Los Celtas: una cultura ancestral y mágica.

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La magia de la infancia:
Los Celtas ya pensaban que los niños tienen más sensibilidad ante determinados fenómenos “extraños” y son más “perceptivos” que los adultos. Por eso, para ellos, la infancia era un periodo mágico. Los padres ponían un apodo al niño antes de ponerle un nombre (y lo hacían antes de que cualquier fuerza pudiera influir ya en su destino), ya que el significado del nombre determinaría su futuro. Estos apodos procederían de algún acontecimiento de los primeros años de vida y más adelante le daban el nombre, llegando así a un segundo nacimiento con el que ya poseían una sabiduría excepcional para su edad y (algunos) poderes sobrenaturales. Los denominaban “niños sabios”.

En la magia y la guerra:
Para los Celtas la guerra se trataba de un oficio dificultoso, de largo camino para el aprendizaje, de mucha dedicación, destreza y fuerza. Aplicaban una gran disciplina en sus técnicas de combate, con estilos de lucha especiales y desconocidas para muchas de las culturas coexistentes en esos momentos. Eran expertos en el manejo de dagas, espadas, lanzas y escudos; eran capaces de realizar proezas en combate por lo que eran guerreros temibles y muy respetados.
Las armas de los guerreros, de gran trabajo artesanal, eran los bienes más preciados para ellos ya que también les acompañan después de su muerte, para usarlas en el más allá.
Para ellos lo más importante en el campo de batalla era la lealtad, el valor, el honor y el respeto y el objetivo en sus batallas era llegar a “la sabiduría de la espada”.
Temían ser deshonrados. El jefe era responsable de proteger a sus hombres, incluso después de la muerte.
Las mujeres, también eran guerreras… y brujas, que ayudaban con poderosos conjuros para facilitar la victoria en las batallas.
Relatos de textos clásicos de Grecia describen como la magia también tiene un papel importante en la batalla, sobre todo en batallas de poderes mágicos. El nombre propio estaba relacionado con el nombre que tomaban como guerreros y con el nombre de uno de los Dioses, lo que creaba un vínculo entre la persona, el guerrero y el Dios. También con el arma de guerra relacionada con ese Dios, haciendo que el arma llegara a ser una prolongación de su cuerpo. Y también algunos relatos nos narran historias de guerreros con poderes propios.

Su relación con la muerte:
El Señor de los Muertos era el Dios Donn (Donn Firineach “Donn de la verdad”). Ante Él, todos los hombres y mujeres rinden tributo al final de su existencia. Donn, Dios ascentral, habita en una oscura y profunda cueva bajo el cuidado de nueve doncellas que, mediante sus soplidos, crean el fuego de su inmensa caldera mágica. El reino de Donn se extendía desde esas profundas cuevas hasta las tumbas del exterior.
Para ellos la muerte era un viaje hacia otra esfera de existencia y pensaban que la fuente de conocimiento procede del “otro mundo”. La Tierra de los Muertos albergaba la sabiduría y conocimiento de los vivos. Un autor clásico relataba cómo las almas de los muertos atormentaban a los pescadores de Bretaña para pedirles que les llevasen a la Isla de Donn, para acortar su viaje hacia lo que para ellos sería “la luz”. Los pescadores se negaban ya que si un mortal cruzaba ese umbral antes de su hora, al salir envejecía de golpe y moriría en deshonor.

Su conocimiento sobre Climatología:
Los celtas sentían un gran respeto a la naturaleza y al clima ya que su existencia dependía de las cosechas y los animales.
Eran capaces de realizar previsiones meteorológicas para facilitar la pesca y las cosechas, aunque asumían que las fuerzas de la naturaleza controlaban el destino de los hombres. El sol, venerado por ellos, era fuente de vida al igual que la luna.
Asociaban el moviento de las estaciones con el cielo y con “El reino de Donn o de los muertos”.

