á GG G»tal l�Ÿth lego
“comida de sanguijuela”
»tiud midach
“ruina de los médicos”
tosach n-»chto
“comienzo de la matanza”
ˇ˝È Z Straif tressam r�Ÿamnai
“el colorante más fuerte)”
m€rad r�Ÿn
“aumento de secretos”
saigid n»l
“búsqueda de nubles”
ˇ˝Ë R Ruis tindem rucci
“el rubor más fuerte”
r�Ÿamnae drech
“enrojecimiento de caras”
bruth fergae
“brillo de la rabia”
ˇ˝Í A Ailm ardam Ãachta
“queja más fuerte”
tosach frecrai
“comienzo de respuesta”
tosach garmae
“comienzo de llamada”
ˇ˝Î O Onn congnaid ech
“quien hiere a los caballos”
f»them soÃre
“artesanía más fina”
l�Ÿth fÃan
“[herramienta] de bandas de guerreros”
ˇ˝Ì U Dr �Ÿaraib adbaib
“en casa helada”
sÃlad cland
“propagación de las plantas”
forbbaid ambÃ
“sudario del sin vida”
ˇ˝Ï E Edad »rgnaid fid
“árbol con entendimiento”
commaÃn carat
“cambio de amigos”
br∑thair bethi (?)
“hermano del betulo” (?)
ˇ˝Ó I Idad sinem fedo
“el más viejo de los árboles”
caÃnem sen
“el mejor de los ancianos”
l�Ÿth lobair (?)
“energía del enfermo” (?)
ˇ˝Ô EA &bad sn∑mchaÃn feda
“la letra que nada bien”
cosc lobair
“[¿advertencia?] del enfermo”
caÃnem »co
“el más bello de los peces”
ˇ˝Ò OI [[�r (letter)|�ir]] sruithem aicde
“sustancia venerable”
là crotha
“esplendor de la forma”
ˇ˝Û UI Uillenn t�Ÿthmar fid
“árbol fragante”
cubat oll
“gran codo/ cubito”
ˇ˝Ú IO IphÃn milsem fedo
“árbol más dulce”
amram mlais
“sabor magnifico”
ˇ˝Ù AE Emancholl l�Ÿad s∑ethaig
“queja del enfermo”
mol galraig
“queja del enfermo”

Las correspondencias al castellano son como sigue:

Letra Nombre Celta Significado Castellano
B Beth Abedul
L Luis Fresno silvestre
N Nion Fresno
F Fearn Aliso
S Saille Sauce
H Uath Espino
D Duir Roble
T Tinne Acebo
C Coll Avellano
Q Qert Manzano
M Muin Vid
G Gort Hiedra
NG (ñ) Ngetal Caña/Junquillo
Z Straif Endrino
R Ruis Saúco
A Ailn Abeto
O Onn Aliaga
U Ur Brezo
E Eadha Álamo blanco
I Idho Tejo

Lengua irlandesa antigua

Historia

Hay una tradición irlandesa que afirma que un príncipe de Heber, o Eber, vino de España con sus seguidores a Irlanda. Algunos escritores irlandeses dicen que Eber es Ebro, el río que atraviesa la península Ibérica en su parte nororiental, y que el tiempo en el que sucedió tal emigración fue cuando los romanos tomaron el control de esa región de la Península Ibérica. Muchos nombres irlandeses tienen títulos náuticos: Morissey, Moriarty, etc. de mor = mar. Los hallazgos de ogham en el sur de Irlanda muestran que el alfabeto no sigue el orden latino sino el griego arcaico, que pudo haber sido aprendido en el país del Ebro.