Su conocimiento sobre el Más Allá:
El otro mundo para ellos era una dimensión sobrenatural en la que el tiempo, el espacio y las leyes cotidianas no tenían valor. En esa dimensión se encontraba el Reino de los Muertos, el Reino de los Dioses, las legendarias Islas Occidentales, el Reino de las Hadas y el Reino Submarino.
Existe un cierto paralelismo con diversas teorías actuales que intentar explicar la existencia de una dimensión en la que existen energías fuera de nuestro entender, donde se manifiestan las psicofonías y otros fenómenos paranormales. Realmente ellos tenían constancia de esa existencia dimensional. ¿Podrían acaso tener razón o disponer de medios de transcomunicación de aquel entonces que desconocemos actualmente?
Tenemos conocimiento de que en el mundo antiguo Pitágoras llego a utilizar algo parecido a la oui-ja para comunicarse con los espíritus de los desencarnados.
Según los Celtas, si un hombre era capaz de volver de esa dimensión, se le concedían poderes sobrenaturales e incluso armas y objetos mágicos. Así como “sabiduría” como en el caso de Druidas y Brujas. La forma de acceder a ese mundo era como una puerta de niebla o la entrada a una cueva misteriosa.
Los celtas ante su tremendo respeto a los animales mantenían la creencia de que muchos de ellos poseían poderes sobrenaturales y un intenso sentido espiritual, que les concedía el poder de ir y venir de forma libre “al toro lado”.
El cerdo, el oso, los perros, caballos eran animales preferentes en su cultura esotérica.
Otras puertas las denominarían “sídh” (las viejas tumbas del paisaje celta) de las que a veces salían hadas para raptar a los hombres y llevarlos al otro mundo, donde serían torturados horriblemente.
Los escritores clásicos admiraban asombrados cómo los poetas celtas pasaban las noches en los alrededores de las tumbas de sus ancestros para, de cierta forma, adquirir su talento. Para ellos los espíritus pasan al mundo de los vivos con relativa frecuencia.
Según Julio César, los druidas celtas en un momento concreto del año se reunían en determinados puntos que formaban un punto de energía especial y conectaban con el cosmos y las puertas a todos los mundos exteriores. Así eran capaces de alcanzar conocimientos profundos sobre el cosmos. Los lugares donde se cruzaban las dimensiones “al otro mundo” poseían determinadas características como cascadas, pozos y serían una especie de barreras, siendo estas más vulnerables en determinados momentos del año.
¿Existían realmente esas puertas? Y de ser así, ¿qué poder o conocimiento poseían en aquel entonces para cruzarlas? Esos misterios probablemente jamás serán resueltos. Los Celtas las denominaban “puertas a otros mundos”.
Cuando era “la noche de los espíritus”, los habitantes solían encerrarse en sus casas por miedo al contacto sobrenatural. En esas noches, valientes guerreros aprovechaban la oportunidad para atravesar el umbral hacia el otro lado, intentando volver con vida y regalos mágicos o poderes siempre manteniendo su fe y cordura.
Los celtas no creían en los ángeles, creían en los “Serafines” que habitaban en el País de los Serafines.
También destacar el gran poder e importancia que para ellos tenían las Tríadas y el número tres. Estaba presente en sus símbolos, en sus grupos de patrullas guerreras, etc. El número tres se relacionaba con la magia, muy normal en su existencia y en su cultura.
Su objetivo primordial era mantener, por encima de todas, las tres condiciones:
– venerar a los dioses
– no hacer el mal
– y comportarse con honor.
Para ellos, la muerte era un punto intermedio en una larga vida. A sus muertos no solo les dotaba de armas, joyas y objetos peronales o mágicos, sino también con comida y bebida para su viaje a ese lado. Incluso se han encontrado en sus sepulturas anímales como perros y caballos.

 

¡Glorioso Bel!

«¡Glorioso Bel, Dios del fuego y la luz,

Gobernante de los senderos del cielo,

Señor del Mundo Subterráneo

y de todas las cosas duraderas,

escucha las peticiones de tus siervos !

Primer ocupante del cielo, contémplanos desde tu elevado trono,

derrama el favor de tu presencia sobre nosotros,

danos fuerzas, danos coraje, danos valor,

a los que vamos a bailar ante Ti en este día.

Poderoso Ser que ilunimas la Tierra,

engrandécete con nuestro sacrificio,

habita en nuestro espíritu,

haz Tuya la belleza de la Danza.»

TALIESIN – Ciclo Pendragón.

Stephen R. Lawhead.

Brumas…

«Este es, en verdad, el gran ciclo de la vida y la muerte.

– Y mientras hablaba la estrechó contra sí.-

Llegará un día en que la gente olvidará;

entonces ésto será sólo un círculo de piedras.

Pero yo recordaré y volveré a ti, amada mía.

Lo juro!»

LAS BRUMAS DE ÁVALON.

Merlín…

Hace mucho tiempo, en un reino lejano,

Merlín convocó a todos los caballeros del reino y les dijo…

«En siete noches, el Trébol Mágico de las Cuatro Hojas,

el Trébol que proporciona suerte ilimitada al que lo posee,

nacerá en algún lugar del Bosque Encantado.

¿Quién aceptará el reto de ir al Bosque Encantado

en búsqueda del Trébol Mágico?»

La leyenda cuenta que uno de los dos temerosos caballeros que partieron en búsqueda del Trébol Mágico,

lo encontró…

Y no por casualidad sino por haberlo deseado con fuerza

y haber sabido atraerlo hacia él…

© Morganna Barcelona.

Recolección, secado y conservación de las plantas.

Recoleción
No debemos arrancarlas o cortarlas enteras y sin pedirles permiso. Lo recomendable es cortar una flor o unas ramas, según lo que se vaya a utilizar.
El mejor momento para recolectar las plantas medicinales es un poco relativo. Normalmente, durante la floración es cuando mayor cantidad de principios activos contienen y es el mejor momento para cortar las flores, hojas o la planta al completo.

Cuando necesitemos la raíz, hay que esperar al segundo año de edad de dicha planta para que sea más efectiva y cortarlas en otoño.

Para las plantas en las que la parte útil sea la corteza, esperaremos a que llegue la primavera para cortar un trozo. Iremos con cuidando de no dañarlas.

El fruto lo cortaremos cuando esté disponible.

Secado
El secado depende de la parte que queramos secar:
Flores, hojas o planta completa: Se atan en un manojo y se cuelgan boca abajo, en un sitio bien ventilado y que no les dé el sol. Dejarlas secar de 3 a 4 semanas.
Raíces, cortezas y frutos: En marcos de madera con malla metálica o tela de algodón. Se cortan las raíces en láminas, las cortezas en trozos pequeños y los frutos se dejan enteros. Se colocan en uno de los marcos y se tapan con el otro. Se dejan secar durante 1 mes en lugar ventilado y a la sombra.
Si nos corre prisa, tenemos dos opciones:

– Siempre podemos ponerlas entre dos hojas de papel secante con un peso encima (si no son flores) y cuando hayan soltado toda el agua, sacarlas para q se ventilen y no se enmohezcan.

– Podemos utilizar el horno: la temperatura del horno no debe superar los 33ºC. Colocaremos la planta encima de la rejilla y dejaremos en todo momento la puerta del horno entreabierta, unos 5 cm.

Conservación:
Cuando estemos seguros de que las plantas se han secado por completo, podemos proceder al envasado. Para ello nos serviremos de frascos de cristal limpios y secos. Introduciremos poco a poco la planta, apretando ligeramente para sacar parte del aire, pero que quede suelta. La llenamos hasta el borde y tapamos.

Guardado:
Guardaremos los frascos en los armarios de la cocina o despensa, ya que es la zona más fresca. Si no hay puerta o cortina para que estén en la oscuridad, los taparemos con un trapo o los pondremos dentro de una caja de cartón.

Las plantas, si el proceso de conservación es correcto, mantienen sus propiedades durante 1 año. Pasado ese tiempo, es preferible tirarlas y recolectar otras frescas.

Fuente: Apuntes de naturopatía.

© Morganna Barcelona

¿Una Wicca Celta?

Hoy en día, much@s bruj@s se consideran celtas y no digamos ya los wiccan@s.

Una cosa es considerarse y otra serlo. Ser wiccan@ no te hace celta. Principalmente porque en la época celta (2000 ac, desde finales de la Edad de Bronce) no existía la Wicca. Vamos, ni en pensamiento. Por eso es una religión NEO-PAGANA, con la que se intenta provocar un «renacimiento» de la Antigua Religión. El precursor de todo esto fué Gerald Gardner en la década de los años 50. Desde que Gardner sacó a la luz su particular manera de vivir la Wicca y la brujería se ha ido modificando, tanto a través de los practicantes de brujería como a través de los practicantes de Wicca, ya que hoy en día dista mucho de las primeras enseñanzas de Gardner. Por ésto, es imposible que la Wicca sea celta. Otra cosa es que queramos tomar bases celtas en el intento de hacer que sea una religión seria y respetada.

Los celtas siempre han sido, son y serán guerreros, tanto espirituales como FÍSICOS. Además de luchar por la verdad y la igualdad. Tenían un gran secretismo en sus costumbre y sobre todo mágico. Ésto quiere decir que los “dones” no pueden hacerse públicos y, mucho menos, comerciar con éllos.
Actualmente, existen pero siguen manteniendo el secretismo (tanto mágico como ritual) y se mueven dentro de grupos cerrados que para nada son accesibles al resto de profanos.

La única forma de ser un wiccano celta, según la doctrina y tradición druida, es pertenecer a élla por sangre o ser invitado por un miembro de una familia que sí lo sea. Una vez se es invitado por alguien celta por sangre, se deben pasar una serie de “pruebas” que te hagan merecedor de ello. Estas personas, los auténticos celtas, los que lo son por sangre, no suelen prodigarse por internet aunque estén en las distintas redes sociales que existen. Y tampoco suelen prodigar su “linaje”. Por éso cuesta tanto demostarlo. Ya véis que el secretismo y la reserva son sus mayores preocupaciones y una de sus obligaciones. Y también el respeto y mantenerse libres en su libertad. En la libertad inherente al ser humano de decir o no qué tipo de religión profesa. Ninguno lleva un neón en la frente que diga “SOY CELTA”. Ninguno se jacta, a ninguno se le llena la boca diciendo: “Soy celta por herencia”. Y normalmente, todas las tradiciones (que en su momento fueron transmitidas de forma oral) son guardadas con recelo y JAMÁS se publican por internet. Se dan a quién es merecedor de recibirlo. Y ¿quién valora ésto? Pués ancianos venerables, normalmente, o jefes de tribu. Dentro de la jerga wiccana, diríamos que son l@s Élder o l@s Sum@s Sacerdotisas/Sacerdotes.

¿Cómo, pués, podemos considerarnos wiccan@s celtas? Como os decía anteriormente, hemos de agradecerle MUCHÍSIMO a Gerald Gardner que tuviese la brillante idea de darle este nombre a una brujería tradicional. Pero no nos olvidemos que Gerald Gardner era, ante todo, un gran ocultista y un gran esotérico (entre otras cosas). Hizo una mezcla explosiva de tradiciones, de leyes, de rituales, etc. que a veces chocaban entre sí y siguen chocando.

Si no realizamos un trabajo profundo dentro de la cultura y tradición celta, jamás podremos decir que somos wiccan@s celtas. Y éso no es fácil porque, como también os decía, el secretismo es extremo.

Ésto es fácil de entender: en la época celta casi no se distinguía entre el bien y el mal. Me explico. Las cosas se hacían porque debían hacerse sin darle demasiadas vueltas. No quiero decir con ésto que fuesen unos salvajes. Pero casi. Tengamos en cuenta que esta civilización empezó a finales de la Edad de Bronce (2000 años antes de Cristo) y llegó a su máximo esplendor a finales de la Edad de Hierro. Desarrollaron las denominadas culturas de Hallstatt y La Tène. La primera ( Hallstatt) fue desde finales de la Edad de Bronce y principios de la Edad de Hierro y tomó su nombre de la Alta Austria. Y la segunda (La Tène) fue desde la segunda mitad de la Edad de Hierro hasta el 50 ac. y fue la que se expandió hasta la Península Ibérica entrando por los Pirineos y la Cornisa Cantábrica. El concepto de bien y de mal es posterior al nacimiento de Cristo, es de nuestra Era. En la época celta se hacían sacrificios animales (básicamente eran cazadores) y se trabajaba con lo que hoy llamaríamos “magia simpática”. Ésto quiere decir que si tenían que curar el riñón de uno de los miembros de la tribu, utilizaban el riñón de un animal porque era no las parecido. Ésto es lo que nos diferencia en la época actual de ellos, sin hacernos ni mejores ni peores. Simplemente que los tiempos cambian y nos adaptamos a ellos. Sí que adoraban a la naturaleza, básicamente porque era una parte de su sustento y debían cuidarla para seguir subsitiendo. Esto ahora lo hemos olvidado. Bueno, no todos. Pero sí la mayoría.