La auto-designación irlandesa Goídel ‘irlandés’ junto con su derivado Goídelg ‘lengua irlandesa’ es un préstamo del brytónico, aunque en su origen era un término despectivo -compárese con el galés gwydd, salvaje-; posteriormente el significado en galés tuvo un matiz más amable: Gwyddel(eg) ‘irlandés, lengua irlandesa’. En los tratados legales nos encontramos la palabra Féni que en los antiguos registros servía para designar a los hombres libres sin distinción de rango y que poseían estatus legal y capacidad. A la totalidad de costumbres nativas preservadas por la ley oral se le denomina fénechas. Hay también referencias a los Ulaid ‘los hombres del Ulster’ y a los Gáileóin o Laigin ‘los hombres de Leinster’ en los tratados legales. Los primeros testimonios escritos de la lengua irlandesa provienen de los más de tres centenares de inscripciones en ogham, hallados principalmente en un estrecho cinturón al sur de Irlanda, desde Kerry a través de Cork y Waterford y, saltando el Mar de Irlanda, en Gales y Cornualles.
Dejando a un lado las inscripciones en ogham, existen un corpus literario en poesía y prosa (siglos VIII-XII) en el que tiene un lugar principal el romance heroico Tain bo Cúailnge (siglo VII). Las fuentes más antiguas de esas obras tempranas son Leabhar na h-Uidhe (El libro de Dun Cow) del siglo XII, el Book of Leinster del mismo siglo y Yellow Book of Lecan, del XIV. También hay que mencionar el Book of Armagh, que tiene la traducción más antigua del Nuevo Testamento al irlandés.
La historia de la lengua irlandesa podríamos dividirla en varios períodos:

  • Irlandés oghámico, la lengua de las inscripciones ogham (siglos V al VII).
  • Irlandés arcaico, la lengua del período subsiguiente al anterior (siglo VII).
  • Irlandés antiguo, la lengua de los siglos VIII y IX.
  • Irlandés medio, la lengua entre el 900 y el 1200.
  • Irlandés moderno, desde el siglo XIII hasta el día de hoy.

Los siglos que cubren la transición del irlandés antiguo al moderno, 1200 al 1600, produjeron una gran cantidad de refinada poesía. Tras un período de declive es recuperada por la obra de tres grandes poetas: Ó Bruadair en el siglo XVII, Aogán Ó Rathaille y Brian Merriman en el XVIII. También en el siglo XX se producirá otro avivamiento con las novelas cortas de Liam O´Flaherty.
Al comienzo del siglo XVII Irlanda, por primera vez, fue puesta bajo la corona británica. En ese momento, tras cuatro siglos de declives parciales seguidos de recuperaciones, el irlandés era todavía la lengua dominante en toda Irlanda y en las tierras altas de Escocia. Incluso en el tiempo del reasentamiento de irlandeses forzado por la política de Cromwell en la segunda mitad del siglo XVII, la situación del irlandés era predominante, pues aunque en las ciudades se hablaba en inglés, los suburbios y el campo eran predominantemente irlandeses en habla. Sin embargo, ya se había producido un cambio en el estatus del irlandés, que había pasado a ser la lengua de los desposeídos, mientras que el inglés lo era del Estado, la ley, la educación formal y de los nuevos propietarios.

Datos

El irlandés pertenece al grupo de lenguas célticas vivo y es la lengua oficial en la República de Irlanda. El Artículo 8.1 de la Constitución de Irlanda afirma que “la lengua irlandesa como lengua nacional es la primera lengua oficial”, señalándose en el Artículo 8.2 que “la lengua inglesa es reconocida como la segunda lengua oficial.”Sin embargo, la realidad es que el inglés es la lengua predominantemente del Estado y de su población, pues el irlandés es hablado por una pequeña minoría y, aparte de su uso en la educación, tiene un grado mínimo de influencia en asuntos públicos. No obstante, a pesar del desplazamiento hacia el inglés en los dos últimos siglos, la lengua irlandesa ha retenido funciones sociopolíticas o étnicas que reflejan una fuerza social anterior y que se plasman en su estatus constitucional.
Históricamente se conoce como Gaeltacht, esto es, ‘pueblo gaélico hablante’ a la Irlanda y la Escocia gaélicas; posteriormente ese término se aplicará a las regiones en las que la comunidad hablante en irlandés es todavía predominante. En 1981 las población total de las regiones Gaeltacht era de 80.000 personas, de las cuales las tres cuartas partes eran nativo hablantes en irlandés.
Hay cuatro zonas principales en el oeste, dos en el condado de Donegal y dos en Galway y Kerry, además de ocho pequeñas bolsas. Antiguamente se habló también en Irlanda del Norte. Hay un número de niños que aprenden la lengua, pero su número decrece, aunque a la vez el irlandés está siendo usado ampliamente como segunda lengua en toda la República de Irlanda y en Irlanda del Norte. La lengua está amenazada en la República de Irlanda y está extinguida como primera lengua en Irlanda del Norte.