Ahora os voy a explicar los conceptos básicos de la Wicca Celta. Están sacados de distintos textos, que me fueron dados hace ya algunos años, pero creo que es importante que estos conceptos se tengan claros. Así no nos llevamos a confusión.

CONCEPTO WICCA CELTA:
– Las creencias de la Wicca Celta se encuentran firmemente enraizadas en la Tierra y en los Espíritus elementales que constituyen la propia esencia de la Naturaleza, lo que incluye los cuatro Elementos básicos que la conforman: Aire, Agua, Tierra y Fuego.

– Los Wiccanos Celtas se caracterizan por mostrar un gran respeto por la tierra y por el interés hacia el conocimiento constante. Además se interesan por las cualidades curativas de plantas y piedras, el uso de los flujos energéticos de la tierra, los árboles y formaciones rocosas, lagos, ríos, etc.

– Una característica primordial de los wiccanos celtas es la devoción por la Gran Madre, La Madre y las Diosas Guerreras, lo cual brinda una situación de igualdad absoluta entre la mujer y el hombre.

– Un Wiccano Celta está dispuesto a aprender y utilizar la magia de las hierbas y plantas, de las piedras y gemas. Debe respetar los poderes de los Elementales y de los Elementos al solicitar su ayuda. Además debe aprender a comunicarse con los Espíritus de Los Antiguos (nuestros ancestros). Se aprende que aquéllo aparentemente imposible, puede ser posible, si se le respeta adecuadamente.

– La Wicca Celta se basa en el equilibrio de lo espiritual – o supremo – y lo material – o físico -, ya que uno se encuentra presente en el otro. Es primordial cultivar la espiritualidad propia en cada persona, que es la que ayuda a que se entre en contacto con el mundo espiritual.

– Para los wiccanos celtas, los brujos, hechiceros o magos deben cultivar cuatro poderes que se constituyen en normas antiquísimas de iniciación y consisten en “saber” (noscere), “atreverse” (audere), “querer” (velle), “permanecer callado” (tacere): “Saber los conocimientos para practicar los ritos mágicos, atreverse a ponerlos en practica, querer la manifestación y permanecer callado respecto a lo que se hace”. Esta última parte es muy importante ya que el silencio de sus creencias y actos evita que personas curiosas les juzguen o interfieran con sus propias vidas.

– Para permanecer equilibrado, el brujo o bruja wicca celta debe contar con esos cuatro poderes que así mismo están relacionados con los Cuatro Elementos: Saber (noscere) se corresponde con el Aire; Atreverse (audere) se corresponde con el Agua; querer (velle) se corresponde con el Fuego y callar (tacere) se corresponde con la Tierra. Existe un quinto elemento tanto o más importante que estos cuatro: evolucionar, ir, progresar, andar (ire) que se corresponde con El Espíritu que habita en el interior de todas las cosas.

– La tradición wicca celta funciona básicamente respetando y conociendo las fuerzas de las energías del planeta, de la naturaleza, de la Luna y del Sol (representantes de La Gran Madre y el Gran Padre respectivamente). Se trata de una tradición que se encuentra en perfecta armonía con nuestro planeta y por consiguiente con todos los seres que habitan en él.

PRINCIPIOS DE LA WICCA CELTA:

1.- Practicamos ritos para armonizarnos, a nosotros mismos, con el ritmo natural de las fuerzas de vida, señaladas por las fases de la luna, cuartos estacionales y semi-cuartos.

2.- Reconocemos que nuestra inteligencia nos da una responsabilidad única hacia nuestro medio ambiente. Tratamos de vivir a tono con la Naturaleza, en balance ecológico, ofreciendo nuestro compromiso para con la vida y la conciencia, dentro de un concepto evolucionista.

3.- Reconocemos la existencia de un poder lejano más grande que el aparente para la persona común. Porque es más que ordinario, algunas veces se le llama “sobrenatural”, pero nosotros lo vemos como en estado latente dentro de cada uno de manera naturalmente asimilable e inherente a nuestra conciencia.

4.- Creemos que el Poder Creador, en el Universo, se manifiesta a través de la polaridad – masculina y femenina- y que este Poder Creador está en toda la gente, y funciona a través de la interacción – psicológica – de lo masculino con lo femenino. No ponemos ningún género por encima del otro, porque sabemos que cada uno es un apoyo para el otro. Equilibrio de géneros.

5.- Reconocemos ambos mundos, exterior e interior, éste último conocido como el Mundo Espiritual, el Subconsciente Colectivo, Planos Interiores, etc. Y vemos en la interacción de estas dos dimensiones la base para los fenómenos paranormales y para el ejercicio de la magia. No descuidamos ninguna dimensión por la otra, siendo ambas necesarias para nuestra realización personal.

6.- No poseemos una jerarquía autoritaria, pero honramos a aquéllos que nos enseñaron y enseñan, respetamos a aquéllos que comparten su conocimiento y sabiduría, y agradecemos a quienes valientemente se han dado ellos mismos por el liderazgo.

7.- En el vivir diario vemos religión, magia y sabiduría unidas por la forma en que vemos y vivimos el mundo: Una visión global, una filosofía de vida que identificamos como Brujería-Hechicería-La Senda Celta/Druida.

8.- Llamarse “Brujo” no hace un Brujo, pero sí lo hace la herencia y la tradición. Una Bruja o una Hechicera trata de controlar a las Fuerzas de la Vida, dentro de ella misma, para vivir sabiamente y hacer su voluntad sin perjuicio para otros y a tono con la Naturaleza, siempre desde la reserva y el obligado secretismo de su posición mágica.

9.- Creemos en la afirmación y el compromiso con la vida, en una continuación de nuestra evolución y desarrollo de la conciencia, para dar sentido al Universo conocido y a nuestro papel personal dentro de él.

10.- Nuestra única animosidad hacia la Cristiandad, o hacia cualquier otra religión o filosofía de la vida, es referente a que tienden a proclamar ser “la única forma” y han tratado de negar la libertad de culto para los otros, y de suprimir otras formas de práctica y creencia religiosa.

11.- Como Brujos y Hechiceros celtas, no estamos amenazados por los debates de la Historia, los orígenes de diversos términos ni la legitimidad de aspectos diversos de tradiciones diferentes. Estamos preocupados de nuestro presente y nuestro futuro respetando y, guardando de miradas indiscretas, nuestro pasado y nuestra propia historia.

12.- Nosotros no aceptamos el concepto de mal absoluto, ni adoramos a cualquier entidad conocida como “Satán” o “el Diablo”, tan definidos por la tradición cristiana. No buscamos poder a través del sufrimiento de otros, ni aceptamos que el beneficio personal puede estar asociado sólo a la negativa del mismo para otro individuo. Ante las injusticias, luchamos.

13.- Creemos que debemos buscar dentro de Naturaleza lo que contribuye a nuestra salud y nuestro bienestar, rechazando en todo lo posible, aquéllo que no sea natural. La Naturaleza nos da todas las respuestas y, en élla, debemos buscarlas. Solo, en último recurso, aceptaremos la injerencia de la química, tóxica, en nuestro organismo.

LEMA CELTA/DRUIDA:

TIERRA es mi cuerpo, AGUA mi sangre, AIRE mi aliento y FUEGO mi espíritu.

Después de hacer esta exposición escrita, hecha desde el poco conocimiento que tengo y habiéndome ayudado de otros textos, espero conseguir que se respete esta tradición. Espero que se nos tome un poco en serio, porque el esfuerzo que estamos haciendo desde Wicca España para conseguirlo es importante.
También quiero puntualizar algunas cosas referentes a Wicca España:
– Wicca España no tiene un «escaparate» en internet. Utilizamos este medio para que vosotros podáis encontrarnos. Pero nunca se va a exponer nada de lo que se haga en los coven.
– Tampoco vamos a hacer apología ni de esta religión ni de ninguna, evidentemente.
– No queremos «evangelizar» a nadie.
– Nuestra web tampoco es escaparate, sigue siendo para lo mismo: para que nos localicéis.
– Somos próximos para todo aquel que lo pide. Hablamos con todo aquel que nos requiere.

Sólo aclarar una vez más que desde Wicca España seguimos la tradición de Wicca Ávalon, PERO NADA MÁS LEJOS DE LO QUE MUCHOS PIENSAN:
– En nuestras reuniones de coven o celebraciones de la rueda del año, NO BAILAMOS DESNUD@S ALREDEDOR DE UNA HOGUERA EN EL MONTE.
– Nuestro panteón NO son los personajes de las Leyendas del Rey Arturo.
– Aunque se tomen nombres de iniciación de las Leyendas del Rey Arturo, NADA TIENEN QUE VER con los personajes de estas Leyendas. En el resto de tradiciones no lo sé. Pero en la nuestra NO.

A veces es cansado repetir siempre lo mismo… Y más cuando quien lo pregunta no tiene el más mínimo interés, cuando su único interés es intentar DESPRESTIGIAR a esta entidad o a cualquiera de sus integrantes.

Agradecida, como siempre, de que dediquéis unos minutos de vuestra vida a leer lo que comparto con vosotros desde el corazón de una mortal wiccana. Y me dejo muchas cosas…

© Morganna Barcelona.

Los celtas y sus símbolos.

Celta es un término que utilizan los historiadores para denominar a los pueblos de la Edad de Hierro que utilizaban las lenguas celtas como forma de comunicación.
Pero existe una denominación que restringe más el termino, se refiere a los celtas históricos, que eran sociedades de tipo tribal que vivían en diferentes zonas del continente europeo, poseían y compartían parámetros culturales que comenzaron en la Edad de Hierro.

Todas las culturas cuentan con símbolos que representan su origen y destino, así como sus valores y creencias para su transformación.

Esta serie de símbolos constituyen su geometría sagrada. Tienen como cualidades, neutralizar la oscuridad y generar energía que promueva el ambiente propicio para librar la batalla y purificar el alma.

Los celtas, protagonistas de la era del manejo de los metales, aportaron al mundo los más bellos diseños hechos a base de espirales, que representan la esencia de la vida.