Dialectos

Existen variantes actuales del irlandés en la forma occidental (Connaught), en la forma meridional (Munster) y en la forma septentrional (Ulster), habiendo gran diversidad entre las mismas.

Escritura

La escritura ogham sólo se conoce en Irlanda y Bretaña por lo que es fácil deducir que es una escritura vernácula. Además, dejando las inscripciones pictas tardías en Escocia, se usó exclusivamente para escribir irlandés, continuando el conocimiento del ogham en Irlanda hasta la dispersión de las escuelas de aprendizaje nativas en el siglo XVII. Todo ello parece indicar que la escritura ogham tuvo su origen en la isla de Irlanda, siendo las inscripciones halladas en la isla de Bretaña fruto de emigrantes que colonizaron partes de esta isla en el período post-romano.

Las inscripciones consisten casi exclusivamente de nombres propios en el caso genitivo, significando “la piedra de fulano”. Entre los pocos apelativos que acompañan a los nombres están “hijo”, “hija”, “abuelo” y “pueblo, tribu”, todos en genitivo. No hay verbos ni preposiciones. La figura inferior es una buena muestra de esto.
La escritura ogham siguió siendo usada hasta el siglo VII, coincidiendo las últimas inscripciones con el comienzo de la escritura en irlandés en manuscritos, cosa que tiene su origen a mediados del siglo VI. El alfabeto romano se introduce en el siglo V y poco a poco va a ir desplazando al ogham. La figura inferior muestra la adopción del alfabeto latino, aunque con ciertas particularidades, para escribir en irlandés.


Juan 1:1-8 en irlandés y alfabeto minúsculo irlandés
La antigua minúscula irlandesa antigua usada para escribir la lengua ha asido reemplazada por el alfabeto romano, salvo las letras j, k, q, v, w, x, y, z. En la escritura irlandesa las aspirantes fueron marcadas por el punto superíndice, el alfabeto romano usa la letra h. Las vocales largas se marcan con acento.

Juan 1:1-8 en irlandés y alfabeto romano

Gramática

Es una lengua muy rica en flexión nominal y verbal, y de ello quedan tres casos en la declinación nominal, el nominativo y el genitivo así como el dativo, sólo para los nombres femeninos; únicamente en indicativo el verbo posee dos tiempos. Los pronombres en su forma independiente son los siguientes: singular 1 , 2 , 3 (h)é (masculino), (femenino), (h)ed (neutro); plural 1 sní, 2 , 3 (h)é. El pronombre interrogativo es cía ‘¿quién?’, cid ‘¿qué?’.
El léxico irlandés es básicamente celta y estrechamente emparentado con otras lenguas célticas. Dentro de la familia céltica tomó, al comienzo del siglo VI, innumerables préstamos del galés y de alguna otra lengua brytónica sin identificar. Tras la introducción del cristianismo, siglo V, se produce una afluencia de préstamos del latín, sobre todo de palabras literarias y eclesiásticas, por ejemplo Pascha = Cásc, fenestra = senester. En siglos posteriores el antiguo nórdico, el francés normando y el antiguo y medio inglés contribuirán a compartir su vocabulario, cada uno de ellos influyendo en ciertos aspectos culturales concretos: el antiguo nórdico otorgará palabras de uso marítimo, el francés normando palabras legales y de la arquitectura.
En fonología le caracteriza el sandhi inicial, esto es, que la primera consonante de una palabra se modifica según el sonido final prehistórico de la palabra anterior, como an tobar ‘el pozo’, mo thobar ‘mi pozo’.
La numeración del 1 al 10 es la siguiente: a haon, a dó, a trí, a ceathair, a cúig, a sé, a seacht, a hocht, a naoi, a deich; 11 a haon déag, 12 a dó dhéag, 13 a trí déag, 20 fiche, 30 tríocha, 40 daichead, 50 caoga, 100 céad.
Los pronombres personales en irlandés actual son los siguientes:

Singular Plural
1 muid
2 sibh
3 masculino femenino siad

Los adjetivos posesivos son en singular 1 mo/m’, 2 do/d’, 3 a; plural 1 ár, 2 bhur, 3 a. Los demostrativos son seo ‘esto’, sin ‘eso’, siúd ‘aquello’.
El orden de la frase es verbo, sujeto y objeto.