Decoraron con estas magnificas formas: piedras sagradas, escudos, espadas, joyería y utensilios domésticos, así como sus cuerpos.

Estos diseños han sido repetidos por grandes artistas en épocas posteriores, cautivados por la elegancia de sus formas y la magia que emiten, al evocar nuestro vinculo inquebrantable con todas las fuerzas de la naturaleza.

Los amuletos celtas son ondas de forma muy poderosas que armonizan personas y lugares, protegiéndolos y generando abundancia.

Todos estos símbolos tienen usos muy prácticos según indican algunos lugares  wicca, ya que colocados sobre el área de dolor del cuerpo lo retira. Bajan la fiebre y armonizan objetos y personas.

Espiral celta


Es bien sabido que, en general, el espiral posee en nuestro mundo moderno un sinfín de explicaciones y significados. En el caso de los pueblos celtas, el espiral representa a la vida eterna, ya que es algo que no posee ni comienzo ni final, sino que cambia y evoluciona permanentemente. Él espiral es uno de los símbolos más relevantes de la cultura celta.

Triketa

 

Este símbolo obtuvo el significado de la Santa Trinidad cuando fue alcanzado por el cristianismo. En realidad es un símbolo de la religión wicana, símbolo pagano que significa tres diferentes aspectos de la Diosa. Por otro lado, tomando en cuenta que lo símbolos celtas están estrechamente ligados a la naturaleza, se le atribuyen dos significados triples, “cuerpo, mente y alma”, “cielo, mar y tierra”.

Triskel

Símbolo celta por excelencia. Para los celtas el número tres era su número mágico. Este amuleto se relaciona con el ciclo solar, el principio y el fin y el apredizaje perpetuo. En la cultura celta, los druídas eran los únicos que podían portar éste objeto como símbolo de la divinidad. Como talismán era usado para curar fiebres y aliviar heridas. No hay que confundirlo con La Triketa, símbolo también celta que simboliza el poder de tres.

Awen

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Significa en idioma gaélico: inspiración. Representa la armonía que se genera entre opuestos. La imagen muestra en un extremo al hombre, en el otro, a la mujer, y una línea media que es el símbolo de la armonía entre ellos.

Claddagh

 

Se expresa mediante una corona, símbolo de lealtad, el corazón simboliza el amor y las manos que sostienen ese corazón, son símbolo de amistad. Cuenta la leyenda que este símbolo era muy utilizado por los enamorados celtas, en anillos de compromiso.
Aún hoy, en Irlanda, uno de los territorios europeos donde vivieron los celtas, se mantiene esta tradición, y una vez que los novios se convierten en esposos, el anillo se pone en la mano izquierda y con el corazón apuntando hacia la persona que porta el anillo.

El Crann Bethadh

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También conocido como el árbol de la vida, es uno de los símbolos celtas más populares. Representa el mundo espiritual. También es representación de bienestar e integridad de los poblados celtas, que daban gran importancia a la naturaleza por ser la que los proveía de todo aquello que necesitaban.

Las ramas del árbol alcanzaban el cielo y sus raíces se hundían en lo más profundo de la tierra, llegando al mundo de los muertos. Muchos rituales se realizaban bajo ese árbol, por más que un pueblo celta se encontrara en guerra con otro, jamás lastimarían al árbol de la vida del pueblo enemigo, esa era una ofensa que no se perdonaría jamás.

Elven o Seren Derwydd

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Es también conocido como la estrella de las hadas, es el símbolo de los siete metales de alquimia, de los siete planetas y de los días de la semana.

Cruz solar o Cruz de Odín

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Se cree que este es el símbolo más antiguo del mundo, en lo que a espiritualidad refiere. Representa el calendario solar a través de una cruz dentro de un círculo.

Cruz celta

 

Es el símbolo de la protección y del culto. Es la expresión más destacada del arte celta y aún hoy, es un símbolo usado por la fe del cristianismo. Se representa a través de la conexión entre el círculo arcaico, el mandala y la cruz cristiana.

El nudo celta

 

Representa el nudo del amor que es para siempre, que no puede desatarse. Los amantes intercambiaban este símbolo para cerrar una unión eterna. Su imagen representa la unión, y apoyo que debe haber entre la pareja, es un símbolo realmente hermoso.

Wuivre

 

Se representa mediante dos serpientes entrelazadas que simbolizan la fuerza de la tierra. La creencia dice que aquel que lleve el símbolo tendrá amor y poder, eso sí, no debe ser tocado nunca por el agua de mar.

La leyenda de la Awen.

La iniciación bárdica de la Awen aparece en el mito de las manos de Ceridwen ‘la regenta de los bardos’. La versión de la leyenda en la que aparece registrada es la del cuento de Chwedl Taliesín, manuscrito del s. XVI que contiene material mucho más antiguo, probablemente incluso del siglo IX.

La leyenda dice así:

Ceridwen,  vive en mitad del lago Bala, en Powys (País de Gales), junto a su marido, Tegid Moel (‘hermoso calvo’) y sus tres hijos: Morfran (‘cormorán’); Creirwy (‘huevo de cristal’), la más bella doncella del mundo; y Afagddu (‘total oscuridad’), el menos favorecido de los hombres. Para compensarle su tremenda fealdad, Ceridwen decide hacerle sabio preparándole un brebaje mágico en su caldero de inspiración (es decir, la Awen). El brebaje debe prepararse a lo largo de todo un año y un día, y Ceridwen pone a dos personas a cuidarlo mientras ella sale a recoger hierbas: un ciego llamado Morda (‘buen mar’ o ‘gran bien’), y un niño llamado Gwion Bach (‘pequeño inocente’). Durante el último día, tres gotas del líquido del caldero le salpican, quemándole el dedo. Lo mete en la boca y al instante gana los tres dones de la inspiración poética, la profecía, y el poder cambiar de forma a voluntad.

Con su don de la profecía, Gwion sabe que Ceridwen intentará matarle por haber probado lo que estaba destinado a su hijo, así que usa su don de cambiar de forma para huir en forma de liebre. Ceridwen le persigue en forma de galga, así que él se convierte en pez. Ella se convierte, a su vez, en nutria. El se hace pájaro, ella, halcón. El se convierte en un grano más de trigo entre los del suelo del molino, ella, sin embargo, convertida ya en gallina negra, le engulle.

Después de nueve meses, Gwion vuelve a nacer del vientre de Ceridwen, quien no puede contemplar su asesinato ‘debido a su gran belleza’, así que le ata dentro de una bolsa de cuero y le lanza al mar en la víspera de Mayo. El primer día de Mayo por la mañana, la bolsa es descubierta en un apostal de pesca, y abierta. La primera persona en contemplar al hermoso bebé dentro de la bolsa dice ‘”Mirad, una frente radiante!”. Y es así que el niño recibe el nombre de Taliesín, que en galés significa ‘frente radiante’. Taliesín, a pesar de tener tan tierna edad, es capaz de improvisar unos versos perfectos por virtud de la Awen recibida del caldero de Ceridwen. Más tarde logrará la fama como jefe de los Bardos de Gran Bretaña.

Cuando el protagonista del cuento, Gwion Bach, se mete el dedo en la boca, al instante gana los tres dones, el de la inspiración poética, la profecía, y el poder cambiar de forma a voluntad. Las tres gotas del líquido del caldero se convierten en el primer escalón hacia los tres dones de los iniciados celtas.

Así, a lo largo de su viaje iniciático, Gwion encuentra tres recipientes transformadores: el caldero, el vientre, y la bolsa de cuero de la cual finalmente sale como Taliesín. Los tres recipientes representan a una serie de iniciaciones a los tres grados de bardo, vate y druida. La bebida del caldero abre la mente del bardo al don de la Awen, la estancia en el vientre de la diosa da al vate sabiduría para entenderlo, la prueba de ser abandonado al mar dentro de la bolsa de cuero capacita al druida para poder conquistar el último miedo, el de la muerte. Por tanto, los dones concedidos a Taliesín por las gotas mágicas del caldero equivalen a los tres grados de inspiración poética (invocación a las musas) para los bardos, la profecía para los vates, y cambiar de forma para los druidas.

Estos tres grados son descritos por Jean Markale en su libro titulado El cristianismo celta, donde nos dice que la clase druídica incluía las siguientes tres categorías funcionales:

“El lo alto de la jerarquía se encontraban los druidas propiamente dichos: eran los verdaderos sacerdotes, celebraban el culto, impartían justicia, se entregaban a especulaciones filosóficas y teológicas y, por su conocimiento de de las ciencias de la naturaleza, practicaban la medicina. Una segunda categoría era la de los bardos, en primer lugar poetas de la corte, encargados de la alabanza y la reprobación, cronistas oficiales, cantores, árbitros en los conflictos privados, operadores de ese ritual mágico que es la sátira, el encantamiento, el geis irlandés. La tercera categoría es la de los vates, es decir, los adivinos; éstos practican la adivinación, el arte augural, la interpretación de la naturaleza, y son también los sacrificadores”.

El segundo regalo que concede el caldero es el de la profecía mediante la Awen, perteneciente a la tercera categoría de Markale; este tipo de profecía tal y como fue practicada es descrita por Giraldus Cambrensis en su Descripción de Gales, escrita hacia finales del siglo XII:

“Entre los Galeses hay ciertos individuos llamados Awenddion que se comportan como si estuvieran poseídos. Cuando les consultas acerca de algún problema, de inmediato se ponen en trance y pierden el control de sus facultades […] No contestan a la pregunta que uno les hace de manera lógica. Las palabras fluyen de sus bocas de manera incoherente y aparentemente sin sentido, pero aún así bien expresadas, y si escuchas atentamente a lo que dicen recibirás la solución a tu problema. Cuando vuelven en sí, no se acuerdan de nada de lo que hayan dicho mientras tanto […] Parecen recibir el don de la adivinación a través de visiones que ven en sueños. Algunos tienen la impresión que la miel o leche azucarada ha sido frotada en sus labios, otros dicen que una hoja de papel inscrita de palabras es apretada contra sus labios. Nada más salir de su trance y recuperarse de sus profecías, eso es lo que afirman que les ha pasado […]  Si se pregunta por qué intervención sobrenatural tales profecías se hacen posibles, no digo necesariamente que sea por brujería o por la intervención de espíritus malvados. Es cierto que el conocimiento de lo que trae el futuro se dice que es propiedad tan sólo de Dios, porque solamente él puede predecir el futuro por virtud de su omnisciencia, libremente dispensada desde arriba […] No debe de extrañar a nadie  si los que de repente reciben el espíritu de Dios como señal de gracia del cielo parecen durante una temporada haber perdido el uso de su razón.”

En la tradición de los bardos irlandeses, el equivalente más cercano a la Awen es Dan, o Dana, un término que tiene varios significados relacionados, incluyendo ‘un don, tesoro, don espiritual u ofrenda’, ‘arte, ciencia, vocación‘, ‘el arte de la poesía‘, ‘poema’ o ‘canción.’

En Irlanda, el término Aos Dana (literalmente ‘la gente del arte’) denominaba a cualquiera que practicaba las artes bárdicas. Sin embargo, la diosa más asociada con el orden de bardos en Irlanda es Brighid, cuyo nombre significa ‘Doncella,’ o ‘Mujer Bella,’, aunque también se puede interpretar como ‘el Poder del Destino’.

Brighid o Brigantia la exaltada es la diosa de los profetas entre los celtas, y fue asociada por los romanos a Minerva, ya que ambas son diosas de la sabiduría y de la inspiración. Brigid es también la diosa de la sanación, estableciendo un vínculo entre profetas y chamanes, ya que sanar es una de las funciones del chamán.

Pero esta realidad mitológica que acabamos de describir se correspondía a una Irlanda precristiana, ya que los druidas poseedores del Dan habían degenerado mucho antes de la llegada de san Patricio, y según parece, ya no eran más que magos. Este hecho favoreció la aparición de una cuarta categoría, la de los fili, que a modo ‘druidas de transición’, recuperaron a la vez el conocimiento de los druidas y las funciones de los bardos, al haber sido éstos despreciados en época muy temprana.

En la época de san Patricio, estos fili eran todopoderosos, y el acierto de Patricio y sus sucesores fue concluir una verdadera alianza con ellos contra los druidas y los adivinos. Estos fili se convirtieron en su mayor parte y constituyeron el esqueleto de la nueva casta sacerdotal cristiana, llegando a ser incluso obispos.

BAÑOS ZODIACALES.

Estos baños son de descarga. Es una manera sencilla, fácil, de quitarnos las tensiones del día y de limpiarnos energéticamente. Los baños de descarga permiten eliminar las cargas negativas de una persona y prepararla para recibir vibraciones positivas durante el día a día.
Os voy a poner una serie de hierbas para cada signo astrológico, son varias. Es suficiente con hacer una infusión con tres de ellas y luego añadirlo al agua de la bañera. Podéis poner más de tres, pero como mínimo tres. Para hacer la infusión es suficiente con poenr un pellizquito de cada una de las hierbas q escojáis en ½ litro de agua y prepararlo como si fuese una infusión tomada.
Si no tenéis bañera, podéis hervir más cantidad de hierbas en 1,5 litros de agua y utilizarlo para el último aclarado de la ducha.

ARIES:
– Mostaza.
– Tabaco.
– Jengibre.
– Aloe Vera.
– Dalia.
– Clavel.
– Clavo.
– Rosa.

TAURO:
– Pino.
– Olivo.
– Lirio.
– Lila.
– Margarita.
– Llantén.

GÉMINIS:
– Avellana.
– Verbena.
– Jazmín.
– Laurel.
– Canela.
– Espliego.

CÁNCER:
– Avellana.
– Lechuga.
– Calabaza.
– Toronjil.
– Azahar.
– Geranio.
– Vergamota.
– Almizcle.

LEO:
– Crisantemo.
– Azafrán.
– Eliotropo.
– Rosa.
– Menta.
– Manzanilla.
– Anís.
– Perejil.
– Narciso.
– Hinojo.

VIRGO:
– Manzana.
– Sándalo.
– Rosa.
– Violeta.
– Fresa.
– Benjuí.
– Gardenia.
– Lavanda.
– Jacinto.
– Tomillo.

LIBRA:
– Limonero.
– Fresa.
– Berro.
– Violeta.
– Lirio.
– Verbena.
– Azucena.

ESCORPIO:
– Tabaco.
– Ajenjo.
– Jengibre.
– Aloe Vera.
– Dalia.
– Geranio Rojo.
– Manzanilla.
– Verbena.
– Almizcle.

SAGITARIO:
– Caña de Azúcar.
– Canela.
– Laurel.
– Malva.
– Begonia.
– Jazmín.
– Lavanda.

CAPRICORNIO:
– Beleño.
– Yerbabuena.
– Tabaco.
– Salvia.
– Azucena.
– Madera de Oriente.
– Siempreviva
– Heliotropo.
– Romero.
– Almizcle.

ACUARIO:
– Nardo.
– Benjuí.
– Mirra.
– Amapola.
– Tulipán.
– Madreselva.
– Mirto.

PISCIS:
– Laurel.
– Olivo.
– Narciso.
– Benjuí.
– Orquidea.
– Eucalipto.

RITUAL DE LIMPIEZA PARA CASA

 

Necesitaremos:

– Ruda.

– Laurel.

– Cáscara de cebolla.

– Cáscara de ajo.

– Incienso natural.

– Un recipieente de barro con asa.

– Carboncillos.

Quemar las hierbas con la ayuda de unos carbones y pasar por toda la casa de adentro hacia afuera, recitando una oración que nos guste, que le tengamos fe.

Luego, pasar por todos los zócalos de la casa.

Ésto se hace durante 7 días.

Después de hacer este sahumerio durante 7 días, se hará este otro sahumerio durante 7 días más:

– Incienso.

– Café.

– Té.

– Canela.

– Azúcar.

– Laurel.

– Sándalo.

Una vez terminado, poner los restos de las hiervas en un recipiente e intentar enterrarlos en la montaña o al lado de un río (directamente, sacándolo del recipiente).

 
© Morganna Barcelona.